Espiritualidad

La Cuaresma, un tiempo para acercarnos más al Señor

Posted by: Nycticorax

Jesús en la Cruz 01 (02b)

No podemos dejar pasar este día sin fomentar en nuestra alma un deseo profundo y eficaz de volver una vez más, como el hijo pródigo, para estar más cerca del Señor. San Pablo, en la Segunda lectura de la Misa, nos dice que este es un tiempo excelente que debemos aprovechar para una conversión: Os exhortamos, dice, a no echar en saco roto la gracia de Dios (...). Mirad: ahora es el tiempo de la gracia; ahora es el día de la salvación (2 Cor 5, 20-6, 2). Y el Señor nos repite a cada uno, en la intimidad del corazón: Convertíos. Volved a Mí de todo corazón.
Ahora se nos presenta un tiempo en el cual este recomenzar de nuevo en Cristo va a estar sostenido por una particular gracia de Dios, propia del tiempo litúrgico que hemos comenzado. Por eso, el mensaje de la Cuaresma está lleno de alegría y de esperanza, aunque sea un mensaje de penitencia y de mortificación.

«Cuando uno de nosotros reconoce que está triste, debe pensar: es que no estoy suficientemente cerca de Cristo. Cuando uno de nosotros reconoce en su vida, por ejemplo, la inclinación al mal humor, al mal genio, tiene que pensar eso; no echar la culpa a las cosas de alrededor, que es una manera de equivocarnos, es una manera de desorientar la búsqueda» (Ángel Mª García Dorronsoro). A veces, cierta apatía o tristeza espiritual puede estar motivada por el cansancio, por la enfermedad..., pero más frecuentemente se fragua por la falta de generosidad en lo que el Señor nos pide, en la poca lucha por mortificar los sentidos, en no preocuparse por los demás. En definitiva, por un estado de tibieza.
Junto a Cristo encontramos siempre el remedio a una posible tibieza y las fuerzas para vencer en aquellos defectos que de otra manera nos resultarían insuperables. «Cuando alguien diga: “Yo tengo una pereza irremediable, yo no soy tenaz, yo no puedo terminar las cosas que emprendo”, debería pensar (hoy): “Yo no estoy lo suficientemente cerca de Cristo”.
Por eso, aquello que cada uno de nosotros reconozca en su vida como defecto, como dolencia, debería ser inmediatamente referido a este examen íntimo y directo: “No tengo yo perseverancia, no estoy cerca de Cristo; no tengo alegría, no estoy cerca de Cristo”. Voy a dejar ya de pensar que la culpa es del trabajo, que la culpa es de la familia, de los padres o de los hijos... No. La culpa íntima es de que yo no estoy cerca de Cristo. Y Cristo me está diciendo: ¡Vuélvete! “Volveos a Mí de todo corazón!”.

(...) Tiempo para que cada uno se sienta urgido por Jesucristo. Para que los que alguna vez nos sentimos inclinados a aplazar esta decisión sepamos que ha llegado el momento. Para que los que tengan pesimismo, pensando que sus defectos no tienen remedio, sepan que ha llegado el momento. Comienza la Cuaresma; mirémosla como un tiempo de cambio y de esperanza.

Fuente: Francisco Fernández-Carvajal, Hablar con Dios, T. II

Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará (II)

Posted by: Thomas

Virgen de Fátima 04 (23)

LOS PASTORCITOS, LOS PREDILECTOS DE MARÍA SANTÍSIMA (primera parte)

Estimado amigo que lees estas publicaciones: hoy vamos a adentrarnos un poco en la vida de los pequeños niños que fueron favorecidos con la visión de la Virgen en Fátima.
Cuando se quiere profundizar en una aparición o manifestación sobrenatural, es necesario considerar todo el contexto en donde se realiza, los lugares donde ocurren los hechos, las circunstancias históricas, los videntes, etc. Para esto nos vamos a guiar con ese librito maravilloso, y tan lleno de candor, inocencia, y belleza, titulado
Memorias de la Hermana Lucía, elemental e insustituible para estudiar sobre las apariciones en Fátima.

LA PEQUEÑA LUCÍA: nos ubicamos en Aljustrel, pequeño pueblecito perteneciente a la parroquia de Fátima, de blancas casitas, gente sencilla, trabajadora y cristiana; pueblito rodeado de valles y montes tapizados de olivas, robles, pinos, encinas, etc.
Adentrándonos en el poblado podemos encontrar la casita de la familia de Lucía Dos Santos, casita blanca como las demás, con gran patio rodeado de almendros, olivos y castaños. Lucía es la menor de seis hermanos; nació el 22 de marzo de 1907, sus padres son Antonio Dos Santos Y María Rosa Marto.
En sus memorias, nuestra protagonista recuerda que la primera cosa que aprendió fue recitar el Ave María, puesto que la mamá se encargaba personalmente de la formación cristiana de sus hijos. Creció rodeada del cariño y “mimos” de toda la familia, puesto que al ser la menor, era la depositaria de la ternura de todos.

Nos ha dejado en sus escritos un hermoso relato que nos ejemplifica la vida familiar; es tan bello que lo transcribiremos textualmente:
“Después de la cena y del rezo que le seguía, dirigido por mi padre, se comenzaba a trabajar. Todos tenían qué hacer: mi hermana María iba al telar; mi padre llenaba las canillas; Teresa y Gloria iban a la costura; mi madre hilaba; Carolina y yo, después de arreglar la cocina, estábamos empleadas en quitar los hilvanes, coser botones, etc.; mi hermano, para despabilarnos del sueño, tocaba el acordeón, al son del cual cantábamos varias cosas. Los vecinos venían, no pocas veces, a hacernos compañía. A varias mujeres oí decir algunas veces a mi madre: ¡Qué feliz eres tú! ¡Qué encantos de hijos que Nuestro Señor te dio!”.
En este clima de fe, alegría y unión familiar, van pasando los años. Llega el tan ansiado día de la primera comunión de Lucía. La madre y las hermanas se encargaron de todos los detalles. Antes de partir para la Iglesia Doña María Rosa da las últimas recomendaciones a su hija, entre las que se destaca la siguiente:
“sobre todo, pide a nuestro Señor que te haga una santa”, estas palabras se grabaron tan profundamente en el corazón de la pequeña que fue lo primero que dijo apenas recibió la Eucaristía: “Señor hazme una santa, guarda mi corazón siempre puro, para Ti solo”, y cuenta Lucía que en el fondo del corazón sintió estas palabras: “La gracia que hoy te ha sido concedida, permanecerá viva en tu alma, produciendo frutos de vida eterna”. Sobre este hecho agrega: “Desde entonces, perdí el gusto y atractivo que empezaba a sentir por las cosas del mundo; y solamente me sentía bien en algún lugar solitario, donde pudiese, a solas, recordar las delicias de mi primera comunión”.

Hermoso testimonio que podemos imitar, recordar el día de nuestra primera comunión, el día que por misericordia del Buen Dios comenzamos a alimentarnos con su Sagrado Cuerpo. ¿Cuánto tiempo pasó?, ¿diez, veinte, cuarenta, cincuenta años?, ¿conservamos la pureza e inocencia de ese día?; ¿cumplimos los propósitos de ese día?; actualmente ¿recibo la Eucaristía con el mismo fervor y devoción?
Hasta la próxima entrega.

La Iglesia de Cristo se apoya en la firmeza de la fe de Pedro

Posted by: Thomas

Cátedra de San Pedro 01 (02b)

De entre todo el mundo, sólo Pedro es elegido para ser puesto al frente de la multitud de los llamados, de todos los apóstoles, de todos los Padres de la Iglesia, pues, aunque en el pueblo de Dios son muchos los sacerdotes, muchos los pastores, a todos los rige Pedro, bajo el Supremo gobierno de Cristo. Dios, amadísimos hermanos, se dignó conceder a este hombre una grande y admirable participación en su poder; y todo aquello que quiso que los demás jefes del pueblo tuvieran en común con él se lo otorgó a través de él.

El Señor pregunta a los apóstoles qué piensa la gente acerca de él, y su respuesta concuerda en cuanto que expresa la desorientación de la ignorancia de los hombres.
Pero tan pronto como interroga a sus discípulos sobre la convicción que ellos tienen, el primero entre ellos en dignidad es el primero también en confesar al Señor. Cuando Pedro hubo dicho a Jesús:
Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, Jesús le respondió: Bienaventurado eres tú, Simón, hijo de Jonás, porque esto no te lo ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Es decir: «Bienaventurado eres, porque mi Padre te ha instruido; no has sido engañado por las opiniones terrenas, sino que te ha iluminado la inspiración celestial; ni la carne ni la sangre te han proporcionado el conocimiento de mi persona, sino aquel de quien soy el Hijo único.»
Y yo -añade- te digo; esto es: «Así como mi Padre te ha revelado mi divinidad, así quiero yo a mi vez darte a conocer tu propia dignidad: Tú eres Pedro», esto es: Yo soy la piedra inquebrantable, yo soy la piedra angular que hago de los dos pueblos una sola cosa, yo soy el fundamento fuera del cual nadie puede edificar; pero también tú eres piedra, porque por mi virtud has adquirido tal firmeza, que tendrás juntamente conmigo, por participación, los poderes que yo tengo en propiedad.»

Y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y los poderes del infierno no la derrotarán.
«Sobre esta piedra firme -quiere decir- edificaré un templo eterno, y la alta mole de mi Iglesia, llamada a penetrar en el cielo, se apoyará en la firmeza de esta fe.»
Los poderes del infierno no podrán impedir esta profesión de fe, los vínculos de la muerte no la sujetarán, porque estas palabras son palabras de vida. Ellas introducen en el cielo a los que las aceptan, hunden en el infierno a los que las niegan.
Por esto dice Jesús al bienaventurado Pedro:
Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra será atado en el cielo, y todo lo que desatares sobre la tierra será desatado en el cielo.
Verdad es que este poder fue comunicado también a los demás apóstoles y que este decreto constitutivo concierne igualmente a todos los que rigen la Iglesia; pero, al confiar semejante prerrogativa, no sin razón se dirige el Señor a uno solo, aunque hable para todos. La autoridad queda confiada de un modo singular a Pedro, porque él es constituido cabeza de todos los pastores de la Iglesia.

Fuente: San León Magno, Sermones, Oficio de Lecturas del día, Liturgia de las Horas

La transfiguración

Posted by: Laudem Gloriae

Transfiguración 01 (04)
Transfiguración

¡Oh Jesús! Que tu gracia triunfe en mí, hasta hacerme digno de participar de tu gloriosa transfiguración.
El alma de Jesús, unida personalmente al Verbo, gozaba de la visión beatífica, cuyo efecto connatural es la glorificación del cuerpo. Este efecto no se manifestó en Jesús, porque quiso, a lo largo de sus años de vida terrena, asemejarse a nosotros lo más posible, revistiéndose de “una carne semejante a la del pecado” (Rom. 8, 3). Sin embargo, para robustecer la fe de los apóstoles turbados por el anuncio de su Pasión, Jesús permitió que por breves instantes en el Monte Tabor, algunos rayos de su alma beata se transparentasen en su cuerpo: entonces Pedro, Santiago y Juan lo vieron transfigurado: “su rostro resplandeció como el sol y sus vestidos eran blancos como la nieve”. Los tres quedaron extasiados; y eso que Jesús sólo les había dejado ver un rayo de su gloria, pues ninguna creatura humana habría podido soportar la visión completa.

La gloria es el fruto de la gracia: la gracia, que Jesús posee en medida infinita, redunda en una gloria infinita, que le transfigura totalmente. Un fenómeno semejante sucede también en nosotros: la gracia nos transforma, nos transfigura
“de gloria en gloria” (II Cor. 3, 18), hasta que un día en el cielo nos introduzca en la visión beatífica de Dios. Mientras la gracia transfigura, el pecado desfigura con su oscuridad a los que yacen víctimas de él.

El Evangelio de hoy destaca la relación íntima que existe entre la Transfiguración y la Pasión de Jesús. Moisés y Elías, que aparecieron en el Tabor al lado del Salvador, hablan con Él precisamente, según puntualiza San Lucas, de su próxima Pasión,
“de su muerte que había de cumplirse en Jerusalén” (Lc. 9, 31).
Con esto el Maestro divino quiere decir a sus discípulos que ni Él ni ellos podrán llegar a la gloria de la Transfiguración sin pasar por el dolor. Es la misma lección que más tarde dará a los discípulos de Emaús:
“¿No era preciso que el Mesías padeciera esto y entrase en su gloria?” (Lc. 24, 26). Lo que el pecado desfiguró no puede volver a su primitiva belleza sobrenatural, sino a través del dolor que purifica.

¡Oh Jesús! Destruye en mí el pecado, ese pecado que ha desfigurado tu Rostro, ese pecado que ha desfigurado mi alma, creada a tu imagen y semejanza. Pero para que se cumpla esta destrucción es necesario que yo participe de tu Calvario, de tu Cruz; dígnate, pues, Señor, unir a tu Pasión todos los sufrimientos pequeños y grandes de mi vida, para que, purificado a través de ellos, pueda subir de claridad en claridad hasta la total transfiguración en ti.
La luz y la gloria del Tabor me animan; gracias, Señor, por haberme concedido, aunque sea por breves instantes, el contemplar tu esplendor, el gozar de tus divinas consolaciones; así fortalecido y animado bajo del monte para seguirte
a ti solo hasta el Calvario.

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

La perfección y el sacrificio (II)

Posted by: Ioseph

Santa Teresita 15 (28)
Familia Guerin - Santa Teresita

II. Mi aberración. - ¡Oh, cuán sencillamente me equivoco en este punto! A la menor idea de perfección que me asalta recurro al sacrificio, hasta el punto de que la idea de perfección se confunde casi, para mí, con la idea de privación y de sacrificio: apenas la concibo de otra manera. Cuando se apodera de mi corazón un fervor vehemente me lanzo por el camino de las penitencias y de las privaciones, creyendo que voy a encontrar luego en él la perfección. ¡Pobre extraviado! la perfección no se encuentra por ese camino.

Por lo común esos sacrificios son lo contrario de lo que se debe hacer. Porque mientras yo abrazo esas privaciones no pienso en enderezar mis caminos, continúo buscándome a mí mismo y el desorden persiste en el mismo estado. Con frecuencia también escojo esos sacrificios bajo la inspiración de mi capricho, de mis gustos del momento; hasta en su elección me busco a mí mismo. El acto mismo por el cual los escojo es, a menudo, acaso un desorden. Como actos satisfactorios pueden tener algún valor, pero para conducirnos a la perfección no tienen ninguno; por lo menos con mucha frecuencia.


III.
Mis fracasos. - Por otra parte, esos sacrificios por mí elegidos tienen muchas veces el inconveniente de ser superiores a mis fuerzas y de no responder a las necesidades presentes de mi alma. Porque, en tanto que yo no haga la rectificación de mis intenciones, no me encuentro a la altura de esos sacrificios, no tengo las fuerzas suficientes para soportarlos. Por lo demás, la gracia, que proporciona su acción a los progresos de mi alma, no me es dada para eso, y entonces ¿qué sucede? Que no produciendo esos ímpetus de generosidad los frutos que yo deseaba, no teniendo mi alma fuerzas para soportarlos me desaliento, vuelvo a caer más bajo de lo que antes estaba, y el resultado más lastimoso de este triste ensayo es que creo imposible la perfección: me parece que he hecho todo lo que estaba en mi mano, que no he retrocedido ante el sacrificio, ¡y sólo he logrado descender!...

No podía acaecer otra cosa: he hecho todo menos lo que era preciso hacer. ¿De qué sirve correr cuando no vamos por el camino que debemos seguir? Cuanto más aprisa se anda fuera del camino, más nos alejamos del término adónde vamos. ¿Por qué ir a buscar la perfección donde no está y no buscarla donde está?; ¿por qué ir a buscarla lejos cuando la tenemos cerca? En vez de sacrificar mi satisfacción, lo que debo hacer es enderezarla: ¡cuánto más sencillo es esto! Aquí es donde está la perfección.

Fuente: R. P. José Tissot, La vida interior

Del maravilloso efecto del Divino Amor (I)

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen María 07 (19b)

¡Oh Señor Dios mío, Amador santo mío! Cuando tú vinieres a mi corazón, se alegrarán todas mis entrañas. Tú eres mi gloria y la alegría de mi corazón; tú eres mi esperanza y el refugio mío en el día de mi tribulación.
Mas porque aún soy débil en el amor, e imperfecto en la virtud, por eso tengo necesidad de ser fortalecido y consolado por ti. Por eso visítame, Señor, continuamente, e instrúyeme con santas doctrinas. Líbrame de mis malas pasiones y sana mi corazón de todos mis afectos desordenados; a fin de que sano y bien purificado en lo interior, sea apto para amarte, fuerte para sufrir y firme para perseverar.

Gran cosa es el amor y el mayor de todos los bienes. Él solo hace ligero todo lo pesado, y sufre con igualdad todo lo desigual, pues lleva la carga sin fatiga y hace dulce y sabroso todo lo amargo. El nobilísimo amor de Jesús nos anima a hacer grandes cosas y siempre nos mueve a desear lo más perfecto. El amor quiere estar en lo más alto, y no ser detenido en cosas bajas. El amor quiere ser libre y ajeno de toda afición mundana, para que no se impida su afecto interior, ni se embarace en ocupaciones de provecho temporal, ni caiga por algún daño o pérdida. No hay cosa más dulce que el amor, ni más fuerte, ni más alta, ni más espaciosa, ni más alegre, ni más cumplida ni mejor en el cielo ni en la tierra. Porque el amor nació de Dios y no puede descansar con nada de lo creado, sino con el mismo Dios.

El que ama vuela, corre, alégrase, es libre, y no es detenido; todas las cosas da por todo, y las tiene todas en todo, porque descansa en el único Sumo Bien sobre todas las cosas, del cual mana y procede todo bien. No mira a los dones, sino vuélvese al dador de ellos sobre todos los bienes. El amor muchas veces no sabe modo, mas se inflama sobre todo modo. El amor no siente carga, ni hace caso de los trabajos, antes desea más de lo que puede. No se queja que le manden lo imposible, porque cree que en Dios todo lo puede. Pues tiene poder para todo y muchas cosas ejecuta y pone por obra, en las cuales el que no ama desfallece y cae.

Fuente: Tomás de Kempis, Imitación de Cristo, L III, cap. 5

Convertirnos a Dios de todo corazón

Posted by: Laudem Gloriae

San Pablo 02 (09) Conversión
Conversión de San Pablo

¡Oh Señor, que me creaste para ti! Haz que con todas mis fuerzas yo tienda a ti, mi último fin.
Santo Tomás enseña que
“en el fin no hay que poner límites ni medida alguna” (II.-II., 184, 3); y, como la santidad es el fin de la vida espiritual, no debes proponértela bajo una forma reducida o empequeñecida, sino en toda su amplitud. Esta amplitud te habla de unión íntima con Dios, de una conformidad tan plena con su divina voluntad, que ésta sea el único motivo de todas tus acciones; esta amplitud te habla de una completa invasión de la gracia, porque, tan pronto como el alma se ha purificado de todo lo que es contrario a la voluntad de Dios, “le comunica Dios su ser sobrenatural de tal manera que parece el mismo Dios y tiene lo que tiene el mismo Dios” (San Juan de la Cruz). La santidad es plenitud de amor y de gracia, es transformación en Dios por amor, es deificación por gracia.

¿A qué grado de amor y de gracia llegarás? Esto depende, en primer lugar, de los designios de Dios sobre tu alma, y después, de tu colaboración personal. Ahora bien, por lo que a ti toca, el secreto para llegar a la meta está en no detenerse jamás, y esto por dos razones: primera, porque por más que crezcas en el amor, jamás llegarás a amar a Dios cuanto Él se merece; segunda, porque ignoras el grado de santidad a que Dios te llama. Además, el Señor no se dejará vencer en generosidad; por eso cuanto más te des a Él por el ejercicio de un amor intenso, tanto más se dará Él a ti por gracia.
La medida para amar a Dios es amarlo “sin medida”. Y si en el amor no has de poner medida, tampoco has de ponerla en tu conversión.
“Dice el Señor: convertíos a mí de todo corazón” (Jl. 2, 12); he aquí la condición indispensable para amar a Dios con todo el corazón. Es muy raro que esta conversión total se realice en un instante como efecto de un golpe particular de la gracia: lo más ordinario es que se llegue a ella a través de una larga y progresiva conversión. Y si bien en la conversión, como en toda la obra de santificación, la iniciativa es siempre de Dios, que te previene con su gracia, se requiere también tu colaboración; por eso cada día debes empeñarte con renovado propósito “en convertirte a Dios de todo corazón”. Sea éste tu programa de Cuaresma.

Concédeme, Oh Señor Jesús, por los méritos infinitos de tu Pasión, que me convierta a ti con todo mi corazón. No permitas que mi espíritu se abata ante el continuo rebrotar de mis tendencias egoístas y la lucha incesante que tengo que sostener contra ellas. Hazme comprender que, para convertirme totalmente a ti, no debo pactar con mis flaquezas, con mis defectos, con mi egoísmo, con mi amor propio. Hazme comprender que todo debe ser sacrificado a tu amor. Y cuando lo hubiera sacrificado todo, tendré todavía que exclamar: Soy siervo inútil, oh Señor, porque todo es nada en comparación del infinito amor que merece tu infinita amabilidad.

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

Que los negocios no impidan atender los intereses del alma

Posted by: Laudem Gloriae

Negocios 01 (01)

¡Oh Jesús! Te contemplo en el monte enseñando a las turbas el espíritu de pobreza. Yo también me acerco ansioso de escucharte.
“Y abriendo Jesús su boca les enseñaba diciendo. Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el reino de los cielos” (Mt. 5, 2-3).
Así comienza el sermón de la montaña. Después, en diversas ocasiones Jesús explica cómo debe entenderse la pobreza de espíritu.
“No alleguéis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín los consumen, y donde los ladrones lo desentierran y roban. Acumulad tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín los consumen, y donde los ladrones no los desentierran ni roban. Donde está tu tesoro, allí estará tu corazón” (Mt. 6, 19-21).

Considera que Jesús dirigió estas enseñanzas no sólo a los apóstoles, sino también a los discípulos y a toda la gente que le seguían. Esto demuestra que, si no todos tienen que hacer el voto de pobreza -la vida de familia no lo consiente-, todos están obligados a conseguir y practicar “el espíritu de pobreza”, es decir, el desprendimiento afectivo de los bienes de la tierra, no poniendo en ellos su tesoro ni buscándolos con avidez y espíritu de codicia. Quienes tienen el deber de administrar los bienes y acrecentarlos por medio de un honesto trabajo, como son los padres y madres de familia, deben hacerlo con orden, o sea, evitando que los negocios y los intereses materiales les impidan atender a los intereses del alma y a los deberes para con Dios.
“¿Qué aprovecha al hombre ganar todo el mundo, si después pierde su alma?” (Mt. 16, 26). Y quien posee poco y vive en estrecheces materiales, debe aceptar serenamente y con paciencia la propia condición de la vida, viendo en ella una ocasión y un llamamiento para imitar más de cerca la vida de Jesús pobre.
Reflexiona además, que cuando el Divino Maestro dijo:
“Vende lo que tienes y dalo a los pobres”, quiso unir el ejercicio de la pobreza con la práctica de la caridad. El espíritu de pobreza, desprendiendo tu corazón de los bienes terrenos, debe hacerte generoso para con los necesitados.

Cúrame, Señor, de mi excesiva inquietud por las necesidades de la vida. En el silencio de mi corazón parece que resuena continuamente tu dulce reproche:
“Los gentiles se afanan por todas estas cosas. Pero bien sabe vuestro Padre celestial que de todas estas cosas tenéis necesidad” (Mt. 6, 32).
¡Oh Señor! Tú conoces mis necesidades y no eres para mí un extraño, sino un Padre, y como tal te has obligado a tener cuidado de mis necesidades. Fortifica, Señor, mi fe en tu palabra. Haz que mi confianza sea semejante a la de San Francisco de Asís, que se sentía tan seguro de ti, que no dudó en restituir a su padre no sólo el dinero, sino también los vestidos e irse desposeído de todo por el mundo, más contento y seguro en su pobreza, que los ricos en sus riquezas. ¡Oh dichosa pobreza, que tiene a Dios por servidor! Porque tú, Señor, no abandonas al que en ti confía, antes bien te complaces en ser generoso y liberal con el que ha abandonado todo por tu amor y se ha puesto por completo en manos de tu divina Providencia.

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

Sobre las tentaciones (II)

Posted by: Juan Sobiesky

Tentaciones de San Antonio 01 (01c)
Tentaciones de San Antonio

Para penetrar bien la necesidad de rechazar la tentación, preguntad a los cristianos condenados cuál es la causa de hallarse en el infierno, ellos que fueron creados para el cielo: todos os responderán que fue porque, al ser tentados, sucumbieron a la tentación. Id, además, a interrogar a todos los Santos que triunfan en el cielo, qué cosa les ha procurado aquella felicidad; y os contestarán todos: es que al ser tentados, con la gracia de Dios, resistimos a la tentación y despreciamos al tentador. Pero, me dirá tal vez alguno de vosotros, ¿qué cosa es ser tentado? Amigos míos, vedlo aquí, escuchad bien y vais a verlo y comprenderlo: cuando os sentís inducidos a hacer algo prohibido por Dios, o a omitir lo que Él os ordena o prescribe, es que el demonio os tienta. Dios quiere que por la mañana y por la noche practiquéis bien vuestras oraciones, arrodillados y con gran respeto. Dios quiere que empleéis santamente el domingo, dedicándolo a orar, es decir, a asistir a todas las funciones u oficios (1); que en tal día os abstengáis de toda clase de trabajos. Dios quiere que los hijos tengan un profundo respeto a sus padres y a sus madres; así como que los criados lo tengan a sus señores. Dios quiere que améis a todos, que hagáis bien a todos, sin preferencia alguna (2), sin excluir ni a los mismos enemigos; que no comáis carne los días prohibidos; que tengáis mucha diligencia en instruiros acerca de vuestros deberes; que perdonéis de todo corazón a los que os injuriaron. Dios quiere que no soltéis malas palabras, que no os dejéis llevar de la maledicencia, que no levantéis calumnias, que no digáis palabras torpes, que no cometáis jamás actos vergonzosos: todo esto se comprende fácilmente.

Si, a pesar de que el demonio os haya tentado a hacer lo que Dios os tiene prohibido, no lo realizáis, entonces no caéis en la tentación; si, en cambio, lo realizáis, entonces sucumbís a la tentación. O, si queréis aun comprenderlo mejor, antes de consentir en lo que el demonio os quiere inducir a cometer, pensad si a la hora de la muerte querríais haberlo hecho, y veréis como vuestra conciencia clamará.

(1)
A todos los oficios, es decir a la santa Misa, según es de precepto; y a los demás oficios, como las vísperas, la oración de la noche, según es de consejo y muy provechoso para el cristiano.

(2) Se entiende de este modo: Con tal que en nuestra caridad no hagamos exclusión de los enemigos, Jesucristo no nos prohíbe tener ciertas preferencias justificadas por el parentesco o la amistad. ¿No manifestó el mismo Salvador preferencias de afecto ante San Pedro, Santiago y San Juan?

Fuente: San Juan Bta. Mª. Vianney (Cura de Ars), Sermones escogidos, T. I, Ed. Apostolado Mariano

Sobre las tentaciones (I)

Posted by: Juan Sobiesky

Tentaciones en el desierto 02 (14)

Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu Santo para ser allí tentado por el demonio. (Mt 4, 1).

Que Jesucristo, hermanos míos, escogiese el desierto para orar, es cosa que no ha de admirarnos, puesto que en la soledad hallaba todas sus delicias; que fuese conducido allí por el Espíritu Santo, aun debe sorprendernos menos, ya que el Hijo de Dios no podía tener otro conductor que el Espíritu Santo. Pero que sea tentado por el demonio, que sea llevado diferentes veces por ese espíritu de tinieblas, ¿quién se atrevería a creerlo, si no fuese el mismo Jesucristo quien nos lo dice por boca de San Mateo? Sin embargo, hermanos míos, lejos de extrañarnos de ello, hemos de alegrarnos y dar gracias a nuestro buen Salvador, que quiso ser tentado para merecernos la victoria que habíamos de alcanzar en nuestras tentaciones. ¡Dichosos nosotros, hermanos míos! ¡Desde que este dulce Salvador quiso ser tentado, no tenemos más que querer salir victoriosos para vencer! Tales son, hermanos míos, las grandes ventajas que sacamos de la tentación del Hijo de Dios.

¿Cuál es mi propósito? Aquí lo tenéis: es mostraros: 1º. que la tentación nos es muy necesaria para ayudarnos a conocer lo que somos; 2º. que hemos de temer en gran manera la tentación, pues el demonio es muy fino y astuto, y por una sola tentación, si tenemos la desgracia de sucumbir, podemos precipitarnos a lo más profundo del infierno; 3º. hemos de luchar valerosamente hasta el fin, ya que sólo mediante esta condición alcanzaremos el cielo.

Fuente: San Juan Bta. Mª. Vianney (Cura de Ars), Sermones escogidos, T. I, Ed. Apostolado Mariano

Obras de penitencia

Posted by: Nycticorax

Ermitaño 01 (01)
Ermitaño

Obras de penitencia: Confesión frecuente, mortificación, limosna...

La verdadera conversión se manifiesta en la conducta. Los deseos de mejorar se han de expresar en nuestro trabajo o estudio, en el comportamiento con la familia, en las pequeñas mortificaciones ofrecidas al Señor, que hacen más grata la convivencia a nuestro alrededor y más eficaz el trabajo; y además en la preparación y cuidado de la Confesión frecuente.
El Señor también nos pide hoy una mortificación un poco más especial, que ofrecemos con alegría: la abstinencia y el ayuno, que «fortifica el espíritu, mortificando la carne y su sensualidad; eleva el alma a Dios; abate la concupiscencia, dando fuerzas para vencer y amortiguar sus pasiones, y dispone al corazón para que no busque otra cosa distinta de agradar a Dios en todo».

Durante la Cuaresma, nos pide la Iglesia esas muestras de penitencia (la abstinencia de carne a partir de los 14 años, y el ayuno entre los 18 y los 59 cumplidos), que nos acercan al Señor y dan al alma una especial alegría; también la limosna que, ofrecida con corazón misericordioso, desea llevar un poco de consuelo al que está pasando una necesidad o contribuir según nuestros medios en una obra apostólica para bien de las almas. «Todos los cristianos pueden ejercitarse en la limosna, no solo los ricos y pudientes, sino incluso los de posición media y aun los pobres; de este modo, quienes son desiguales por su capacidad de hacer limosna son semejantes en el amor y afecto con que la hacen».
El desprendimiento de lo material, la mortificación y la abstinencia purifican nuestros pecados y nos ayudan a encontrar al Señor en nuestro quehacer diario. Porque
«quien a Dios busca queriendo continuar con sus gustos, lo busca de noche y, de noche, no lo encontrará» (San Juan de la Cruz, Cántico espiritual, 3, 3).

La fuente de esta mortificación estará principalmente en la labor diaria: en el orden, en la puntualidad al comenzar el trabajo, en la intensidad con que lo realizamos, etc.; en la convivencia con los demás encontraremos ocasiones de mortificar nuestro egoísmo y de contribuir a crear un clima más grato en nuestro entorno. «Y la mejor mortificación es la que combate –en pequeños detalles, durante todo el día– la concupiscencia de la carne, la concupiscencia de los ojos y la soberbia de la vida. Mortificaciones que no mortifiquen a los demás, que nos vuelvan más delicados, más comprensivos, más abiertos a todos. Tú no serás mortificado si eres susceptible, si estás pendiente solo de tus egoísmos, si avasallas a los otros, si no sabes privarte de lo superfluo y, a veces, de lo necesario; si te entristeces, cuando las cosas no salen según las habías previsto. En cambio, eres mortificado si sabes hacerte 
todo para todos, para ganar a todos (1 Cor 9, 22)». Cada uno debe hacerse un plan concreto de mortificaciones que ofrecer al Señor diariamente en esta Cuaresma.

Fuente: Francisco Fernández-Carvajal, Hablar con Dios, T. II

Por fin mi Inmaculado Corazón triunfará (I)

Posted by: Thomas

Inmaculado Corazón 04 (12)

INTRODUCCIÓN.

Hoy comenzamos esta serie de publicaciones en las que trataremos de transmitir un mensaje del cielo, el mensaje que la Santísima Virgen nos ha traído a todos nosotros en la lejana Fátima, en Portugal.
Como así también, meditaremos las apariciones de Pontevedra y Tuy, lugares donde la Virgen completó el mensaje de Fátima.

Los hechos principales transcurrieron durante el año 1917. Europa se encontraba en plena guerra mundial, durante la cual el hambre, la muerte, el odio, la miseria, se extendían por doquier, todos los pueblos clamaban al Cielo pidiendo Paz y Misericordia. Junto a este panorama desolador, se suma la situación catastrófica de Rusia, en la que la caída del Zar da inicio a un período de oscuridad con el régimen comunista, que luego se “esparcirá por todo el mundo”, como lo anunció la Santísima Virgen, sembrando el odio a Dios, y a Su Iglesia.
Ya el año anterior Portugal se une al conflicto mundial y muchos de sus hijos marchan al campo de batalla. Es entonces cuando el llanto de las madres portuguesas se une al de las madres de otros países que ven a sus hijos en peligro de muerte o que caen abatidos por el fuego enemigo.
A este dolor se suma el de otra Madre, nuestra Madre del cielo, que ve morir a muchos de sus hijos, no ya en la guerra, sino en la condenación eterna. Esta amorosa Madre ve muchas almas que se pierden y se perderán eternamente en el fuego del infierno, como les mostrará a los pequeños pastorcitos. Durante las apariciones la ven triste, y en su dolor Ella les pide que hagan penitencia para evitar la pérdida eterna de sus pequeños hijos a causa del pecado. Para evitar esto, Dios nos pide la devoción al Corazón Inmaculado de María. Ella es el camino seguro, la vía directa para alcanzar la salud del alma y la vida eterna.

Este es el tiempo indicado, el momento oportuno para abrazar esta devoción fundamental en la vida del cristiano, pues por Voluntad Divina debe reinar el Corazón de María en cada ser humano, en cada familia, en cada pueblo, en cada nación, en el mundo entero; porque hoy, aunque no estemos en guerra como en 1917, nos sentimos amenazados y perseguidos, vemos que el mal y la oscuridad se van extendiendo en todos los ámbitos. Entonces como en aquellos años sube nuestra oración: RUEGA POR NOSOTROS SANTA MADRE DE DIOS, sólo en vos se encuentra la Paz, sólo en Vos se encuentra la salud del cuerpo y del alma, sólo en Vos se encuentra la esperanza, sólo en Vos y por Vos encontramos a Jesús.
Iniciamos pues este camino, lo recorreremos con corazón humilde y sencillo, pues el verdadero SECRETO que encierra, sólo lo pueden comprender los pobres y humildes, los que son como niños.

La perfección y el sacrificio (I)

Posted by: Ioseph

Autoflagelación 01 (01)
Autoflagelación

I. La perfección no está en el sacrificio.
II. Mi aberración.
III. Mis fracasos.
IV. Pero ¿sería más perfecto sacrificarse?
V. Hay sacrificios que son necesarios. En qué medida.
VI. El miedo al sacrificio.

I. La perfección no está en el sacrificio. - La perfección en sí no exige de mí el sacrificio de mi satisfacción; lo que me pide es sólo que la coloque (a mi satisfacción) en su lugar, esto es, en segundo término. Así por ejemplo, en el comer y en el beber no me exige sacrificios extraordinarios; puedo usar de las cosas que Dios me da, sin faltar en manera alguna a la perfección; lo esencial es que, en primera intención, lo haga por la gloria de Dios. "Sea que comáis, sea que bebáis", dice el Apóstol; no dice que no comamos ni que no bebamos. Comed y bebed, esto no es contrario a la perfección; hacedlo, pero al hacerlo, hacedlo por la gloria de Dios. Lo que se necesita es que ni el placer ni la necesidad de comer o de beber sean el móvil dominante, la final y, sobre todo, la exclusiva intención del acto, porque en esto consiste la imperfección. Es necesario que el móvil eficazmente preponderante, que la intención principal sea, si no actualmente, por lo menos virtualmente, la gloria de Dios: en esto consiste la perfección. Esta cuestión de la intención actual y virtual será explicada más adelante.

La idea específica de la perfección no finca en el sacrificio de mi satisfacción. Puesto que supongo que mi satisfacción es permitida y que no hay en ella ofensa de Dios, no está en contradicción con su gloria, no hay incompatibilidad alguna entre una y otra; basta que yo subordine la una a la obediencia de la otra y que las coloque en su orden esencial. Lo repito: la perfección no consiste en el sacrificio, sino en poner las cosas en su verdadero punto.

Fuente: R. P. José Tissot, La vida interior

Fomentar la conversión del corazón

Posted by: Nycticorax

Conversión 01 (01)

Comienza la Cuaresma, tiempo de penitencia y de renovación interior para preparar la Pascua del Señor. La liturgia de la Iglesia nos invita sin cesar a purificar nuestra alma y a recomenzar de nuevo.
Dice el Señor Todopoderoso: Convertíos a mí de todo corazón: con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones, no las vestiduras, convertíos al Señor Dios nuestro, porque es compasivo y misericordioso..., leemos en la Primera lectura de la Misa del Miércoles de Ceniza. Y, en el momento de la imposición de la ceniza sobre nuestras cabezas, el sacerdote nos recuerda las palabras del Génesis, después del pecado original: Memento homo, quia pulvis es... Acuérdate, hombre, de que eres polvo y en polvo te has de convertir.
Memento homo... Acuérdate... Y, sin embargo, a veces olvidamos que sin el Señor no somos nada. «De la grandeza del hombre no queda, sin Dios, más que este montoncito de polvo, en un plato, a un extremo del altar, en este Miércoles de Ceniza, con el que la Iglesia nos marca en la frente como con nuestra propia substancia».

Quiere el Señor que nos despeguemos de las cosas de la tierra para volvernos a Él, y que dejemos el pecado, que envejece y mata, y retornemos a la Fuente de la Vida y de la alegría: «Jesucristo mismo es la gracia más sublime de toda la Cuaresma. Es Él mismo quien se presenta ante nosotros en la sencillez admirable del Evangelio».
Volver el corazón a Dios, convertirnos, significa estar dispuestos a poner todos los medios para vivir como Él espera que vivamos, ser sinceros con nosotros mismos, no intentar
servir a dos señores, amar a Dios con toda el alma y alejar de nuestra vida cualquier pecado deliberado. Y eso, en medio de las circunstancias de trabajo, salud, familia, etc., propias de cada cual.

Jesús busca en nosotros un corazón contrito conocedor de sus faltas y pecados y dispuesto a eliminarlos.
Os acordaréis de vuestros malos caminos, de vuestros días que no fueron buenos... El Señor desea un dolor sincero de los pecados, que se manifestará ante todo en la Confesión sacramental, y también en pequeñas obras de mortificación y penitencia hechas por amor: «Convertirse quiere decir para nosotros buscar de nuevo el perdón y la fuerza de Dios en el Sacramento de la reconciliación y así volver a empezar siempre, avanzar cada día».

Para fomentar nuestra contrición la Iglesia nos propone, en la liturgia del día de hoy, el Salmo en que el Rey David expresó su arrepentimiento y con el que tantos santos han suplicado perdón al Señor. También nos ayuda a nosotros en estos momentos de oración:
Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa, le decimos a Jesús.
Lava del todo mi delito, limpia mi pecado. Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado. Contra ti, contra ti solo pequé.
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme, no me arrojes lejos de tu rostro, no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu salvación, afiánzame con espíritu generoso. Señor, me abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.
El Señor nos atenderá si en el día de hoy le repetimos de corazón, a modo de jaculatoria:
Oh Dios, crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.

Fuente: Francisco Fernández-Carvajal, Hablar con Dios, T. II

El Rito que nos introduce en la Cuaresma

Posted by: Juan Sobiesky

Miércoles de Ceniza 01 (04)

El vestido de penitencia.
La imposición de la ceniza es un resto de un rito antiquísimo de la antigua disciplina penitenciaria. En los albores de la cristiandad, los pecados públicos eran castigados públicamente y hasta con la exclusión de la comunidad de la Iglesia los más graves. La Cuaresma era tiempo de pública reconciliación. Al principio de ella recibían los penitentes el vestido de penitencia: el saco y la ceniza. En Roma tenía lugar esta ceremonia imponente en la Iglesia de Santa Anastasia. Desde allí se dirigían en procesión los penitentes junto con los catecúmenos y los demás fieles al templo de Santa Sabina, donde se celebraban los oficios divinos. Esa procesión se repetía todos los días de la Cuaresma, sólo que se cambiaba el punto de reunión de los fieles (iglesia de la colecta) y el punto donde se celebraba la Misa (iglesia estacional). A la primera parte de la Misa -la instructiva- asistían todos; llegado el ofertorio, penitentes y catecúmenos abandonaban el templo, como indignos de asistir al santo sacrificio.

Al enfriarse la piedad de los fieles, cayó en desuso la pública penitencia, pero el rito de la imposición de la ceniza ha subsistido. Desde entonces ya no se reduce a los públicos pecadores. Todos, grandes y chicos, nos acercamos a recibir el hábito de penitentes, porque todos sin excepción hemos pecado.

Cuando te llegues, pues, hoy a recibir la ceniza, piensa en el valor de esta ceremonia. Con ello declaras que vas a suplantar durante la Cuaresma al grupo de penitentes del antiguo rito. Imagínate la impresión que aquellos fervorosos penitentes harían en el ánimo de los romanos que contemplaban su cotidiana procesión, y procura tú, durante este santo tiempo, despertar análogos sentimientos en los ángeles que contemplarán diariamente tu camino al templo. Recibe la ceniza con plena conciencia de tu naturaleza pecadora, con la convicción de que en este día se te consagra en penitente, y aprovecha luego la Cuaresma para hacer frutos dignos de penitencia. Las sentidas oraciones y las plásticas instrucciones de la Liturgia cuaresmal renovarán en ti los sentimientos que hoy te inspira la seria y grave ceremonia a que asistes. Forma ya firmes resoluciones para el santo tiempo que comienza. Mira con qué ejercicios de penitencia lo santificarás y justificarás el hábito de penitente que hoy vistes.

Fuente: Joaquín Sanchis Alventosa, o.f.m., Misal Meditado

La presentación del Niño Jesús y la Purificación de María Santísima

Posted by: Laudem Gloriae

Presentación de Jesús en el Templo 02 (09)

¡Oh Señor! Te suplico, por intercesión de María Santísima, que te dignes purificar mi alma.
La fiesta de hoy, que cierra el ciclo litúrgico natalicio, es al mismo tiempo fiesta de Jesús y de María; de Jesús, que, al cumplirse los cuarenta días de su nacimiento, es presentado en el templo por su Madre, según lo prescribía la ley; de María, que se somete al rito de la purificación.
La liturgia celebra ante todo la primera entrada de Jesús Niño en el Templo:
“He aquí que viene a su templo el Dominador, el Señor; gózate y alégrate, oh Sión, saliendo al encuentro de tu Dios” (Breviario Romano).
Salgamos también nosotros a su encuentro, emulando los sentimientos del anciano Simeón, quien, “movido por el Espíritu Santo, fue al templo” (Lc. 2, 22-23) y, lleno de alegría tomó en sus manos al Niño Jesús.

Para hacer más festivo este encuentro, la Iglesia bendice las candelas y las pone en nuestras manos, y así, con los cirios encendidos, entramos procesionalmente en el templo. La candela encendida es símbolo de la vida cristiana, de la fe y de la gracia que deben resplandecer en nuestra alma. Pero también es símbolo de Cristo, luz del mundo,
“luz puesta para iluminar las naciones”, como le saluda Simeón. La candela encendida nos recuerda que debemos llevar siempre con nosotros a Cristo, fuente de nuestra vida, autor de la fe y de la gracia, y que el mismo Cristo es quien nos dispone con su gracia para que corramos hacia Él con más fe y con más amor. Que nuestro encuentro con Él sea hoy lo más íntimo y santificador posible.
Jesús es presentado en el templo para ser ofrecido al Padre. El rescate que se pagaba por los primogénitos de los hebreos en su presentación en el templo, no tiene en Jesús ningún efecto. Él es la Víctima que deberá ser inmolada por la salvación del mundo. Su presentación en el templo es como el ofertorio de su vida; el sacrificio se consumará más tarde en el Calvario. Ofrezcámonos juntamente con Jesús.

“¡Oh Jesús! Por las manos de María quiero hoy ofrecerme al Eterno Padre juntamente contigo. Más Tú eres Hostia purísima, santa, inmaculada, y yo me encuentro lleno de manchas, de miserias y de pecados. ¡Oh Madre mía, María! Ya que, a pesar de estar exenta de toda sombra de imperfección, quisiste ser purificada, te pido que limpies mi pobre alma, para que pueda ser ofrecida menos indignamente al Padre en unión con tu Jesús. ¡Oh Virgen purísima! Introdúceme en el camino de una seria y profunda purificación, y después acompáñame Tú misma, para que por mi pusilanimidad no desfallezca ante la aspereza del camino.

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

Súplica del pecador arrepentido

Posted by: Ioseph

Santa María Magdalena 01 (01)

Vuestra Sangre y vuestra muerte son, Jesús mío, mi esperanza. Habéis muerto por librarme de la muerte eterna. ¿Y quién, Señor, alcanzó mayor parte en los méritos de vuestra Pasión que este miserable, tantas veces merecedor del infierno?... No permitáis que continúe siendo ingrato a tantas gracias como me habéis concedido.

Librándome del infierno, quisisteis que no ardiese yo en las llamas eternas, sino en el dulce fuego de vuestro amor. Ayudadme, pues, a fin de que cumpla vuestros deseos. Si estuviese en el infierno, no podría amaros. Pero ya que ahora puedo amar, amaros quiero...
Os amo, Bondad infinita; os amo, Redentor mío, que tanto me habéis amado. ¿Cómo he podido vivir tan largo tiempo olvidado de Vos? Mucho, Señor, os agradezco que Vos no me hayáis olvidado. De no haber sido así, me hallaría ahora en el infierno, o no tendría dolor de mis culpas.

Este dolor de corazón por haberos ofendido, este deseo que siento de amaros mucho, dones son de vuestra gracia, que me auxilia y vivifica... Gracias, Dios mío. Espero consagraros la vida que me resta. A todo renuncio, y quiero pensar únicamente en serviros y complaceros. Imprimid en mi alma el recuerdo del infierno que merecí y de la gracia que me disteis, y no permitáis que, apartándome otra vez de Vos, vuelva a condenarme yo mismo a los tormentos de aquella cárcel.

¡Oh Madre de Dios, rogad por este pecador arrepentido! Vuestra intercesión me libró del infierno. Libradme también del pecado, único motivo capaz de acarrearme nueva condenación.

Fuente: S. Alfonso Ma. de Ligorio, Preparación para la muerte

Lecciones del Bautismo del Señor

Posted by: Nycticorax

Bautismo de Jesús 03 (03b)

¿Quién no se sentiría emocionado ante el combate de humildad entre el Señor y su precursor, San Juan? Jesús, mezclado entre los muchísimos publicanos que acudían a pedir el perdón de sus crímenes, llena de extrañeza al Bautista, que llegó a su colmo cuando Juan oyó al Señor que le pedía bautismo de penitencia. “¡Cómo!, exclamó, ¿yo bautizarte, yo, que no soy digno de desatar las correas de tus sandalias? ¡Oh, jamás, Señor, esto no lo haré nunca!”
Admiremos la humildad del discípulo, pero cuánto más admirable es aún la del divino Maestro, que fuerza a Juan Bautista a bautizar al Unigénito de Dios como al último de los mortales y como al más grande de los pecadores. Qué pocas veces vemos entre los hombres estas luchas de sincera humildad; antes, por el contrario, se lucha por sobresalir entre los demás y serles preferido. Se discute con pretensiones y con terquedad para triunfar orgullosamente, y esto a expensas de la caridad y a veces también de la verdad.

Al dejarse bautizar en las aguas del Jordán, el Redentor, pureza infinita, quiere enseñarnos a purificar sin descanso nuestro corazón por el arrepentimiento y a combatir en nosotros los gérmenes del pecado, sujetando las malas inclinaciones y los instintos perversos. Quizá nos creamos puros al no apreciar en nuestra conducta grandes culpas, pero ¿no nos juzgará Dios de otro modo? ¿No verá en nuestra alma mucho egoísmo y sentimientos poco nobles y conformes a la verdadera perfección? Y este carácter inconstante, que a veces nos lleva a la tristeza, al desaliento, a la disipación o a la presunción, ¿no es en nosotros origen de muchas faltas? La vida imperfecta y regalada que llevamos es también a veces suficiente para manchar nuestros corazones, llamados a la perfección. Purifiquémonos por el Sacramento de la Penitencia, o haciendo en nuestro corazón verdaderos actos de amor y arrepentimiento.

¡Oh Jesús, cuánto me aflige el pensar las muchas veces que te he ofendido a pesar de todas las promesas que te hice en el día de mi bautismo! Por la intercesión de tu Santísima Madre, concédeme el espíritu de humildad y de compunción necesario para que, libre de las ataduras del orgullo y del pecado, empiece una nueva vida, vida en todo conforme a tus enseñanzas y ejemplos.

Fuente: L. B., C, SS. R., Manual de Meditaciones

Aquellos niños mueren por Cristo

Posted by: Thomas

Niños Inocentes 01 (01b)

El gran Rey nace como un niño pequeño, Vienen los magos desde tierras lejanas; vienen para adorar al que está todavía acostado en un pesebre, pero que reina ya en el cielo y en la tierra. Cuando los magos hacen saber a Herodes que ha nacido el Rey, Herodes se altera y, para no perder su reino, quiere matar al recién nacido; y, sin embargo, si hubiese creído en Él hubiera podido reinar tranquilo aquí en la tierra y para siempre en la otra vida.
¿Por qué temes, Herodes, al oír que ha nacido el Rey? Él no ha venido para destronarte, sino para vencer al diablo. Pero tú no lo entiendes y por esto te alteras y te llenas de furor; y, para perder al único niño que buscas, te conviertes en el cruel asesino de muchos.

Matas los cuerpos de los niños, porque a ti el temor te mata el corazón; y piensas que, si logras tu objetivo, podrás vivir por largo tiempo, cuando en realidad pretendes matar al que es la Vida en persona.
Aquel que es la fuente de la gracia, que es pequeño y grande a la vez, que está acostado en un pesebre, te hace temer por tu trono; por medio de ti, y sin que tú lo sepas, realiza sus designios y libra a las almas de la cautividad del demonio. A los que habían nacido en pecado los recibe en el número de sus hijos adoptivos.

Aquellos niños, sin saberlo, mueren por Cristo, y sus padres lloran la muerte de aquellos mártires; Cristo, cuando eran todavía incapaces de hablar, los convierte en idóneos testigos suyos. Así es el reinado de aquel que ha venido para ser Rey. Así libera aquel que ha venido a ser libertador, así salva aquel que ha venido a ser salvador. Pero tú, Herodes, ignorando todo esto, te alteras y te llenas furor, y, al llenarte de furor contra aquel niño, le prestas ya tu homenaje sin saberlo.

¡Cuán grande y gratuito es el don! ¿Qué merecimientos tenían aquellos niños para obtener la victoria? Aún no hablan y ya confiesan a Cristo. Sus cuerpos no tienen aún la fuerza suficiente para la lucha y han conseguido ya la palma de la victoria.

Fuente: San Quodvuldeo, obispo, Sermones, Oficio de Lecturas, Liturgia de las Horas

Hemos visto su estrella y venimos a adorarlo

Posted by: Laudem Gloriae

Pesebre 08 (27)

“Hemos visto su estrella en Oriente y venimos con dones a adorarle”.
En estas palabras del versículo del Aleluya sintetiza la misa de Epifanía la conducta de los Magos. Divisar la estrella y ponerse en camino, fue todo uno. No dudaron porque su fe era sólida, firme, maciza. No titubearon frente a la fatiga del largo viaje, porque su corazón era generoso. No lo dejaron para más tarde, porque tenían un ánimo decidido.
En el cielo de nuestras almas aparece también frecuentemente una estrella misteriosa: es la inspiración íntima y clara de Dios que nos pide algún acto de generosidad, de desasimiento, o que nos invita a una vida de mayor intimidad con Él. Si nosotros siguiéramos esa estrella con la misma fe, generosidad y prontitud de los Magos, ella nos conduciría hasta el Señor, haciéndonos encontrar al que buscamos.

Los Magos continuaron buscando al Niño aún durante el tiempo en que la estrella permaneció escondida a sus miradas; también nosotros debemos perseverar en la práctica de las buenas obras aún en medio de las más oscuras tinieblas interiores: es la prueba del espíritu, que solamente se puede superar con un intenso ejercicio de pura y desnuda fe.
Sé que Dios lo quiere, debemos repetirnos en esos instantes, sé que Dios me llama, y esto me basta: “Scio cui credidi et certus sum” (II Tim. 1, 12); sé muy bien en qué manos me he colocado y, a pesar de todo lo que pueda sucederme, no dudaré jamás de su bondad.
Animados con estas disposiciones, vayamos también nosotros con los Magos a la gruta de Belén:
“Y así como ellos en sus tesoros ofrecieron al Señor místicos dones, también del fondo de nuestros corazones se eleven ofrendas dignas de Dios” (Breviario Romano).

Tú me das a comprender, oh Jesús mío, que deseas mi colaboración para la venida de tu reino; tú quieres que yo ore, sufra y trabaje por la conversión de todos, vecinos y lejanos… Tú quieres que también yo lleve ante tu cuna los regalos de los Magos: el incienso de la oración, la mirra de la mortificación y del sufrimiento abrazado generosamente, y el oro del amor; un amor que convierta mi corazón en posesión exclusivamente tuya, y me incite a trabajar y a darme por completo en beneficio de los pecadores y de los infieles y para la mayor santificación de tus escogidos.
¡Oh dulcísimo Rey!, crea en mí un corazón de apóstol. ¡Con cuánta ilusión yo quisiera traer hoy a tus plantas las sinceras alabanzas y adoraciones de todos los hombres de la tierra!
¡Oh Jesús mío!, te suplico que, al mismo tiempo que te manifiestas al mundo, te des a conocer cada vez más a mi alma. Que brille hoy también para mí tu estrella y me enseñe el camino que conduce a ti; que el día de hoy sea también para mí una verdadera Epifanía, es decir, una nueva manifestación tuya a mi entendimiento y a mi corazón. Quién más te conoce más te ama, oh Señor; y yo deseo conocerte sólo para amarte y para darte a ti cada vez con mayor generosidad.

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

La Inmaculada Concepción de María (y IV)

Posted by: Juan Sobiesky

Inmaculada Concepción 10 (11)

Salutación y súplica. - «Ave, María, llena de gracia, más santa que los santos, más excelsa que los Cielos, más gloriosa que los serafines, y más digna de veneración que toda criatura. Ave, paloma que traes a la vez que el fruto del Olivo, a Aquel que nos salvó del espiritual diluvio. Ave, amenísimo paraíso de Dios, donde florece el árbol vivífico que presta inmortalidad a los que gustan de su fruto. Ave, purísimo e inmaculado palacio del Sumo Rey, en el que se encuentra el espiritual tálamo del Esposo, y en donde el Verbo se desposó con la carne para reconciliar con el Padre a los que fueron desterrados por la culpa. Ave, monte divino, pingüe y umbroso, en el cual se nutrió el Cordero de Dios, para cargar con nuestros pecados y miserias; monte del cual fue tallada aquella piedra que quebró las aras de los ídolos y vino a quedar constituida en piedra angular. Ave, trono de Dios, propiciatorio de todo el orbe, y cielo que canta la gloria del Altísimo. Ave, urna de oro, que contiene la dulcedumbre suavísima de nuestras almas, el verdadero maná, Cristo Jesús.

¡Oh Virgen Purísima y digna de todo loor y obsequio, tierra virgen, campo sin arar, vid floridísima, fuente ubérrima, Virgen fecunda y Madre que no conoce varón, tesoro escondido de inocencia y decoro de la santidad! Con tus preces, siempre aceptables y siempre poderosas por la autoridad de que como Madre gozas ante el Señor y Dios Creador de todas las cosas, Hijo tuyo, engendrado por Ti sin padre, dirige la navecilla de la Iglesia y condúcela a puerto tranquilo. Reviste a los sacerdotes de justicia y del gozo de la firme, inmaculada y sincera fe.
A tus devotos líbrales de toda desgracia y angustia. Redime a los cautivos. Constitúyete en techo de los peregrinos y en consuelo de todos los que necesitan de amparo. Extiende tu mano auxiliadora sobre todo el mundo, a fin de que con alegría y regocijo asistamos a tus solemnidades y a ésta que hoy celebramos en Cristo Jesús, Rey universal y verdadero Dios nuestro, al cual sea gloria y fortaleza, juntamente con el Padre, sagrado Principio de vida y con el coeterno y consubstancial y correinante Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.»
(3º nocturno.)

Pensamiento para la Comunión
Gloriosas cosas se han dicho de Ti... - ¿Quién podrá concebir el estremecimiento que sobrecogería a la tierra en el momento en que aquel germen santo de vida, el Alma de la Madre de Dios, caería en su seno? Sólo sería excedido por aquel otro más augusto todavía, en que el suelo fértil de la Virgen Nazaretana recibió al Verbo del Padre. Pues bien, este último momento se repite en cada uno de nosotros al comulgar. Si nuestro pecho fuera tierra abonada, como lo fue el de la Santísima Virgen, ¡qué riqueza de fruto daría este germen de vida! Preparémonos, pues, pidiendo a la Virgen Inmaculada sus disposiciones, a fin de que, cuando llegue a nuestro corazón el Hijo de Dios, puedan los ángeles cantar de nuestra alma lo que cantaron del Alma de María: «Gloriosas cosas se han dicho de Ti».

Fuente: Joaquín Sanchis Alventosa, o.f.m., Misal Meditado

Santísimo Nombre de Jesús

Posted by: Laudem Gloriae

Santísimo Nombre de Jesús 01 (01)

Ayúdame a comprender, oh Jesús, los misteriosos tesoros encerrados en tu dulcísimo Nombre.
La Iglesia nos invita a meditar y celebrar las glorias del Nombre del Hijo de Dios. Glorias que, como nos enseña San Pablo, brotan precisamente de su profundo anonadamiento:
“Hermanos: Cristo se anonadó…, por lo cual Dios le exaltó y le otorgó un nombre sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús doble la rodilla cuanto hay en los cielos, en la tierra y en los abismos” (Flp. 2, 7-8). Así canta la Iglesia en el oficio del día del Santísimo Nombre de Jesús, invitando a todos sus hijos a rendir un homenaje de devoción y agradecimiento a quien tanto se humilló por nosotros.

Respondiendo a este llamamiento, todo corazón cristiano está obligado a ensalzar el nombre santísimo de su Salvador, lo cual equivale a ensalzar su misma persona, ya que el nombre de Jesús expresa cabalmente su esencia, que es la de Salvador y Redentor. Dios mismo le impuso este nombre bendito, cuando el ángel anunció a María y a José el gran misterio:
“Le pondrás por nombre Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt. 1, 21). Este nombre declara y sintetiza los grandes misterios de la Encarnación y de la Redención, y está en el centro del universo como punto de contacto y puente de unión entre Dios y la Humanidad. Sólo por medio de Jesús y en nombre de Jesús puede el hombre llegar a Dios: “Porque no existe debajo del cielo otro nombre, dado a los hombres, en el cual hayamos de ser salvos” (Hech. 4, 12).

“¡Oh nombre glorioso, nombre gracioso, nombre amoroso y virtuoso! En tu virtud se perdonan las culpas, se vencen los enemigos, sanan los enfermos, los que sufren hallan consuelo en sus adversidades. Tú eres el honor de los creyentes, el maestro de los predicadores, el alivio de los que trabajan, el sostén de los débiles: con tu fuego ardiente se nutren los deseos santos, se alcanzan los auxilios necesarios, se embriagan las almas contemplativas, y son glorificados los triunfadores en la patria celestial. Concédenos, oh dulcísimo Jesús, por tu santísimo nombre, que también nosotros podamos reinar con los bienaventurados. Tú que glorificas a todos ellos, Tú que triunfas glorioso con el Padre y el Espíritu Santo, en unidad y trinidad perfecta por todos los siglos de los siglos” (San Bernardino de Sena).

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

Las tres etapas del mal

Posted by: Ioseph

Caída 01 (01)

1º etapa: El reparto. - Constituyendo el desorden, en su fondo, una aberración del alma que se deja seducir por el placer criado, se produce en la primera separación de Dios una división o reparto; la corriente de la vida no va ya toda completa a Dios; es dividida en dos partes, y una de ellas comienza a dirigirse a la criatura; y de esta suerte mi interés privado, mi placer humano se coloca, en cierto modo, al mismo nivel que Dios. No considero ya a Dios como a mi único "todo"; juzgo que no es ya bastante El solo a mi esperanza, a mi bienaventuranza y a mi vida; hay para mí algo fuera de El, algo que participa con Él el honor de ser, en cierta medida, el objeto de mi movimiento vital; me apego a mí mismo y a las criaturas, se produce en mí una hendedura por la que fluye algo de mí mismo, y esta efusión defrauda a Dios, que tiene derecho a esperar todo y que exige efectivamente todo de mí.

2º etapa:
La dominación. - Pero la apropiación no siempre se contenta con este reparto; pasa más adelante, como diría San Francisco de Sales; llega a la dominación. No es ya entonces una yuxtaposición del falso interés humano al interés divino; es una superposición. El placer criado termina por tomar una preponderancia, más o menos pronunciada, sobre la gloria inmortal: en el espíritu, ciertas maneras de ver y de juzgar dan a las cosas humanas preferencia sobre las cosas divinas; en el corazón, ciertos afectos adjudican esta preferencia a la satisfacción humana; en las acciones, ciertas diligencias colocan el interés egoísta por sobre el interés divino.
Todo esto es ya un desorden mayor, es el trastorno, es el hombre intentando colocarse sobre Dios. No es ya sólo el simple desconocimiento; es la falta de reconocimiento de la soberanía del Señor. Trastorno más o menos extendido, más o menos consciente, en el que el placer, que no debería ser más que una facilidad instrumental, subordinada al uso mismo del instrumento, llega a predominar sobre la gloria divina; lo que es muy secundario tiende de esta manera a convertirse en principal, lo accidental pretende llegar a ser esencial, la satisfacción egoísta a colocarse en primer término, el siervo a ponerse sobre el señor, la criatura antes que el Criador.

3º etapa: La exclusión. - Y avanzando aún más las usurpaciones del placer sobre los derechos de Dios, el desorden llega por fin a un exceso en el que el soberano Señor es absolutamente desconocido y sus derechos excluidos. La orientación del alma hacia la satisfacción desordenada es tal que se encuentra totalmente apartada de Dios: la unión sobrenatural queda rota, la vida divina se pierde, la gloria santa es aniquilada; destrucción de la vida, exclusión de la gloria divina; éste es el último fondo del abismo.

Conclusión: Vemos, pues, en el descenso que hacemos cuando nos alejamos de Dios, tres etapas sucesivas: la división o reparto, la dominación y la exclusión; el falso placer participando primero, dominando después, excluyendo por fin la gloria divina. En realidad son tres etapas.
Porque la división o reparto recorre un camino muy largo antes de llegar a la dominación, la dominación misma avanza muy lejos antes de establecer la exclusión, y la exclusión, por fin, crece con la multiplicación de la iniquidad: son, por consiguiente, tres etapas del mal.

Fuente: R. P. José Tissot, La vida interior

La Inmaculada Concepción de María (III)

Posted by: Juan Sobiesky

Inmaculada Concepción 09 (15)

III. María Inmaculada, honor del pueblo español. - Nuestros motivos de júbilo y regocijo no quedan agotados con lo enumerado hasta aquí. Como hijos de España podemos elevar nuestra mirada a la Reina sin mancilla y gritar alborozados como en otro tiempo los habitantes de Betulia a Judit: «Tú eres el honor de nuestro pueblo.»

En efecto, ¿qué otra nación puede ostentar los títulos que nosotros poseemos a llamarnos hijos de la Inmaculada? España no solamente le ofrendó defensores acérrimos de su privilegio singularísimo con el Beato Raimundo Lulio, el eximio teólogo Suárez, la extática María de Jesús de Agreda y el P. Pedro de Alba; no sólo dio a luz al egregio pintor de la Inmaculada Esteban Murillo; no sólo convirtió sus Universidades en Cátedras de la Reina Purísima. España hizo más. Por medio de sus representantes, los católicos monarcas, apremió repetidas veces al Sumo Pontífice a que declarase dogma el privilegio de la Concepción sin mancha de María; y, adelantándose a las demás naciones, tributó culto público a la Purísima Concepción; fundó ya en el siglo XVI una Orden dedicada a la Inmaculada: las Concepcionistas Franciscanas de la Beata Beatriz de Silva; consagróse a la Reina sin mancilla en muchas de sus Corporaciones oficiales, y la aclamó, por fin, en 1759, Patrona de sus Reinos y de sus Indias.

¡Cuán justo es que María extendiera su manto azul sobre esta nación y nos distinguiera con el título de sus patrocinados!
Mostrémonos dignos de tan ilustres antepasados por nuestra devoción al misterio de la Inmaculada Concepción. Seremos verdaderos devotos de María cuando sepamos ser verdaderos adoradores de su Hijo. Que se plasme, pues, el júbilo que despiertan nuestras glorias en propósitos eficaces de ser tal cual Jesús pide y exige de nosotros, de ser puntos luminosos en medio de las tenebrosidades de este mundo, ya que como faro de luz bajó a este valle de aterradoras tinieblas la Reina Inmaculada el día de su Concepción. Será el mejor obsequio que podremos ofrendar a nuestra Madre en su día.

Fuente: Joaquín Sanchis Alventosa, o.f.m., Misal Meditado

Negociemos con el tiempo

Posted by: Laudem Gloriae

Reloj 03 (03b)

En este último día del año, me postro a tus pies Jesús, para considerar el valor del tiempo a la luz de la eternidad.
El tiempo pasa y no vuelve más. Dios ha señalado a cada uno de nosotros un tiempo determinado para realizar el plan que se ha prefijado sobre nuestras almas: disponemos de este tiempo, y únicamente de éste. El tiempo mal empleado se ha perdido para siempre. Así es nuestra vida: un continuo fluir, un incesante correr del tiempo que ya no vuelve.
En la eternidad, por el contrario, ya no sufriremos cambios, sino que permaneceremos eternamente inmutables en el grado de amor que alcancemos en el tiempo: si conseguimos un alto grado de amor, nuestra gloria y nuestro amor eternos gozarán de la misma altura; pero si nuestro caudal de amor es exiguo, no dispondremos de más por toda la eternidad. Acabado el fluir del tiempo, ya no es posible ningún progreso. “Por consiguiente, mientras hay tiempo, hagamos el bien” (Gál. 6, 10).

Se trata de dar a cada instante el máximo amor, de hacer eterno el instante que huye, dándole el valor de la eternidad: he aquí el mejor modo de emplear el tiempo que el Señor nos concede. Por medio de la caridad nos podemos unir con docilidad y amor a la voluntad de Dios y de este modo al fin de la vida habremos realizado los designios de Dios sobre nuestra alma y habremos alcanzado el grado de amor que Dios espera de cada uno de nosotros y con el cual le amaremos y glorificaremos por toda la eternidad.

¡Oh Señor!, al pensar en el nuevo año transcurrido que Tú me has dado para crecer en tu amor, no puedo menos que quejarme de mí mismo y decirte mil veces: ¡Qué poco te he amado, Dios mío, qué mal he empleado el tiempo!
Veo, oh Señor, que el mejor modo de recuperar el tiempo perdido es dándome con todas mis fuerzas al ejercicio del amor. ¡Oh, cómo se intensificará mi amor si aprendo a hacer por amor tuyo todos mis deberes y todas mis buenas obras “con todo el corazón”, o sea, “con toda la buena voluntad”! Pero ¡ay!, me siento tan débil y flaco, tan indolente e inclinado a huir el esfuerzo y a evitar o, al menos, a disminuir el sacrificio…; mi naturaleza tiende siempre a lo más fácil, a lo menos trabajoso, y cae fácilmente en la negligencia y en la desgana. Ayúdame tú, Señor, y robustece mi amor con la fuerza omnipotente del tuyo. Ya que es tan poco lo que puedo hacer por ti, que al menos lo haga con todo el amor de que me has hecho capaz.

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

San Esteban Protomártir

Posted by: Nycticorax

San Esteban 03 (04b) - Martirio

¿Por qué - preguntaba San Agustín - Jesús temió a la muerte durante la agonía del Huerto de los Olivos, y en cambio los mártires no sintieron ante ella el menor temor? Contesta el Santo Doctor: “Porque tomó sobre sí la debilidad de los mártires y les prestó su fortaleza divina”. San León dice que Cristo era hombre para sí mismo, pero Dios para los demás; así nos lo hizo ver en Belén al tomar la frágil naturaleza humana para comunicarnos la omnipotencia divina de su gracia.
San Esteban, primer mártir de la Iglesia y modelo de todos los que derramaron la sangre por Jesús, recibió del divino Maestro un valor invencible para enfrentarse con la muerte.
Plenus fortitudine. Mientras sus enemigos, exasperados, ardían de ira contra él, Esteban, olvidándose totalmente de sí, sólo piensa en Cristo, y dice: “Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del Hombre sentado a la diestra de Dios”.

Entonces los judíos se abalanzaron contra él y le sacaron de la ciudad, para apedrearle. El santo diácono, puesto de rodillas, aguantaba la lluvia de piedras, y en medio del martirio, generosamente, imitando al divino Maestro, oró por los verdugos, clamando en alta voz:
“Señor, no le hagas cargo de este pecado”. Y murió, consiguiendo de Dios por sus oraciones, según San Agustín, la conversión de Saulo, que había presenciado su muerte y que más tarde sería el gran Apóstol de las naciones.

Aprendamos de San Esteban a sacar de la oración fuerzas para sufrir y perdonar a los enemigos. En medio de las penas e injusticias que contra nosotros cometen los hombres, levantemos como él los ojos al cielo; allí veremos por la fe, a la diestra de Dios Padre, a Jesús en pie y revestido de todo su poder, es decir, dispuesto a socorrernos, a fortificarnos y consolarnos. Invoquémosle, por tanto, en las pruebas como hicieron los mártires, y a ejemplo de Esteban y de tantos como le imitaron, dejemos que los labios pronuncien palabras de perdón a favor de quienes nos persiguen, critican, calumnian y hacen padecer, porque estas palabras, llevadas por los ángeles hasta el trono del Cordero, harán caer sobre nosotros lluvia de gracias y de bendiciones.

¡Oh Verbo encarnado entre nosotros! Viniste a la tierra para “ser blanco de contradicción” (Lc 2, 34), de esa contradicción que te persigue desde los días de la infancia y que no cesará hasta la muerte. Por intercesión de María, de José y de San Esteban, protomártir, te ruego me concedas espíritu de humildad, de dulzura y de paciencia para padecer contigo y sin quejarme de todas las amarguras de la vida. Propongo firmemente encomendar a tu misericordia a cuantos me contraríen hoy, brindándome ocasión de enfrentar mi amor propio.

Fuente: L. B., C, SS. R., Manual de Meditaciones

Ha aparecido el Salvador

Posted by: Ioseph

Navidad 02 (14)

¡Dios es caridad, Dios nos ha amado con amor eterno!
“Parece como si Dios dijera:
el hombre no me ama porque no me ve, quiero dejarme ver de él para que así me ame. El amor de Dios hacia el hombre era extremadamente grande y así lo había sido desde toda la eternidad; pero este amor no se había mostrado todavía... Cuando el Hijo de Dios apareció Niño en un portal, reclinado sobre la paja, entonces se manifestó de veras” (San Alfonso).
Este es el misterio de Navidad; este es el grito jubiloso de San Pablo:
“La gracia de Dios Nuestro Salvador se ha manifestado a todos los hombres... Ha aparecido la benignidad de Dios Salvador nuestro y su amor por los hombres”. He aquí el anuncio feliz de la grande alegría que el ángel lleva a los pastores: “Os ha nacido hoy un Salvador, que es el Cristo Señor”.

En el oficio litúrgico de hoy se suceden los textos en un tono jubiloso creciente que canta al dulcísimo Niño Jesús, el Verbo humanado, vivo, palpitante de amor entre nosotros:
“¿A quién habéis visto, pastores? Decidlo, anunciádnoslo; ¿Quién ha aparecido en la tierra? Hemos visto al Niño y ejércitos enteros de ángeles que alababan al Señor”.
“Alégrense los cielos y regocíjese toda la tierra a la presencia del Señor”. Nuestro Dios está aquí, en medio de nosotros, hecho uno de nosotros: “Nos ha nacido un niño, nos ha sido dado un hijo... Su nombre es: Admirable, Dios, Príncipe de la paz, Padre del siglo futuro... ¡Alégrate, hija de Sión, canta, hija de Jerusalén! ¡Ensalzad al Señor, habitantes de la tierra! ¡Venid, oh gentes, y adorad al señor!”.
Levantaos, venid, adorad, escuchad, regocijaos: Jesús, el Verbo del Padre, nos dice estas grandiosas palabras: ¡Dios os ama!

“¡Oh Trinidad poderosa Y eterna! ¡Oh dulcísima e inefable caridad! ¿Quién no se inflamará ante tanto amor? ¿Qué corazón resistirá al incendio de tu Caridad?
“¡Oh abismo de caridad! Tan perdidamente enamorado estás de las criaturas que parece que no puedes vivir sin ellas. Y, sin embargo, Tú eres nuestro Dios; Tú no tienes necesidad de nosotros; nuestro bien nada añade a tu grandeza, pues eres inmutable; nuestro mal ningún daño podía ocasionarte, siendo Tú la soberana y eterna bondad. ¿Qué cosa, pues, te mueve a una tan grande misericordia? El Amor. Porque Tú no tienes ninguna obligación para con nosotros ni tienes necesidad alguna de nosotros. ¿Quién te trae, oh Dios infinito, hacia mí, miserable criatura? Nadie más que Tú mismo, ¡Oh Fuego de Amor! Sólo te indujo el amor. Y el amor continúa siempre induciéndote.
“Tú, suma dulzura, te has dignado unirte con nuestra amargura; Tú, resplandor, con las tinieblas; Tú, sabiduría, con la ignorancia; Tú, vida, con la muerte; Tú, infinito, con nosotros finitos”
(Santa Catalina de Siena).

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

La Inmaculada Concepción de María (II)

Posted by: Juan Sobiesky

Inmaculada Concepción 08 (03)
Aparición de la Inmaculada a San Francisco

II. La Inmaculada, alegría de los fieles. - Si como simples mortales participamos ya de la exaltación de María, como cristianos, redimidos por la Sangre de su Hijo e hijos de sus dolores maternales, poseemos un doble título al júbilo y regocijo. Esa Mujer tan exaltada es... Madre nuestra.
Inmensa dicha, pero enorme responsabilidad. Los hijos llevan sangre de sus padres. No desdoremos, pues, la Sangre purísima de nuestra Madre con una conducta indigna de tanta alteza. El misterio de la Inmaculada Concepción viene a ser para los cristianos un imperativo que reclama y exige una vida pura e incontaminada. Ésa es la gracia que pide la Iglesia en las oraciones de la Misa.

Cuidemos, pues, de adquirir esa joya tan preciada de la santa pureza. Sean puros nuestros pensamientos, deseos, afectos, sentimientos, palabras y obras; respire pureza nuestro continente externo, nuestra vida entera. Suspiremos por tan encantadora virtud, y roguemos humildemente a la Madre celestial nos haga participar por la pureza de su privilegio excelso de Reina inmaculada.

Fuente: Joaquín Sanchis Alventosa, o.f.m., Misal Meditado

A Jesús a través de María

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen de la Medalla Milagrosa 02 (04)

Otro aspecto de la vida mariana es la imitación de María. Jesús es el camino que conduce al Padre; Él es el único modelo; pero ¿quién más semejante a Jesús que María? ¿Quién poseyó con más profundidad que María los mismos sentimientos de Cristo?
“¡Oh Señora! -exclama San Bernardo- Dios mora en ti y Tú en Él. Tú le revistes con la substancia de tu carne y Él te reviste con la gloria de su Majestad”. Al encarnarse y habitar en el seno purísimo de la Virgen, Jesús la revistió de sí, le comunicó sus perfecciones infinitas, le infundió sus sentimientos, sus deseos, su querer; y María, que se abandonó totalmente a aquella acción profunda de su Hijo, fue transformada plenamente en Él, hasta ser su más fiel retrato. “María -canta la liturgia- es la imagen perfectísima de Cristo, pintada al vivo por el Espíritu Santo”.

El Espíritu Santo, que es el espíritu de Jesús, se posesionó totalmente del alma purísima y dulcísima de María, y esculpió en ella, con una perfección y delicadeza sumas, todas las líneas, todas las características del alma de Cristo; con razón se puede decir que imitar a María es imitar a Jesús. Precisamente por esto nosotros la elegimos por modelo. Del mismo modo que no amamos a María por sí misma, sino en orden y en unión con Cristo, de quien es Madre, así tampoco la imitamos en sí misma, sino con relación a Cristo, de quien es imagen perfectísima. Jesús es el único camino que lleva al Padre, y María es el camino más seguro y más fácil para ir a Jesús. Al encarnar en sí las perfecciones del Padre, Jesús nos hizo posible su imitación. María, modelando en sí las perfecciones de Jesús, nos las ha hecho más accesibles, nos las ha puesto más a nuestro alcance.
Por otra parte, nadie podrá decir con mayor sinceridad y verdad que María: “Sed imitadores míos, como yo lo soy de Cristo” (I Cor. 4, 16). Como Jesús vino a nosotros a través de María, así tenemos que ir nosotros a Jesús por medio de María.

“¡Madre mía! Tu belleza enamoró a Dios y le hizo descender del cielo a tu seno, y yo ¿podré vivir sin amarte? No, no descansaré hasta amarte verdaderamente, con un amor constante y tierno hacia ti, Madre mía. Sí, quiero amarte, dulcísima Madre, quiero amarte, pero al mismo tiempo tengo miedo de no amarte, porque sé que el amor hace semejante al amante y al amado… Si soy, pues, tan diferente de ti, ¿es señal de que no te amo? ¡Tú tan pura, yo tan impuro! ¡Tú tan humilde, yo tan soberbio! ¡Tú tan santa, yo tan pecador! Pero, Madre mía, esto es lo que tienes que hacer Tú, pues me amas: hacerme semejante a ti. Tú puedes cambiar los corazones; toma el mío y cámbialo. ¡Muestra al mundo cuánto puedes para favorecer a los que Tú amas! ¡Hazme santo, hazme digno hijo tuyo!” (San Alfonso).

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

Siete consideraciones para cada día de la semana (III.b)

Posted by: Ioseph

San José 16 (52)
Muerte de San José

MARTES: La muerte (continuación)

3. - Considera también que del momento de tu muerte depende tu dicha o tu desdicha eterna. Estando a punto de dar el último suspiro y a la luz de aquel cirio ¡cuántas cosas veremos! La Iglesia enciende dos cirios para nosotros, uno en nuestro Bautismo, para mostrarnos los preceptos de la Ley de Dios, y el otro en el trance de nuestra muerte, para que podamos conocer si los hemos observado.

A la claridad de aquella última luz, verás, hijo mío, si has amado a Dios durante tu vida o si le has despreciado; si has respetado su santo Nombre o lo has blasfemado; verás las fiestas que has profanado, las Misas que no has oído, las desobediencias a tus superiores, el escándalo que has dado a tus compañeros; verás aquella soberbia, aquel orgullo que te engañaron; verás... Pero ¡oh Dios mío! todo esto lo verás en el momento en que se abrirá delante de ti el camino de la eternidad.
Moméntum a quo péndet aetérnitas. Sí, de aquel instante depende una eternidad de gloria o de tormento. ¿Comprendes lo que te digo? De aquel momento depende para ti el Paraíso o el infierno; el ser para siempre feliz o desgraciado; para siempre hijo de Dios o esclavo del demonio; o siempre gozar con los ángeles y santos en el Cielo, o gemir y arder para siempre con los condenados en el infierno.

Teme mucho por tu alma, y piensa que de una vida santa y buena depende una buena muerte y una eterna gloria. Por lo tanto, sin pérdida de tiempo, arregla tu conciencia con una buena confesión, prometiendo al Señor perdonar a tus enemigos, reparar los escándalos, ser más obediente, abstenerte de comer carne en los días prohibidos, no perder el tiempo, santificar los días consagrados a Dios y cumplir los deberes de tu estado. Y desde ahora, arrojándote a los pies de Jesús, dile:
“Señor y Dios mío, desde este momento me convierto a Vos: os amo, quiero serviros y amaros hasta la muerte. Virgen Santísima, Madre mía, ayudadme en aquel instante terrible. Jesús, José y María, en vuestros brazos expire en paz el alma mía”.

Fuente: San Juan Bosco, La juventud instruida

La Inmaculada Concepción de María (I)

Posted by: Juan Sobiesky

Inmaculada Concepción 07 (13)
Inmaculada Concepción - Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682)

La fecha 8 de diciembre viene envuelta en un ambiente más fácil de sentir que de definir. No reprimamos sentimientos tan justos; demos más bien libre curso a nuestro entusiasmo y regocijémonos en día tan señalado, ya que son tantos los títulos que tenemos para ello.

I. María Inmaculada, Gloria de la humanidad. - ¿Quién podrá concebir el júbilo que henchiría los cielos a la aparición del astro brillante de la Purísima Virgen? Esteban Murillo ha querido darnos una imagen de momento tan augusto. Sobre un trono de nubes, sostenido por un coro de ángeles, el Alma de María, al punto de ser creada por el Altísimo, es llevada a la tierra, donde va a unirse a su Cuerpo purísimo. Su nívea túnica refleja la pureza en que ha sido creada; su manto azul proclama las gracias y las virtudes que la adornan; su continente esbelto préstale aire de reina. Los ojos levantados al cielo y las manos cruzadas en santo recogimiento sobre el pecho, nos revelan el primer acto de aquella inocente criatura: Arrobada en amor del diestro Artífice que acaba de llamarla a la existencia y de dotarla de prerrogativas tan singulares, entona, llena de júbilo, su Gaudens gaudebo(1), que es a la vez cántico de gratitud y de homenaje a su Dios y Señor.

Los ángeles la escucharían atónitos, rindiendo pleitesía a su Reina y Señora. Pero nosotros nos atrevemos a más. Caemos, sí, de rodillas ante prodigio tan extraordinario; pero, participando de su júbilo, hacemos propias las notas de su canto, conscientes de que el encumbramiento de María nos llena también a nosotros de gloria.

En efecto, así como por la unión hipostática toda la naturaleza humana fué en cierto modo elevada, de manera análoga podemos decir que en la Concepción de María fué exaltada la humanidad entera. Verdaderamente «ha aparecido una señal grande en los cielos», una criatura purísima sobre toda ponderación. Y esa criatura es una mujer, carne de nuestra carne y hueso de nuestros huesos, por cuyas venas corre la misma sangre que recibimos todos de Adán. Sí, una mujer ha sido exaltada sobre todas las jerarquías angélicas a una dignidad y honor casi divinos; a una pura mujer sirven los ángeles y los arcángeles como a su Dueña; aclaman los tronos, principados y potestades por Reina; honran dominaciones y virtudes de los cielos como a su Señora, y bendicen los querubines y serafines cual Trono de Dios. ¿Qué otros títulos, fuera de los que le prestó la unión hipostática, podrían imaginarse que fueran más honrosos para la naturaleza humana?

¡Oh suerte la nuestra! El corazón no puede contener el gozo y desborda en cánticos de loor a nuestra Señora. Sí, felicitémosla y felicitémonos a nosotros mismos por la gloria que nos cabe en su glorificación. «Ave, María ... Bendita Tú eres entre todas las mujeres.»

(1) Cfr.
Is 61, 10.

Fuente: Joaquín Sanchis Alventosa, o.f.m., Misal Meditado

Siete consideraciones para cada día de la semana (III.a)

Posted by: Ioseph

Muerte 02 (03)
Buena muerte

MARTES: La muerte

l. - La muerte consiste en la separación del alma del cuerpo y en el abandono absoluto de las cosas de este mundo. Considera, pues, hijo mío, que tu alma debe necesariamente separarse de tu cuerpo, pero no sabes en qué lugar puede sorprenderte esta separación. No sabes si la muerte te sorprenderá en tu cama, en el trabajo, en la calle o en otro sitio.
La ruptura de una vena, un catarro, una fiebre, una caída, una herida, un terremoto, un rayo, son suficientes para quitarte la vida. Y esto puede sucederte en un año, en un mes, en una semana, en una hora, y quizá mientras lees u oyes leer estas páginas. ¡Cuántos se han acostado sanos por la noche, y han sido encontrados muertos al día siguiente! Otros, atacados de apoplejía, murieron de improviso. ¿Qué habrá sido de su alma? Si estaban en gracia, ¡dichosos de ellos! son eternamente felices; si en pecado, serán eternamente atormentados.
Y tú, hijo mío, si debieses morir en este momento, ¿qué sería de tu alma? ¡Desgraciado de ti si no estás preparado!, porque el que no está dispuesto a morir bien hoy, corre gran riesgo de morir mal.

2. - Aunque el lugar y la hora de tu muerte no te sean conocidos, no puedes dudar empero que están irrevocablemente determinados. Y aunque, como quiero esperar, no te sorprenda una muerte repentina, sin embargo la última hora de tu vida debe llegar, y en esa hora, tendido en un lecho, asistido por un sacerdote que rezará por ti las oraciones de los agonizantes, rodeado de tu familia afligida, con el crucifijo a un lado y el cirio bendito encendido al otro, te encontrarás a la puerta de la eternidad. Tu cabeza dolorida no encontrará reposo, tus ojos no tardarán en oscurecerse tu lengua estará ardiendo, tu pecho oprimido, la sangre se helará en tus venas, tu cuerpo será traspasado por mil dolores. En cuanto tu alma haya abandonado tu cuerpo, éste, revestido de un sudario, será arrojado a una fosa, en donde se convertirá en podredumbre; los gusanos pronto lo devorarán, no quedando ya de ti sino algunos huesos descarnados y un poco de polvo infecto.

Abre la tumba de un joven rico, de un hombre ambicioso y poderoso en el mundo, y mira lo que queda de ellos: pues lo mismo te sucederá a ti. ¡Oh hijo mío! que estos pensamientos te hagan tomar la resolución eficaz de asegurarte una buena muerte. Ahora el demonio, para inducirte a pecar, se esfuerza en distraerte de este pensamiento, en cubrir y excusar la culpa, diciéndote que no hay gran mal en aquel placer, en aquella desobediencia, en faltar a la Misa en los días festivos; pero en el momento de la muerte te hará conocer la gravedad de tus faltas y te las representará todas vivamente. ¿Qué le responderás tú en aquel terrible instante? ¡Ay de aquel que entonces se encontrare en desgracia de Dios!

Fuente: San Juan Bosco, La juventud instruida

Siete consideraciones para cada día de la semana (II)

Posted by: Ioseph

Alegoría de los placeres 01 (01)
Alegoría de los placeres

LUNES: El pecado mortal

1. ¡Si supieses, hijo mío, lo que haces cometiendo un pecado mortal! Vuelves las espaldas al Dios que te ha creado y colmado de beneficios; desprecias su gracia y su amistad. Dices con los hechos al Señor: “Alejaos de mí, Señor; no quiero ya obedeceros, no quiero serviros, ni reconoceros ya por mi Dios: Non sérviam. He elegido para mi dios aquel placer, aquella venganza, aquella cólera, aquella mala conversación, aquella blasfemia”. ¿Es posible imaginar una ingratitud más monstruosa? Y no obstante, he ahí lo que haces ofendiendo a tu Dios.

2. Es tanto más negra esta ingratitud, cuanto que para pecar te has servido de los mismos bienes que Dios te ha dado. Oídos, ojos, boca, lengua, pies y manos, todo te fue dado por Dios, y los has empleado para ofenderle. Escucha lo que te dice el Señor:
“Hijo mío, te he creado de la nada, te he dado todo cuanto tienes, te he hecho nacer en la verdadera Religión, te he concedido la gracia del bautismo, podía haberte dejado morir cuando estabas en el pecado, y te conservé la vida para no enviarte al infierno, ¿y tú, olvidando tantos beneficios, quieres aún servirte de esos mismos dones míos para ofenderme?” ¿Quién no experimentará dolor, a la vista de una injuria tan enorme hecha a un Dios tan bueno, por criaturas tan miserables como nosotros?

3. Considera, además, que este Dios de bondad no deja de estar justamente irritado por tus ofensas, y que cuanto más continúas viviendo en el pecado, tanto más excitas contra ti la cólera de Dios: por lo cual debes temer que si multiplicas tus faltas, el Señor te abandonará.
In plenitúdine peccatárum púniet. No porque te falte su misericordia, sino porque te faltará tiempo para implorarla, porque el que abusa de las gracias de Dios, no merece que se las conceda. Grande es el número de los pecadores que vivieron en pecado con la esperanza de convertirse; pero la muerte llegó cuando menos la esperaban y no les dio tiempo para que pusieran en orden su conciencia, y ahora, helos ¡ay! eternamente perdidos. ¿No tiemblas al pensar que puede sucederte igual desgracia? Después de tantas culpas como Dios te ha perdonado, ¿no podría castigarte al primer pecado mortal que cometieras y precipitarte en el infierno?

Dale gracias por haberte esperado hasta ahora y toma una firme resolución, diciéndole:
“¡Dios mío! demasiado os he ofendido hasta ahora; quiero emplear la vida que me resta en amaros y llorar mis pecados, de los que me arrepiento de todo corazón. Jesús mío quiero amaros; Santísima Virgen, Madre de Dios, ayudadme. Así sea”.

Fuente: San Juan Bosco, La juventud instruida

Siete consideraciones para cada día de la semana (I.b)

Posted by: Ioseph

San Luis Gonzaga 01 (06)
San Luis Gonzaga meditando

DOMINGO: Fin del hombre (continuación)

3. A este propósito, quiero hacer observar un lazo temible, de que se sirve el demonio para perder a un gran número de cristianos: es el de permitirles que se instruyan en la Religión, impidiéndoles después que la practiquen. Saben perfectamente que Dios los ha creado para amarle y servirle, y se diría que emplean el tiempo en buscar su eterna perdición. En efecto, ¿a cuántos no vemos en el mundo ocupados en pensar en todo, excepto en su salvación?
Si se le dice a un joven que frecuente los sacramentos, que haga un poco de oración, al momento contesta:
“Tengo otras cosas que hacer, tengo que trabajar, tengo que divertirme...” ¡Oh infeliz! Y ¿no tienes un alma que salvar?

En cuanto a ti, joven cristiano que lees esta consideración, no te dejes engañar por el demonio, y promete a Dios que todas tus palabras, tus pensamientos y tus acciones se dirigirán a la salvación de tu alma; porque sería grave imprudencia ocuparte tan seriamente en lo que debe concluir tan pronto y olvidar la eternidad que no tiene fin. San Luis Gonzaga, que hubiera podido gozar de los placeres, de los honores y de las riquezas de la tierra, renunció a esos bienes efímeros, diciendo:
"¿De qué me sirven estas cosas para la vida eterna? Quid haec ad aeternitátem?".

Concluye, pues, así esta consideración:
“Tengo un alma: si la pierdo, lo pierdo todo. Aun cuando ganara el mundo entero con detrimento de mi alma, ¿de qué me aprovecharía?
Quid énim pródest hómini, si múndum univérsum lucrétur, ánimae vero suae detriméntum patiátur? Si llego a ser un hombre rico y sabio hasta poseer todas las ciencias y todas las artes del mundo, y pierdo mi alma, ¿de qué me habrá servido? La misma sabiduría de Salomón no me valdría de nada, si me condenase.
Dios me ha creado para salvar mi alma, y quiero salvarla a toda costa; esta alma será, pues, de hoy en adelante, el único fin de todas mis acciones. Se trata de ser o eternamente feliz o eternamente desdichado: estoy resuelto a perderlo todo para salvarme. Dios mío, perdonadme mis pecados y no permitáis que tenga jamás la desgracia de ofenderos de nuevo; ayudadme con vuestra santa gracia, a fin de que pueda amaros y serviros fielmente en lo porvenir. María, esperanza mía, rogad por mí”.

Fuente: San Juan Bosco, La juventud instruida

Siete consideraciones para cada día de la semana (I.a)

Posted by: Ioseph

Alegoría de la muerte 01 (01)
Alegoría de la muerte

l. Domingo: Fin del hombre.
2. Lunes: El pecado mortal.
3. Martes: La muerte.
4. Miércoles: El juicio.
5. Jueves: El infierno.
6. Viernes: La eternidad de las penas.
7. Sábado: El Paraíso.

Como deseo mucho, hijos míos, que todos los días tengáis un rato de lectura piadosa, os ofrezco una corta consideración para cada día de la semana, y espero que la leeréis atentamente, dado caso que no tengáis otro libro más apropiado para ello.
Después de haberos arrodillado decid lo siguiente:
Dios mío, me arrepiento de todo corazón de haberos ofendido; concededme la gracia de conocer bien las verdades que voy a meditar y abrasadme de amor a Vos. Virgen Santísima, Madre de Jesús, rogad por mí.


DOMINGO: Fin del hombre

1. Considera, hijo mío, que Dios te ha creado a su imagen, que te ha dado un alma y un cuerpo, sin el menor mérito de tu parte. Además, por el bautismo te ha hecho hijo suyo, te ha amado siempre, y te ama aún como tierno padre, y no te ha creado para otro fin que para amarle y servirle en este mundo y merecer así algún día ser eternamente feliz en el Paraíso.
No estás, pues, en este mundo sólo para divertirte, enriquecerte, comer, beber y dormir como los animales privados de razón: infinitamente más noble y más sublime es el fin para el cual fuiste creado, a saber: amar y servir a Dios y salvar así tu alma.
Si durante tu vida, tienes siempre presente este pensamiento, ¡qué consuelo experimentarás en la hora de la muerte! Pero si al contrario no piensas seriamente en servir a Dios, ¡qué remordimientos experimentarás en aquel instante en que conocerás claramente que las riquezas y los placeres de que has gozado en la tierra de nada sirven si no es para llenar de amargura tu corazón, y hacerte conocer el daño que has causado a tu alma!

Por eso, hijo mío, guárdate bien de ser de aquellos que sólo piensan en procurarse placeres y satisfacer sus pasiones; pues estos al fin de la vida se encontrarán en gran peligro de perderse eternamente.
El secretario de un rey de Inglaterra, moría exclamando:
"¡Desdichado de mí, he empleado tanto papel en escribir las cartas de mi señor, y no he sabido emplear una sola hoja para escribir mis pecados y hacer una buena confesión!"

2. Sube de punto la importancia de tu fin, si consideras que tu salvación eterna o tu eterna condenación depende de ella. Si salvas tu alma, todo te irá bien y serás feliz para siempre; pero si la pierdes, pierdes al mismo tiempo a Dios y el Paraíso, y te condenas por toda la eternidad.
No imites la locura de los desventurados que dicen:
"Cometo este pecado, y después me confesaré"; no te dejes engañar por estas palabras, porque el Señor maldice al que peca con la esperanza de obtener el perdón: Maledíctus homo qui péccat in spe. Acuérdate de que todos los condenados tenían la intención de convertirse más tarde, y a pesar de eso se han perdido por toda la eternidad. ¿Estás cierto, acaso, de tener tiempo para confesarte? ¿Quién te asegura, que no morirás inmediatamente después del pecado? Además, ¿no es una locura herirte gravemente con la esperanza de encontrar un médico que te cure?
Renuncia, pues, al pensamiento falaz de entregarte más tarde a la virtud y al servicio de Dios; hoy mismo detesta y abandona para siempre el pecado, que es el mayor de todos los males, y que alejándote de tu fin, te priva de todos los bienes.

Fuente: San Juan Bosco, La juventud instruida

Exhortación a abrazar el camino de la virtud (I)

Posted by: Nycticorax

Alegoría de la Virtud 01 (01)
Alegoría de la Virtud

Todas las maneras de bienes que el corazón humano puede en esta vida alcanzar se encierran en la virtud; por donde parece que ella es un bien tan universal y tan grande que ni en el cielo ni en la tierra hay cosa con que mejor la podamos, en su manera, comparar que con el mismo Dios.
Porque así como Dios es un bien tan universal que en Él sólo se hallan las perfecciones de todos los bienes, así también, en su manera, se hallan en la virtud. Porque vemos que entre las cosas criadas, unas hay honestas, otras hermosas, otras provechosas, otras agradables y otras con otras perfecciones, entre las cuales tanto suele ser una más perfecta y más digna de ser amada cuanto más de estas perfecciones participa.

Pues, según esto, ¿cuánto merece ser amada la virtud en quien todas estas perfecciones se hallan? Porque si es por honestidad, ¿qué cosa más honesta que la virtud, que es la misma raíz y fuente de toda honestidad? Si es por honra, ¿a quién se debe la honra y el acatamiento, sino a la virtud? Si es por hermosura, ¿qué cosa más hermosa que la imagen de la virtud? Si con ojos mortales se pudiese ver su hermosura, a todo el mundo llevaría en pos de sí, como dice Platón.
Si es por utilidad, ¿qué cosa hay de mayores utilidades y esperanzas que la virtud, pues por ella se alcanza el sumo bien? La longura de los días, con los bienes de la eternidad, están en su diestra, y en su siniestra, riquezas y gloria.

Pues, si es por deleites, ¿qué mayores deleites que los de la buena conciencia, y de la caridad, y de la paz, y de la libertad de los hijos de Dios, y de las consolaciones del Espíritu Santo, lo cual todo anda en compañía de la virtud?
Pues, si se desea fama y memoria, en memoria eterna vivirá el justo y el nombre de los malos se pudrirá, y así como humo desparecerá.
Si se desea sabiduría, no la hay otra mayor que conocer a Dios y saber encaminar la vida por debidos medios a su último fin.
Si es dulce cosa ser apreciado de los hombres, no hay cosa más amable ni más conveniente para esto que la virtud. Porque, como dice Tulio, así como de la conveniencia y proporción de los miembros y humores del cuerpo nace la hermosura corporal, que lleva los ojos en pos de sí, así de la conveniencia y orden de la vida nace una tan grande hermosura en la persona, que no sólo enamora los ojos de Dios y de sus ángeles, sino aun a los malos y enemigos es amable.

Fuente: Cf. Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Vida mariana

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Virgen María 06 (18b)

¡Oh María, Madre dulcísima! Quiero vivir contigo, como un hijo vive con su madre.

El alto puesto que María ocupa en su cualidad de Madre en la obra de nuestra salvación, justifica plenamente el deseo de una vida de intimidad con Ella. Lo mismo que el Hijo está tan a gusto junto a su Madre, así el cristiano vive tan a gusto junto a María; por eso se ingenia de mil modos para mantener siempre vivo en su mente el recuerdo de su Madre del cielo. Procura, por ejemplo, tener delante de los ojos su imagen, acostumbrándose a saludarla amorosamente todas las veces que su mirada se encuentra con ella.

Pero la mirada profunda de la fe va mucho más lejos que la mirada de los ojos: penetra y llega hasta María viviente en la gloria, y que, a través de la visión beatífica, nos ve, nos sigue, conoce todas nuestras necesidades, nos ayuda con su asistencia maternal; así, por este ejercicio de fe, el alma vive en contacto continuo con la Virgen, espontáneamente, como por un impulso natural de su corazón, multiplica a lo largo del día los pequeños ejercicios de piedad en su honor, las invocaciones, las jaculatorias y todo lo que puede intensificar sus relaciones con María.
El sábado, el Mes de María, las numerosas fiestas de la Virgen son otras tantas ocasiones para recordarla particularmente, para meditar sus prerrogativas, para contemplar sus bellezas, para enamorarse cada vez más de Ella. Es imposible llevar en la mente y en el corazón la dulce figura de María sin sentirnos movidos a amarla, sin experimentar la necesidad de demostrarle la verdad de nuestro amor, procurando agradarle, procurando vivir como verdaderos hijos suyos.

Así concebida la vida 'mariana', la vida de intimidad con María puede penetrar y animar todo el conjunto de nuestra vida cristiana y hacernos más fieles en el cumplimiento de nuestros deberes, porque nada puede agradar tanto a la Madre como vernos cumplir por amor la voluntad de su Hijo. Por otra parte, vivida así, bajo la mirada maternal de María, la vida cristiana adquiere aquella dulzura especial y aquella suavidad que brota espontáneamente de la compañía de una Madre dulcísima que nos rodea de atenciones.

“¡Oh Madre mía dulcísima! Tú me llamas y me dices: 'Si alguno es pequeño venga a mí'. Los niños tienen siempre en sus labios el nombre de la madre y siempre, en cualquier peligro, en cualquier susto, en cualquier dificultad, la llaman inmediatamente. ¡Oh Madre dulcísima, oh Madre amorosísima! Esto es lo que Tú deseas: que, como niño pequeño, siempre te llame, siempre te invoque y te diga: ¡Madre mía, Madre mía amabilísima! Este nombre me consuela completamente, me llena de ternura y me recuerda la obligación que tengo de amarte. Este nombre me anima a confiar en ti. Después de Dios Tú eres mi esperanza, mi refugio y mi amor en este valle de lágrimas. ¡Oh dulce Señora y Madre mía! Tú, que con el amor que te abraza hacia tus hijos robas los corazones, roba mi pobre corazón que tanto desea amarte” (San Alfonso).

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

Dos órdenes de virtudes (IV)

Posted by: Nycticorax

Ópera 01 (01)

Todo esto nos declara bastantemente la importancia de estas virtudes (exteriores), dejando en su lugar y no derogando a la dignidad de las otras (interiores), que son mayores. De todo lo cual se podrá colegir la diferencia que hay entre las unas y las otras; porque las unas son como fin; las otras, como medio para este fin; la unas, como la salud; las otras, como medicina con que se alcanza la salud; las unas son como el espíritu de la religión; las otras, como el cuerpo de ella, que, aunque es menor que el espíritu, es parte principal del compuesto y de que tiene necesidad para sus operaciones; las unas son como tesoro, y las otras, como llave con que se guarda este tesoro; las unas son como la fruta del árbol, y las otras, como las hojas que adornan el árbol y conservan la fruta en él. Aunque en esto falta la comparación, porque las hojas del árbol, de tal manera guardan el fruto, que no son parte del fruto; mas estas virtudes, de tal manera son guarda de la justicia, que también son parte de la justicia, pues todas éstas son obras virtuosas que, ejercitadas en caridad, son merecedoras de gracia y gloria.

Esta es, pues, hermano, la estima que debes tener de las virtudes de que hemos tratado, que es lo que al principio de este capítulo propusimos, y con esta doctrina estaremos seguros de dos extremos viciosos, que es de dos grandes errores que ha habido en el mundo en esta parte, el uno, antiguo, de los fariseos, y el otro, nuevo, de los herejes de este tiempo.
Porque los fariseos, como gente carnal y ambiciosa y como hombres criados en la observancia de aquella ley, que aun era de carne, no hacían caso de la verdadera justicia, que consiste en las virtudes espirituales, como toda la historia del Evangelio nos lo muestra. Y así se quedaban, como dice el Apóstol, con la imagen sola de la virtud, sin poseer la substancia de ella, pareciendo bueno en lo de fuera y siendo abominables en lo de dentro.

Mas los herejes de ahora, por el contrario, entendido este engaño, por huir de un extremo vinieron a dar en otro, que fue despreciar del todo las virtudes exteriores, cayendo, como dicen, en el peligro de Escila por huir de Caribdis. Mas la verdadera y católica doctrina huye de estos dos extremos y busca la verdad en el medio; y de tal manera la busca, que, dando su lugar y preeminencia a las virtudes interiores, da también el suyo a las exteriores, poniendo las unas como en el orden de los senadores y las otras como en el de los caballeros y ciudadanos que componen una misma república, para que se sepa el valor de cada cosa y se dé a cada una su derecho.

Fuente: Cf. Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

La perdiz tierna

Posted by: Ioseph

Perdiz 01 (01)

Una perdiz madre a quien la comadreja le sorbió tres huevos -y no le sorbió los cuatro porque Guañabéns, que andaba con la escopeta, de una perdigonada le quemó las ancas-, con la aflicción de su desgracia, sobre que era cariñosa de por sí, empolló su huevo unigénito con cuadruplicado ardor. Nació un lindo pichón color canela; y quiso echar a correr como un pollito en la mañana fresca y húmeda. Pero su madre no quería ser menos que la Cardenala que tenía el nido en un naranjo y polluelos de quince días, que no dejaba salir sin embargo, hasta que no tuviesen volantones. Y así le prohibió que saliese y le trajo gusanitos y lo calentó con sus alas, que para eso tenía él mamá de posición y no necesitaba ir a trabajarse el sustento por esos surcos de Dios, llenos en aquel momento de los silbos alegres y tímidos de los perdigoncitos pobretes sus vecinos, nacidos aquel mismo día.

Los pájaros del cielo, que anidaban en los árboles, tienen que pasar antes de salir del nido por las cuatro edades, de tripón, pintón, plumadito y volantón; pero los pájaros de la tierra como la perdiz y el ñandú, apenas nacen, ya son volantones -y nunca salen de ahí en su vida-, y se arreglan ya por sí solos, y andan, cazan y campan como mayores, y disparan -como decía Guañabéns, el fabricante de plumeros-, “que el Diablo se los lleva”.
Y éste fue el error de la joven madre. Quiso tener a su hijo al calorcito de su seno y de sus plumas -y eso que el muchachito quería irse con los otros cada día-; quiso alimentarlo con lombricita mascada, cuando el otro ya tenía pico duro; lo tuvo a la sombra y bajo sus alas; y no le dio jamás un mal picotazo porque lo quería mucho, cuando los otros tenían ya el lomo curtido de los golpes con que sus madres les enseñaban a no salir del matojo cuando se oye ruido, a acurrucarse inmóviles y a hacerse tierra y hojas secas cuando pasa el Hombre, el Zorrito o el Lechuzón Blanco.

Creció pues aquel perdigón de nido, perdigón de invernáculo; y salió lindo, pero fofo. Grandote y sin gracia, como flor de sótano, con las patas rosadas y flojas en vez de firmes y rojas; los ojos rojos en vez de negros y la plumazón albina y clara, que en vez del lindo percal rameado de los otros era fina seda gris.
Apenas salió el sol, grandote e inútil, parecía que se quería derretir, y la gente le cantaba:
La lechuza es batará
y el tero picotazo overo
y la perdiz es barcina, ay, ay, ay,
moteada de blanco y negro.
Eso sí, muy bien educado, y no como esa gentuza, decía la madre del zascandil aquel, que no parecía varón ni era hombre para nada, que lo reventaba un volido(1) de treinta metros y no sabía disparar ni esconderse, ni aguantaba la luz del mediodía con sus ojos tiernos, ni veía el granito perdido en el surco, ni encontraba sustento. Se le burlaban todos. No tenía resolución para nada, ni para irse de allí, donde era infeliz. Pasaba terrores y apuros sin cuento porque no sabía defenderse ni siquiera del Gato, del cual las perdices se burlaban. Una paja lo cortaba, una espina lo mancaba, la escarcha lo endurecía, un calorazo de enero lo ponía hecho una esponja.

Fue un día al Tero y le dijo:
-
¡Son todos crueles conmigo, todos me persiguen, todos son enemigos míos, no sé por qué!
-
¡No, m´hijo! -le dijo el Tero-. Ninguno es cruel. La vida es cruel. ¿Querés saber quién fue cruel con vos? La verdad hay que decirla, aunque sea dura, y yo te la voy a decir, como se lo dije a ella muchas veces por más que lloraba cuando ya no había remedio. El enemigo tuyo ha sido tu finada madre que de quererte tanto, tanto, te ahorró las molestias pequeñas, y te legó las grandes. Tu finada madre ha sido cruel. Dios le haya perdonado que la pobre no sabía que con sus mimos te dejó en herencia buenos modales pero malas costumbres.

(1) Volido: vuelo.

Fuente: P. L. Castellani, Camperas, ed. Vórtice

El valor educativo del dolor

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Sufrimiento 01 (01)

San Pablo define sucinta y vigorosamente las consecuencias educativas del dolor, con estas palabras: “Nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación obra paciencia, y la paciencia prueba, y la prueba esperanza y la esperanza no trae confusión” (Rom. 5, 3 y ss.). La tribulación educa al cristiano para la paciencia y en la paciencia se prueba y acrisola la virtud. La virtud acrisolada y probada da un derecho más firme a poner toda la esperanza en Dios. De ahí que en la tribulación no desfallece la esperanza del cristiano, sino que toma un vuelo más alto y animoso en alas de la paciencia y de la fidelidad para con Dios. El dolor no debe ser para el cristiano un motivo de pena sino de gloria.

El dolor seméjase a un lagar, según una figura del Viejo Testamento empleada por San Agustín en esta forma:
“¿Quieres salir del lagar del dolor? Ten en cuenta que el racimo que teme al lagar, puede ser devorado por las aves y las fieras”. La ligereza, y la pasión pierden frecuentemente al que durante mucho tiempo se ve exento de tribulaciones y desdichas o las teme exageradamente.
“Antes de ser humillado (por el dolor), yo delinquí” dice el Salmista (118, 67). Muchos se han de encontrar en el mismo caso y todos deben agradecimiento al dolor. Cuando pasan demasiados años sin que el árbol dé fruto, o cuando lo da malo, no queda más recurso que cavarle alrededor del tronco con la azada del dolor (S. Luc. 13, 8).

Honores, riqueza, bienestar y placeres adormecen al hombre. Durante un largo sueño del alma, degeneran todos los órganos más nobles. Se produce la dilatación adiposa y, para curarla, es indispensable que Dios lo apriete con su mano y exprima con el estrujamiento del dolor
No ha de considerarse como un castigo el hecho de que Dios se interponga en el camino del pecador con un dolor. Al contrario, castigo verdadero es que rehúse tal encuentro y le deje proseguir la marcha, impelido por los perversos dictados de su corazón (Salmo 80, 13).
“Porque es señal de un gran beneficio, no permitir a los pecadores largo tiempo el obrar según su voluntad, sino aplicar desde el primer momento el castigo” (II Macab. 6, 13). Exclama agradecido San Agustín: “Siempre te apiadaste de mí aun en medio de tu enojo, y destilaste en mis pecaminosos placeres las más amargas tribulaciones”. En otro lugar declara: “¡No recibir castigo! ¿Qué mayor castigo? Si vives mal y Dios te lo permite, es señal de que su enojo es grande”.

Fuente: Mons. Juan Straubinger, En la escuela del dolor

Sobre el Símbolo de la Fe

Posted by: Ioseph

San Cirilo de Jerusalen 01 (01)
San Cirilo de Jerusalén

Al aprender y profesar la fe, adhiérete y conserva solamente la que ahora te entrega la Iglesia, la única que las santas Escrituras acreditan y defienden. Como sea que no todos pueden conocer las santas Escrituras, unos porque no saben leer, otros porque sus ocupaciones se lo impiden, para que ningún alma perezca por ignorancia, hemos resumido, en los pocos versículos del símbolo, el conjunto de los dogmas de la fe.
Procura, pues, que esta fe sea para ti como un viático que te sirva toda la vida y, de ahora en adelante, no admitas ninguna otra, aunque fuera yo mismo quien, cambiando de opinión, te dijera lo contrario, o aunque un ángel caído se presentara ante ti disfrazado de ángel de luz y te enseñara otras cosas para inducirte al error. Pues aunque nosotros mismos o un ángel del cielo os predicáramos un evangelio distinto del que habéis recibido, tened por anatema al que tal cosa hiciere.

Esta fe que estáis oyendo con palabras sencillas retenedla ahora en la memoria y, en el momento oportuno, comprenderéis, por medio de las santas Escrituras, lo que significa exactamente cada una de sus afirmaciones. Porque tenéis que saber que el símbolo de la fe no lo han compuesto los hombres según su capricho, sino que las afirmaciones que en él se contienen han sido entresacadas del conjunto de las santas Escrituras y resumen toda la doctrina de la fe. Y a la manera de la semilla de mostaza, que, a pesar de ser un grano tan pequeño, contiene ya en sí la magnitud de sus diversas ramas, así también las pocas palabras del símbolo de la fe resumen y contienen, como en una síntesis, todo lo que nos da a conocer el antiguo y el nuevo Testamento.

Velad, pues, hermanos, y conservad cuidadosamente la tradición que ahora recibís y grabadla en el interior de vuestro corazón.
Poned todo cuidado, no sea que el enemigo, encontrando a alguno de vosotros desprevenido y remiso, le robe este tesoro, o bien se presente algún hereje que, con sus errores, contamine la verdad que os hemos entregado. Recibir la fe es como poner en el banco el dinero que os hemos entregado; Dios os pedirá cuenta de este depósito. Os recomiendo -como dice el Apóstol-, en la presencia de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que ante Poncio Pilato rindió tan solemne testimonio, que guardéis sin mancha la fe que habéis recibido, hasta el día de la manifestación de Cristo Jesús.

Ahora se te hace entrega del tesoro de la vida, pero el Señor, el día de su manifestación, te pedirá cuenta de él cuando aparezca como el bienaventurado y único monarca, Rey de reyes y Señor de los señores, el único inmortal, el que habita en la luz inaccesible, a quien ningún hombre vio ni puede ver. A él la gloria, el honor y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Fuente: San Cirilo de Jerusalén, Catequesis, Oficio de Lectura, Liturgia de las Horas

El castillo interior (VI)

Posted by: Laudem Gloriae

Ultima Cena 04 (07)

Prosigue de la importancia de la humildad. Poner los ojos en Cristo, mirando sus grandezas comprenderemos mejor nuestra bajeza.

No sé si queda dado bien a entender, porque es cosa tan importante este conocernos que no querría en ello hubiese jamás relajación, por subidas que estéis en los cielos; pues mientras estamos en esta tierra no hay cosa que más nos importe que la humildad. Y así torno a decir que es muy bueno y muy rebueno tratar de entrar primero en el aposento adonde se trata de esto, que volar a los demás; porque éste es el camino, y si podemos ir por lo seguro y llano, ¿para qué hemos de querer alas para volar?; mas que busque cómo aprovechar más en esto; y a mi parecer jamás nos acabamos de conocer si no procuramos conocer a Dios; mirando su grandeza, acudamos a nuestra bajeza; y mirando su limpieza, veremos nuestra suciedad; considerando su humildad, veremos cuán lejos estamos de ser humildes.

Hay dos ganancias de esto: la primera, está claro que parece una cosa blanca muy más blanca cabe la negra, y al contrario la negra cabe la blanca; la segunda es, porque nuestro entendimiento y voluntad se hace más noble y más aparejado para todo bien tratando a vueltas de sí con Dios; y si nunca salimos de nuestro cieno de miserias, es mucho inconveniente. Así como decíamos de los que están en pecado mortal cuán negras y de mal olor son sus corrientes, así acá (aunque no son como aquéllas, Dios nos libre, que esto es comparación),
metidos siempre en la miseria de nuestra tierra, nunca la corriente saldrá de cieno de temores, de pusilanimidad y cobardía: de mirar si me miran, no me miran; si, yendo por este camino, me sucederá mal; si osaré comenzar aquella obra, si será soberbia; si es bien que una persona tan miserable trate de cosa tan alta como la oración; si me tendrán por mejor si no voy por el camino de todos; que no son buenos los extremos, aunque sea en virtud; que, como soy tan pecadora, será caer de más alto; quizá no iré adelante y haré daño a los buenos; que una como yo no ha menester particularidades.

¡Oh válgame Dios, hijas, qué de almas debe el demonio de haber hecho perder mucho por aquí! Que todo esto
les parece humildad, y otras muchas cosas que pudiera decir, y viene de no acabar de entendernos; tuerce el propio conocimiento y, si nunca salimos de nosotros mismos, no me espanto, que esto y más se puede temer. Por eso digo, hijas, que pongamos los ojos en Cristo, nuestro bien, y allí deprenderemos la verdadera humildad, y en sus santos, y ennoblecerse ha el entendimiento como he dicho y no hará el propio conocimiento ratero y cobarde; que, aunque ésta es la primera morada, es muy rica y de tan gran precio, que si se descabulle de las sabandijas de ella, no se quedará sin pasar adelante. Terribles son los ardides y mañas del demonio para que las almas no se conozcan ni entiendan sus caminos.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Castillo Interior, Moradas primeras, Cap. 2.

Visión de una persona que muere en pecado

Posted by: Laudem Gloriae

Muerte 01 (01)

Santa Teresa cuenta así la visión que tuvo de una persona que murió en pecado mortal:

Otra vez me acaeció otra cosa que me espantó muy mucho. Estaba en una parte adonde se murió cierta persona que había vivido harto mal, según supe, y muchos años; más hacía dos años que tenía enfermedad y en algunas cosas parece estaba con enmienda. Murió sin confesión, mas, con todo esto, no me parecía a mí que se había de condenar. Estando amortajando el cuerpo, vi muchos demonios tomar aquel cuerpo, y parecía que jugaban con él, y hacían también justicias en él, que a mí me puso gran pavor, que con garfios grandes le traían de uno en otro.
Como le vi llevar a enterrar con la honra y ceremonias que a todos, yo estaba pensando la bondad de Dios cómo no quería fuese infamada aquel alma, sino que fuese encubierto ser su enemiga.

Estaba yo medio boba de lo que había visto. En todo el Oficio no vi más demonio. Después, cuando echaron el cuerpo en la sepultura, era tanta la multitud que estaban dentro para tomarle, que yo estaba fuera de mí de verlo, y no era menester poco ánimo para disimularlo. Consideraba qué harían de aquella alma cuando así se enseñoreaban del triste cuerpo. Pluguiera al Señor que esto que yo vi ¡cosa tan espantosa! vieran todos los que están en mal estado, que me parece fuera gran cosa para hacerlos vivir bien.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, Cap. 38, 24 y 25.

Dos órdenes de virtudes (III)

Posted by: Nycticorax

Ayuno 02 (02)

Mas con todos estos loores que se dan a estas virtudes, las otras que pusimos en el segundo orden, dado caso que en la dignidad sean menores, pero son importantísimas para alcanzar las mayores y conservarlas, y algunas de ellas necesarias por razón del precepto o voto que en ellas interviene. Esto se prueba claramente discurriendo por aquellas mismas virtudes que dijimos. Porque el encerramiento y la soledad excusan al hombre de ver, de oír, de hablar y de tratar mil cosas; y de tropezar en mil ocasiones, en las cuales se pone a peligro no sólo la paz y sosiego de la conciencia, sino también la castidad y la inocencia. El silencio ya se ve cuánto ayuda para conservar la devoción y excusar los pecados que se hacen hablando, pues dijo el Sabio que en el mucho hablar no pueden faltar pecados (Pr 10,9).

El ayuno, además de ser acto de la virtud de la templanza y ser obra satisfactoria y meritoria, si se hace en caridad, enflaquece el cuerpo, y levanta el espíritu, y debilita nuestro adversario, y dispone para la oración, lección y contemplación, y excusa los gastos y codicias en que viven los amigos de comer y beber, y las burlerías, y parlerías, y porfías, y disoluciones en que entienden después de hartos. Pues el leer libros santos, y oír semejantes sermones, y el rezar, y el cantar, y asistir a los oficios divinos, bien se ve cómo éstos son actos de religión e incentivos de devoción y medios para alumbrar el entendimiento y encender más el afecto en las cosas espirituales.

Pruébase también esto mismo por una experiencia tan clara que, si los herejes la miraran, no vinieran a dar en el extremo que dieron.
Porque vemos cada día con los ojos y tocamos con las manos que en todos los monasterios donde florece la observancia regular y la guarda de todo lo exterior, siempre hay mayor virtud, mayor devoción, más caridad, más valor y ser en las personas, más temor de Dios y, finalmente, más cristiandad, y, por el contrario, donde no se tiene cuenta con esto, así como la observancia anda rota, así también lo anda la conciencia, y las costumbres, y la vida; porque como hay mayores ocasiones de pecar, así hay más pecados y desconciertos.
De suerte que, como en la viña bien guardada y bien cercada está todo seguro, y la que carece de guarda y de cerca está toda robada y esquilmada, así está la religión cuando se guarda la observancia regular o no se guarda. Pues ¿qué más argumento queremos que éste, que procede de una tan clara experiencia, para ver la utilidad e importancia de estas cosas?

Fuente: Cf. Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Indulgencias en favor de los difuntos

Difuntos 01 (02b)

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS FIELES DIFUNTOS

La Iglesia, después de celebrar ayer la fiesta de todos sus hijos bienaventurados ya en el cielo, se interesa hoy ante el Señor en favor de las almas de todos cuantos nos precedieron en el signo de la fe y duermen en la esperanza de la resurrección, para que, purificados de toda mancha de pecado, puedan gozar de la felicidad eterna.

Celebramos, pues, la victoria de Cristo, y de nosotros con Él, sobre la muerte. Y hacemos memoria de cuantos, habiendo compartido ya la muerte de Jesucristo, están llamados a compartir también con Él la gloria de la resurrección.

El primer prefacio de difuntos nos enseña que «en Cristo brilla la esperanza de nuestra feliz resurrección; y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la promesa de la futura inmortalidad; porque la vida de los que creemos en el Señor, no termina, sino que se transforma; y, al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos una mansión eterna en el cielo».

Mientras nosotros pedimos por los difuntos, ellos interceden por nosotros.

Fuente: Directorio Franciscano



En este día de la conmemoración de todos los fieles difuntos enviamos esta nota donde se informa sobre la manera de ganar indulgencias en favor de aquellos que han fallecido:

- Los fieles que
visiten devotamente el cementerio y recen, aunque sólo sea mentalmente, por los difuntos, se les concede indulgencia -únicamente aplicable a las almas del Purgatorio- la cual puede ser:
PLENARIA: cada uno de los días desde el 1 al 8 de noviembre. Tener en cuenta que para ganar cualquier indulgencia plenaria, además de la obra prescrita, es necesaria la confesión y comunión sacramental y rezar por las intenciones del Sumo Pontífice.
PARCIAL: los demás días del año.

- El día de la Conmemoración de todos los fieles difuntos (02/11) puede lucrarse una indulgencia plenaria aplicable únicamente a los difuntos. La obra prescrita para ganarla es la devota visita de una iglesia u oratorio, en la que se rece el Padrenuestro y el Credo -añadiendo la confesión sacramental, la comunión eucarística y una oración por las intenciones del Sumo Pontífice, según se dijo más arriba-. Se puede lucrar desde el mediodía del 1 de noviembre hasta la medianoche del día 2.

¡Cante la Iglesia, cante todo el Cielo!

Posted by: Ioseph

Todos los Santos 07 (08)

Entre todas las fiestas que la Santa Iglesia ha instituido por todo el año, en reverencia de los bienaventurados que están en el cielo, la más solemne y de mayor devoción es la que celebra el día primero de Noviembre, en conmemoración y honra de todos los santos; porque en esta fiesta los abraza a todos, sin excluir a ninguno, y se encomienda a ellos, e invoca y llama en su favor a toda aquella bienaventurada compañía y Corte celestial.

Instituyó esta fiesta en Roma el Papa Bonifacio IV, en honra de la gloriosísima Virgen María nuestra Señora, y de todos los santos Mártires, consagrando al Señor aquel famosísimo y suntuosísimo templo que Marco Agripa había dedicado a Júpiter vengador. Llamó Agripa a este templo Panteón, que quiere decir
Casa de todos los dioses, porque en él todos los falsos dioses de la antigüedad eran venerados.
Y dado que después que el Emperador Constantino se convirtió a nuestra santa fe y comenzó a edificar templos a Jesucristo nuestro Salvador, los cristianos derribaron muchos templos de los gentiles para que no quedasen en pie los lugares en que se habían ofrecido tan sucios y abominables sacrificios al demonio. Luego juzgaron que era mejor (ya que estaba caída y rendida la gentilidad) que donde antes había sido servido el demonio fuese servido el verdadero Dios, y que los mismos templos profanos y abominables se purificasen con las ceremonias que usa la Iglesia Católica y, santificados y adornados con las reliquias de los mártires, se consagrasen al Señor. Siguiendo, pues, esta costumbre, Bonifacio IV dedicó el Panteón, que Agripa había edificado a todos los dioses, en honra de la sacratísima Virgen María nuestra Señora, y de todos los Santos Mártires (que eran los que en aquél tiempo se celebraban en la santa Iglesia) y llamó a aquella iglesia Santa María de los Mártires.

Saludemos en este día a todos los santos juntos y a cada uno por su nombre, y pidámosle el sufragio de su oración. Saludemos también a nuestra dulce patria y, como peregrinos que andan desterrados de ella, enviémosle con los ojos el corazón, y digamos:
Oh, dulce patria, oh tierra de los vivientes, Dios te salve puerto seguro, refugio de las almas acosadas, paraíso de deleites, Reino de Dios, casa de bendición, palacio del Rey soberano, Corte de inmensa majestad, jardín de flores eternas, plaza de todos los bienes, premio de todos los justos, centro y fin de todos nuestros deseos. Dios te salve Madre nuestra, esperanza nuestra, bienaventuranza nuestra, por quien suspiramos y damos gemidos y peleamos.

Y vosotros, Santos bienaventurados y gloriosos, volved vuestros piadosos ojos sobre estos vuestros pobrecitos siervos y miserables hermanos, y desde vuestro triunfal palacio mirad este triste valle de lágrimas en que vivimos. Peleado habéis y sufrido grandes batallas y salido de ellas con victoria: ayudad, pues, a los que ahora peleamos, para ser con vosotros vencedores. En el puerto estáis, no desamparéis a los que al presente nos hallamos en las tormentas y peligros en que vosotros muchas veces os hallasteis. Estáis en la Patria y gozáis de Dios: socorred a los que todavía estamos peregrinando por llegar a esa eterna morada. Ya tenéis vuestra cosecha llena, colmada y abundante: favoreced a los que ahora siembran con lágrimas, para recoger con alegría.

Carne nuestra sois, y huesos de nuestros huesos: probado habéis nuestra flaqueza y el poder, astucia y bravura del enemigo: apiadaos pues de nosotros y suplicad al común Señor que nos dé gracia para pelear con Él de tal manera que merezcamos llegar a ese puerto de tranquilidad y dulcísima patria nuestra, y recibir de su mano la corona y el copiosísimo fruto de nuestros pequeños trabajos. Amén.

Fuente: Cfr. Pedro de Ribadeneira, S.J., Flos sanctorum

Dos órdenes de virtudes (II)

Posted by: Nycticorax

Jesús y la Samaritana 02 (05)

Entre estas dos maneras de virtudes no hay que dudar sino que las primeras son más excelentes y más necesarias que las segundas, con grandísima ventaja. Porque como dijo el Señor a la samaritana: “Mujer, créeme que es llegada la hora cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. Porque el Padre tales quiere que sean los que le adoran. Espíritu es Dios, y por eso los que le adoran conviene que le adoren en espíritu y en verdad” (Jn 4, 23). Esto es en romance claro lo que canta aquel versículo tan celebrado en las escuelas de los niños. Pues que Dios es espíritu, como las Escrituras nos lo enseñan, por eso conviene que sea honrado con pureza y limpieza de espíritu.

Entendieron esta verdad hasta los filósofos gentiles, porque Aristóteles, que tan pocas cosas escribió de Dios, con todo eso dijo: Si los dioses tienen cuidado de las cosas humanas, como es razón que se crea, cosa verosímil es que se huelguen con la cosa más buena y más semejante a ellos, y ésta es la mente o el espíritu del hombre; y por esto los que adornaren este espíritu con el conocimiento de la verdad y con la reformación de sus afectos, éstos han de ser muy agradables a Dios.
Lo mismo sintió maravillosamente el príncipe de los médicos, Galeno, el cual, tratando en un libro de la composición y artificio del cuerpo humano y del uso y aprovechamiento de sus partes, y llegando a un paso donde singularmente resplandecía la grandeza de la sabiduría y providencia de aquel artífice soberano, arrebatado en una profunda admiración de tan grandes maravillas, como olvidado de la profesión de médico, y pasando a la de teólogo, exclamó diciendo: Honren los otros a Dios con sus hecatombes, que son sacrificios de cien bueyes; yo le honraré reconociendo la grandeza de su saber, que tan altamente supo ordenar las cosas; y la grandeza de su poder, que tan enteramente pudo poner por obra todo lo que ordenó; y la grandeza de su bondad, la cual de ninguna cosa tuvo envidia a sus criaturas, pues tan cumplidamente proveyó a cada una de todo lo que había menester, sin alguna falta.

Esto dijo este filósofo gentil. Dime: ¿qué más pudiera decir un perfecto cristiano? ¿Qué más dijera, si hubiera leído aquel dicho del profeta Oseas: “Misericordia quiero y no sacrificios; y conocimientos de Dios más que holocaustos” (Os 6,6)?
Muda las hecatombes en holocaustos y verás la concordia que tuvo aquí el filósofo gentil con este profeta.

Fuente: Cf. Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

El castillo interior (V)

Posted by: Laudem Gloriae

Castillo 03 (11)

Dice cómo se han de entender estas moradas y la importancia de la humildad, sin la cual va todo perdido.

Siempre oímos cuán buena es la oración, y no se nos declara más de lo que podemos nosotras; y de cosas que obra el Señor en un alma declárase poco, digo sobrenatural. Diciéndose y dándose a entender de muchas maneras, sernos ha mucho consuelo considerar este artificio celestial interior tan poco entendido de los mortales aunque vayan muchos por él.
Pues tornemos ahora a nuestro castillo de muchas moradas. No habéis de entender estas moradas una en pos de otra, como cosa en hilada, sino
poned los ojos en el centro, que es la pieza o palacio adonde está el rey, y considerad como un palmito, que para llegar a lo que es de comer tiene muchas coberturas que todo lo sabroso cercan. Así acá, en derredor de esta pieza están muchas, y encima lo mismo. Porque las cosas del alma siempre se han de considerar con plenitud y anchura y grandeza, pues no le levantan nada, que es capaz de mucho más que podremos considerar, y a todas partes de ella se comunica este sol que está en este palacio.

Esto
importa mucho a cualquier alma que tenga oración, poca o mucha, que no la arrincone ni apriete. Déjela andar por estas moradas, arriba y abajo y a los lados, pues Dios la dio tan gran dignidad; no se estruje en estar mucho tiempo en una pieza sola. ¡Oh, que si es en el propio conocimiento! Que con cuán necesario es esto (miren que me entiendan), aun a las que las tiene el Señor en la misma morada que Él está, que jamás por encumbrada que esté le cumple otra cosa ni podrá aunque quiera; que la humildad siempre labra como la abeja en la colmena la miel, que sin esto todo va perdido. Mas consideremos que la abeja no deja de salir a volar para traer flores; así el alma en el propio conocimiento: créame y vuele algunas veces a considerar la grandeza y majestad de su Dios. Aquí hallará su bajeza mejor que en sí misma, y más libre de las sabandijas adonde entran en las primeras piezas, que es el propio conocimiento. Y créanme, que con la virtud de Dios obraremos muy mejor virtud que muy atadas a nuestra tierra.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Castillo Interior, Moradas primeras, Cap. 2.

Dos órdenes de virtudes (I)

Posted by: Nycticorax

Piedras Preciosas 01 (01)

Así como el que trata en piedras preciosas conviene que entienda el valor de ellas (porque no se engañe en el precio), y así como el mayordomo de un señor conviene que sepa los méritos de los que tiene a cargo en su casa, para que trate a cada uno según su merecimiento, porque lo contrario sería desorden y confusión, así el que trata en las piedras preciosas de las virtudes y el que, como buen mayordomo, ha de dar a cada una su derecho, conviene que para esto tenga muy entendido el precio de ellas, para que cuando las cosas se encontraren sepa cuál ha de anteponer a cuáles, porque no venga a ser, como dicen, recolector de la ceniza y derramador de la harina, como a muchos acontece.

Pues para esto es de saber que todas las virtudes se pueden reducir a dos órdenes, porque unas son más espirituales e interiores y otras más visibles y exteriores. En el primer orden ponemos las virtudes teologales, con todas las otras que señalamos para con Dios, y principalmente la caridad, que tiene el primer lugar, como reina, entre todas ellas. Y con éstas se juntan otras virtudes muy nobles y muy vecinas a éstas, que son: humildad, castidad, misericordia, paciencia, discreción, devoción, pobreza de espíritu, menosprecio del mundo, negación de nuestra propia voluntad, amor de la cruz y aspereza de Cristo y otras semejantes a éstas, que llamamos aquí, extendido este vocablo, virtudes. Y las llamamos espirituales e interiores porque principalmente residen en el ánimo, puesto caso que proceden también a obras exteriores, como parece en la caridad y religión para con Dios, que, aunque sean virtudes interiores, producen también sus actos exteriores para honra y gloria del mismo Dios.

Otras virtudes hay que son más visibles y exteriores, como son el ayuno, la disciplina, el silencio, el encerramiento, el leer, rezar, cantar, peregrinar, oír Misa, asistir a los sermones y oficios divinos, con todas las otras observancias y ceremonias corporales de la vida cristiana o religiosa; porque aunque estas virtudes estén en el alma, sin embargo los actos propios de ellas salen más afuera que los de las otras, que muchas veces son ocultos e invisibles, como son creer, amar, esperar, contemplar, humillarse interiormente, dolerse de los pecados, juzgar discretamente y otros actos semejantes.

Fuente: Cf. Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Importancia de la confesión frecuente

Posted by: Laudem Gloriae

Confesión Sacramental 04 (06)

Acercándose la conmemoración de todos los fieles difuntos, meditemos la importancia de estar siempre en gracia y de confesarse frecuentemente, con esta visión que tuvo Santa Teresa de Jesús. Así la cuenta ella:

Habiéndose muerto un cuñado mío súbitamente, y estando yo con mucha pena por no haber podido confesarse, se me dijo en la oración que así había de morir mi hermana, que fuese allá y procurase se dispusiese para ello. Díjelo a mi confesor y, como no me dejaba ir, díjelo otras veces. Ya como esto vio, díjome que fuese allá, que no se perdía nada.
Ella estaba en una aldea, y, como fui, sin decirla nada la fui dando la luz que pude en todas las cosas, e hice se confesase muy a menudo y en todo trajese cuenta con su alma. Ella era muy buena e hízolo así. Desde a cuatro o cinco años que tenía esta costumbre y muy buena cuenta con su conciencia, se murió sin verla nadie ni poderse confesar. Fue el bien que, como lo acostumbraba, hacía poco más de ocho días que estaba confesada.

A mí me dio gran alegría cuando supe su muerte. Estuvo muy poco en el purgatorio. Me parece aún no serían ocho días cuando, acabando de comulgar, me apareció el Señor y quiso la viese cómo la llevaba a la gloria. En todos estos años, desde que se me dijo hasta que murió, no se me olvidaba lo que se me había dado a entender, ni a mi compañera (1), que, así como murió, vino a mí muy espantada de ver cómo se había cumplido.
Sea Dios alabado por siempre, que tanto cuidado trae de las almas para que no se pierdan.

(1) Su amiga doña Guiomar de Ulloa, a quién le había contado la visión.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, Cap. 34, 19.

María Santísima, destructora de todas las herejías

Posted by: Lotario de Segni

Jesús y María 01 (01)

Sin fe no puede haber caridad, pero sin caridad puede haber fe, pero es una fe muerta. Sin fe, por otra parte, la caridad es imposible, porque no se puede amar a Aquel que no se conoce. La fe es conocimiento verdadero y certísimo de Dios (aunque no es evidente, ni directo “por propia especie”), y constituye por ello la norma del recto amor hacia Él. La ortodoxia es, así, la condición de la ortopraxis. Ortodoxia y ortopraxis son entrambas necesarias para entrar en el Reino de los Cielos: “sin fe no se puede agradar a Dios” (cf. Hb. 11,6), pero también “al atardecer de la vida seremos juzgados en la caridad” (San Juan de la Cruz, Palabras de luz y de amor, 1, 57). La Inmaculada Virgen, hecha Iglesia, es maestra de fe y maestra de caridad. Por ser maestra de la caridad debe ser maestra de la fe, y por ser maestra de fe debe ser también la que revele las herejías, que corrompen la Fe privándola de su valor salvífico.

La Virgen María es la reveladora de todas las herejías porque es la enemiga victoriosa del “
padre de la mentira” (Jn. 8,44), que es también el padre de todas las herejías. El “padre de la mentira” es el diablo, y todos aquellos que tienen al diablo por padre son mentirosos como él, y la mentira que más aman es la herejía, porque corrompe la Fe, impide la caridad y, con ello, el ingreso en el Reino de los Cielos.
La imagen bíblica que mejor representa a la Virgen reveladora de las herejías es el
protoevangelio (Gn. 3,15), y su mejor interpretación iconográfica es aquella de la tradición franciscana. En ella se puede ver a la Madre y al Hijo juntamente victoriosos sobre la serpiente infernal: esta es golpeada simultáneamente sobre la cabeza por la Cruz empuñada por Cristo y por el pie inmaculado de la Virgen.

Sin embargo, después de 2000 años de evangelización, es necesario hablar, no solo de herejía, sino también de verdadera y propia apostasía, o sea del abandono total de la Fe por parte de masas enteras de población. La constatación es de Juan Pablo II: “La cultura europea da la impresión de una
apostasía silenciosa de parte del hombre satisfecho, que vive como si Dios no existiera.” (San Juan Pablo II, Angelus del 13/07/2003)
Y, si hace más de10 años la apostasía era silenciosa, ahora clamorea y agrede. El porqué de esta inquietante y dolorosa situación se podría buscar en la lógica del “ya pero todavía no”: la victoria de la Virgen es ya en acto, pero todavía no plenamente. Como el Reino de Cristo. El gran retraso respecto del mandato misionero universal es directamente proporcional al retraso con que se acepta su modo mariano:
Regnum Christi venit per Mariam (El reino de Cristo viene por María).

En Occidente, sin embargo, no sólo estamos retrasados, sino que estamos en claro retroceso. El
Regnum Christi (Reino de Cristo) está perdiendo mucho terreno bajo los golpes de la herejía, del laicismo estatolátrico y del Islam. Como en el S. VII, en que el Islam conquistó el norte de África y el Medio Oriente, que estaba infectado de la herejía maniquea, nestoriana, monofisita, monotelita, etc., así ahora está conquistando aquellos sectores de la Europa infectados de la apostasía, o de la herejía neo modernista, que es la síntesis de todas las herejías (cf. San Pío X).

Fuente: R. P. Alejandro M. Apollonio, F.I., Editorial “Gaude Virgo Maria, cunctas haereses sola intermisisti in universo mundo, Inmaculada Mediadora revista internacional de teología mariana, Italia 2012

El castillo interior (IV)

Posted by: Laudem Gloriae

Cárcel 01 (01)

Prosigue declarando la fealdad de un alma en pecado mortal y dice cómo toda cosa buena que hagamos viene de esta fuente o sol que es Dios.

Es de considerar aquí que la fuente y aquel sol resplandeciente que está en el centro del alma no pierde su resplandor y hermosura que siempre está dentro de ella, y cosa no puede quitar su hermosura. Mas si sobre un cristal que está al sol se pusiese un paño muy negro, claro está que, aunque el sol dé en él, no hará su claridad operación en el cristal.

¡Oh almas redimidas por la sangre de Jesucristo! ¡Entendeos y habed lástima de vosotras! ¿Cómo es posible que entendiendo esto no procuráis quitar esta pez de este cristal? Mirad que,
si se os acaba la vida, jamás tornaréis a gozar de esta luz. ¡Oh Jesús, qué es ver a un alma apartada de ella! ¡Cuáles quedan los pobres aposentos del castillo! ¡qué turbados andan los sentidos, que es la gente que vive en ellos! Y las potencias, que son los alcaides y mayordomos y maestresalas, ¡con qué ceguedad, con qué mal gobierno! En fin, como adonde está plantado el árbol que es el demonio, ¿qué fruto puede dar?

Oí una vez a un hombre espiritual que no se espantaba de cosas que hiciese uno que está en pecado mortal, sino de lo que no hacía.
Dios por su misericordia nos libre de tan gran mal, que no hay cosa mientras vivimos que merezca este nombre de mal, sino ésta, pues acarrea males eternos para sin fin. Esto es, hijas, de lo que hemos de andar temerosas y lo que hemos de pedir a Dios en nuestras oraciones; porque, si El no guarda la ciudad, en vano trabajaremos (cf. S. 126,1-2), pues somos la misma vanidad.

Decía aquella persona que había sacado dos cosas de la merced que Dios le hizo: la una, un
temor grandísimo de ofenderle, y así siempre le andaba suplicando no la dejase caer, viendo tan terribles daños; la segunda, un espejo para la humildad, mirando cómo cosa buena que hagamos no viene su principio de nosotros, sino de esta fuente adonde está plantado este árbol de nuestras almas, y de este sol que da calor a nuestras obras. Dice que se le representó esto tan claro, que en haciendo alguna cosa buena o viéndola hacer, acudía a su principio y entendía cómo sin esta ayuda no podíamos nada; y de aquí le procedía ir luego a alabar a Dios y, lo más ordinario, no se acordar de sí en cosa buena que hiciese. No sería tiempo perdido, hermanas, el que gastaseis en leer esto ni yo en escribirlo, si quedásemos con estas dos cosas.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Castillo Interior, Moradas primeras, Cap. 2.

¡Ay de los despreocupados blasfemos!

Posted by: Nycticorax

Juicio Final 05 (06)

Hay quienes desprecian y tienen en poco, y hasta parece que con las obras deshacen y niegan, la verdad de fe revelada de que habrá un juicio universal en el que el juez será Jesucristo, cuando venga en su segunda venida. Y estos son propiamente aquellos en cuyos corazones nunca entra el temor bueno ni malo, sino que con gran desenfreno y menosprecio de los castigos con que Dios les tiene amenazados viven quietos en sus maldades. Y quisiese Dios que no fuese tan grande la multitud de estos escarnecedores, porque así se han de llamar, pues parece que ridiculizan los castigos y penas que la justicia y poder de Dios tiene preparadas para ellos.

Y hay entre ellos quienes buscan maneras y caminos para tener esto en poca cosa, diciendo en sus corazones, y aun a veces por palabras, que para el día del juicio falta mucho y que hay mil mundos de aquí allá; y que cuando viniere, estará ya cada uno en su lugar; que no ha de ser tan riguroso como el Evangelio lo pinta; antes creen ellos que aquel día ha de ser para mayor misericordia y perdón, y que todo lo demás se dice para espantarnos, para que no vivamos tan mal.

Todas estas son blasfemias hechas y dichas contra la confesión que de este artículo la Iglesia católica hace. Son afirmaciones soberbias de los vanos y endurecidos entendimientos, que no quieren entender más de lo que su locura y bajeza les enseña. Y es bueno que sepan los desventurados, primeramente, que cuanto más tarda aquel día, tanto es peor para ellos y señal de mayor rigor y castigo; en segundo lugar, que aunque de todos los que vivimos, cada uno habrá pasado por su particular juicio, aquel día ha de ser tal, que el demonio -que tantos años hace que está condenado- desde ahora y desde entonces lo teme, y teme pensar en él, el cual ha de ser allí juzgado con todos sus ministros y camaradas.

Mas ¿de qué cosas se nos ha de pedir cuenta? En aquel Día de ira no ha de haber ninguna palabra ociosa ni un solo pensamiento de que no se haya de pedir cuenta. Y no sólo de lo que pensamos o hicimos, sino también de lo que dejamos de hacer cuando estábamos obligados. Si dijeres: Señor, yo no juré, dirá el juez; juró tu hijo, o tu criado, a quien tú debiste castigar. Y, además, no sólo de las obras malas, sino también daremos cuenta con qué intención y de qué manera hicimos las buenas.
¿A quién no pone en admiración esta tan terrible verdad de nuestra religión cristiana?

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

El castillo interior (III)

Posted by: Laudem Gloriae

Gollum 01 (01)

Trata de cuán fea cosa es un alma que está en pecado mortal.

Antes que pase adelante, os quiero decir que consideréis qué será ver este castillo tan resplandeciente y hermoso, esta perla oriental, este árbol de vida que está plantado en las mismas aguas vivas de la vida, que es Dios, cuando cae en un pecado mortal: no hay tinieblas más tenebrosas, ni cosa tan oscura y negra, que no lo esté mucho más. No queráis saber más que, con estarse el mismo sol que le daba tanto resplandor y hermosura todavía en el centro de su alma, es como si allí no estuviese para participar de Él, con ser tan capaz para gozar de Su Majestad como el cristal para resplandecer en él el sol. Ninguna cosa le aprovecha; y de aquí viene que todas las buenas obras que hiciere, estando así en pecado mortal, son de ningún fruto para alcanzar gloria; porque no procediendo de aquel principio, que es Dios, de donde nuestra virtud es virtud, y apartándonos de Él, no puede ser agradable a sus ojos; pues, en fin, el intento de quien hace un pecado mortal no es contentarle, sino hacer placer al demonio, que como es las mismas tinieblas, así la pobre alma queda hecha una misma tiniebla.

Yo sé de una persona a quien quiso nuestro Señor mostrar cómo quedaba un alma cuando pecaba mortalmente. Dice aquella persona que le parece si lo entendiesen no sería posible ninguno pecar, aunque se pusiese a mayores trabajos que se pueden pensar por huir de las ocasiones. Y así le dio mucha gana que todos lo entendieran; y así os la dé a vosotras, hijas, de
rogar mucho a Dios por los que están en este estado, todos hechos una oscuridad, y así son sus obras; porque así como de una fuente muy clara lo son todos los arroyicos que salen de ella, como es un alma que está en gracia, que de aquí le viene ser sus obras tan agradables a los ojos de Dios y de los hombres, porque proceden de esta fuente de vida, adonde el alma está como un árbol plantado en ella, que la frescura y fruto no tuviera si no le procediere de allí, que esto le sustenta y hace no secarse y que dé buen fruto; así el alma que por su culpa se aparta de esta fuente y se planta en otra de muy negrísima agua y de muy mal olor, todo lo que corre de ella es la misma desventura y suciedad.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Castillo Interior, Moradas primeras, Cap. 2.

Velad y orad

Posted by: Ioseph

Atalaya 01 (01b)
Atalaya del alcázar de Madrid

Leemos en el Evangelio que, predicando en cierta ocasión el Salvador y habiendo afirmado que daría a comer su carne sacramental para que así sus discípulos pudieran participar de su pasión, algunos exclamaron: ¡Duras son estas palabras! Y se alejaron de él. A vista de ello, preguntó el Señor a sus discípulos si también ellos querían dejarlo; ellos entonces respondieron: Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna.

Pues bien, hermanos, es manifiesto que en nuestros días las palabras de Jesús son también espíritu y vida para algunos y, por ello, éstos lo siguen; pero, en cambio, a otros estas mismas palabras les parecen duras, por lo cual no faltan quienes van a buscar en otra parte un consuelo miserable. La sabiduría no deja de levantar su voz en las plazas, anunciando que el camino que conduce a la muerte es ancho y espacioso, a fin de que cuantos andan por él vuelvan sobre sus pasos.

Durante cuarenta años
-dice- aquella generación me repugnó, y dije: «Es un pueblo de corazón extraviado.»
Y en otro salmo añade:
Una sola vez habló Dios; es cierto que Dios habló una sola vez, pues está hablando siempre, ya que su locución es continua y eterna, y nunca se interrumpe.
Esta voz invita sin cesar a los pecadores, exhortándoles a meditar en su corazón y reprendiendo los errores de este corazón, pues es la voz de aquel que habita en el corazón del hombre y habla en su interior, realizando así lo que ya dijo por boca del profeta:
Hablad al corazón de Jerusalén.

Ya veis, hermanos, cuán saludablemente nos amonesta el profeta a fin de que si hoy escuchamos su voz no endurezcamos el corazón. Las palabras que leemos en el profeta son casi las mismas que hallamos también en el Evangelio. En efecto, en el Evangelio dice el Señor:
Mis ovejas oyen mi voz, y en el salmo afirma el profeta: Nosotros, su pueblo (el del Señor, ciertamente), el rebaño que él guía, ojalá escuchemos hoy su voz y no endurezcamos el corazón.

Escucha, finalmente, al profeta Habacuc; él no disimula la increpación del Señor, sino que la medita asiduamente y por ello exclama:
Me pondré de centinela, me plantaré en la atalaya, velaré para escuchar lo que me dice, lo que responde a mis quejas. Procuremos, hermanos, ponernos también nosotros de centinela, porque la vida presente es tiempo de lucha.
Que nuestra vida tenga su centro en nuestro interior, donde Cristo habita, y que nuestros actos sean reflexivos y nuestras obras según los dictados de la razón; pero de tal forma que no confiemos excesivamente en nuestros actos ni nos fiemos excesivamente de nuestras simples reflexiones.

Fuente: San Bernardo de Claraval, Sermones, Oficio de Lecturas, Liturgia de las Horas

El castillo interior (II)

Posted by: Laudem Gloriae

Castillo 02 (10b)

Pues tornando a nuestro hermoso y deleitoso castillo, hemos de ver cómo podremos entrar en él.
Parece que digo algún disparate; porque si este castillo es el ánima claro está que no hay para qué entrar, pues se es él mismo; como parecería desatino decir a uno que entrase en una pieza estando ya dentro. Mas habéis de entender que va mucho de estar a estar; que
hay muchas almas que se están en la ronda del castillo que es adonde están los que le guardan, y que no se les da nada de entrar dentro ni saben qué hay en aquel tan precioso lugar ni quién está dentro ni aun qué piezas tiene. Ya habréis oído en algunos libros de oración aconsejar al alma que entre dentro de sí; pues esto mismo es.

Decíame poco ha un gran letrado que
son las almas que no tienen oración como un cuerpo con perlesía o tullido, que aunque tiene pies y manos no los puede mandar; que así son, que hay almas tan enfermas y mostradas a estarse en cosas exteriores, que no hay remedio ni parece que pueden entrar dentro de sí; porque ya la costumbre la tiene tal de haber siempre tratado con las sabandijas y bestias que están en el cerco del castillo, que ya casi está hecha como ellas, y con ser de natural tan rica y poder tener su conversación no menos que con Dios, no hay remedio. Y si estas almas no procuran entender y remediar su gran miseria, quedarse han hechas estatuas de sal por no volver la cabeza hacia sí, así como lo quedó la mujer de Lot (Cf. Gén 19, 26) por volverla.

Porque, a cuanto yo puedo entender,
la puerta para entrar en este castillo es la oración y consideración, no digo más mental que vocal, que como sea oración ha de ser con consideración; porque la que no advierte con quién habla y lo que pide y quién es quien pide y a quién, no la llamo yo oración, aunque mucho menee los labios; porque aunque algunas veces sí será, aunque no lleve este cuidado, mas es habiéndole llevado otras. Mas quien tuviese de costumbre hablar con la majestad de Dios como hablaría con su esclavo, que ni mira si dice mal, sino lo que se le viene a la boca y tiene deprendido* por hacerlo otras veces, no la tengo por oración, ni plega a Dios que ningún cristiano la tenga de esta suerte; que entre vosotras, hermanas, espero en Su Majestad no lo habrá, por la costumbre que hay de tratar de cosas interiores, que es harto bueno para no caer en semejante bestialidad.

Pues no hablemos con estas almas tullidas, que si no viene el mismo Señor a mandarlas se levanten como al que había treinta años (cf. Jn. 5, 2-8) que estaba en la piscina, tienen harta malaventura y gran peligro, sino con otras almas que, en fin, entran en el castillo; porque aunque están muy metidas en el mundo, tienen buenos deseos, y alguna vez, aunque de tarde en tarde, se encomiendan a nuestro Señor y consideran quién son, aunque no muy despacio; alguna vez en un mes rezan llenos de mil negocios, el pensamiento casi lo ordinario en esto, porque están tan asidos a ellos, que como adonde está su tesoro se va allá el corazón (cf. Mt. 6, 21), ponen por sí algunas veces de desocuparse, y es gran cosa el propio conocimiento y ver que no van bien para atinar a la puerta. En fin, entran en las primeras piezas de las bajas; mas entran con ellos tantas sabandijas, que ni le dejan ver la hermosura del castillo, ni sosegar; harto hacen en haber entrado.

* Deprender significa aprender. Palabra de poco uso actualmente.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Castillo Interior, Moradas primeras, Cap. 1.

La verdadera felicidad sólo se halla en Dios (IV)

Posted by: Nycticorax

Flores 01 (04)

Algunas hierbas que nacen en los campos, mirándolas desde lejos, parecen muy hermosas, y llegando a ellas y tocándolas con las manos dan de sí tan mal olor, que las sacude luego el hombre de sí y corrige el engaño de los ojos con el toque de las manos. Pues tales son por cierto los más de los ricos y poderosos del mundo; porque, si miras a la grandeza de sus estados y al resplandor de sus casas y criados, parecen ser ellos solos bienaventurados; mas si te llegas más cerca a oler los rincones de sus casas y de sus ánimas, hallarás que tienen muy diferente el ser del parecer. Por donde muchos de los que al principio desearon sus estados cuando los vieron de lejos, después los sacudieron de sí cuando los miraron de cerca, como lo leemos en muchas historias aun de gentiles. Y en las vidas de los emperadores hallamos que no faltó quien siendo electo emperador por todo el ejército, por ninguna vía lo quiso aceptar, siendo gentil, solo por conocer las espinas que debajo de aquella flor, al parecer tan hermosa, estaban escondidas.

Pues, ¡oh hijos de los hombres!, criados a imagen de Dios, redimido por su sangre, diputados para ser compañeros de los ángeles, ¿por qué amáis la vanidad y buscáis la mentira, creyendo que hallaréis descanso en esos falsos bienes que nunca lo dieron ni darán jamás? ¿Por qué habéis dejado la mesa de los ángeles por los manjares de las bestias? ¿Por qué habéis dejado los deleites y olores del paraíso por los hedores y amarguras del mundo? ¿Cómo no bastan tantas calamidades y miserias que cada día experimentáis en él para apartaros de ese tan cruel tirano? Tales parece que somos en esta parte como algunas malas mujeres que se andan perdidas tras un rufián, que les come y juega cuanto tienen, y sobre esto las arrastra y da de coces cada día; y ellas todavía con una miserable sujeción y cautiverio se andan perdidas tras él.

Resumiendo, pues, aquí todo lo dicho: si por tantas razones, ejemplos y experiencias nos consta que no se halla la felicidad y descanso que todos buscamos en el mundo sino en Dios, ¿por qué no la buscamos en Dios? Esto es lo que en breves palabras nos amonesta San Agustín, diciendo:
Cerca la mar y la tierra y anda por donde quieras, que a donde quiera que fueres serás miserable si no vas a Dios.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

El castillo interior (I)

Posted by: Laudem Gloriae

Castillo 01 (09)

Estando hoy suplicando a nuestro Señor hablase por mí, porque yo no atinaba a cosa que decir, se me ofreció lo que ahora diré: que es considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas (Cf. Jn. 14, 2). Que si bien lo consideramos, hermanas, no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice Él tiene sus deleites (Cf. Prov. 8, 31). Pues ¿qué tal os parece que será el aposento adonde un Rey tan poderoso, tan sabio, tan limpio, tan lleno de todos los bienes se deleita? No hallo yo cosa con que comparar la gran hermosura de un alma y la gran capacidad; y verdaderamente apenas deben llegar nuestros entendimientos, por agudos que fuesen, a comprenderla, así como no pueden llegar a considerar a Dios, pues El mismo dice que nos crió a su imagen y semejanza.

No hay para qué nos cansar en querer comprender la hermosura de este castillo; porque puesto que hay la diferencia de él a Dios que del Criador a la criatura, pues es criatura, basta decir Su Majestad que es hecha a su imagen para que apenas podamos entender la gran dignidad y hermosura del ánima.
No es pequeña lástima y confusión que, por nuestra culpa, no entendamos a nosotros mismos ni sepamos quién somos. ¿No sería gran ignorancia, hijas mías, que preguntasen a uno quién es, y no se conociese ni supiese quién fue su padre ni su madre ni de qué tierra? Pues si esto sería gran bestialidad, sin comparación es mayor la que hay en nosotras cuando no procuramos saber qué cosa somos, sino que nos detenemos en estos cuerpos, y así a bulto, porque lo hemos oído y porque nos lo dice la fe, sabemos que tenemos almas. Mas qué bienes puede haber en esta alma o quién está dentro en esta alma o el gran valor de ella, pocas veces lo consideramos; y así se tiene en tan poco procurar con todo cuidado conservar su hermosura: todo se nos va en la grosería del engaste o cerca de este castillo, que son estos cuerpos.

Pues consideremos que este castillo tiene como he dicho muchas moradas, unas en lo alto, otras en bajo, otras a los lados; y en el centro y mitad de todas éstas tiene la más principal, que es adonde pasan las cosas de mucho secreto entre Dios y el alma.
…Ver que es posible en este destierro comunicarse un tan gran Dios con unos gusanos tan llenos de mal olor; y amar una bondad tan buena y una misericordia tan sin tasa.

Fuente: Cf. Santa Teresa de Jesús, Castillo Interior, Moradas primeras, Cap. 1.

Imitación de Cristo (IX)

Posted by: Corim

San José 15 (51)

Mucha paz tendríamos si no quisiéramos mezclarnos en lo dichos y hechos ajenos que no nos pertenecen. ¿Cómo quiere estar en paz mucho tiempo el que se mezcla en cuidados ajenos y se ocupa de cosas exteriores, y dentro de sí poco o tarde se recoge? Bienaventurados los sencillos, porque tendrán mucha paz.

¿Cuál fue la causa porque muchos santos fueron tan perfectos y contemplativos? Porque procuraron mortificarse totalmente en todos sus deseos terrenos; y por eso pudieron con lo íntimo de su corazón allegarse a Dios, y ocuparse libremente de sí mismos. Nosotros nos ocupamos mucho de nuestras pasiones y tenemos demasiado cuidado de las cosas transitorias. Y como pocas veces vencemos un vicio perfectamente, no nos alentamos para aprovechar cada día en la virtud; por eso permanecemos tibios y aun fríos.

Si estuviésemos perfectamente muertos a nosotros mismos y libres en lo exterior, entonces podríamos gustar las cosas divinas y experimentar algo de la contemplación celestial. El total, y el mayor impedimento es que, no estando libres de nuestras inclinaciones y deseos, no trabajamos por entrar en el camino de los santos. Y cuando alguna adversidad se nos ofrece, muy presto nos desalentamos y nos volvemos a las consolaciones humanas.

Fuente: Tomás de Kempis, De la Imitación de Cristo y menosprecio del mundo, libro I, cap. XI, Editorial LUMEN

La verdadera felicidad sólo se halla en Dios (III)

Posted by: Nycticorax

Millonarios 01 (01)

No hace al hombre bienaventurado la posesión de los bienes, sino el cumplimiento de sus deseos.
Lo cual divinamente explicó San Agustín en el libro
De moribus Ecclesiae por estas palabras: Según yo pienso, no se puede llamar bienaventurado el que no alcanzó lo que ama, de cualquier condición que sea lo amado. Ni tampoco es bienaventurado el que no ama lo que posee, aunque sea muy bueno lo poseído; porque el que desea lo que no puede alcanzar, padece tormento, y el que alcanza lo que no merecía ser deseado, padece engaño; y el que no desea lo que merece ser deseado, está enfermo. De donde se infiere que en la sola posesión y amor del sumo bien está nuestra bienaventuranza, y fuera de eso no puede estar. De suerte que estas tres cosas juntas: posesión, amor y sumo bien, hacen al hombre bienaventurado, fuera de las cuales nadie lo puede ser por mucho que posea.

Pues, si esto es así, con mucha razón podré ahora exclamar con el Profeta (Sal 4, 3), diciendo:
Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo seréis de tan pesado corazón? ¿Por qué amáis la vanidad y buscáis la mentira? Muy bien dice vanidad y mentira. Porque si no hubiera en las cosas del mundo más que vanidad, que es ser nada, pequeño mal fuera éste; pero hay otro mayor, que es la mentira y la falsa apariencia, con que nos hacen creer que son algo siendo nada. Por lo cual dijo Salomón (Pr 31, 30): Engañosa es la gentileza y vana la hermosura. Pequeño mal fuera ser solamente vana si no fuera también engañosa. Porque la vanidad conocida poco mal puede hacer. Mas la que lo es y no lo parece, ésa es la que principalmente daña.

En lo cual se ve cuán grande hipócrita sea el mundo. Porque así como los hipócritas trabajan por encubrir las culpas que hacen, así los ricos del mundo por disimular las miserias que padecen. Los unos se nos venden por santos siendo pecadores, y los otros por bienaventurados siendo miserables. Si no, llégate más de cerca a tomar el pulso y meter la mano en el lago de esos que por de fuera parecen bienaventurados, y verás cuánto desdice eso que por de fuera parece de lo que dentro pasa.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Imitación de Cristo (VIII)

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Charla café 01 (01)

Evita cuanto pudieres el bullicio de los hombres, pues mucho estorba el tratar de las cosas del mundo, aunque se haga con buena intención, porque presto somos amancillados y cautivos de la vanidad. Muchas veces quisiera haber callado, y no haber estado entre los hombres. Pero ¿Cuál es la causa porque tan de grado hablamos, y platicamos unos con otros, viendo cuán pocas veces volvemos al silencio sin daño de la conciencia? La razón es que por el hablar procuramos consolarnos unos con otros, y deseamos aliviar al corazón fatigado de pensamientos diversos; y de muy buena gana nos detenemos en hablar o pensar de las cosas que amamos, aún de las que tenemos por adversas.

Más, ¡oh dolor!, que esto se hace muchas veces vanamente y sin fruto; porque esta consolación exterior es de gran detrimento a la interior y divina. Por eso, velemos y oremos, no se nos pase el tiempo en balde. Si se puede y conviene hablar, sea de cosas edificantes. La mala costumbre, y la negligencia en aprovechar, ayuda a la poca guarda de nuestra lengua; pero no poco servirá para nuestro espiritual aprovechamiento la devota plática de cosas espirituales, especialmente cuando muchos de un mismo espíritu y corazón se juntan en Dios.

Fuente: Tomás de Kempis, De la Imitación de Cristo y menosprecio del mundo, libro I, cap. X, Editorial LUMEN

El camino de Santa Teresa

Posted by: Ioseph

Santa Teresa de Jesús 08 (09)

En el marco del V centenario del nacimiento de Santa Teresa de Ávila, en el día de su fiesta litúrgica, ofrecemos este fragmento tomado de sus escritos en el cual explica el gran camino para llegar a Dios que es la Humanidad santísima de Jesucristo.

Con tan buen amigo presente, con tan buen capitán que se puso en lo primero en el padecer, todo se puede sufrir: es ayuda y da esfuerzo; nunca falta; es amigo verdadero. Y veo yo claro, y he visto después, que para contentar a Dios y que nos haga grandes mercedes, quiere sea por manos de esta Humanidad sacratísima, en quien dijo Su Majestad se deleita.
Muy muy muchas veces lo he visto por experiencia. Hámelo dicho el Señor. He visto claro que por esta puerta hemos de entrar, si queremos nos muestre la soberana Majestad grandes secretos.

Este Señor nuestro es por quien nos vienen todos los bienes. Él le enseñará. Mirando su vida, es el mejor dechado.
¿Qué más queremos de un tan buen amigo al lado, que no nos dejará en los trabajos y tribulaciones, como hacen los del mundo? Bienaventurado quien de verdad le amare y siempre le trajere cabe sí.

Miremos al glorioso San Pablo, que no parece se le caía de la boca siempre Jesús, como quien le tenía bien en el corazón. Yo he mirado con cuidado, después que esto he entendido, de algunos santos, grandes contemplativos, y no iban por otro camino. San Francisco da muestra de ello en las llagas; San Antonio de Padua, el Niño; San Bernardo se deleitaba en la Humanidad; Santa Catalina de Sena... otros muchos que vuestra merced sabrá mejor que yo.

Con libertad se ha de andar en este camino, puestos en las manos de Dios. Si Su Majestad nos quisiere subir a ser de los de su cámara y secreto, ir de buena gana.
Siempre que se piense de Cristo, nos acordemos del amor con que nos hizo tantas mercedes y cuán grande nos le mostró Dios en darnos tal prenda del que nos tiene; que amor saca amor.

Procuremos ir mirando esto siempre y despertándonos para amar; porque si una vez nos hace el Señor merced que se nos imprima en el corazón este amor, sernos ha todo fácil y obraremos muy en breve y muy sin trabajo.

Fuente: Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida

La verdadera felicidad sólo se halla en Dios (II)

Posted by: Nycticorax

Reloj de sol 01 (02)

Y para que aun más claro entiendas esto, ponte a mirar una aguja de un reloj de sol, porque allí veras representada esta filosofía tan necesaria. La naturaleza de esta aguja, después de tocada con la piedra imán, es mirar al norte: porque Dios, que crió esta piedra, le dio esta natural inclinación, que siempre mire a este lugar. Y verás por experiencia qué desasosiego tiene consigo y qué de veces se vuelve y revuelve hasta que endereza la punta a él; y esto hecho, luego para y queda fija como si la fijaras con clavos.

Pues así has de entender que crió Dios al hombre con esta natural inclinación, y respecto a Él, como a su norte, y a su centro, y a su último fin; y, por tanto, mientras fuera de él estuviere, siempre estará como aquella aguja, inquieto y desasosegado, aunque posea todos los tesoros del mundo. Más volviéndose a Él, luego reposará, como ella reposa: porque ahí tiene todo su descanso. De lo cual se infiere que sólo será bienaventurado aquel que poseyere a Dios, y estará más cerca de ser bienaventurado aquel que más cerca estuviere de Dios. Y porque los justos en esta vida están más cerca de Él, ellos son los más bienaventurados, aunque su bienaventuranza no la conoce el mundo.

Más porque este engaño es tan grande y tan universal, añadiré aún otra razón no menos eficaz que las pasadas, por la cual vean los amadores del mundo cuán imposible sea hallar en él la felicidad que desean.

Para lo cual has de presuponer, lo que es muy notorio, que muchas más cosas se requieren para que una cosa sea perfecta que para ser imperfecta; porque para ser perfecta requiérese que tenga todas las perfecciones juntas, mas para ser imperfecta basta que tenga una sola imperfección. Pues de esta manera has de presuponer que para que uno tenga perfecta felicidad requiérese que tenga todas las cosas a su gusto, y si una sola tiene a su disgusto, ésta es parte más para hacerlo miserable que todas las otras bienaventurado. He visto yo muchas personas en grandes estados y con muchos cientos de renta. Las cuales con todo esto vivían la más triste vida del mundo, porque mayor tormento les daba una cosa muy deseada que no alcanzaban que contentamiento todo cuanto poseían. Porque, sin duda, todo cuanto se posee no consuela tanto cuanto un solo apetito de éstos atormenta, como una espina hincada por el corazón, porque no hace al hombre bienaventurado la posesión de los bienes, sino el cumplimiento de sus deseos.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Imitación de Cristo (VII)

Posted by: Corim

Sepulcro de Tomás de Kempis 01 (01)
Sepulcro de Tomás de Kempis

Bueno es que alguna vez nos sucedan cosas adversas y contratiempos, porque suelen atraer al hombre a su interior para que conociéndose desterrado, no ponga su esperanza en cosa alguna del mundo. Bueno es que padezcamos a veces contradicciones, y que sientan de nosotros mal e imperfectamente, aunque hagamos bien y tengamos buena intención. Estas cosas de ordinario ayudan a la humildad, y nos defienden de la vanagloria; porque entonces buscamos a Dios por testigo exterior, cuando por de fuera somos despreciados de los hombres y no nos dan crédito.

Por eso debía uno afirmarse de tal manera en Dios, que no le fuese necesario buscar muchas consolaciones humanas. Cuando el hombre de buena voluntad es atribulado, o tentado, o afligido con malos pensamientos, entonces conoce tener de Dios mayor necesidad, experimentando que sin él no puede nada bueno. Entonces le es molesta la vida larga, y desea llegue la muerte para ser desatado de este cuerpo y unirse con Cristo. Entonces también conoce que no puede haber en el mundo seguridad perfecta, ni paz cumplida.

Fuente: Tomás de Kempis, De la Imitación de Cristo y menosprecio del mundo, libro I, cap. XII, Editorial LUMEN

La verdadera felicidad sólo se halla en Dios (I)

Posted by: Nycticorax

Felicidad en Dios 01 (01)

La verdadera felicidad y descanso se halla sólo en Dios. Y probaremos esta tan importante verdad por la luz de la razón.
Para lo cual es de saber que ninguna criatura puede tener perfecto contentamiento hasta llegar a su último fin, que es a la última perfección que según su naturaleza le conviene. Porque mientras no llegare aquí, necesariamente ha de estar inquieta y descontenta, como quien se siente necesitado de lo que le falta.

Pregunto, pues, ahora: ¿cuál es el último fin del hombre, en cuya posesión está su felicidad, que es lo que los teólogos llaman su bienaventuranza objetiva? No se puede negar sino que ésta es Dios, el cual así como es su primer principio, así es su último fin: y así como es imposible haber dos primeros principios, así lo es haber dos últimos fines, porque eso sería haber dos dioses. Pues si sólo Dios es el último fin del hombre y su última bienaventuranza, y dos últimos fines y bienaventuranzas es imposible que haya, luego fuera de Dios imposible es hallar bienaventuranza.

Porque, sin duda, así como el guante se hizo para la mano y la vaina para la espada, por lo cual para ningunos otros usos vienen bien estas cosas sino para éstos, así el corazón humano, criado para Dios, en ninguna cosa puede hallar descanso sino en Dios. Con Él sólo estará contento, y fuera de Él, pobre y necesitado. La razón de esto es porque como el principal sujeto de la bienaventuranza sean el entendimiento y la voluntad del hombre, que son las dos más nobles potencias que hay en él, mientras éstas estuvieren inquietas, no puede él estar sosegado y quieto.

Pues cierto es que estas dos potencias en ninguna manera pueden estar quietas sino con sólo Dios. Porque, como dice Santo Tomás, no puede nuestro entendimiento entender ni saber tantas cosas que no le quede habilidad y deseo natural por saber más, si hubiere más que saber. Y asimismo no puede nuestra voluntad amar ni gozar de tantos bienes que no le quede virtud y capacidad para más, si más le dieren. Y, por tanto, nunca reposarán estas dos potencias hasta hallar un objeto universal en quien estén todas las cosas: el cual una vez conocido y amado, ni le quedan más verdades que saber ni más bienes de que gozar.

De aquí nace que ninguna cosa criada, aunque sea la posesión de todo el mundo, basta para dar hartura a nuestro corazón, sino sólo aquel para quien fue creado, que es Dios. Y así escribe Plutarco de un soldado que llegó de grado en grado a ser emperador, y como se viese en este estado tan deseado y no hallase el contentamiento que deseaba, dijo:
“En todos los estados he vivido y en ninguno he hallado contentamiento”. Porque claro está que lo que fue creado para sólo Dios no había de hallar reposo fuera de Dios.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (VIII)

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Falsedad 01 (01)

f) La felicidad de este mundo parece lo que no es y promete lo que no da: Estos y muchos otros son los tributos y contrapesos con que esta miserable felicidad del mundo está acompañada, para que veas cuánto más hiel que miel y cuánto más acíbar que azúcar trae consigo. Dejo aquí de contar otros muchos males que tiene. Porque además de ser esta felicidad y suavidad tan breve y tan miserable, es también sucia, porque hace a los hombres carnales y sucios; es bestial, porque los hace bestiales; es loca, porque los hace locos y los saca muchas veces de juicio; es inestable, porque nunca permanece en un mismo ser; es, finalmente, infiel y desleal, porque al mejor tiempo nos falta y deja en el aire.

Mas un solo mal no dejaré de contar, que por ventura es el peor de todos, que es ser falsa y engañosa, porque parece lo que no es y promete lo que no da, y con esto trae en pos de sí perdida la mayor parte de la gente. Porque así como hay oro verdadero y oro falso, y piedras preciosas verdaderas, y falsas que parecen preciosas y no lo son, así también hay bienes verdaderos y falsos, felicidad verdadera y falsa, que parece felicidad y no lo es, y tal es la de este mundo, y por esto nos engaña con esta muestra disfrazada. Porque, así como dice Aristóteles que muchas veces acaece haber algunas mentiras que, con ser mentiras, tienen más apariencia de verdad que las mismas verdades, así realmente, lo que es mucho para notar, hay algunos males que, con ser verdaderos males, tienen más apariencia de bienes que los mismos bienes, y tal es sin duda la felicidad del mundo; y por esto se engañan con ella los ignorantes, como se engañan los peces y las aves con el señuelo que les ponen delante.

Porque ésta es la condición de las cosas corporales, que luego se nos ofrecen con un alegre semblante y con un rostro lisonjero y halagüeño, que nos promete alegría y contentamiento; mas después que la experiencia de las cosas nos desengaña, luego sentimos el anzuelo debajo del señuelo y vemos claramente que no era oro todo lo que relucía.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Imitación de Cristo (VI)

Posted by: Corim

San Francisco de Borja 01 (02b)
San Francisco de Borja ante el cadáver de la Emperatriz Isabel de Portugal

Vano es el que pone su esperanza en los hombres o en las criaturas. No te avergüences de servir a otros por amor de Jesucristo y parecer pobre en este mundo. No confíes de ti mismo, mas pon tu parte y Dios favorecerá tu buena voluntad. No confíes en tu ciencia, ni en la astucia de ningún viviente, sino en la gracia de Dios, que ayuda a los humildes y abate a los presuntuosos.

Si tienes riquezas no te gloríes de ellas, ni en los amigos, aunque sean poderosos; sino en Dios que todo lo da, y sobretodo desea darse a sí mismo. No te alucines por la lozanía y hermosa disposición de tu cuerpo, que con una pequeña enfermedad se destruye y afea. No tomes contentamiento de tu habilidad o ingenio, porque no desagrades a Dios, de quién proviene todo bien natural que poseyeres.

No te estimes por mejor que los demás, porque no seas quizá tenido por peor delante de Dios, que sabe lo que hay en el hombre. No te ensoberbezcas de tus obras buenas, porque son muy distintos los juicios de Dios de los de los hombres, al cual muchas veces desagrada lo que a ellos contenta.
Si algo bueno hay en ti piensa que son mejores los otros, pues así conservarás la humildad. No te daña si te pospones a los demás, pero es muy dañoso si te antepones a uno solo. Continua paz tiene el humilde; más en el corazón del soberbio hay emulación y saña muchas veces.

Fuente: Tomás de Kempis, De la Imitación de Cristo y menosprecio del mundo, libro I, cap. VII, Editorial LUMEN

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (VII)

Posted by: Nycticorax

Caverna 01 (01)

Y vistas todas estas cosas entenderás luego con cuánta razón dijo el Profeta: “El Señor se puso a mirar desde el cielo sobre los hijos de los hombre, para ver si había quien conociese a Dios o le buscase; mas todos habían prevaricado y hecho inútiles, y no había quien hiciese bien, ni sólo uno” (Sal 13, 1). Y no menos se queja por el profeta Oseas (4, 1), diciendo que ni había misericordia, ni verdad, ni conocimiento de Dios en la tierra; sino que las malicias, y las mentiras, y los hurtos, y los homicidios, y los adulterios se habían extendido por toda ella, y que una sangre caía sobre otra sangre y una maldad sobre otra maldad.

Finalmente, para que más claro veas qué tal está el mundo, pon los ojos en la cabeza que lo gobierna, y por ahí entenderás cuál estará lo gobernado. Porque si es verdad que el príncipe de este mundo, esto es, de los malos, es el demonio, como dice Cristo, ¿qué se puede esperar del cuerpo donde tal es la cabeza y de la república donde tal es el gobernador? Sólo esta razón basta para darte a entender qué tal está el mundo y cuáles los amadores de él.

Pues ¿qué será luego este mundo, sino una cueva de ladrones, un ejército de salteadores, un revolcadero de puercos, una galera de forzados, un lago de serpientes y basiliscos? Pues si tal es el mundo como esto, ¿por qué no desampararé yo, dice un filósofo, un lugar tan feo, tan sucio, tan lleno de traiciones, de engaños y maldades, donde apenas hay lealtad, ni piedad, ni justicia; donde todos los vicios reinan, donde el hermano arma emboscada a su hermano, donde el hijo desea la muerte de su padre, el marido de la mujer, y la mujer del marido; donde tan pocos son los que no roben o engañen, pues muchos, así de los grandes como de los pequeños, debajo de honestos nombres hurtan y roban; y donde finalmente tantos fuegos arden de codicia, de lujuria, de ira, de ambición y de otros infinitos males?

Pues ¿quién no deseará huir de tal mundo? Lo deseaba, cierto, aquel profeta (Jer 9, 2), que decía: “
¡Quién me llevase a un desierto, o a algún lugar apartado de caminantes, para verme libre de la compañía de este pueblo, porque todos son adúlteros y turbas de prevaricadores!” Esto que hasta aquí se ha dicho, generalmente pertenece a los malos, aunque no se puede negar haber en todos los estados muchos buenos en el mundo, por los cuales lo sustenta Dios.

Consideradas, pues, estas cosas, mira cuánta razón tienes de aborrecer una cosa tan mala, donde, si te abriese Dios los ojos, verías más demonios y más pecados que las partículas que se ven a través de los rayos del sol. Y con esto crezca en ti el deseo de verte fuera de él, a lo menos con el espíritu, suspirando con el Profeta (Sal 54, 6) y diciendo:
“¿Quién me dará alas como de paloma, y volaré, y descansaré?”

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (VI)

Posted by: Nycticorax

Pecado 01 (01)

d) Por la ceguedad y tinieblas en que vivimos: A esta muchedumbre de lazos y peligros se añade otra miseria que los hace mayores, que es la ceguedad y tinieblas de los mundanos, la cual convenientísimamente es figurada por aquellas tinieblas de Egipto (Ex 10, 21), las cuales eran tan espesas, que se podían palpar con las manos y que en aquellos tres días que duraron ninguno se movió del lugar donde estaba, ni vio al prójimo que al lado de sí tenía. Tales son, por cierto, y mucho más palpables, las tinieblas que el mundo padece. Si no, discurriendo ahora por las cegueras y desatinos de él, dime: ¿qué mayor ceguedad que creer los hombres lo que creen y vivir de la manera que viven? ¿Qué mayor ceguedad que hacer tanto caso de los hombres y tan poco de Dios, tener tanta cuenta con las leyes del mundo y tan pocas con las de Dios; trabajar tanto por este cuerpo, que es una bestia bruta, y tan poco por el alma, que es imagen de la Majestad divina; atesorar tanto para esta vida, que mañana se ha de acabar, y no recoger nada para la otra, que para siempre ha de durar; hacerse pedazos por los intereses de la tierra y no dar un paso por los bienes del cielo?

¿Qué mayor ceguedad que, sabiendo tan cierto que hemos de morir y que en aquella hora se ha de determinar lo que para siempre ha de ser de nuestra vida, vivamos tan descuidados como si siempre hubiéramos de vivir? Porque ¿qué menos hacen los malos habiendo de morir mañana que si hubieran de vivir para siempre? ¿Qué mayor ceguedad que, por la golosina de un apetito, perder el derecho del cielo; tener tanta cuenta con la hacienda y tan poca con la conciencia; querer que todas tus cosas sean buenas y no querer que tu propia vida lo sea?

De estas ceguedades hallarás tantas en el mundo, que te parecerá estar los hombres como encantados y hechizados de tal manera que teniendo ojos no ven y teniendo oídos no oyen, y teniendo la vista más aguda que de linces para ver las cosas de la tierra, la tienen más que de topos para ver las cosas del cielo; como en figura acaeció a San Pablo cuando iba a perseguir la Iglesia, el cual, después que fue derribado en tierra, abiertos los ojos, ninguna cosa veía. Pues así acaece a estos miserables que, teniendo los ojos tan abiertos para las cosas del mundo, los tengan tan cerrados para las cosas de Dios.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (V)

Posted by: Nycticorax

Jesus 20 (26b)

e) Por la muchedumbre de pecados e injusticias que nos rodean: Pues habiendo en el mundo tantas tinieblas y lazos como hemos dicho, ¿qué se puede esperar de aquí sino caídas y pecados? Este es el sumo mal de los males del mundo y el que más nos debiera mover a aborrecerlo.
Y así, con sola esta consideración, pretende San Cipriano inducir a un amigo suyo al menosprecio del mundo. Para lo cual finge que lo sube consigo a un monte muy alto, en donde se vea todo el mundo, y desde allí le va mostrando como con el dedo todos los mares y tierras y todas las plazas y tribunales, llenos de mil maneras de pecados e injusticias que en cada parte hay, para que, vistos casi con los ojos tantos y tan grandes males como hay en el mundo, entienda cuánto debe ser aborrecido y cuánto debe a Dios, porque de Él lo sacó.

Pues conforme a esta consideración sube tú ahora, hermano, a este mismo monte, y extiende un poco los ojos por las plazas, por los palacios, por las audiencias y oficinas del mundo, y verás ahí tantas maneras de pecados, tantas mentiras, tantas calumnias, tantos engaños, tantos perjurios, tantos robos, tantas envidias, tantas lisonjas, tanta vanidad y, sobre todo, tanto olvido de Dios y tanto menosprecio de la propia salvación, que no podrás dejar de maravillarte y quedar atónito de ver tanto mal.

Verás la mayor parte de los hombres vivir como bestias brutas, siguiendo el ímpetu de sus pasiones, sin tener en cuenta ni ley de justicia ni de razón más que la que tendrían los gentiles, que ningún conocimiento tienen de Dios ni piensan que hay más que nacer y morir.
Verás maltratados los inocentes, perdonados los culpables, menospreciados los buenos, honrados y sublimados los malos; verás los pobres y humildes abatidos, y poder más en todos los negocios el favor que la virtud.

Verás vendidas las leyes, despreciada la verdad, perdida la vergüenza, pervertidas las artes, adulterados los oficios y corrompidos en muy gran parte los estados.
Verás a muchos perversos y merecedores de grandes castigos, los cuales con hurtos, con engaños y con otras malas maneras vinieron a tener grandes riquezas y a ser alabados y temidos de todos. Y verás así a éstos como a otros que apenas tienen más que la figura de hombres puestos en grandes oficios y dignidades.
Y finalmente verás en el mundo amado y adorado el dinero más que Dios y muy gran parte de las leyes divinas y humanas corrompidas por él; y en muchos lugares no queda ya de la justicia más que sólo el nombre de ella.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Las grandezas de María

Posted by: Ioseph

Virgen María 05 (17b)
Nacimiento de la Virgen María

Dios Padre creó un depósito de todas las aguas y lo llamó mar.
Creó un depósito de todas las gracias y lo llamó María.
El Dios omnipotente posee un tesoro o almacén riquísimo en el que ha encerrado lo más hermoso, refulgente, excelente y precioso que tiene, incluido su propio Hijo. Este inmenso tesoro es María, a quien los santos llaman el tesoro del Señor, de cuya plenitud se enriquecen los hombres.
 
Dios Hijo comunicó a su Madre cuanto adquirió mediante su vida y muerte, sus méritos infinitos y virtudes admirables, y la constituyó tesorera de todo cuanto el Padre le dio en herencia. Por medio de Ella aplica sus méritos a sus miembros, les comunica virtudes y les distribuye sus gracias. María constituye su canal misterioso, su acueducto, por el cual hace pasar suave y abundantemente sus misericordias.
 
Dios Espíritu Santo comunicó a su fiel Esposa, María, sus dones inefables y la escogió por dispensadora de cuanto posee. De manera que Ella distribuye a quien quiere, cuanto quiere, como quiere y cuando quiere todos sus dones y gracias. Y no se concede a los hombres ningún don celestial que no pase por sus manos virginales. Porque tal es la voluntad de Dios que quiere que todo lo tengamos por María. Y porque así será enriquecida, ensalzada y honrada por el Altísimo la que durante su vida se empobreció, humilló y ocultó hasta el fondo de la nada por su humildad. Estos son los sentimientos de la iglesia y de los Santos Padres.
 
La autoridad que Dios le confirió es tan grande que parece como si tuviera el mismo poder de Dios y que sus plegarias y súplicas son tan poderosas ante Dios que valen como mandatos ante la divina Majestad. La cual no desoye jamás las súplicas de su querida Madre, porque son siempre humildes y conformes a la voluntad divina.

Fuente: San Luis María Grignion de Montfort, Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (IV)

Posted by: Nycticorax

Borrachos 01 (01)

c) Por los lazos y peligros que nos rodean: Y si no hubiese en el mundo más que solas penas y trabajos de cuerpo, no sería tanto para temer, mas no sólo hay en él trabajos de cuerpo, sino también peligros de alma, que son mucho más para sentir, porque tocan más en lo vivo.
Y éstos son tantos, que dijo el Profeta: “
Lloverá Dios lazos sobre los pecadores” (Sal 10, 7). Pues ¿qué tantos lazos te parece que veía en el mundo quien los comparaba con las gotas de agua que caen del cielo? Y dice señaladamente sobre los pecadores, porque como éstos tienen tan poca guarda en el corazón y en los sentidos, y tan poco cuidado de huir las ocasiones de los pecados, y tan poco estudio en proveerse de espirituales remedios, y, sobre todo esto, andan en medio de los fuegos del mundo, ¿cómo pueden dejar de andar entre infinitos peligros?

Pues por esta muchedumbre de peligros dice que lloverá sobre los pecadores lazos. Lazos en la mocedad y lazos en la vejez; lazos en las riquezas y lazos en la pobreza; lazos en la honra y lazos en la deshonra; lazos en la compañía y lazos en la soledad; lazos en las adversidades y lazos en las prosperidades, y, finalmente, lazos para todos los sentidos del hombre: para los ojos, para los oídos, para la lengua y para todo lo demás.
Finalmente, tantos son los lazos, que da voces el Profeta diciendo:
“Lazo sobre ti, morador de la tierra”.
Y si nos abriese Dios un poco los ojos, como los abrió a San Antonio Abad, veríamos a todo el mundo lleno de lazos trabados unos con otros y exclamaríamos con él, diciendo: ¡Oh! ¿Quién escapará de tanto lazo? Y de aquí nace perecer tantas almas como cada día perecen, pues, como llora San Bernardo, en el mar de Marsella, de diez barcos apenas se pierde uno; mas en el mar de este mundo, de diez almas apenas se salva una.

¿Quién, pues, no temerá un mundo tan peligroso? ¿Quién no procurará huir de tanto lazo? ¿Quién no temblará de andar descalzo entre tantas serpientes, desarmado entre tantos enemigos, desproveído entre tantas ocasiones de pecados y sin medicina entre tantas ocasiones de enfermedades mortales? ¿Quién no trabajará por salir de este Egipto? ¿Quién no huirá de está Babilonia? ¿Quién no procurará escaparse de las llamas de Sodoma y Gomorra y salvarse en el monte de la buena vida?
Pues estando el mundo lleno de tantos lazos y despeñaderos y ardiendo en tantos vicios, ¿quién se tendrá por seguro?
¿Andará, dice el Sabio (Pr 6, 27), alguno sobre las brasas sin que se les quemen las plantas y esconderá fuego en su seno sin que ardan sus vestiduras? Cierto está, dice el Sabio, que el que toca la pez se ha de ensuciar en ella, y así, el que trata con soberbios corre peligro de hacerse uno de ellos.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

Contemplación de los dolores de Cristo en unión con la Virgen

Posted by: Juan Sobiesky

Virgen de los Dolores 07 (16b)

Durante la pasión debía realizarse plenamente en María la profecía de Simeón: «Una espada de dolor atravesará tu alma».
De la misma manera que en otros tiempos, cuando ofrecía a Jesús en el templo, se había unido a Él, también ahora, en esta hora sublime en que va a consumar Jesús su sacrificio, quiere más que nunca penetrar en sus sentimientos, y participar de su dolor. Se dirige al Calvario en donde sabe que ha de encontrar a su Hijo crucificado. En el camino sus ojos tropiezan con los de su Hijo. ¡Qué dolor tan inmenso el suyo al verlo en aquel estado! Sus miradas se intercambian y el abismo de dolor de Jesús llama al abismo de la compasión de su Madre. ¿Qué no habrá de hacer María por Jesús?

Este encuentro fue para Jesús una fuente de dolor, y un principio de alegría al mismo tiempo. De dolor, al ver la profunda desolación en la que su estado tan triste sumergía el alma de su Madre; de alegría, ante el pensamiento de que sus sufrimientos habían de pagar el precio de todos los privilegios de que se hallaba ya y había de ser aún colmada María.

Pidamos a la Virgen que nos asocie a la contemplación de los sufrimientos de Jesús, y que nos haga partícipe de la compasión de que da pruebas, a fin de que podamos beber en esa compasión un odio inmenso al pecado que ha exigido tamaña expiación.

Ha querido a veces Nuestro Señor, para manifestar de manera sensible el fruto que produce la contemplación de la Pasión, imprimir en el cuerpo de algunos santos, en el de San francisco de Asís, por ejemplo, los estigmas de las llagas de Jesús. No hemos de pedir semejantes señales exteriores, pero pidámosle a Jesús que la imagen de Cristo dolorido quede impresa en nuestro corazón. Solicitemos de la Virgen esta inmensa gracia.

Oh Madre,
«¡aquí tienes a tu hijo!»; por el amor que le tienes haz que nos acucie siempre el recuerdo de sus dolores.

Fuente: Dom Columba Marmion, Palabras de Vida - Inspiradas en el Misal, Desclée de Brouwer, 1956, pag. 402

Qué es la Cruz para Jesús

Posted by: Nycticorax

Exaltación de la Cruz 02 (03b)

“Y cuando yo sea levantado en alto sobre la tierra -dijo nuestro divino Redentor- todo lo atraeré a Mi” (Jn 12, 32).
Jesús, al hablar así, se refería a su muerte sobre el árbol de la Cruz. En este día vamos, por tanto, a considerar, qué es la Cruz.

Durante su agonía en el Calvario, el Redentor parecía el más débil de todos los mortales, que sucumbía víctima del odio de sus enemigos. Pero en aquella hora suprema el madero sobre el cual expiraba se convertía en el instrumento misterioso de su poder, de este poder que había de triunfar de la muerte, del pecado y del infierno, que calmaba las iras de la justicia divina, que reconciliaba el cielo con la tierra y nos abría las puertas de la eterna bienaventuranza. Jesús, además, se valió de la cruz para realizar sus conquistas de almas.
“La predicación de la Cruz -como decía San Pablo (1Co 1, 18)- se oyó por todo el universo y fue más penetrante que cualquier espada de dos filos” (Heb 4, 12), porque separó en el mundo la virtud del vicio y la generación casta, paciente e iluminada, de la raza impura, cruel e idólatra, y estableció entre las naciones el reinado de Cristo.

Luego, todos los que practican las enseñanzas del divino Maestro son discípulos y soldados de la Cruz, y marchan encuadrados bajo su bandera aquellos que entienden estas palabras de su Jefe:
“Si alguno quiere venir en pos de mí, renúnciese a sí mismo, lleve su cruz de cada día y sígame” (Lc 9, 23). Y cuán felices serán si obedeciendo a esta máxima, a este llamamiento a filas, a este grito de guerra, triunfan hasta el fin de sus pasiones, sufren con paciencia las penalidades de la vida y caminan tras las huellas del Salvador por las sendas de la virtud. Un día serán colocados entre los escogidos que compondrán la guardia del Rey de la Gloria, cuando vuelva a aparecer sobre las nubes del cielo, llevando la Cruz como cetro de poder, para juzgar a los vivos y a los muertos. Entonces, cuando los pecadores y los enemigos del nombre cristiano le contemplen, prorrumpirán en gritos de desesperación, mientras que los discípulos de Jesús crucificado se estremecerán de amor y de alegría.
¿Queremos ser de estos últimos? Veamos si la Cruz o el misterio de nuestra Redención no es para nosotros motivo de escándalo o locura, por lo menos en la práctica. ¿No hacemos acaso todo cuanto depende de nosotros para evitar el sufrimiento? Y cuando el Señor nos prueba, ¿no nos desatamos en quejas, impaciencias y murmuraciones? ¡Oh, qué cobardes son estos soldados de la Cruz, que ni siquiera saben soportar silenciosamente y con tranquilidad las penas inherentes a sus deberes de estado!

¡Oh Jesús!, haz que desde ahora medite el gran misterio de tus sufrimientos. Quiero aprender en él a soportar y a amar las contrariedades de todos los días.
Tomemos la resolución de amar este símbolo de nuestra Redención y venerémosle en todas partes donde lo encontremos, ya que nos recuerda el misterio de un Dios muerto para devolvernos la vida y atraernos a sí.

Fuente: L. B. c.ss.r, Manual de Meditaciones

Imitación de Cristo (V)

Posted by: Corim

Desesperación 01 (01)

Cuantas veces desea el hombre desordenadamente alguna cosa, tantas pierde la tranquilidad. El soberbio y el avariento jamás sosiegan; el pobre y humilde de espíritu vive en mucha paz.
El hombre que no es perfectamente mortificado en sí mismo, con facilidad es tentado y vencido, aun en cosas pequeñas y viles. El que es flaco de espíritu, y está inclinado a lo carnal y sensible, con dificultad se abstiene de los deseos terrenos, y cuando lo hace padece muchas veces tristeza, y se enoja presto si alguno lo contradice.

Pero si alcanza lo que deseaba siente luego pesadumbre, porque le remuerde la conciencia el haber seguido su apetito, el cuál nada aprovecha para alcanzar la paz que buscaba. En resistir, pues, a las pasiones, halla la verdadera paz del corazón, y no en seguirlas. Pues no hay paz en el corazón del hombre que se ocupa en las cosas exteriores, sino en el que es fervoroso y espiritual.

Fuente: Tomás de Kempis, De la Imitación de Cristo y menosprecio del mundo, libro I, cap. VI, Editorial LUMEN

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (III)

Posted by: Nycticorax

Tornado 01 (02b)
Efectos de un tornado

Mas ¿qué lengua bastará para explicar todas estas miserias? ¿Quién podrá contar todas las enfermedades de nuestros cuerpos, y todas las pasiones de nuestras almas, y todos los agravios de nuestros prójimos, y todos los desastres de nuestras vidas? Uno te pone pleito en la hacienda, otro te persigue en la vida, otro te mancha la honra: unos con odios, otros con envidias, otros con engaños, otros con deseos de venganza, otros con falsos testimonios, otros con armas y otros con sus lenguas, peores que las mismas armas, te hacen guerra mortal.
Y sobre todas estas miserias hay otras infinitas que no tienen nombre, porque son acaecimientos no esperados. A uno le hirieron un ojo, a otro un brazo; otro cayó de una ventana, otro del caballo, otro se ahogó en un río, otro se perdió en unas rentas y otro en una fianza.

Y si quieres saber aún más males, pide cuenta a los hombres del mundo de los ratos de placeres y pesares que han llevado en él; porque si los unos y los otros se pesaren en dos balanzas, verás claramente cuánto es mayor la una carga que la otra y cómo para un solo rato de placer hay cien horas de pesar.
Pues, si la vida toda en sí es tan corta, como está ya declarado, y tanta parte de ella ocupan tantas miserias, te ruego me digas, ¿qué tanto es lo que queda de verdadera y pura felicidad?

Mas estas miserias que aquí he contado son comunes a buenos y malos, los cuales, así como navegan en un mismo mar, así están sujetos a unas mismas tormentas. Otras miserias hay mucho más para sentir que son propias de los malos, porque son hijas de sus maldades, cuyo conocimiento hace más a nuestro caso, porque hace más aborrecible la vida de los tales, pues a tales miserias está sujeta. Mas cuántas y cuán grandes sean éstas, los mismos malos lo confiesan en el libro de la Sabiduría (5, 7), diciendo:
“Anduvimos por el camino de la maldad y perdición, y nuestros caminos fueron ásperos y dificultosos, y el camino del Señor, tan llano, nunca supimos encontrarlo”.
De suerte que, así como los buenos tienen en esta vida un paraíso y esperan otro, y de un sábado van a otro sábado, que es de una holganza a otra holganza, así los malos tienen en esta vida un infierno y esperan otro, porque del infierno de la mala conciencia van al infierno de la pena eterna.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

La modestia es un deber (IV)

Posted by: Juan Sobiesky

Santa Teresita 14 (27)
Familia Martín-Guérin (de Santa Teresita)

8. La modestia es esencial para la castidad
Además de la tendencia extravagante, igualitaria y la infantilización de la moda actual, es necesario considerar el atentado contra la virtud y la total falta de modestia.
El cuerpo humano tiene su belleza, y esta belleza nos atrae. Debido al desorden que el pecado original introdujo en el hombre, por el trastorno de la concupiscencia, el deleite en la contemplación de la belleza corporal, y en particular del cuerpo femenino, puede llevar a la tentación y el pecado.

Eso no quiere decir que algunas partes del cuerpo sean buenas y que se puedan mostrar, y otras son malas y que deban ser cubiertas. Tal afirmación es absurda y nunca fue parte de la doctrina de la Iglesia. Todas las partes del cuerpo son buenas, pues el cuerpo es bueno en su conjunto, ha sido creado por Dios. Sin embargo, no todas las partes del cuerpo son iguales, y algunas excitan el apetito sexual más que otras. Así, la exposición de esas partes, a través de semi-desnudos o vestidos escotados subidos de tono, o que acentúan la anatomía, representa un grave riesgo de causar excitación, especialmente en los hombres en relación con las mujeres.

Por lo tanto, la ropa debe cubrir lo que deben estar cubierto y hacer resaltar lo que se puede destacar. Cubrir el rostro de una mujer, como lo hacen los musulmanes, muestra la falta de equilibrio de una religión que no entiende la verdadera dignidad humana. La cara, que es la parte más noble del cuerpo, ya que refleja más perfectamente el alma espiritual, es precisamente la parte que sobresale más en los hábitos tradicionales de las monjas.
Así como la ropa masculina debe hacer hincapié en el aspecto viril propio del hombre, la moda femenina debe manifestar su gracia y delicadeza. Y en este sentido, el pelo más largo es un adorno natural para enmarcar la cara de una mujer.

9. Inmoralidad en la moda y la destrucción de la familia
El atuendo que no muestra el auto-respeto de una persona, como un ser inteligente y libre (y, por el bautismo, como hijo o hija de Dios y templo del Espíritu Santo), contribuye en gran medida a la actual destrucción de la familia. Esto favorece las tentaciones contra la pureza. También lo hace por su vulgaridad y por el infantilismo, que corroe la idea de la seriedad de la vida y la necesidad de la ascesis (autodisciplina). Todos estos son elementos fundamentales que mantienen la cohesión familiar y su estabilidad.
La lucha por la restauración de la familia, el oponerse al aborto, a la anticoncepción y a la homosexualidad, será mucho más eficaz si se hace junto a esfuerzos para restaurar la sobriedad, la modestia y la elegancia en el vestir.

10. Vestido y Amor de Dios
El papel de la ropa no es sólo proteger el cuerpo contra los elementos, sino también para servir como adorno y símbolo de las funciones de una persona, sus características y su mentalidad. No sólo el vestido debe ser digno y decente, sino tan hermoso y elegante cuanto sea posible (lo que requiere más gusto que dinero).
Si el _
camino de la belleza_ nos lleva a Dios, viéndolo como la causa ejemplar de la Creación, el _camino de la fealdad_ nos aleja del Creador y nos sitúa en la pendiente resbaladiza del pecado. Esa es la razón por la cual la fealdad es el símbolo del pecado y está tan bien expresada por el enunciado _feo como el pecado._

Fuente: AmericaNeedsFatima

El Sagrado Corazón (II)

Posted by: Juan Sobiesky

Sagrado Corazón 09 (03b)

Y en pago no recibe sino ingratitudes y desprecios. Amor infinito merecía de los hombres el Corazón que los amó con infinito amor. Pero, ¿qué recibe de la mayor parte? Ingratitudes, desprecios... ¡Triste y dolorosa verdad!... ¡Cuántos hay que ni siquiera le conocen! ¡Cuántos que, conociéndole, le desprecian y persiguen, le insultan y blasfeman!... Aún entre los que se llaman sus amigos, ¡cuánta irreverencia! ¡Cuánto sacrificio! ¡Con qué frialdad le miran en el Sacramento de su Amor!... Jesús se queja; busca quien le consuele y no lo encuentra. ¿Ni aún entre aquellos a quienes ha distinguido de los demás por un afecto incomparablemente más tierno? Ni aún entre ésos. Oye sus palabras: Y lo más sensible es que son corazones consagrados a Mí los que así me tratan.

¿Eres tú, acaso, uno de aquellos ingratos de quienes dijo Jesús:
Los otros hieren mi cuerpo, pero estos traspasan mi Corazón, este Corazón que jamás dejó de amarlos?...

Fuente: P. Saturnino Oses, S.J., Horas de Luz

El Inmaculado Corazón de María

Posted by: Juan Sobiesky

Inmaculado Corazón 03 (04)

María se presenta como el Inmaculado Corazón, cuyo signo está coronado de espinas. Hay aquí tres elementos.

El "corazón" es el centro de la persona, su interioridad, el lugar de los recuerdos, donde se acoge a los demás, la sensibilidad del alma y el amor misericordioso. En María es también su corazón de carne ya glorificado con su cuerpo en la Asunción, tal como lo definió Pío XII.

"Inmaculado", que indica negativamente su carencia absoluta de pecado, es el amor total, y desde la concepción, a Dios y a los hombres.

"Coronado de espinas", significa que es un amor no correspondido, herido por el extravío de sus hijos, lugar donde continúa la Pasión de su Hijo.

A su vez, María se presenta con figura muy semejante a la de las apariciones de la Medalla Milagrosa, en 1830, con rayos de luz que brotan de sus manos. Quiere decir que
ese Corazón es fuente, fuente de todas las gracias. Que no se puede separar del de su Hijo pues desde la Encarnación palpitan al unísono. Su mismo amor a los hombres será su dolor ante un siglo que fríamente ha vuelto las espaldas al cielo y se ha atrevido a blasfemar del mismo Dios como nunca en la historia.

Por eso se presenta también como las antípodas de satanás y su vencedora, tal como la profetiza el Cantar de los Cantares:
Quién es ésta que surge como aurora, bella como la luna, refulgente como el sol, temible como batallones en guerra? (6, 10). Cuando se piensa en el cuadro completo de la aparición de julio, se tiene la viva impresión de estar en el capítulo XII del Apocalipsis: el combate de la Mujer y el Dragón.

Atendiendo a los pedidos de Fátima, el episcopado Portugués consagra la nación el 13 de mayo de 1931 y el Papa Pío XII el mundo entero el 31 de octubre de 1942. Desde entonces las consagraciones se han multiplicado.

Ante el moderno drama de la humanidad, no sólo se nos propone la sencilla oración del Rosario sino también se nos ofrece una nueva gracia del Inmaculado Corazón de María: los cinco primeros sábados. Allí se unirá la meditación, la reparación y el Rosario.

Nota: Preguntando Lucía a Jesús sobre la razón de este número, le responde:
Cinco son las clases de ofensas y blasfemias proferidas contra el Inmaculado Corazón de María: 1ª, las blasfemias contra la Inmaculada Concepción; 2ª, contra su virginidad; 3ª, contra la maternidad divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como madre de los hombres; 4ª, trata de infundir públicamente en el corazón de los niños la indiferencia, el desprecio y hasta el odio para con esta Inmaculada Madre; 5ª, los ultrajes directos a Ella en sus sagradas imágenes.

Fuente: P. Ramiro Sáenz, Un Examen de Conciencia ante el Tercer Milenio, Apostolado de Fátima en Argentina, 1998

El Sagrado Corazón (I)

Posted by: Juan Sobiesky

Sagrado Corazón 08 (19)

Las quejas del Sagrado Corazón.

He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres, y no recibe en cambio sino ingratitud y desprecio. Pondera estas palabras.

He aquí este Corazón... ¿Qué corazón es éste? Es el Corazón del Hijo unigénito de Dios, formado por el Espíritu Santo de la sangre purísima de la Virgen María, y en el cual, como dice el Apóstol, habita corporalmente la plenitud de la divinidad. Es el manantial de donde han brotado los afectos más nobles, más puros, más sublimes. Es el Corazón del más amante de los padres, del más sincero de los amigos. Es el Corazón de aquel divino Nazareno que pasó por el mundo derramando raudales de bondad y de misericordia. ¡Oh, qué paciente fue su bondad con los Apóstoles, y qué tierna y compasiva con la viuda de Naím y con las hermanas de Lázaro! Es siempre el mismo, siempre pronto a conmoverse en presencia del dolor y del infortunio... Mírale... adórale...

Que tanto ha amado a los hombres... Mucho amó Jesucristo a los hombres, puesto que murió por todos, no habiendo uno solo que no pueda decir: Me amó y se entregó a la muerte por mí. Pero, ¿hasta qué punto los ha amado? ¿Quién lo puede comprender, ni mucho menor declarar? Aun el mismo Jesús parece que no acierta a expresarlo, y se contenta con decir: He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres.

El pesebre... la cruz... el Sagrario..., ¿qué dicen? Un Dios que baja de los esplendores de su gloria hasta las miserias de nuestra humanidad, y se abraza con las más inconcebibles humillaciones y anonadamientos, para levantarnos hasta su trono; un Dios que se entrega a la muerte más cruel y dolorosa, para rescatarnos de la esclavitud del demonio y devolvernos el perdido cielo; un Dios que funda la Iglesia, para quedarse en ella constantemente con nosotros, queriendo que su Cuerpo sea nuestro alimento y su Sangre nuestra bebida... Todo esto, ¿no nos está diciendo que su amor a los hombres no tiene más límite que el infinito?... ¡Y entre esos hombres estoy yo... y quizás me cuento en el número de aquellos para quienes Jesús ha reservado esos favores especiales de que colma a sus amigos más queridos!... ¡Con cuánta razón puede decirme Jesucristo: Mira este Corazón que tanto te ha amado!...

Fuente: P. Saturnino Oses, S.J., Horas de Luz

Imitación de Cristo (IV)

Posted by: Corim

Murmuración - cotilleos
Murmuración, cotilleo.

No se debe dar crédito a cualquier palabra ni movimiento interior, mas con prudencia y espacio se deben examinar las cosas según Dios. Mucho es de doler que la más de las veces se cree y se dice el mal del prójimo, más fácilmente que el bien. ¡Tan débiles somos! Mas los varones perfectos no creen de ligero cualquier cosa que le cuentan, porque saben ver la flaqueza humana presta al mal, y muy deleznable en las palabras.

Gran sabiduría es no ser el hombre inconsiderado en lo que ha de obrar, ni tampoco porfiado en su propio sentir. A esta sabiduría también pertenece no dar crédito a cualesquiera palabras de hombres, ni comunicar luego a los otros lo que se oye o cree. Toma consejo con hombre sabio y de buena conciencia, y apetece más ser enseñado por otro mejor que tú que seguir tu parecer. La buena vida hace al hombre sabio según Dios, y experimentado en muchas cosas. Cuanto alguno fuere más humilde y más sumiso a Dios, tanto será en todo más sabio y sosegado en todo.

Fuente: Tomás de Kempis, De la Imitación de Cristo y menosprecio del mundo, libro I, cap. IV, Editorial LUMEN

Fiesta del Corpus Christi (II)

Posted by: Juan Sobiesky

Eucaristía 06 (06)

3. Su amor también es desinteresado. Al instituir Cristo Nuestro Señor la Eucaristía, ¿qué esperaba de los hombres? Mientras su corazón agotaba, por decirlo así, su generosidad y ternura, ¿qué le preparaban los hombres? «En la noche en que iba a ser entregado...» En el momento mismo en que los judíos maquinaban su muerte y Judas busca cómo entregarle a sus enemigos..., cuando se presentan a su mente divina los atentados presentes y las profanaciones sacrílegas del porvenir, entonces es cuando Él lleva su amor a los hombres hasta los confines del infinito: «Los amó hasta el extremo.»

4. ¿Y qué se propone con ello Jesucristo? Vencer el exceso de la perversidad del hombre con el exceso de la bondad de Dios. Los hombres le rechazan, ya están prontos a pedir su muerte, y Él se encadena perpetuamente, digámoslo así, entre ellos, para no dejarlos jamás. Los hombres parecen empeñarse en obligar a Dios a herirlos sin misericordia, y Jesús quiere interponerse, como víctima de expiación, mediante un sacrificio perpetuo entre la justicia del Padre y los delitos de los hombres. Ellos no pueden soportar su vista, y Él parece como que nos los puede abandonar; y no se creerá bastante cerca de ellos mientras no les dé a comer su Carne y a beber su Sangre. Quiere servir de alimento a sus almas; quiere comunicarles su vida divina, que refluirá en sus mismos cuerpos, puesto que, en su virtud, los resucitará en el último día. He aquí los designios de su amor en este misterio: estar siempre con los hombres, sacrificarse continuamente por ellos, unirse a ellos y transformarlos en Él. ¿Puede llegar a más el amor de Cristo al hombre?

Fuente: P. Saturnino Oses, S.J., Horas de Luz

Fiesta del Corpus Christi (I)

Posted by: Juan Sobiesky

Eucaristía 05 (04)
Bendición Eucarística

I. «Habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo» (Jn 13, 1).

La Eucaristía es el testamento del Hijo de Dios, que va a morir... Es un don singularísimo: es como la última prenda de su amor... ¿Y qué significa este don? ¿A quién se hace? ¿Cuándo y por qué se hace?... Verdaderamente, invención tan inefable sólo cabía en la mente y corazón de un Dios.

1.
Habiendo amado a los suyos, nos dice el Evangelista San Juan, los amó hasta el extremo. Todo estaba dispuesto: la hora señalada para dar cumplimiento al gran designio del Corazón de Nuestro Señor Jesucristo había llegado... Mientras cenaban, tomó el pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: Tomad y comed: Éste es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros. Después tomó el Cáliz, dio gracias y se lo presentó, diciendo: Bebed todos de él: ésta es mi Sangre; la sangre del Nuevo Testamento, que será derramada por vosotros. (Mt 26, 26).

¿Quién puede escuchar estas palabras sin sentirse sobrecogido de veneración y traspasado de amor?

Éste es mi Cuerpo... Ésta es mi Sangre... ¿Qué es lo que Jesucristo nos da? Es infinitamente más que su reino; no es solamente su poder, su bondad, sus gracias, sus méritos, sino Él mismo... Su carne, inmolada por nosotros, se identifica con la nuestra; su sangre, que ha salvado al mundo, se hace una misma cosa con nuestra sangre; su divinidad nos penetra, y destruye en nosotros lo que ha corrompido el pecado... El Amigo fiel descansa en nuestro pecho y nos dice: Ponme como sello sobre tu corazón... ¿Es posible buscar algún bien que no esté contenido en este bien?¡El amor al hombre ha hecho a Dios pródigo de sí mismo! ¿No es, acaso, pródigo el que, no contento con dar lo suyo, se da a sí mismo?

2. Pero ¿quiénes son los privilegiados a quienes se otorga tan gran regalo?... ¿Estará acaso reservado para la incomparable Virgen María, para el Apóstol predilecto y algunas pocas almas escogidas, imitadoras de la pureza de María y de San Juan? No. Jesús concede este favor a todos sus discípulos; lo da a todos los hijos de la Iglesia, sin excepción de tiempos, de lugares ni de condiciones. Nadie está excluido, sino el que se excluye a sí mismo. Por eso, después de realizar esta obra, resumen de todas las maravillas, manda a sus discípulos que hagan lo que acaba de hacer Él mismo; les ordena que perpetúen este milagro de amor, renovándolo hasta la consumación de los siglos, dondequiera que su celo haya producido adoradores de Jesucristo. ¡Cuánta verdad es que su amor hacia nosotros es sin reserva alguna, puesto que se da todo y a todos!

Fuente: Oses S., Horas de Luz

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (II)

Posted by: Nycticorax

Ruinas 01 (01)
Ruinas griegas

Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo: Esta realidad maravillosamente la significó el profeta Isaías (Is 29, 8) por estas palabras: Así como el que tiene hambre y sueña que come, después que despierta se halla burlado y hambriento; y así como el que tiene sed y sueña que bebe, cuando despierta se tiene todavía la misma sed y conoce que fue vano su contentamiento cuando pensaba que bebía, así acaecerá a todas las gentes que pelearon contra el monte de Sión, cuya prosperidad será tan breve, que después que abrieren los ojos y se pasare aquel poquito de tiempo verán cómo todos sus gozos no fueron más que soñados.

Si no, dime ahora: ¿qué más que esto fue la gloria de todos cuantos príncipes y emperadores ha habido en el mundo?
¿Dónde están, dice el profeta Baruc (3, 16), los príncipes de las gentes que tuvieron señorío sobre las bestias de la tierra, que buscaron sus pasatiempos y recreaciones en cazas y cetrerías, lidiando con las aves del aire; los que atesoraron montones de plata y oro, en que confían los hombres, sin dar fin a sus tesoros; los que labraron tantas y tan ricas vajillas de oro y plata, que no hay quien acabe de contar las invenciones de sus obras?

¿Qué se hicieron todos éstos? ¿En qué pararon? Ya están fuera de sus palacios y a los infiernos descendieron, y otros sucedieron en su lugar. ¿Qué es del sabio? ¿Qué es del letrado? ¿Dónde está el escudriñador de los secretos de la naturaleza? ¿Qué se hizo la gloria de Salomón? ¿Dónde está el poderoso Alejandro y el glorioso Asuero? ¿Dónde están los famosos césares de los romanos? ¿Dónde los otros príncipes y reyes de la tierra? ¿Qué les aprovechó su vanagloria, el poder del mundo, los muchos servidores, las falsas riquezas, las huestes de sus ejércitos, la muchedumbre de sus truhanes y las compañías de mentirosos y lisonjeros que les andaban al derredor?
Todo esto fue sombra, todo sueño, todo felicidad que pasó en un momento. Verifica aquí, pues, hermano, cuán breve sea está felicidad del mundo.

b)
Por la multitud de miserias de que está mezclada: Tiene aún otro mal esta felicidad, además de ser tan breve, que es andar acompañada con mil maneras de miserias que no se pueden excusar en esta vida, o, por mejor decir, en este valle de lágrimas, en este lugar de destierro y en este mar de tantos movimientos. Porque, verdaderamente, más son las miserias del hombre que los días y aun que las horas de la vida del hombre; porque cada día amanece con su cuidado y a cada hora está amenazando su miseria.

Fuente: Fray Luis de Granada O.P., Obra Selecta

La modestia es un deber (III)

Posted by: Juan Sobiesky

Moda 02 (02)

5. Una fe viva, una vestimenta inadecuada
Esta erosión sutil se manifiesta a menudo por una pérdida de sensibilidad con respecto a los puntos fundamentales de nuestra mentalidad. Un ejemplo sería el respeto que se debe tener por lo sagrado.
De alguna manera, las concesiones al principio -de que la comodidad debe ser la única regla de vestir- han terminado por dar una nota informal a las actividades más serias y sagradas. ¿Cómo se puede explicar, por ejemplo, que personas que tienen verdadera fe en la presencia real de Nuestro Señor en el Santísimo Sacramento, y que hacen sacrificios admirables para frecuentar la adoración perpetua, sin embargo, no ven ninguna contradicción en presentarse ante el Santísimo Sacramento con pantalones cortos, como si estuvieran en un picnic?

La misma persona que aparece vestida así a la adoración perpetua nunca usaría esa ropa en público, por ejemplo, visitando a la Reina Isabel. Esta contradicción muestra cómo, a pesar de que la persona ha mantenido su fe, en cierta medida la idea de la majestad del Sacramento del Altar, de la presencia real, ha desaparecido de su alma.

6. Igualitarismo…
Hay una tendencia general en nuestro tiempo para establecer un igualitarismo radical en todos los niveles de la cultura y de las relaciones sociales entre los sexos, e incluso, en la tendencia igualitaria, entre hombres y animales. [4]
En el vestir, este igualitarismo se manifiesta por la proletarización creciente, el establecimiento de una moda unisex y la supresión de las diferencias entre las generaciones. El mismo traje puede ser usado por cualquier persona sin importar su posición, edad o circunstancias (por ejemplo, en un viaje, una ceremonia religiosa o civil).
El caos reina en los ámbitos de la moda de hoy. A menudo es difícil distinguir, por sus ropas los hombres de las mujeres, los padres de los niños, una ceremonia religiosa de un picnic. Cortes de cabello y peinados siguen la misma tendencia a confundir la edad y el sexo, y de romper las normas de elegancia y buen gusto.

7. …Que lleva a la infantilización
Uno de los aspectos que se destacan más en los dictados de la moda es el deseo de crear una ilusión de eterna juventud -incluso los adolescentes la perpetúan sin responsabilidad- un fenómeno que se ha llamado el “Síndrome de Peter Pan”. [5]
La moda actual muestra una tendencia a infantilizar a la gente. Un crítico de la moda brasileña se expresaba así:
“Por mucho tiempo, hemos visto en las pasarelas, tanto internacionales como nacionales, el nivel de infantilización que las modas sugieren. Estilistas con más de 25 años de edad están diseñando (y usando) ropa que podría ser usada por los niños en una guardería.”

[4] Cf. Plinio Corrêa de Oliveira, Revolución y Contra-Revolución
[5]
Cf. Dr. Dan Kiley, The Peter Pan Syndrome - MenWhoHaveNeverGrown Up, Dodd, Mead &Company, New York, 1983. El Dr. Dan Kiley, The Peter Pan Syndrome: MenWhoHaveNeverGrown Up, Dodd, Mead &Company, Nueva York, 1983.

Fuente: AmericaNeedsFatima

Tres espíritus que conducen a las almas

Posted by: Juan Sobiesky

Espíritu Santo 01 (01)

Tres espíritus tienden en cada alma a dominarla.
El
espíritu de falsía y de blasfemia, que, desde el comienzo, sugiere siempre lo contrario de lo que nos sopla al oído el Señor. "Si comiéreis de este fruto moriréis infaliblemente", palabra de Dios. "No moriréis en manera alguna", palabras de Satán (Gn 3, 4). Y todas sus sugerencias no son más que eco de la primera mentira.

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Imitación de Cristo (III)

Posted by: Corim

Hegel 01 (01)
Georg Wilhelm Friedrich Hegel

Dime, ¿dónde están ahora todos aquellos señores y maestros, que tú conociste cuando vivían y florecían en sus estudios? Ya ocupan otros sus puestos, y por ventura no hay quién de ellos se acuerde. En su vida parecían algo, ya no hay quién hable de ellos.
¡Oh, cuán presto pasa la gloria del mundo! Quiera Dios que su vida concordara con su ciencia, y entonces hubieran estudiado y leído con fruto.

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La modestia es un deber (II)

Posted by: Juan Sobiesky

Santa Teresita 13 (26)

3. El hábito no hace al monje, pero lo identifica
Se podría objetar que el hábito no hace al monje. El hecho de que una persona se vista con distinción y elegancia no significa necesariamente que tiene buenos principios o buen comportamiento. Del mismo modo, el hecho que una persona siempre lleva ropa informal, no necesariamente indica que tenga malos principios o una conducta reprochable. A primera vista, el argumento parece lógico y hasta obvio. Sin embargo, analizado en profundidad, no se sustenta.

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La dulzura del Salvador (IV)

Posted by: Ioseph

Jesus 19 (25)
Jesús cura a la hija de la mujer cananea

¡Qué error el imaginar que es el Espíritu de Dios y la salud de las almas el que os anima, cuando se quiere exterminar al pecador!
Se debe, a la verdad, aborrecer el pecado, no lisonjear el pecado, pero es preciso tener entrañas de padre con el pecador. Es un enfermo cuya curación es lo que se pretende, no su muerte. No se trata de lisonjear al enfermo, pero la caridad cristiana pide que se usen todos los atemperantes que puedan contribuir a curarle.

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La dulzura del Salvador (III)

Posted by: Ioseph

El buen Pastor 04 (12)

Considera que el ejemplo de Jesucristo es una lección muy importante, la cual nos enseña que una virtud áspera, enfadosa e incómoda, que un celo duro y amargo, una caridad acre y poco compasiva son falsas virtudes.
El amor propio, el humor, el natural se cubren con frecuencia con la máscara de una virtud puramente superficial, y todos los que hacen profesión de piedad, de caridad, de celo, y son tumultuosos, de mal humor, duros e incómodos viven en un error muy grosero si se piensan tener un verdadero celo, una verdadera virtud.

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La modestia es un deber (I)

Posted by: Juan Sobiesky

Moda 01 (01)

“Me encanta la vulgaridad. El buen gusto es la muerte, la vulgaridad es la vida.” [1]
Estas palabras de la diseñadora inglesa de moda Mary Quant, que se hizo famosa por la invención de la minifalda y los shorts, ponen de manifiesto uno de los más importantes aspectos, aunque rara vez señalado, de la revolución de la moda que comenzó en los años sesenta: la vulgaridad.

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La dulzura del Salvador (II)

Posted by: Ioseph

Jesus 18 (15)
Jesús y la mujer pecadora

No creamos que la dulzura de Jesucristo resplandezca sólo con los buenos; antes bien, brilla singularmente con los pecadores. Contemplemos los retratos que hace Jesucristo de sí mismo, bajo la figura de un buen pastor: ¡con qué dulzura va a buscar la oveja extraviada, con qué bondad la carga sobre sus espaldas para ahorrarle hasta la fatiga del camino! ¡Qué idea no nos da de su dulzura en la figura del padre del hijo pródigo! ¡Con qué regocijo, con qué alegría le recibe! En lugar de aquellos aspectos fríos, de aquellas repulsas amargas, todo es convites y regocijos.

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La dulzura del Salvador (I)

Posted by: Ioseph

Jesus 17 (24)
La resurrección de Lázaro

Considera que la dulzura ha sido siempre uno de los rasgos más señalados del retrato del Salvador; ella es la que forma perfectamente su carácter. Decid a la hija de Sión: he aquí vuestro Rey que viene a vosotros lleno de un espíritu de dulzura. No temáis -dice Isaías- que el Salvador se presente airado; su dulzura será inalterable, y no levantará el tono de la voz; no hará resonar su voz en las calles; no acabará de romper la caña medio cascada ni apagará la mecha que todavía humea.

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Cuán falsa y engañosa es la felicidad de este mundo (I)

Posted by: Nycticorax

Discoteca 01 (01)

Mirando atentamente al mundo con toda su felicidad, hallo en él estas seis maneras de males que nadie me podrá negar; conviene a saber: brevedad, miseria, peligros, ceguedades, pecados y engaños, con los cuales anda acompañada esta su felicidad, por donde claramente se verá lo que ella es. Pues de cada cosa de éstas trataremos ahora aquí brevemente por su orden.

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Imitación de Cristo (II)

Posted by: Corim

Jesus 16 (23)
El óbolo de la viuda

Todos los hombres naturalmente desean saber, mas ¿qué aprovecha la ciencia sin el temor de Dios? Por cierto, mejor es el rústico humilde que le sirve que el soberbio filósofo que, dejando de conocerse, considera el curso de los astros. El que bien se conoce, tiénese por vil y no se deleita en loores humanos. Si yo supiese cuanto hay que saber en el mundo, y no tuviese caridad, ¿qué me aprovecharía delante de Dios, que me juzgará según mis obras?

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La urgencia y gravedad del apostolado

Posted by: Lotario de Segni

Misioneros espanoles 01 (01)
Misioneros españoles

La frase de San Lucas: exi cito (Lc. 14,21), sal pronto, para ponerte en contacto con el mundo inquieto por falta de los ideales superiores que inspira la Religión de Cristo, es de palpitante actualidad.
Muchos ignoran el origen de la vida, la razón de ser de la existencia, su destino superior. Muchos no conocen los mandamientos Divinos, las inefables recompensas reservadas a quienes los guardan, los castigos que merecerán quienes los quebrantan.

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Del amor que Dios nos tiene (VI)

Posted by: Nycticorax

Santa Teresa de Jesús 07 (33)

A todos estos argumentos y obras de tu amor añado, Señor, otra, que es ser Tú el mismo amor. Testigo de esto es tu evangelista, que dice: “Dios es amor, y por eso el que ama a Dios, está en Dios, y Dios con él” (I Jn 4, 16).
¡Oh cosa verdaderamente dulce y maravillosa tener un tal Dios, que Él todo sea amor, y que su misma naturaleza sea amor! Si es cosa hermosa ver el sol en su hermosura, ¿qué será ver un Dios todo encendido y todo hecho un fuego de amor? ¿Qué ha de hacer este fuego sino abrasar y quemar?

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Imitación de Cristo (I)

Posted by: Corim

Pantocrator 05 (12)

“Quien me sigue no anda en tinieblas”, dice el Señor. Estas palabras son de Cristo, con las cuales nos exhorta a que imitemos su vida y costumbres, si queremos ser verdaderamente iluminados y libres de toda ceguedad del corazón. Sea pues nuestro estudio pensar en la vida de Jesús.
Más acaece que muchos, aunque oigan el Evangelio, gustan poco de él, porque no tienen el espíritu de Cristo. El que quisiere, pues, entender con placer y perfección las palabras de Cristo, procure conformar con Él toda su vida.

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Del amor que Dios nos tiene (V)

Posted by: Nycticorax

Jesus 15 (22)

A todos estos argumentos del divino amor se añade otro tan poderoso y tan grande, que ninguna lengua humana basta para explicarlo; que es la institución del Santísimo Sacramento, que el Señor ordenó para estar en nuestra compañía, y morar en nuestras almas, y hacernos una cosa consigo.

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Imitar Su pobreza y humildad

Posted by: Laudem Gloriae

Pesebre 07 (26)

Jesús, no sólo se ha despojado por nuestro amor, hasta cierto punto, de toda su grandeza y majestad, sino que desde el primer momento de su vida terrena ha abrazado las mayores privaciones.
Despojémonos también nosotros, voluntariamente y de corazón, por amor a Jesús, de todo: del amor a las riquezas, del apego a nuestro bienestar material, de las comodidades, de lo superfluo.

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Corresponder al amor

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen María 04 (16)
Los primeros pasos de Cristo

Postrado ante el humilde pesebre, contemplo a Jesús Niño, pidiéndole que me enseñe a corresponder al amor.

Para asumir la naturaleza humana y unirse a ella, el Verbo eterno ha ocultado su divinidad, su majestad, su potencia y sabiduría infinita: se ha hecho niño que no puede hablar, que no puede moverse y que en todo depende y todo lo espera de su Madre, criatura suya.

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Prerrogativas de la Madre de Dios (II)

Posted by: Ioseph

Asunción de la Virgen María 03 (15)
Asunción y Coronación de la Santísima Virgen María

Considera que la respuesta que dio Jesús a estas palabras: Dichosas las entrañas que te han llevado, nos insinúa la eminente santidad de María, dándonos a entender que es más distinguida todavía por su fidelidad a todos los deberes de la religión que por la prerrogativa de Madre de Dios: Antes bien -repuso Jesús- bienaventurados aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica.

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Abismarnos en el misterio de la Navidad

Posted by: Laudem Gloriae

Pesebre 06 (25)

¡Oh dulcísimo Niño Jesús! Dame la gracia de penetrar en el abismo de tu infinito amor, para que yo crea en él con todas mis fuerzas.

En la creación nos amó Dios tanto, que nos hizo a su imagen y semejanza, pero en la redención nos ha amado hasta el extremo de hacerse Él mismo semejante a nosotros. La Navidad es la fiesta por excelencia del amor, del amor que se revela no en los sufrimientos de la cruz, sino en la amabilidad de un Niño, Dios nuestro, que extiende hacia nosotros sus brazos para darnos a entender que nos ama.

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Imitemos la conducta de los Santos Magos

Posted by: Nycticorax

Adoración de los Magos 04 (06)

En esta fiesta celebra principalmente la Iglesia la adoración de los Magos. Eran sabios del Oriente y muy venerados allá en sus países respectivos. Eran descendientes de Abraham y, aunque vivían entre gentiles, esperaban la llegada del Mesías prometido.

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Lecciones del pesebre

Posted by: Corim

Pesebre 05 (22)

Perseverando más en la consideración de este sagrado pesebre hallarás en él motivos no sólo para el conocimiento de aquella soberana bondad y amor de Dios, sino también para toda virtud. Aquí aprenderás humildad de corazón, aquí menosprecio del mundo, aquí aspereza de cuerpo y aquí aquella desnudez y pobreza de espíritu tan celebrada en el evangelio.

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El doble precepto de la caridad

Posted by: Juan Sobiesky

Tablas de la Ley 01 (01)

Lleno de amor ha venido a nosotros el mismo Señor, el maestro de la caridad, y al venir ha resumido, como ya lo había predicho el profeta, el mensaje divino, sintetizando la ley y los profetas en el doble precepto de la caridad.

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Del amor que Dios nos tiene (IV)

Posted by: Nycticorax

Sagrada Familia 06 (15)
Descanso en la huida a Egipto

Mas tu infinito saber y tu infinita bondad y caridad halló una añadidura a ésta dádiva, de hacernos partícipes de tu gloria, que fue poner el precio con que la mereciésemos y comprásemos, que fue la sangre de Tu unigénito Hijo.
La cual dádiva es tan grande, que así como la gloria que por ella se nos da, que es el mismo Dios, no puede ser mayor, así tampoco el precio con que se compra. Sumo es lo uno, y sumo lo otro, y así ni lo uno ni lo otro puede crecer ni ser más de lo que es. Pues si las dádivas y beneficios son las verdaderas muestras y testimonios del amor, ¿qué mayor dádiva nos pudieras dar que ésta?

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Día del amigo católico

Posted by: Ioseph

San Basilio Magno y San Gregorio de Nacianzo 01 (01b)
San Basilio Magno y San Gregorio de Nacianzo

La Iglesia celebra en un mismo día, 2 de enero, la memoria de dos santos que murieron en fechas diferentes. El motivo de esto es la gran amistad que los unió durante su vida terrena. Ellos son san Basilio Magno y san Gregorio de Nacianzo.
Este hecho ha dado lugar a que muchos celebremos hoy el
Día del amigo católico.

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Prerrogativas de la Madre de Dios (I)

Posted by: Ioseph

Virgen María 03 (14)

Considera que, como dice san Buenaventura, Dios puede hacer una infinidad de mundos más hermosos y admirables que el que ha creado pero, por más que sea omnipotente, no puede hacer una madre más noble, más excelente, más digna de nuestra veneración y devoción que la Madre de Dios. Así es que el Evangelio, para formar todo su elogio, se contenta con decir que María es la Madre de Jesucristo.

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El matrimonio cristiano (II)

Posted by: Ioseph

Virgen Niña 01 (01b)
La Virgen María con San Joaquín y Santa Ana

Acaso por ningún otro motivo ha tenido que aguantar la Iglesia tantos reproches como por la entereza con que ha defendido el matrimonio. Muchos se han alejado de ella, indignados. Y, sin embargo, llegará un tiempo en que la humanidad entera tendrá que demostrar su gratitud a la Iglesia por haber defendido con firmeza inquebrantable la indisolubilidad y unidad del matrimonio.

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El matrimonio cristiano (I)

Posted by: Ioseph

Desposorios de la Virgen 02 (03)

La familia debe ser siempre el ámbito donde la humanidad se rejuvenece constantemente. La familia ha de ser siempre la puerta por la cual entra en la vida la nueva generación humana, que ocupa el puesto que deja vacío la generación que traspasa la muerte hacia la vida eterna. La familia debe ser el santuario en que florezcan las virtudes más hermosas: el amor, el espíritu de sacrificio, el trabajo bien hecho... etc. La familia es la célula de la que está formada la sociedad, y el fundamento sobre el cual se levanta el edificio de la cultura.

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La Confesión (II)

Posted by: Laudem Gloriae

Confesión Sacramental 03 (05)
Nuestro Señor y San Dimas

Cuando, al acercarse al tribunal de la Penitencia, no encuentra el alma más que pecados veniales de que acusarse, no debe preocuparse de la integridad de la confesión –es decir, que sea completa-, como tiene que hacerlo, por el contrario, cuando se trata de pecados mortales. No es necesario que enumere todas las faltas veniales que haya cometido durante la semana; es mucho más provechoso que fije la atención en primer lugar sobre las deliberadas, y después sobre las semi-deliberadas, aunque no pasen de simples imperfecciones, y manifieste no sólo su aspecto exterior, sino también su motivo íntimo.

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La Sagrada Familia

Posted by: Laudem Gloriae

Sagrada Familia 05 (05)

Quiere la Iglesia que, además de los días dedicados a festejar separadamente al Niño Jesús, a María Santísima y al Patriarca San José, se haga recuerdo hoy de los tres juntos, como formando la familia tipo, ejemplar y modelo de lo que debe ser, según Dios y el Evangelio, la familia cristiana de nuestros tiempos.

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Del amor que Dios nos tiene (III)

Posted by: Nycticorax

Cielo de noche 01 (01)

Este argumento y testimonio de tu amor, Señor, no para aquí; sino que pasa aún más adelante. Porque aun más claramente nos descubre esto la infinidad de cosas que Tú creaste, no sólo para provisión y mantenimiento del hombre, sino también para su recreación y regalo. Porque en aquéllas te muestras muy grande, Señor, para con tus criados, proveyéndolos abundantemente de todo lo necesario para el uso de la vida; mas en éstas muestras amor de padre a hijos, e hijos chiquitos y tiernamente amados, a los cuales suelen los padres proveer de cosas alegres para su gusto y recreación.

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Del amor que Dios nos tiene (II)

Posted by: Nycticorax

Cataratas 01 (01)

Mas hay aquí otra consideración en gran manera dulce y de gran suavidad, que es ver cómo, oh Dios nuestro, en tanto grado amaste y apreciaste este hombre, que todo este tan grande y admirable mundo que vemos con los ojos, creaste para él. Y que esto sea una gran verdad, se prueba por esta evidente razón. Porque claro está que no creaste este mundo visible para los ángeles, que son puros espíritus, y así no tienen necesidad ni de lugares corporales en que estén, ni de cosas corporales con que se sustenten.

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Despierta, Dios se hace hombre por ti

Posted by: Corim

Nacimiento 01 (01)

Al correr de los años volvemos a celebrar la Natividad de nuestro Salvador Jesucristo; éste es el día en que la verdad nace en la tierra, Luz de la Luz que nació para Luz nuestra. Alegrémonos y gocémonos...

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Mártir de la Misa de Navidad

Posted by: Ioseph

Campo concentración ruso - Gulag
Campo de Concentración ruso Gulag

Waldman, judío húngaro, relata su conversión en el campo de concentración nº 4528, en Siberia. Había caído en gracia a los comisarios y capataces ofreciéndose como voluntario para limpiar sus cuartos, y conseguía cosas que canjeaba a los prisioneros a diez veces su valor.

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Del amor que Dios nos tiene (I)

Posted by: Nycticorax

Creación 03 de Adán (03)
Creación de Adán

Dice Santo Tomás que así como ninguna cosa hay con que más se encienda un fuego que con otro fuego, así ninguna hay con que más se encienda un amor que con otro amor. Y por eso, así como los beneficios recibidos mueven al amor del bienhechor, así, y mucho más, el amor, que es la causa de ellos. Trataremos aquí particularmente de tres grandes indicios y obras de este divino amor, que son las obras de la creación, glorificación y redención.

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La Confesión (I)

Posted by: Laudem Gloriae

Confesión Sacramental 02 (03b)

A los pies de tu cruz, Jesús mío, confieso mis pecados y te pido que derrames sobre mí tu Sangre preciosa para que mi alma sea purificada.

La Confesión es el Sacramento de la Sangre de Cristo, con la cual -según la expresión gráfica de Santa Catalina de Siena- “ha querido prepararnos un baño para purificar de la lepra del pecado la cara de nuestras almas”.

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El SÍ de María

Posted by: Ioseph

Anunciación 05 (09)

En los umbrales del Nacimiento del Salvador, meditemos sobre aquél '' de la Santísima Virgen, que Dios quiso aguardar para la Encarnación del Verbo.

Has oído, Virgen, que concebirás y darás a luz un hijo. Has oído que no será por obra de varón, sino por obra del Espíritu Santo. Mira que el ángel aguarda tu respuesta: ya es tiempo de que vuelva al Señor que lo envió. También nosotros, condenados a muerte por una sentencia divina, esperamos, Señora, tu palabra de misericordia.

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De cuál sea el premio prometido

Posted by: Nycticorax

Todos los Santos 06 (05b)
Ntra. Sra. de Todos los Santos

El fin para el que Nuestro Señor edificó y preparó la gloria del paraíso es para manifestación de su gloria. Porque aunque todas las cosas haya creado este Señor para su gloria, como dice Salomón (Pr 16, 4), pero ésta señaladamente se dice haber creado para este fin, porque en ella singularmente resplandece la grandeza y magnificencia de Él.

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De la eternidad de las penas del infierno

Posted by: Nycticorax

Infierno 02 (05)

Y si entre tanta muchedumbre de penas como se padece en el infierno hubiese alguna esperanza de término o de alivio, aun sería esto alguna manera de consuelo; mas no es así, sino que en todo están allí cerradas las puertas a todo género de alivio y de esperanza.

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Mensajes de la Virgen en San Nicolás

Posted by: Corim

Bandera argentina 01 (02)

Continuamos transcribiendo algunos de los más de 1800 mensajes que la Santísima Virgen dio en la ciudad de San Nicolás a partir el año 1983. En esta oportunidad, vamos a considerar algunos de los mensajes referidos a su Corazón Inmaculado.

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Cuán provechosa es la consideración del infierno

Posted by: Nycticorax

Infierno - Caída de los ángeles
Caída de los ángeles

La consideración de las penas del infierno es en gran manera provechosa para muchas cosas. Lo primero, para movernos a los trabajos y asperezas de la penitencia, como se movía el bienaventurado San Jerónimo, el cual dice de sí mismo que, por el gran miedo que había concebido de las penas del infierno, se había condenado a hacer tan áspera penitencia en el desierto.

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El demonio será nuestro acusador

Posted by: Nycticorax

Juicio Final 04 (05)

Acusadores tampoco faltarán, y bastará por acusador el mismo demonio, que, como San Agustín escribe, alegará muy bien ante el Juez de su derecho y ha de decirle: Justísimo Juez, no puedes dejar de sentenciar y dar por míos a estos traidores, pues ellos han sido siempre míos y en todo han hecho mi voluntad.

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Dios será testigo en el Juicio

Posted by: Nycticorax

Juicio Final 03 (04)

En el juicio final, al que todo hombre tendrá que asistir no faltarán acusadores y testigos. Porque testigos serán nuestras mismas conciencias, que clamarán contra nosotros, y testigos serán también todas las criaturas de quien mal usamos y, sobre todo, será testigo el mismo Señor a quien ofendimos, como Él mismo lo significa por un profeta, diciendo: “Yo seré testigo apresurado contra los hechiceros y adúlteros y perjuros, y contra los que andan buscando calumnias para quitar al jornalero su jornal, y contra los que maltratan a la viuda y al huérfano, y fatigan a los peregrinos y extranjeros que poco pueden y no miraron que estaba Yo de por medio, dice el Señor” (Mal 3, 5).

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El reino de Cristo está dentro de nosotros

Posted by: Nycticorax

CristoRey 04 (09)

Jesús declaró ante Pilatos que su reino no era de este mundo. Es decir, que no había venido a reinar con el objeto de procurarse riquezas y honores, que son los bienes de este mundo, y para darlos a sus vasallos. No; Él vino para revelarnos la verdad, para decirnos que por encima de estos bienes efímeros existe Dios y la vida eterna, en que hallarán plena satisfacción nuestros deseos de felicidad y de paz. Cristo vino a establecer en nosotros el reinado de la gracia y desterrar de nuestras almas la servidumbre del pecado.

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El Padre Pío y la Misa (III)

Posted by: Juan Sobiesky

San Pío de Pietrelcina 05 (03)

Cuando se une a Jesús en la Santa Comunión, ¿que quiere que le pidamos al Señor por Vd.?
Que sea otro Jesús, todo Jesús y siempre Jesús.

¿Sufre Vd. también en la Comunión?
Es el punto culminante.

Después de la Comunión, ¿continúan sus sufrimientos?
Sí, pero son sufrimientos de amor.

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El Padre Pío y la Misa (II)

Posted by: Juan Sobiesky

San Pío de Pietrelcina 04 (08)

¿Quien le limpia la sangre durante la Santa Misa?
Nadie.

Padre, ¿por qué llora en el Ofertorio?
¿Quieres saber el secreto? Pues bien: porque es el momento en que el alma se separa de las cosas profanas.

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El Padre Pío y la Misa (I)

Posted by: Juan Sobiesky

San Pío de Pietrelcina 03 (01b)

Padre, ¿ama el Señor el Sacrificio?
Sí, porque con él regenera el mundo.

¿Cuánta gloria le da la Misa a Dios?
Una gloria infinita.

¿Qué debemos hacer durante la Santa Misa?
Compadecernos y amar.

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Postrimerías

Posted by: Juan Sobiesky

Postrimerías 01 (05)
Fin de la gloria del mundo

"Meditare Novissima tua et in aeternum non peccabis.” (Ecli 7, 40)
"Recuerda tus postrimerías, y nunca pecarás.”


MUERTE - JUICIO - INFIERNO - CIELO

MUERTE:
Dios no ha creado la muerte, sino que ésta vino por el pecado del hombre y es como su salario, por eso los hombres no estamos preparados para morir, ya que tenemos deseos de eternidad y nos repugna la muerte. Pero ésta llegará inexorablemente, y por eso es mejor prepararse a dar ese paso tan importante, ese salto a la eternidad del cual dependerá nuestro destino eterno.

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El justo no teme la muerte

Posted by: Nycticorax

San José 14 (13b)
Muerte de San José

Los justos no tienen por qué temer la muerte, antes bien, mueren alabando y dando gracias a Dios por su acabamiento, pues en él acaban sus trabajos y comienza su felicidad. Y así dice San Agustín sobre la epístola de San Juan: El que desea ser desatado y verse con Cristo no se ha de decir de él que muere con paciencia, sino que vive con paciencia y muere con alegría.

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Todos los Santos Carmelitas

Posted by: Maví Carmel

Todos los Santos Carmelitas

Los santos del Carmelo son una inmensa muchedumbre de hermanos nuestros que consagraron su vida a Dios, abrazando las enseñanzas del divino Maestro e imitando su vida y se entregaron al servicio de la Virgen María en la oración, la abnegación evangélica y el amor a las almas sellado a veces con su sangre.

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La consideración de la muerte (III)

Posted by: Nycticorax

Sacramentos 03 (03)
Sacramentos del Matrimonio y de la Unción

b) Nos aparta del pecado: (Continuación) Por esto es de creer cierto que el demonio trabaja cuanto puede por hacernos perder esta memoria; porque sabe él muy bien cuánto ganaríamos con ella. Porque de otra manera, ¿cómo sería posible olvidarse los hombres de una cosa tan terrible y tan espantable y que tan de cierto saben que ha de venir por sus casas?

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La consideración de la muerte (II)

Posted by: Nycticorax

Sacramentos 02 (02)

b) Nos aparta del pecado: Lo segundo, aprovecha esta consideración para apartarnos del pecado, según que lo testifica el Eclesiástico diciendo (7, 40): Acuérdate de tus postrimerías y nunca jamás pecarás. Gran cosa es no pecar, y gran remedio es para esto acordarse el hombre que ha de morir.

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La consideración de la muerte (I)

Posted by: Nycticorax

Muerte del alma fiel 02 (02)

Llegando al final del actual año litúrgico -tiempo en que se nos recuerda también nuestro fin y el fin del mundo presente- presentaremos una serie de artículos que nos ayudarán a meditar sobre estas tan olvidadas realidades -llamadas “novísimos”-: muerte, juicio, infierno y gloria.

La consideración de la muerte produce en nosotros tres frutos importantes:
a)
Ordena nuestra vida: Lo primero para alcanzar la verdadera sabiduría es saber el hombre regir y ordenar su vida. Porque, como dicen los filósofos, en las cosas que se ordenan a algún fin, la regla y la medida para encaminarlas se toma del mismo fin. Y por esto los que edifican, y los que navegan, y, finalmente, todos los que algo quieren hacer, siempre ponen los ojos en el fin que pretenden, y conforme a él encaminan todo lo demás.

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Admonición del Poverello de Asís sobre la Santa Misa

Posted by: Lotario de Segni

Santa Misa 03 (04)

Yo ruego en el Señor a todos mis hermanos, que son, que serán o que desearán ser sacerdotes del Altísimo, que cuando ellos quieran celebrar la Misa celebren digna, santa y respetuosamente el verdadero sacrifico del muy santo cuerpo y de la sangre de Nuestro Señor Jesucristo, con intención santa y pura, no por un motivo terreno, por temor o por agradar a alguno, como si quisieran ser agradables a los hombres.

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Mensajes en San Nicolás sobre familia, aborto, juventud

Posted by: Corim

María de San Nicolás 03 (07)

Mensajes privados de la Santísima Virgen en San Nicolás referidos a las familias, al aborto y a la juventud:

10-02-86: “...pedid al Señor por la unión de las familias, porque en estos días la desunión se está extendiendo en forma alarmante.
Manteneos humildemente unidos a Jesús, ya que unidos a Él lo estaréis con vuestros hermanos.”

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Nuestra alma es jardín de Dios

Posted by: Nycticorax

Jardín 01 (03)

“El alma, hermana mía -dice el divino Redentor-, que está unida por vínculos de parentesco espiritual y que por la gracia habitual participa de mi sabiduría, de mi santidad y de mi misma naturaleza divina; esta alma, esposa mía por la inocencia y el amor, Soror mea, sponsa, es mi vergel, pero vergel cerrado para el mundo y para el pecado. Hortus conclusus (huerto cerrado).

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La caridad es virtud regia

Posted by: Nycticorax

Buen Samarita 01 (02)
El buen samaritano

La caridad sobrenatural tiene por principio la Caridad increada, que es el mismo Dios. Nacida del Corazón del Rey del universo, con razón ha sido llamada “regia virtud”, porque es la virtud de Cristo Rey, que hizo de ella su precepto favorito y quiso que lo discípulos comprendieran cuán insigne era al declararles que los reconocerían como tales por su generosidad en perdonar, en practicar la misericordia y en amarse los unos a los otros, como su divino Maestro los había amado.

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Admonición de San Francisco, el pobre de Asís, sobre el Cuerpo del Señor

Posted by: Lotario de Segni

Eucaristía 04 (03)

A todos los Guardianes de los Frailes Menores que recibirán estas cartas, saluda el hermano Francisco, vuestro humilde servidor en Nuestro Señor, en nombre de esos signos nuevos (los sagrados misterios eucarísticos) del cielo y de la tierra, que son a los ojos de Dios, grandes y excelentes y que tantos religiosos y otras personas no saben gustar.

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Nuestra Señora del Carmen

Posted by: Juan Sobiesky

Nuestra Señora del Carmen 01 (08)

Ayer celebramos la Memoria de Nuestra Señora del Carmen. Veamos una breve descripción de esa fiesta.
San Simón Stock, de noble familia inglesa, se retiró del mundo a la temprana edad de doce años, en la soledad de un bosque. Durante veinte años, el hueco de una encina, con un crucifijo y una estatua de María por todo ornato, le sirvió de retiro.

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El Exámen de conciencia (II)

Posted by: Laudem Gloriae

Santo Domingo de Guzmán 02 (08)
Santo Domingo rezando (El Greco, detalle)

Un alma de vida interior, libre ya del pecado mortal, en sus exámenes de conciencia más que ir en busca de todas las faltas cometidas, buscará el grado de voluntariedad que hubiere en ellas, aunque se trate de solas imperfecciones, porque lo que precisamente impide el progreso espiritual y la unión con Dios son las faltas deliberadas. El alma tratará de indagar con todo cuidado la causa y el motivo de tales faltas, y así frecuentemente llegará a concluir que, aunque sus culpas externamente son diversas -faltas contra la caridad, contra la paciencia, contra la obediencia, contra la sinceridad-, en realidad provienen de una sola causa y tienen una raíz común, por ejemplo, el orgullo o la pereza.

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Debemos agradecer la Comunión

Posted by: Nycticorax

Corazón Eucarístico de Jesús 01 (01)

Y si me preguntas en que podrás mejor ocupar el tiempo que se sigue a la Comunión, digo que en alabanzas y ejercicios de amor de Dios.
Porque, como dice San Bernardo, aquí son los abrazos, aquí los besos de paz más dulces que todos los panales de miel y aquí, finalmente, es la dulce unión del alma con el Esposo celestial. Por tanto, aquí principalmente tiene lugar el ejercicio de aquellas santas aspiraciones, que no son otra cosa que actos de caridad y deseos entrañables de aquel sumo bien, cuales eran los del Profeta cuando decía:
Diligam te, Domine, fortitudo mea, etc (Que yo te ame, Señor, mi fortaleza). Y cuando decía: Sicut cervus desiderat ad fontes aquarum, ita desiderat anima mea ad te, Deus, etc (Como el ciervo desea las fuentes de agua, así te desea mi alma a Ti, mi Dios)

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El Examen de conciencia (I)

Posted by: Laudem Gloriae

Examen 01 (01)

Proyecta, Señor, sobre mi alma un rayo de tu luz para que me vea como Tú me ves y me juzgas.

Si queremos asegurar a nuestra vida interior un desarrollo ordenado y progresivo, es necesario que tengamos conciencia de nuestras propias posiciones, o sea, de nuestros pecados, de los puntos débiles y malas inclinaciones, así como de los progresos realizados, de los buenos resultados obtenidos y de nuestras buenas tendencias. Esto se consigue por medio del llamado examen de conciencia, que bajo este punto de vista, debe ser considerado como uno de los ejercicios más importantes de la vida espiritual, pues ayuda al alma a eliminar todo aquello que puede obstaculizarla en su camino hacia Dios, estimulándola a acelerar su marcha hacia Él.

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El retiro de la Iglesia I

Posted by: Lotario de Segni

Vaticano 01 (03b)

-¿Creen ustedes que antes del fin vendrá una gran apostasía?
-Eso es de fe -intervino Mungué-. San Pablo lo dice y Nuestro Señor mismo lo afirmó:
“Cuando Yo vuelva, ¿Creéis que hallaré fe en la tierra?”
-¿Creen ustedes que una apostasía general sería posible si la Iglesia estuviera vigente, llena de pureza, de justicia de caridad y de luz? Es imposible. La gran apostasía hace concebible la gran persecución; pero la gran apostasía no es concebible sin una gran contaminación…

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Necesidad de la castidad y pobreza sacerdotal (II)

Posted by: Lotario de Segni

San Juan María Vianney 01 (25)
San Juan María Vianney, el Cura de Ars

Importantes moniciones del Papa Pío XII dirigidas a los sacerdotes, pero que bien pueden aplicarse, proporcionalmente, a todo fiel.
(Segunda parte: pobreza)


Pero no juzguéis que sea bastante el que por la castidad hayáis renunciado a todos los placeres de la carne, y que por vuestra obediencia hayáis sometido plenamente vuestra voluntad a vuestros superiores; necesario es, asimismo, que vuestro espíritu se halle cada día más alejado de las riquezas y de las cosas terrenales. Una y otra vez os exhortamos, amados hijos, a que no améis demasiado las cosas caducas y perecederas de este mundo; procurad, más bien -con suma veneración-, tomar como modelos a los grandes santos de tiempos pasados y de los nuestros; pues ellos, uniendo la renuncia necesaria de los bienes temporales a una suma confianza en la divina Providencia y al más ardiente celo sacerdotal, realizaron las obras más admirables confiados tan sólo en Dios que nunca niega los medios que sean necesarios.

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Obras son amores

Posted by: Lotario de Segni

San Antonio de Padua 02 (07)
San Antonio de Padua predicando

Creen muchos, y es lamentabilísimo error, que puesto que el mal principal de nuestra época es la confusión y extravío de las ideas, se habrá puesto a nuestro daño oportunísimo y completo remedio cuando se haya logrado que, gracias a los esfuerzos de la apologética católica, no quede punto alguno de los controvertidos sin clara explicación, o sofisma alguno de los propalados sin refutación sólida y concluyente.

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Fiesta del Inmaculado Corazón de María

Posted by: Juan Sobiesky

Inmaculado Corazón 02 (13)

El Papa Pío XII, en el decreto Cultus liturgicus, instituyó el 4 de mayo de 1944 la Fiesta del Inmaculado Corazón de María, extendiéndola a toda la Iglesia.
Este Papa, de gran devoción mariana, fue consagrado Obispo el 13 de Mayo de 1917, el mismo día que en Fátima se aparecía la Santísima Virgen María a los tres Pastorcitos. En estas apariciones la Santísima Virgen manifiesta querer ser honrada bajo esta advocación de su Inmaculado Corazón.
El Papa Pacelli fue devotísimo de esta advocación.

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Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús

Posted by: Juan Sobiesky

Sagrado Corazón

La fiesta del Sagrado Corazón fue establecida por la Iglesia para honrar a nuestro Señor en su divino Corazón abrasado de amor por nosotros y para reparar los ultrajes que se le han hecho.
El culto que debemos al Sagrado Corazón de Jesús es el mismo culto de adoración que debemos a su humanidad santa, porque está personalmente unido a la Divinidad.

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Cómo prepararnos a la Sagrada Comunión (XXI)

Posted by: Nycticorax

Comunión 02 (04)
Congreso Eucarístico de Buenos Aires, Comunión de los niños 11 de Octubre de 1934

Después que hubiere recibido esta sagrada hostia, deténgala un poquito en la boca hasta que se humedezca, porque así la pueda más fácilmente pasar. Porque si esto no se hace, muchas veces acaece pegarse al paladar y poner tanto cuidado en despegarla, que por atender a esto deja el hombre de pensar en lo que aquel tiempo requiere.

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Necesidad de la castidad y pobreza sacerdotal (I)

Posted by: Lotario de Segni

Pío XII 06 (18)
S.S. Pío XII

Importantes moniciones del Papa Pío XII dirigidas a los sacerdotes, pero que bien pueden aplicarse, proporcionalmente, a todo fiel.
(Primera parte: Castidad)


La actividad del sacerdote se ejercita en todo cuanto al orden de la vida sobrenatural se refiere, pues le corresponde fomentar el crecimiento de la misma y comunicarla al Cuerpo Místico de Cristo. Por ello ha de renunciar a todas las ocupaciones «que son del mundo», cuidarse tan sólo de «las que son de Dios» (1Co 7, 32, 33).

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Cómo prepararnos a la Sagrada Comunión (XX)

Posted by: Nycticorax

Comunión 01 (03)

¿De dónde esto, Señor, a mí? ¿Por ventura por mis merecimientos o porque ganáis Vos algo conmigo? No por cierto, Señor, sino por vuestra sola bondad y misericordia, por la cual holgáis Vos más de estar conmigo que yo con Vos. Porque yo deseo a Vos como miserable, mas Vos a mí como misericordioso; yo a Vos para tener quien me dé, y Vos a mí para tener a quien dar. Y porque más deseáis Vos dar que yo recibir, porque sois Vos más bueno que yo necesitado, de aquí es que más holgáis Vos de venir a mí que yo a Vos; y por eso dijisteis que vuestros deleites eran estar con los hijos de los hombres; porque así como el deleite natural del ave es volar y del pez nadar, así el deleite natural del Sumo Bien es hacer bien y comunicarse a todos.

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Fiesta del Corpus Christi

Posted by: Juan Sobiesky

Corpus Christi 02 (01)
Procesión del Corpus Christi

La fiesta del Corpus Christi es el día consagrado a honrar de un modo particular a nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del altar.
Decimos
de un modo particular porque todos los días se honra a nuestro Señor en la Eucaristía al celebrar el santo sacrificio de la Misa, de manera que la fiesta de la Eucaristía es perpetua como la de la Santísima Trinidad.

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El Varón de dolores

Posted by: Laudem Gloriae

Jesus 14 (21)

La Misa del Miércoles Santo (según el calendario antiguo del rito romano) contiene dos lecciones de Isaías (62,11; 63,1-7; 53,1-12) que nos dibujan de una manera impresionante la figura de Jesús, el Varón de dolores. Es Cristo paciente que se presenta a nuestras miradas cubierto con la púrpura encendida de su sangre y llagado de pies a cabeza… “¿Cómo está, pues, rojo tu vestido y tus ropas como la de los que pisan en el lagar?” “He pisado en el lagar yo solo, y no había conmigo nadie de las gentes”.

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Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen

Posted by: Ioseph

Jesus 13 (19b)

Cristo Jesús, el Verbo del Padre Eterno, desde el púlpito de la Cruz nos predicó pocas palabras, pero ardientes de amor, de suma utilidad y eficacia, y en todo sentido dignas de ser grabadas en el corazón de todo cristiano, para ser ahí preservadas, meditadas y realizadas literalmente y en obra. Su primera palabra es ésta: “Y dijo Jesús: 'Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen'” (Lc 23, 34).

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Cómo prepararnos a la Sagrada Comunión (XIX)

Posted by: Nycticorax

Las 10 diez vírgenes 01 (01)

Pues al tiempo de comulgar, cuando ya te quieres llegar al altar, haz cuenta que suena en tus oídos aquella voz del Evangelio que dice: Ya viene el Esposo, salid a recibirlo.
Porque verdaderamente en ninguno de los sacramentos se muestra Dios tan a la clara ser Esposo de nuestra alma como en éste, pues el efecto de él es unir la tal alma consigo y hacer de ambos una misma cosa, que es un matrimonio espiritual.

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La prontitud, la obediencia y la abnegación de San José (III)

Posted by: Ioseph

San José 13 (50)
Muerte de San José

Punto tercero:
Mirando a ese José que está vestido como peregrino, comprendemos que, a partir del momento en que supiera del Misterio, su existencia sería la del que está siempre en camino, en un constante peregrinar. Fue así la suya una vida marcada por el signo de Abrahán: porque la Historia de Dios entre los hombres, que es la historia de sus elegidos, comienza con la orden que recibiera el padre de la estirpe: Sal de tu tierra para ser un extranjero (Gen 12, 1; Heb 9, 8ss). Y por haber sido una réplica de la vida de Abrahán, se nos descubre José como una prefiguración de la existencia del cristiano. Podemos comprobarlo con viveza singular en la primera Carta de san Pedro y en la de Pablo a los Hebreos. Como cristianos que somos -nos dicen los Apóstoles- debemos considerarnos extranjeros, peregrinos y huéspedes (1 Pet 1, 17; 2, 11; Heb 13, 14): porque nuestra morada, o como dice san Pablo en su Carta a los Filipenses, nuestra ciudadanía está en los Cielos (Phil 3, 20).

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La prontitud, la obediencia y la abnegación de San José (II)

Posted by: Ioseph

San José 12 (49)
Retorno de la Huída a Egipto

Punto segundo:
Ese José que vemos está pronto para erguirse y, como dice el Evangelio, cumplir la voluntad de Dios (Mt 1, 24; 2, 14). Coincide su respuesta con la de Isaías en el instante de recibir el llamamiento: Heme aquí, Señor, envíame. (Is 6, 8, en relación con 1 Sam 3, 8ss). Esa llamada informará su vida entera en adelante. Pero también hay otro texto de la Escritura que viene aquí a propósito: el anuncio que Jesús hace a Pedro cuando le dice: Te llevarán adonde tú no quieras ir (Jn 21, 10). José, con su presteza, lo ha hecho regla de su vida: porque se halla preparado para dejarse conducir, aunque la dirección no sea la que él quiere.

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Exhortación para la Santa Cuaresma (VI)

Posted by: Juan Sobiesky

Non Praevalebunt 01 (01)
Las puertas del Infierno no prevalecerán...

Firmeza en la verdad (Continuación)
Resistid fuertes en la fe, contra todos aquellos que pretenden dirigir y guiar a la Iglesia en provecho de sus propios intereses y decisiones, juzgando sus enseñanzas e impidiendo sus censuras y condenas; todo esto constituye un pecado enorme de soberbia, y para no ser víctimas de su gran castigo, tengamos el valor de luchar en nuestra sociedad contra todos estos enemigos, descubriendo la malicia de sus ideas perniciosas y haciendo frente al terror de sus maquinaciones o desafiando sus ironías o insultos.

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La prontitud, la obediencia y la abnegación de San José (I)

Posted by: Ioseph

San José 11 (48)

Punto primero:
Hace poco pude ver en casa de unos amigos (...) un relieve procedente de un retablo portugués de la época barroca, en el que se muestra la noche de la fuga hacia Egipto. Se ve una tienda abierta, y junto a ella un ángel en postura vertical. Dentro, José, que está durmiendo, pero vestido con la indumentaria de un peregrino.

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Exhortación para la Santa Cuaresma (V)

Posted by: Juan Sobiesky

Cruz 02 (04)

Firmeza en la verdad
Si existe un tiempo en el cual debemos estar vigilantes de una forma especial es el de nuestros días, pues el mundo, con espíritu diabólico, favorece y ayuda a los perversos planes, sobre todo dirigidos contra la Iglesia, con el fin de provocar sentimientos antirreligiosos, y así disminuir el prestigio y la reputación respecto a los hombres que la gobiernan, haciendo resaltar todos los defectos, en todos los grados de la jerarquía, por lo cual concluimos con el Apóstol: resistid fuertes en la fe. Permaneced firmes en la verdad que se encuentra substancialmente en Jesucristo, a quien Dios Padre ha constituido piedra angular en la edificación de la nueva Jerusalén, la Iglesia Católica, y todo aquel que tenga en Él cimentada su Fe no será confundido. Fuente de gracia para los que son fieles, esta piedra misteriosa se convierte sin embargo en piedra de escándalo y de ruina para todos los que pretenden edificar sin ponerla como base en sus sistemas.

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La Fe de María (II)

Posted by: Laudem Gloriae

Sagrada Familia 04 (12)

Muy lejos estaría de la verdad quien pensase que los misterios divinos fueron totalmente manifiestos a la Virgen y que la divinidad de Jesús fuese para Ella tan evidente que no tuviese necesidad de creer. Exceptuada la Anunciación y los hechos que rodearon el nacimiento de Cristo, no encontramos en su vida manifestaciones sobrenaturales de carácter extraordinario. Ella vive de pura fe, exactamente como nosotros, apoyándose en la palabra de Dios.

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Exhortación para la Santa Cuaresma (IV)

Posted by: Juan Sobiesky

Virgen 02 (12)

Templanza espiritual (Continuación)
Amadísimos hijos, estad vigilantes para que no seáis presa de las sugestiones de la carne que se lamenta de su propia impotencia para guardar la práctica del ayuno y de la abstinencia, y por lo tanto no olvidéis que un cuerpo demasiado bien alimentado es enemigo de lo espiritual.

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Exhortación para la Santa Cuaresma (III)

Posted by: Juan Sobiesky

diablo 01 (01)
El diablo, como león rugiente...

Templanza espiritual
Dado que el hombre está compuesto de cuerpo y de espíritu, conviene añadir a la templanza de tipo corporal la templanza espiritual, la cual es más y más larga y penosa en la medida que resulta indispensable para resistir a ciertos impulsos, cortar ciertos afectos o poner orden en determinadas inclinaciones.

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Exhortación para la Santa Cuaresma (II)

Posted by: Juan Sobiesky

Templanza 01 (02)
Alegoría de la Templanza

Templanza corporal
¿Cómo podrá llevarse a cabo este prodigio? Por el amor cristiano y la virtud de la penitencia, la abnegación del propio yo, el abandono del mundo, las mortificaciones y la cruz. Para todos aquellos cristianos que no tienen el valor de imponerse otros sacrificios, se tornan necesarias aquellas virtudes prácticas ya en los círculos paganos, pero conocidas solamente desde un punto de vista natural, tales como la templanza que regula el uso de las cosas puestas a nuestro servicio y que afectan nuestros sentidos, sin quedar prohibido el placer, pero limitándolo a ponerlo en conformidad con la razón y la santa ley de Dios.

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Exhortación para la Santa Cuaresma (I)

Posted by: Juan Sobiesky

San Jerónimo 02 (06)
Penitencia de San Jerónimo

Teniendo como deber, por exigencias de mi ministerio apostólico, exhortar a todos a observar puntualmente el cumplimiento de la Santa Cuaresma, y de esta forma estar en actitud digna de recibir a Jesucristo en la solemnidad pascual, se abren mis labios espontáneamente con esas palabras con las que la Santa Liturgia inicia este tiempo de retiro, de ayuno y de oración.

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Cómo prepararnos a la Sagrada Comunión (XVIII)

Posted by: Nycticorax

Santísimo Sacramento 01 (04)

Tercero: Devoción actual (Continuación)
Acercarse: c) Con hambre y encendido deseo: (Continuación)
Y puesto caso que este sacramento sea de tanta dignidad, no por eso debe el hombre apartarse de él, considerando su indignidad y pobreza. Porque, como arriba dijimos, para pobres se proveyó este tesoro, y para enfermos se ordenó esta medicina, y para necesitados se dio este socorro, y para hambrientos se aderezó este manjar.

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La fe de María (I)

Posted by: Laudem Gloriae

Anunciación 04 (08)

¡Oh María, Madre de la buena esperanza! Enséñame el camino de la plena confianza en Dios.

La Iglesia, haciendo suyas las palabras de Santa Isabel, dirige a María esta bellísima alabanza:
“Bienaventurada Tú, que has creído porque se cumplirán en ti las cosas que el Señor te ha dicho” (Lc. 1, 45).

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La verdadera libertad os hará libres

Posted by: Lotario de Segni

León XIII 01 (08)
Papa León XIII

“La libertad, bien el más noble de la naturaleza, propio, únicamente, de los seres inteligentes o razonables, da al hombre la dignidad de estar en manos de su propio consejo y tener la potestad de sus acciones. Pero interesa en gran manera el modo con que se ha de ejercer semejante dignidad, porque del uso de la libertad se originan, así como bienes sumos, males también sumos. En manos del hombre está, en efecto, obedecer a la razón, seguir el bien moral, tender derechamente hacia su último fin; pero igualmente puede seguir el opuesto camino y, al ir tras apariencias engañosas de bien, perturbar el orden debido y precipitarse voluntariamente en inevitable ruina. (…)

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Cómo prepararnos a la Sagrada Comunión (XVII)

Posted by: Nycticorax

Jesus 12 (13)

Tercero: Devoción actual (Continuación)
Acercarse: c) Con hambre y encendido deseo: (Continuación)
Otro medio es considerar lo que en él se contiene. Porque en él realmente está la misma carne de Cristo, la cual, por estar unida con el Verbo divino, participa las virtudes e influencia de Él, así como el hierro inflamado y unido con el fuego participa las mismas propiedades de él. Por lo cual dice San Juan Damasceno que aquel Verbo de Dios Eterno que da vida a todas las cosas, juntándose con la carne humana, la hizo dadora de vida. De donde se sigue que este sacramento tiene todas las virtudes y efectos de Cristo, pues en él se recibe la carne de Cristo, que, unida con el Verbo divino, participa de todas las virtudes de Él.

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El modernismo práctico de los católicos mistongos

Posted by: Ioseph

Sal en el suelo
“Si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar?”

Sabido es que, del intento de cruzar el espíritu cristiano con el espíritu del mundo, surge la nociva corriente llamada modernismo, tantas veces condenada por la Iglesia. Hoy la vemos invadir por doquier los ambientes católicos en sus dos vertientes, una que podríamos llamar doctrinal y otra práctica.

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El gran valor de la fe (II)

Posted by: Laudem Gloriae

Jesus 11 (12)
El Óbolo de la viuda

Santo Tomás dice que “la fe es una disposición habitual de nuestra mente, con la cual comienza en nosotros la vida eterna”. En efecto, por la fe comenzamos a conocer a Dios como le conoceremos un día en el cielo: allá arriba le conoceremos sin celajes con el “lumen gloriae” -luz de la gloria-, aquí abajo le conocemos veladamente mediante las verdades que la fe nos propone; y, sin embargo, se trata del mismo Dios.

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Cómo prepararnos a la Sagrada Comunión (XVI)

Posted by: Nycticorax

Santa Misa 02 (03)

Tercero: Devoción actual (Continuación)
Acercarse: c) Con hambre y encendido deseo: Mas la tercera cosa, que es el hambre y deseo de este pan celestial, se despierta considerando las influencias y virtudes de este nobilísimo sacramento y los efectos que obra en las almas que devotamente le reciben.

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Pensamientos católicos sobre la amistad

Posted by: Lotario de Segni

San Francisco de Asís 09 (45)
San Francisco y Santa Clara compartiendo una comida

“Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos”. San Juan 15,13.
“Hay amigos que sólo son compañeros de mesa, y no te serán fieles en el día de la tribulación”. Eclesiástico 6,10.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (XV)

Posted by: Nycticorax

Congreso Eucarístico del 34 02 (02)
Congreso Eucarístico Internacional, Buenos Aires, 1934

Tercero: Devoción actual:
Debemos acercarnos:
b) Con amor y confianza: (Continuación) Si un rey hubiese hecho un famoso hospital y lo hubiera proveído muy abundantemente de todas las cosas necesarias para la cura de los enfermos, si después de acabada la obra con mucho gasto y diligencia suya no hubiese enfermos que se quisiesen curar en él, ¿no tendría esto por mala dicha viendo que eran en vano todos sus esfuerzos y trabajos?

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La Revolución Francesa, revolución anticristiana

Posted by: Lotario de Segni

Revolución Francesa 01 (03)

No queremos, por cierto, dejar de destacar el carácter “ideológico” de la Revolución, con toda la carga negativa de la palabra “ideología”. El conflicto se planteó en torno a dos cosmovisiones antitéticas. “Por un lado -escribe Poradowski- la posición tradicional católica, y por el otro, la posición radicalmente anticatólica, como consecuencia de la previa propaganda antirreligiosa de los “filósofos” durante todo el s. XVIII (…)”

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Humildad y temor de Dios (III)

Posted by: Ioseph

Napoleon 01 (01)
El que se ensalza será humillado

Quien teme al Señor recibe su doctrina, y quien es celoso en observar sus mandamientos hallará la bendición sempiterna. Dichosa el alma de quien teme a Dios, está fuerte contra las tentaciones del diablo: «Bienaventurado el hombre que persevera en el temor» y a quien le ha sido dado tener siempre ante los ojos el temor de Dios.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (XIV)

Posted by: Nycticorax

Eucaristía 03 (08)

Tercero: Devoción actual: (continuación)
Debemos acercarnos:
b) Con amor y confianza: (Continuación) Del cual tiene mayor necesidad quién se siente más débil; y por este título, mucho menos puede vivir el débil que el fuerte, porque el fuerte puede por más tiempo perseverar sin este socorro, mas el que trae el alma en la boca y está tan flaco y tan sin fuerzas que, en desviando un poco los ojos de Dios, luego comienza a desfallecer, este tal, ¿en qué parará si no se aprovecha de este socorro?

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Beato Carlos de Austria - Breve Biografía (V)

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 17
La Emperatriz Zita con sus hijos

EXILIO, INTENTOS DE RESTAURACIÓN Y MUERTE (II)
En Madeira, la pareja imperial no tiene un céntimo y carece de medios para mantenerse. Los niños estuvieron al principio separados de sus padres y no se reunirán con ellos sino varios meses más tarde. Finalmente, la familia se reúne el 2 de febrero de 1922 (a excepción del Archiduque Roberto quien llega más tarde debido a una operación urgente) y se consuelan los unos con los otros.

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El gran valor de la fe (I)

Posted by: Laudem Gloriae

Fe 01 (01)
Alegoría de la Fe

¡Señor! ¡Que comprenda yo el gran valor de la fe!

“Sin la fe no es posible agradar a Dios” (Heb. 11, 6), porque la fe es el fundamento de nuestras relaciones con Él. Para el hombre sin fe, Dios no tiene ningún sentido, ningún valor, ningún puesto en su vida. Al contrario, cuanto la fe es más viva, más entra Dios en nuestra vida, hasta llegar a ser nuestro todo, hasta hacerse la única gran realidad por que se vive, porque se afronta animosamente el dolor y la muerte.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (XIII)

Posted by: Nycticorax

Sagrario 01 (01)

Tercero: Devoción actual: (continuación)
Debemos acercarnos:
b) Con amor y confianza: (Continuación) Y, finalmente, tanto deseó la salud y remedio de éstos, que por verlos remediados no paró hasta ponerse en una cruz entre dos ladrones y derramar toda cuanta sangre tenía por ellos.

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Beato Carlos de Austria - Breve Biografía (IV)

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 16
Exilio de la familia imperial

EXILIO, INTENTOS DE RESTAURACIÓN Y MUERTE (I)
A pesar de que el Emperador trabaja hasta su total agotamiento, la guerra continúa desgastando el Imperio, hasta su desplome final el día 11 de noviembre de 1918. La guerra llega a su fin y con ella también la cohesión del Imperio de los Habsburgo. Se le pide a Carlos que abdique, pero él se niega afirmando que su Corona constituye un encargo sagrado de Dios y que jamás traicionará a Dios, a sus súbditos o a su herencia dinástica.

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Humildad y temor de Dios (II)

Posted by: Ioseph

Cenizas 01 (01)
Recuerda que eres polvo y al polvo volverás

El primer grado de la humildad es escuchar humildemente las palabras de la verdad, grabarlas en la memoria y ponerlas por obra. Es cierto que la verdad huye siempre de las mentes que no son humildes. Cuanto más humilde sea el hombre ante sí mismo, más grande será ante Dios; el soberbio, cuanto más glorioso aparece ante los hombres, más abyecto es delante de Dios.

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El gusto

Posted by: Lotario de Segni

Gula 01 (01)

El trato que una persona se da en materia del gusto suele ser índice seguro de la altura de un alma en la vida del espíritu, pues aunque es una obligación el alimentar el cuerpo, no sólo para que no enferme ni se debilite demasiado, sino para que pueda realizar con facilidad su trabajo, sin embargo, bajo capa de conveniencia, pasa de contrabando la golosina refinada, y aun la misma glotonería.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (XII)

Posted by: Nycticorax

Eucaristía 02 (02)
Triunfo de la Eucaristía sobre la idolatría

Tercero: Devoción actual: (continuación)
Debemos acercarnos:
a) Con humildad y temor: (Continuación) Pues ¿cuánto será razón que tema quien tantas veces se ha hecho nada, quien tantas culpas tiene cometidas, tantas fealdades, tantas torpezas y tantas abominaciones contra Dios? ¿Cómo no temerá recibir un tan gran Señor en un corazón que tantas veces ha sido cueva de dragones y nido de serpientes y basiliscos?

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Nuestra Señora del Huerto

Posted by: Lotario de Segni

Virgen del Huerto 01 (01)
Nuestra Señora del Huerto

Hacia el año 1500 de la era cristiana un horrible contagio invadió la ciudad de Chiavari (Italia). Turquina Guercio librada milagrosamente de la peste, hizo pintar en el muro de un huerto, propiedad suya, la imagen de María con el Niño Jesús en brazos en acto de bendecir al pueblo, impulsado por la mano derecha de la Madre Inmaculada.

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Beato Carlos de Austria - Breve Biografía (III)

Posted by: Juan Sobiesky

Kaiser-Karl 01

UN SOLDADO CRISTIANO Y MONARCA CATÓLICO - 2ª parte
El Papa Benedicto XV también propone un plan para restablecer la paz, pero el único que acepta las soluciones del Pontífice es el Emperador Carlos. Los otros países buscan continuar la guerra para alcanzar sus propios intereses. Al entrar Estados Unidos en la guerra, el Presidente Wilson publica los “Catorce Puntos” necesarios para poner fin a la misma. Carlos los acepta en su totalidad pero para entonces, la Entente ya no lo reconoce como interlocutor válido.

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Humildad y temor de Dios (I)

Posted by: Ioseph

Jesus 10 (11)
Cristo de la Humildad

David, profeta y salmista, que, como atestigua la Escritura, fue elegido según el corazón de Dios, y que hizo siempre y en todo su voluntad, nos muestra en un lugar lo que desea y ama nuestro Creador, diciendo: «¿Quién es semejante al Señor, Dios nuestro, que habita en las alturas, y tiene cuidado de las cosas humildes en el cielo y en la tierra?» Y en verdad, si el Altísimo Señor de infinita excelencia y grandeza, en todas sus criaturas, tanto en las más elevadas como en las más pequeñas, es decir, en los ángeles y en los hombres, tiene en mucho y premia la humildad, ¿cómo no va a mirar continuamente por nuestra humildad y a conservárnosla siempre y en todo, por agradar a nuestro Creador?

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (XI)

Posted by: Nycticorax

Eucaristía 01 (06b)

Tercero: Devoción actual: (continuación)
Debemos acercarnos:
a)
Con humildad y temor: Porque, primeramente, para despertar el temor y reverencia, debe el hombre levantar los ojos a considerar la inmensidad y grandeza del Señor que en este sacramento se encierra.

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Solemnidad de Todos los Santos

Posted by: Juan Sobiesky

Todos los Santos 04 (09)

Muchos de los que ahora contemplan la faz de Dios quizá no tuvieron ocasión, a su paso por la tierra, de realizar grandes hazañas, pero cumplieron lo mejor posible sus deberes diarios, sus pequeños deberes diarios. Tuvieron errores y faltas de paciencia, de pereza, de soberbia, tal vez pecados graves. Pero amaron la Confesión, y se arrepintieron, y recomenzaron.

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Beato Carlos de Austria - Breve Biografía (II)

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 15 (Fr Fer y Sofía)
El Archiduque Francisco Fernando y su esposa Sofía el mismo día del atentado

UN SOLDADO CRISTIANO Y MONARCA CATÓLICO - 1ª parte
El 28 de junio de 1914 les llega la noticia desde Sarajevo que el Archiduque Francisco Fernando, heredero al trono, ha sido asesinado, lo que convierte a Carlos en heredero directo, cambiando su vida para siempre. El asesinato trae consigo como consecuencia inmediata el comienzo de la primera guerra mundial. Carlos es llamado para dirigir varias campañas militares en las que se comporta con gran valor y honor. En los frentes del este y del sur, sus estrategias se muestran victoriosas y sus operaciones militares siempre reflejan sus convicciones morales. En Italia instruye a sus oficiales para que eviten el derrame inútil de sangre.

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Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Posted by: Lotario de Segni

Perpetuo Socorro 01 (08)

Hacia el siglo XV un piadoso comerciante de la isla de Creta, quería salvar a toda costa de la invasión musulmana su más precioso tesoro, nada menos que un cuadro hermosísimo de la Madre de Dios. Abandona su querida patria y se embarca para Italia, llevando consigo la imagen. María Santísima no tardó en recompensar el amor de su fiel servidor.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (X)

Posted by: Nycticorax

Altar 01 (02)
Altar Mayor de la Cartuja de Granada

Tercero: Devoción actual:
Lo tercero que para este sacramento se requiere es actual devoción.
Y si me preguntares qué cosa sea esta actual devoción, no sé cómo podértelo mejor explicar que con decirte que es una como agua de ángeles, la cual, así como se destila de diversas hierbas olorosas, así tiene diversos y muy suaves olores. Porque esta devoción es un afecto espiritual, compuesto de otros espirituales y santos afectos y deseos, de los cuales ha de ir llena el alma cuando se llega a este memorable sacramento.

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Hay que orar con confianza (VI)

Posted by: Ioseph

David 03 (03)
David y Goliat

Dice San Agustín que la oración es la llave maravillosa que nos abre todos los tesoros del cielo. Apenas nuestra oración llega al Señor, desciende sobre nosotros la gracia que acabamos de pedir. Sus palabras son éstas: Es la llave y puerta del cielo... sube la oración y desciende la misericordia de Dios. Esto es tan verdadero, que el Real Profeta dice que juntas caminan siempre la oración nuestra y la misericordia de Dios. Bendito sea el Señor que no desechó mi oración ni retiró de mí su misericordia.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (IX)

Posted by: Nycticorax

Nuestra Señora del Santísimo Sacramento 01 (01b)

Segundo: Pureza de intención (continuación):
Pues el que desea acertar en la pura y recta intención que para aquí se requiere, escoja cuál de estos fines le agrada más, y a ese enderece su intención. Y mucho mejor será considerar primero todos estos fines, que son los frutos admirables de este sacramento, y ponerlos todos ante los ojos y pretender por este divino medio conseguirlos todos.

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Beato Carlos de Austria - Breve Biografía (I)

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 14

En los brazos de su amada esposa y respirando con gran dificultad reza: “Jesús mío, hágase tu voluntad – Jesús”. Con estas palabras rinde su último suspiro y suavemente se va al encuentro de su Señor y Salvador. Su enfermedad y constante sufrimiento llegan a su fin. Han terminado las dificultades para respirar y las sienes empapadas en sudor, ha terminado también el tormento causado por el rechazo y la alta traición.

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Hay que orar con confianza (V)

Posted by: Ioseph

Jesus 09 (10)
Jesús y la mujer cananea

Así decía San Pablo en alabanza de Abraham: que seguía en su esperanza contra toda esperanza. Afirma San Juan que aquel que se pone con firme confianza en Dios será santo. Lo dice con estas palabras: Quien en El tiene tal esperanza, se santifica a sí mismo, así como El es santo también. La razón es que Dios derrama abundantemente las gracias sobre los que confían en él.

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El oído

Posted by: Lotario de Segni

Coro de monjes 01 (02)

Suelen afirmar que el oído es el sentido más espiritual, juntamente con la vista, y su objeto son los sonidos, que en el arte musical vienen acompañados de su correspondiente placer.
Es laudable perfeccionar la cualidad estética musical para gloria de Dios. Puede purificar el alma, excitando en ella sentimientos elevados, nobles y religiosos, o simplemente procurando un necesario esparcimiento y distensión nerviosa. Por tanto, de una manera mediata, puede servir aun para alejar tentaciones molestas, sobre todo a personas que han de vivir largo tiempo en soledad.

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Retrato de Santa Teresa de Jesús

Posted by: Maví Carmel

Santa Teresa de Jesús 06 (27)

El 28 de septiembre de 1970, el papa Pablo VI declaró a Santa Teresa, Doctora de la Iglesia Universal, siendo la primera mujer en recibir esa dignidad.
¿Qué significa el título de
"doctor de la Iglesia"? La Iglesia llama así a los escritores eclesiásticos que, no solamente en razón de su vida santa y de su acrisolada ortodoxia sino también y sobre todo por causa de su ciencia considerable y de su profunda erudición, han sido honrados con tal título mediante una aprobación solemne de la autoridad eclesiástica.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (VIII)

Posted by: Nycticorax

Ultima Cena 03 (06)

Segundo: Pureza de intención: (continuación)
Entremos, pues, por las puertas que entraron los santos, procurando de llevar la intención que ellos llevaron; la cual no es siempre de una manera, sino de muchas y diversas, como lo declara San Buenaventura por estas palabras:
“Muchos son los afectos e intenciones de los que se llegan a celebrar o comulgar. Algunos mueve el amor de Dios para que por medio de este sacramento traigan más veces al amado a la casa de su alma y allí dentro le abracen dulcemente y le tengan consigo, y con esta sagrada unión se enciendan más en su amor.

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La rectitud

Posted by: Lotario de Segni

Plinio Correa de Oliveira 01 (01)
Dr. Plinio Corrêa de Oliveira

Cuando un alma recibe gracias de Nuestra Señora, es muchas veces tocada tan a fondo que el demonio se ve imposibilitado de obrar sobre ella. Cuando éste percibe tal imposibilidad, le propone, entonces, la falta de rectitud. Es decir, un término medio, en función del cual el alma, sin abandonar aquello que amó, pasa a amar aquello que abandonó. No hay aquí un juego de palabras; voy a dar un ejemplo para que el tema sea bien entendido.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (VII)

Posted by: Nycticorax

Corpus Christi 01 (04)

Continuamos la explicación del segundo requisito para recibir bien la Sagrada Comunión.

Segundo: Pureza de intención (continuación)
Otros hay también que van a comulgar tras el hilo de la gente por hacer lo que otros hacen, sin tener aquella hambre ni procurar aquella preparación ni aquella enmienda de vida que para esto se requiere.

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Pacifismo y paz

Posted by: Lotario de Segni

Cristo Redentor 01 (01)

Se habla mucho de paz. Para el cristiano, la paz tiene dos aspectos: el interior y el exterior. La paz interior -“la carne codicia contra el espíritu” (Gál. 5,17)- se consigue venciendo las concupiscencias humanas. Jesucristo, el Señor de la paz, también ha dicho: “no he venido a traer la paz, sino la guerra” (Mt. 10,34). Luego la paz interior no es entreguismo a las pasiones desatadas, ni es resultado de una naturaleza limpia. En este orden de la naturaleza humana caída en el pecado original, la paz se consigue por la fidelidad a la gracia que Cristo nos alcanzó con su Pasión.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (VI)

Posted by: Nycticorax

Congreso Eucarístico del 34 01 (01)
Congreso Eucarístico Internacional, Buenos Aires 1934

A continuación, el segundo requisito para recibir bien la Sagrada Comunión.

Segundo: Pureza de intención.
Lo segundo que para comulgar dignamente se requiere es rectitud y pureza de intención, que es hacer esto por el fin que se debe hacer.

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Hay que orar con confianza (IV)

Posted by: Ioseph

Santa Bernardita 01 (02)
Santa Bernardita Soubirous

Y ahora quizás dirá alguno: Pues si yo soy ruin y miserable ¿sobre qué fundamento puedo apoyar mi confianza de alcanzar todo lo que pidiere? ¿Sobre qué fundamento? Sobre aquella promesa infalible que hizo Jesucristo, cuando dijo: Pedid y recibiréis. ¿Quién puede temer ser engañado, pregunta San Agustín, cuando el que promete es la misma verdad? ¿Cómo podemos dudar de la eficacia de nuestras oraciones, cuando Dios, que es la misma verdad, nos garantiza solemnemente que nos dará todo lo que pidamos? Y añade el mismo santo Doctor: No nos exhortaría a pedir, si no quisiera escuchar.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (V)

Posted by: Nycticorax

Virgen Eucaristica 01 (01)
Virgen Eucarística

Continuamos con la exposición del primer requisito para recibir bien la Comunión -pureza de conciencia- y de los dos pecados que máximamente se oponen a ella: el odio y la deshonestidad.

b) Libres de torpezas: El otro pecado contrario a ese sacramento es cualquier torpeza y deshonestidad, porque este sacramento, que en sí encierra aquella carne virginal amasada de las purísimas entrañas de Nuestra Señora, pide una tan grande limpieza del cuerpo y del alma, que tan sólo haber pasado una sombra de (tal) deleite, tienen los santos por impedimento para llegarse a este divino sacramento, si no fuese cuando o la obediencia o alguna fiesta señalada a esto los obligase.

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La práctica de la humildad (XIV)

Posted by: Ioseph

Pasión de Jesucristo 04 (01)
Aprended de Mí, que soy mando y humilde de corazón

Mantente siempre firme, a pesar de las dificultades que encuentres, en las prácticas que hasta aquí te he enseñado, a pesar de la oposición que encuentres en ti mismo. No digas como los discípulos del Evangelio: dura es esta doctrina, ¿quién podrá practicarla? Porque yo te aseguro que todas las amarguras que experimentes al principio se convertirán bien pronto en dulzuras inefables y en consuelos celestiales.

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Hay que orar con confianza (III)

Posted by: Ioseph

Orar 02 (02)

San Pablo nos exhorta a la confianza con estas fervorosas palabras: Lleguémonos confiadamente al trono de la gracia, a fin de alcanzar misericordia y hallar el auxilio de la gracia para ser socorridos a tiempo oportuno. El trono de la gracia es Jesús. Sentado está ahora a la diestra del Padre, no en trono de justicia, sino en trono de gracia, para darnos el perdón si vivimos en pecado, y la fuerza para perseverar si gozamos de su divina amistad. A ese trono hemos de acudir siempre con confianza, con aquella confianza que proviene de la fe que tenemos en la bondad y en la fidelidad de Dios, confianza firme e invencible, ya que se apoya en la palabra del Señor que ha prometido oír la oración de aquellos que de tal manera le rezaren.

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Hay que orar con confianza (II)

Posted by: Ioseph

Orar 01 (01)

¿Se oyó por ventura que alguna vez se haya perdido el que en Dios confió? Ninguno jamás esperó en el Señor y se quedó confundido. San Agustín pregunta: ¿Será Dios tan mezquino que se ofrezca a sacarnos con bien de los peligros si acudimos a El, y luego nos deje solos y abandonados cuando hemos acudido a El? Y responde: No, no es Dios un charlatán que se ofrece con palabras a sostenernos, y retira el hombro cuando queremos apoyarnos en El.

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La práctica de la humildad (XIII)

Posted by: Ioseph

San Alejo 01 (01)
San Alejo

Asimismo, acude a aquellos santos que más han destacado en esta virtud. A San Miguel, que fue el primer humilde, como Lucifer fue el primer soberbio; a San Juan Bautista, que, aunque llegó a tan alto grado de santidad, que le tomaron por el Mesías, tenía tan bajo concepto de sí mismo que se juzgaba indigno de desatar la correa de sus zapatos; a San Pablo, el Apóstol privilegiado, que fue arrebatado al tercer cielo, y que, después de haber escuchado los arcanos de la divinidad, se tenía por el último de los apóstoles, hasta el punto de no merecer ni siquiera ese nombre; a San Gregorio Papa, que, por escapar al Sumo Pontificado de la Iglesia, se esforzó más que los ambiciosos por conseguir los mayores honores; a San Agustín, que, en la cima de la gloria que recibía de todos como Santo Obispo y Doctor de la Iglesia católica, dejó en su libro admirable de las Confesiones y en el de las Retractaciones un monumento inmortal de su humildad; a San Alejo, que, en la casa paterna, prefirió los desprecios y los ultrajes de sus servidores a los honores y dignidades que fácilmente hubiera podido cosechar; a San Luis Gonzaga, que siendo señor de un rico marquesado renunció a él con alegría y cambió las grandezas del siglo por una vida humilde y mortificada; en fin, recurrirás a tantos y tantos santos que resplandecen con luz muy viva por su humildad en las festividades de la Iglesia. Todos estos humildes siervos de Dios intercederán en el cielo por ti, para que te cuentes en el número de los imitadores de su virtud.

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La verdadera amistad

Posted by: Lotario de Segni

Santos Domingo y Francisco 01 (01)
Santo Domingo y San Francisco

Santo Tomás de Aquino enseña que la amistad es un amor benévolo, que ama al amigo por sí mismo, y no un amor concupiscente que le ama en propio o ajeno beneficio, es decir, para utilidad o deleite propio o ajeno.
Pero no basta que el amor sea benévolo para constituir amistad. Es preciso, además, que sea mutuo, esto es, con reciprocidad. De ahí el dicho
“el amigo es amigo de su amigo”. Por benévolo o verdadero que sea un amor, no es amistoso si no es correspondido. ¡Cuántos corazones se consumen amando sin hallar eco en el corazón amado!

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Hijo, dame tu corazón

Posted by: Laudem Gloriae

Sagrado Corazón 07 (06)

León XIII en la Encíclica Annum Sacrum, afirma: “El Sagrado Corazón es el símbolo y la imagen de la caridad infinita de Jesucristo, caridad que nos incita a corresponderle”. Efectivamente, nada mejor que el amor es capaz de suscitar amor. “Amor con amor se paga”, han dicho siempre y repetido los santos. Santa Teresa de Jesús escribe: “Siempre que se piense en Cristo, nos acordemos del amor con que nos hizo tantas mercedes…: que amor saca amor. Y aunque sea muy a los principios y nosotros muy ruines, procuremos ir mirando esto siempre y despertándonos para amar…”.

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Honrar a Dios

Posted by: Lotario de Segni

Misa Tridentina 01 (01)

El deber fundamental del hombre es, sin duda ninguna, el de orientar hacia Dios su persona y su propia vida: «A Él, en efecto, debemos principalmente unirnos como indefectible principio, a quien igualmente ha de dirigirse siempre nuestra deliberación como a último fin, que por nuestra negligencia perdemos al pecar, y que hemos de reconquistar por la fe creyendo en El» (Sto. Tomás).

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Hay que orar con confianza (I)

Posted by: Ioseph

Monje rezando 03 (03)

Lo que más encarecidamente nos pide el apóstol Santiago, si queremos alcanzar con la oración las divinas gracias, es que recemos con la más firme confianza de que seremos oídos. Pide, dice, con confianza, sin dudar nada. Santo Tomás nos enseña que así como la oración tiene su mérito por la caridad, así tiene su maravillosa eficacia por la fe y la confianza. Lo mismo nos predica San Bernardo, el cual afirma solemnemente que la sola confianza nos obtiene las misericordias divinas.

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La práctica de la humildad (XII)

Posted by: Ioseph

Anunciación 03 (07)
O humilima Maria, fac me tibi similem!

Aunque en medio de los desprecios y de las contradicciones conserves la paz y la alegría, no creas por esto haber alcanzado la humildad, porque, a menudo, la soberbia no está sino adormecida, y basta con que se despierte para que comience a hacer estragos. Sean tus armas, de las que nunca debes separarte, el conocimiento de ti mismo, la huida de las alabanzas y el amor a las humillaciones. Cuando hayas adquirido esta rica heredad no temas perderla ya, porque el humillarse es el medio más seguro para conservar el don precioso de la humildad.

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El sábado dedicado a María Santísima

Posted by: Lotario de Segni

Virgen de los Dolores 06 (18)

Desde los más remotos tiempos de la Iglesia, el sábado ha sido, en la piedad de los fieles y en la liturgia católica, el “día de María”. Como el domingo está divinamente consagrado por la Resurrección del Señor, así el sábado ha sido dedicado especialmente a María: La Santa Iglesia dedicó para ese día un oficio especial y hasta concedió una misa propia, “De Beata Virgine in sabbato”.

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Fuente de todos los dones

Posted by: Laudem Gloriae

Santísima Trinidad 02 (04)

Desde el Adviento hasta el tiempo pascual, la Iglesia nos ha hecho considerar las manifestaciones sublimes de la misericordia de Dios con los hombres: la Encarnación, la Redención, Pentecostés. Al finalizar el tiempo de la Pascua endereza nuestra mirada a la fuente de tales dones, a la Santísima Trinidad, de quien todo proviene, de modo que aflora espontáneamente a los labios el himno de reconocimiento entonado en el Introito de la Misa: “Bendita sea la Trinidad santa y la indivisa Unidad: la ensalzaremos porque volcó sobre nosotros su misericordia”.

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San Agustín, la Omnipotencia de la gracia

Posted by: Juan Sobiesky

San Agustín 03 (00)
El Triunfo de San Agustín

Porque es sobrenatural, porque Dios -dueño soberano de sus designios y de sus dones- la ha colocado muy por encima de las exigencias y de los derechos de toda naturaleza creada, la santidad a la que somos llamados es inaccesible sin la ayuda de la gracia divina. Harto claramente nos lo ha dicho nuestro Señor: «Sin mí nada podéis hacer». Y observa San Agustín que no ha dicho Jesús: «Sin mí no podéis hacer grandes cosas», sino: «Sin mí nada de cuanto os conduzca a la vida eterna podéis hacer.»

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Santa Mónica, modelo de madre cristiana

Posted by: Ioseph

San Agustín 02 (10)
Santa Mónica y San Agustín

La Iglesia celebra en este día la memoria de Santa Mónica, madre de San Agustín, la cual, con sus lágrimas y oraciones, alcanzó para su hijo la gracia de la conversión. Transcribimos a continuación un fragmento del libro abajo citado, en el que queda de manifiesto el amor y el celo de esta mujer ejemplar en pro del bien espiritual de su hijo.

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La Parusía y el anciano Simeón

Posted by: Lotario de Segni

Jesus 08 (09)

Entre las causas de anemia y atonía del catolicismo actual, es preciso contar y advertir un descuido, ¡entre tantos descuidos!... llamémoslos delicadamente así…, el descuido de una verdad que, aunque desatendida, nos vemos sin embargo obligados a proclamar con voz firme, cada vez que rezamos el Credo, el Símbolo Apostólico: “Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos”, y el Símbolo Nicenoconstantinopolitano añade: “Con gloria”.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (IV)

Posted by: Nycticorax

Jesus 07 (08)

Continuamos con la exposición del primer requisito para recibir bien la Comunión -pureza de conciencia- y de los dos pecados que máximamente se oponen a ella: el odio y la deshonestidad.

a) Libres de odio: Porque, cuanto a lo primero, este sacramento es sacramento de amor y de unión, porque en él participan los fieles un mismo alimento y un mismo espíritu, el cual hace a todos los fieles una misma cosa por amor.

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La Vista

Posted by: Lotario de Segni

David 02 (02)
El Rey David mirando a Betsabé

La vista, que es, sin duda, el regalo más bello y precioso que el Creador nos ha hecho, en el orden de los sentidos, constituye al mismo tiempo un peligro permanente para el hombre.

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Director espiritual

Posted by: Ioseph

Director Espiritual 01 (01)

Hay que saber que el hombre que tenga un instructor por cuyo consejo se rija y cuya obediencia siga en todos sus actos, pequeños y grandes, podrá llegar más fácilmente y en tiempo más breve a la perfección, que si quiere perfeccionarse a sí mismo, aunque tenga un entendimiento muy agudo y tenga libros en los que se trata de la estructura de todas las virtudes.

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Una nube lo ocultó de su vista

Posted by: Laudem Gloriae

Jesus - Ascension 01 (05c)

Junto a la esperanza y a la gozosa expectativa del cielo, la fiesta de la Ascensión tiene también un tono de melancolía. Frente a la definitiva partida de Jesús, los Apóstoles debieron sentirse presos de una sensación de espanto, ese espanto de quien ve alejarse para siempre al amigo y sostén más querido y se encuentra solo ante las dificultades de la vida.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (III)

Posted by: Nycticorax

Comunión de los Apóstoles 02 (02)

En los sucesivos artículos de esta serie trataremos acerca de los requisitos necesarios para la digna recepción de este Sacramento.

Primero: Pureza de conciencia. Pues, para que esto (la Sagrada Comunión) se haga como conviene, la primera cosa que se requiere es limpieza de conciencia, esto es, que vayamos limpios de todo pecado mortal.

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La práctica de la humildad (XI)

Posted by: Ioseph

San Francisco de Asís 08 (44)
San Francisco de Asís apedreado por niños

Para crecer más en esta virtud y para endulzar y familiarizarte con las humillaciones te sería muy provechoso que te representaras a menudo en la imaginación las afrentas que te pueden sobrevenir y te esforzaras en aceptarlas, aun a costa de la naturaleza recalcitrante, como prenda segura del amor que Dios te tiene y como medio seguro de santificación. Quizá para ello tendrás que sostener muchos combates; pero sé valiente y esforzado en la pelea hasta que te sientas firme y decidido a sufrirlo todo con alegría por amor de Jesucristo.

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Caridad y justicia

Posted by: Lotario de Segni

Fábrica 01 (01)

Deseamos decir una palabra sobre la cuestión social, que se debe regular según las normas de la justicia y de la caridad.
Mientras las doctrinas comunistas, que se difunden hoy por todas partes, engañan fácilmente la simplicidad e ignorancia del pueblo, parecen resonar en nuestros oídos las palabras de Jesucristo:
«Tengo compasión de esta muchedumbre» (Mc 8,2). Es absolutamente necesario que se lleven cuidadosa y diligentemente a la práctica los rectos principios que sobre este punto enseña la Iglesia.

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Debemos abocarnos al servicio divino

Posted by: Nycticorax

Dios Padre 02 (04)

No sólo estamos obligados a la virtud y obediencia de los mandamientos divinos por lo que Dios es en sí, sino también por lo que es para nosotros: que es por razón de sus innumerables beneficios, de los cuales trataremos aquí para que, por ellos, veamos las grandes obligaciones que tenemos al servicio del Dador.

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El valor de nuestra alma

Posted by: Ioseph

San Francisco de Borja 01 (01)
San Francisco de Borja - Muerte de Santa Isabel de Portugal

La primera obligación que el hombre tiene es la de conocer a su Hacedor y reconocerle por su Señor, y convertir en su servicio el don de la vida que de él recibió. De manera que, lo que por su Bondad comenzó a ser, para Él se prosiga y en Él termine; y la merced que recibió sin merecerla, sirviéndole con ella, luego la merezca.

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La práctica de la humildad (X)

Posted by: Ioseph

Santo Domingo de Guzmán 01 (07b)
Santo Domingo de Guzmán

Considera también los ejemplos que nos han dejado los santos de la antigua y nueva Alianza.
Isaías, aquel profeta tan virtuoso y observante, se creía impuro delante de Dios, y confesaba que toda su justicia, es decir, sus buenas obras, eran como un paño lleno de suciedad. Daniel, a quien el mismo Dios llamó santo, capaz de detener con su oración la cólera divina, hablaba a Dios como un pecador que está lleno de vergüenza y confusión.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (II)

Posted by: Nycticorax

Hostia 01 (02)

La primera cosa que para comulgar dignamente se requiere es reconocer el hombre con grande humildad que ninguna diligencia de hombre ni de ángeles es bastante para esta preparación, si no interviene la mano de Dios, que para ello especialmente nos ayuda.

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La práctica de la humildad (IX)

Posted by: Ioseph

Agonís en el Huerto 05 (04)
Agonía en el Huerto

Un enfermo que desea vivamente la curación procura evitar todo lo que pueda retrasarla; toma con temor aun los alimentos más inofensivos y casi a cada bocado se detiene a pensar si le sentarán bien; también tú, si deseas de corazón curarte de la funesta enfermedad de la soberbia, si verdaderamente anhelas adquirir esta preciosa virtud, has de estar siempre en guardia para no decir o hacer lo que pueda impedírtelo; por esto, es bueno que pienses siempre si lo que vas a hacer te lleva o no a la humildad, para hacerlo inmediatamente o para rechazarlo con todas tus fuerzas.

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La práctica de la humildad (VIII)

Posted by: Ioseph

San Pío de Pietrelcina 02 (07)
San Pío de Pietrelcina

Si en la Comunión tu corazón está inflamado de amor divino, tu espíritu debe estar penetrado de sentimientos de verdadera humildad. ¿Cómo no asombrarte al considerar que un Dios infinitamente puro e infinitamente santo llegue a esos extremos de amor por una miserable criatura como tú, y se te dé a Sí mismo en alimento?
Abísmate en las profundidades de tu indignidad; acércate a la adorable santidad de Dios con suma reverencia, y cuando a este amable Señor, que es todo caridad, le plazca acariciarte, haciéndote partícipe de sus inefables dulzuras, no disminuyas en nada el respeto debido a su infinita Majestad, no salgas nunca del lugar que te corresponde, y que es la sumisión, la abyección y la nada; pero que el sentimiento de tu pobreza y de tu miseria no te lleve a cerrar tu corazón y a menguar en nada esa santa confianza que debes tener en tan celestial banquete; antes, por el contrario, debe hacerte crecer en amor a tu Dios que se humilla hasta convertirse en alimento de tu alma.

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Hay que orar con humildad (IV)

Posted by: Ioseph

San Isidro Labrador 02 (02)
San Isidro Labrador

El mismo Señor dijo un día a Santa Catalina de Siena: Aprende, hija mía, que el alma que persevera en la oración humilde, alcanza todas las virtudes.

A este propósito parécenos bien apuntar aquí un consejo que en una nota a la carta decimoctava de Santa Teresa trae el piadosísimo Obispo Palafox y que se dirige muy especialmente a las personas que tratan de cosas del espíritu y quieren hacerse santas.

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Cómo prepararnos para la Sagrada Comunión (I)

Posted by: Nycticorax

Comunión de los Apóstoles 01 (01)


Los sacramentos, cuanto son más excelentes, tanto piden mayor disposición y pureza para haberlos de recibir. Porque algunos hay que para recibirse dignamente basta tener dolor y arrepentimiento verdadero de los pecados. Mas este sacramento de que hablamos es de tanta pureza y excelencia, por estar en él encerrado el mismo Dios, que, además de lo dicho, pide otro sacramento por preparación, que es el de la Confesión, cuando precedió algún pecado mortal.

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Hay que orar con humildad (III)

Posted by: Ioseph

San Felipe Neri 02 (02)
San Felipe Neri

Pongamos también mucho cuidado en no tener vanidad de nosotros mismos cuando vemos los pecados en que por ventura vienen a caer los demás; por el contrario, tengámonos entonces por grandes pecadores y digamos así al Señor: Señor mío, peor hubiera obrado yo si Vos no me hubierais sostenido con vuestra gracia.

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El Sagrado Corazón de Jesús

Posted by: Juan Sobiesky

Sagrado Corazón 06 (09)

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús tiene por objeto el Corazón de Jesucristo y el amor inmenso en que se abrasa por nosotros.

Tiene por
fin devolverle amor por amor, darle gracias por sus beneficios y reparar los ultrajes que no cesa de recibir.

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Hay que orar con humildad (II)

Posted by: Ioseph

Niños Rezando 01 (01)

Es verdad de fe que sin la ayuda de la gracia de Dios no puede el hombre hacer obra alguna buena, ni siquiera tener un santo pensamiento. Así lo afirmaba también San Agustín: Sin la gracia de Dios no puede el hombre ni pensar ni hacer cosa buena. Y añadía el mismo santo: Así como el ojo no puede ver sin luz, así el hombre no puede obrar bien sin la gracia. Y antes lo había escrito ya el Apóstol: No somos capaces por nosotros mismos de concebir un buen pensamiento, como propio, sino que nuestra suficiencia y capacidad vienen de Dios.

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El martirio de San Justino y sus compañeros

Posted by: Ioseph

San Justino 01 (01)
Proceso de San Justino y sus compañeros

Aquellos santos varones, una vez apresados, fueron conducidos al prefecto de Roma, que se llamaba Rústico. Cuando estuvieron ante el tribunal, el prefecto Rústico dijo a Justino:
«Antes que nada, profesa tu fe en los dioses y obedece a los emperadores.»

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Hay que orar con humildad (I)

Posted by: Ioseph

San Francisco de Asís 07 (43)
San Francisco de Asís

Escucha el Señor bondadosamente las oraciones de sus siervos, pero sólo de sus siervos sencillos y humildes, como dice el Salmista: Miró el Señor la oración de los humildes. Y añade el apóstol Santiago: Dios resiste a los soberbios y da sus gracias a los humildes. No escucha el Señor las oraciones de los soberbios que sólo confían en sus fuerzas, antes los deja en su propia miseria, y en ese mísero estado, privados de la ayuda de Dios, se pierden sin remedio.

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La práctica de la humildad (VII)

Posted by: Ioseph

Moises 01 (12)
“Dios puede servirse incluso de una vara para hacer brotar el agua de una roca”

Acude a la oración persuadido de tu indignidad y bajeza y lleno de un temor sagrado por la presencia de la suprema Majestad, cuya protección te atreves a implorar. ¿Hablaré a mi Señor yo que soy polvo y ceniza?

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Seas hombre de oración

Posted by: Ioseph

San Pedro de Alcántara 01 (04)
San Pedro de Alcántara

Como dice Santo Tomás, no es otra cosa devoción sino una prontitud y ligereza para bien obrar, la cual despide de nuestra alma toda dificultad y pesadumbre y nos hace prontos y ligeros para todo bien. Porque es una refección espiritual, un refresco y rocío del cielo, un soplo y aliento del Espíritu Santo y un afecto sobrenatural; el cual, de tal manera regla, esfuerza y transforma el corazón del hombre, que le pone nuevo gusto y aliento para las cosas espirituales, y nuevo disgusto y aborrecimiento de las sensuales.

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El recuerdo y la invocación de la Virgen María

Posted by: Ioseph

Inmaculada Concepción 06 (09)

Es justo acordarse siempre de la gloriosa Virgen María, la Madre Bendita de Jesús, a cuyos méritos y oraciones debes encomendarte cada día, y a la cual tienes que recurrir en todas tus necesidades, como recurre a su querida madre un hijo golpeado y herido.

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Oración a Jesús Sacramentado

Posted by: Ioseph

Adoración al Santísimo 01 (01)

Señor mío Jesucristo, que por amor a los hombres estáis día y noche en este Sacramento, lleno de misericordia y amor, esperando, llamando y acogiendo a cuantos vienen a visitaros; creo que estáis presente en el Santísimo Sacramento del Altar; os adoro desde el abismo de mi nada, os doy gracias por todos los beneficios que me habéis hecho, y especialmente por haberos dado todo a mí en este Sacramento, por haberme concedido por abogada a María, vuestra Madre Santísima y por haberme llamado a visitaros en este lugar santo.

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Los ojos puestos en el cielo

Posted by: Ioseph

Todos los Santos 03 (10)

¡Oh, si frecuentemente levantásemos los ojos al cielo, cuánto se encenderían nuestros corazones en el amor de las santas virtudes! ¡qué sueltas y prontas quedarían nuestras manos para empresas grandes y fuertes! El cielo puesto ante nuestros ojos arma nuestras manos para valerosas empresas, dice S. Juan Crisóstomo.

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Con María siempre y en todo hay esperanza (III)

Por Un Monje Benedictino

Virgen de Luján 01 (04)

Tanto en el Génesis como en el Apocalipsis, Dios da como esperanza de salvación a una Mujer cuyo Hijo vencerá todos estos males: en el Génesis es una Mujer prometida; en el Apocalipsis, es la llegada de esa Mujer que cumple la promesa. En el primero la promesa en esperanza, en el segundo, la promesa cumplida.

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Con María siempre y en todo hay esperanza (II)

Por Un Monje Benedictino

Virgen de Luján 01 (04)

En las Sagradas Escrituras hay dos momentos extremos, dos situaciones límites de la humanidad, después de los cuales todo parece estar perdido para siempre; un cataclismo definitivo, la destrucción de todo lo creado donde reinan y dominan la angustia, la desolación, las lágrimas, sombras de muerte, todo cae en el abismo.

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Con María siempre y en todo hay esperanza (I)

Por Un Monje Benedictino

Virgen de Luján 01 (04)

Hoy celebramos la Solemnidad de Ntra. Sra. de Luján, Patrona de la Argentina, que es la Inmaculada Concepción. Y no es casual que Ntra. Sra. de Guadalupe, Patrona de América, sea también la misma Inmaculada Concepción. Ambos signos son el mismo y único Signo fundamental de la Mujer que describe San Juan en el Apocalipsis, en quien la Iglesia, y la tradición expresada en la liturgia, contemplan el misterio de la Inmaculada con todo su fulgor.

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Profetas verdaderos y falsos

Posted by: Lotario de Segni

Profeta Elías 01 (01)

Profeta es una voz griega, y designa al que habla por otro, o sea en lugar de otro; equivale por ende, en cierto sentido, a la voz “intérprete” o “vocero”.
En el hebreo se designa al profeta con dos nombres muy significativos: el primero es “nabí” que significa “extático”, “inspirado”, a saber por Dios.

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Vivir para Dios

Posted by: Laudem Gloriae

Custodia Adoración 02 (02)

«Obrar con el fin purísimo de agradar únicamente a Dios, no queriendo, si fuera posible, que jamás el ojo humano fuera testigo», fue el programa de Santa Teresa Margarita del Corazón de Jesús, la Santa de la vida oculta. Queriendo reservar sólo para Dios la donación completa de sí misma, fue celosísima en esconder a los ojos de las criaturas la riqueza de su vida interior, el heroísmo de sus virtudes, de tal modo que su vida fue la realización plena de aquella fórmula: «vivir sola con Dios solo».

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Diálogo del Criador y la criatura (II)

Posted by: Nycticorax

Monje rezando 02 (02b)

CRIADOR:
Más fácil es salvarse
con la gracia de Dios, que condenarse.

CRIATURA:
¿Fácil, Señor? ¿Cómo, Señor?

CRIADOR:
Queriendo.

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La vida escondida

Posted by: Laudem Gloriae

San José 10 (41)

¡Oh Jesús, Dios escondido! Enséñame el secreto de la vida oculta.

A lo largo de su vida terrena Jesús se complació en esconder su divinidad bajo las apariencias humanas. Si exceptuamos alguna rara ocasión, no permitió jamás, especialmente durante los treinta años que precedieron a su apostolado, que su persona trasparentase su grandeza, su sabiduría, su omnipotencia divina.

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San Atanasio, campeón de la ortodoxia

Posted by: Lotario de Segni

San Atanasio 01 (02)

San Atanasio nació hacia el año 295, probablemente en Alejandría, de una familia cristiana de origen griego. Alejandría era por aquel entonces un punto de encuentro de razas y religiones. Pulularon allí los confesores de la fe, que fueron torturados, golpeados, colgados del techo sin poder apoyar los pies.

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El camino para llegar al Reino

Posted by: Lotario de Segni

Ego sum 01 (01)

Amar el orden del mundo y usar de todas las cosas en vista de ese orden, tal es el fin de la vida según San Agustín. Pero el verdadero sentido de ese orden sólo el cristiano puede descubrirlo. El estado de naturaleza caída hace imposible, para el hombre librado a las únicas fuerzas de su razón, hallar el camino que conduce a la vida en la paz del amor a Dios.

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Diálogo del Criador y la criatura (I)

Posted by: Nycticorax

Monje rezando 01 (01)

CRIATURA:
En la menuda aventura me metí
velay, cuando nací.
Este mundo es muy grande para mí
Y este mundo es muy chico para mí.

Nadie que yo recuerde me pidió
mi parecer; de lo que hiciere yo
¿Quién se responsabilizó?
¡Que me responda aquel que me crió!

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La práctica de la humildad (VI)

Posted by: Ioseph

Corrección fraterna 01 (01b)

No habiendo cosa más provechosa para el progreso espiritual que el ser advertido de los propios defectos, es muy conveniente y necesario que los que te hayan hecho alguna vez esta caridad se sientan estimulados por ti a hacértela en cualquier ocasión. Luego que hayas recibido con muestras de alegría y de reconocimiento sus advertencias, imponte como un deber el seguirlas, no sólo por el beneficio que reporta el corregirse, sino también para hacerles ver que no han sido vanos sus desvelos y que tienes en mucho su benevolencia.

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Por qué fue necesario que Cristo padeciera

Posted by: Nycticorax

Jesús resucitado 01 (01)

“En aquel tiempo Jesús se presentó de repente en medio de sus discípulos y les dijo: La paz sea con vosotros; soy Yo, no temáis. Ellos, empero, estaban atónitos y atemorizados porque imaginaban ver a un espíritu; mas Jesús les dijo: Mirad mis manos y mis pies, soy Yo mismo; palpad y considerad que un espíritu no tiene carne ni huesos, como veis que tengo Yo. Dicho esto, les mostró las manos y los pies” (Lc 24, 36-40).

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Los siete vicios capitales y sus remedios. VII La pereza.

Posted by: Lotario de Segni

Reloj 02 (02)
El tiempo es gloria

La pereza espiritual consiste en la melancolía que se apodera del alma ante la dificultad de la virtud.

Puede presentarse bajo dos formas:
1º uno se contrista hasta el extremo de preferir que no existiera la vida sobrenatural y se pudiese prescindir de la amistad con Dios. Es el caso de esos hombres que se instalan en la tierra como en un cielo definitivo. Este pecado es gravísimo, y no admite parvedad de materia por constituir una especie de apostasía de toda la religión. Su curación es muy difícil a causa del endurecimiento que produce en las almas.

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Las crisis de la fe: IV. En la Escritura

Posted by: Nycticorax

Biblia 02 (02)

IV. Crisis de la fe en la Escritura

Llegamos, por fin, a la cuarta zona de la crisis: la crisis de la fe en la Escritura tal como la lee la Iglesia.
Dice Ratzinger:
"Se han hecho pedazos las ataduras de la Biblia con la Iglesia. La interpretación histórico-crítica de la Escritura ha hecho de ella una realidad independiente de la Iglesia; se lee hoy la Biblia, no a partir de la Iglesia y con la Iglesia, sino a partir del último método que pretende ser 'científico', afirmando que sólo así se la puede leer correctamente.

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Los siete vicios capitales y sus remedios. VI La ira.

Posted by: Lotario de Segni

San Francisco de Sales 03 (04)
San Francisco de Sales: venció su natural colérico y fue llamado "el Santo de la dulzura"

La ira encierra dos elementos: el impulso exagerado de un sentimiento violento que estalla hasta el punto de sustraerse al dominio de la razón, y la necesidad de vengarse. Ésta se opone a la caridad, y a veces a la misma justicia: de ahí su gravedad; aquél es contrario a la mansedumbre, y puede ser grave por razón del escándalo que se sigue o de un desorden físico que exceda todos los límites razonables.

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Las crisis de la fe. III. En el dogma y la moral católicos (II)

Posted by: Nycticorax

Cruz 01 (01)

Continuando sus análisis en estos puntos, Ratzinger ve la teología contemporánea centrarse en la 'soteriología'; esto es, en el problema de la salvación, de la redención e incluso de la liberación, como se dice con un término puesto hoy en el centro de la atención.

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Afanarnos continuamente por una mayor perfección

Posted by: Laudem Gloriae

Santa Isabel de Hungría 02 (04)
Santa Isabel de Hungría atendiendo a los leprosos

En todo tiempo, amados hermanos, la misericordia del Señor llena la tierra, y todo fiel halla en la misma naturaleza motivo de adoración a Dios, ya que el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos nos hablan de la bondad y omnipotencia del que los ha creado, y la admirable belleza de los elementos puestos a nuestro servicio exige de la creatura racional el justo tributo de la acción de gracias.

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Los siete vicios capitales y sus remedios. V La gula

Posted by: Lotario de Segni

Jacob y Esaú 01 (01)
Esaú vende sus derechos de primogenitura por un plato de lentejas

La gula es el vicio que abusa del deleite asignado por el Creador a los actos necesarios para nuestra conservación personal, esto es la comida y la bebida.

De cinco maneras puede incurrirse en este vicio: no sabiendo esperar para comer, realizando grandes comidas o banquetes, excediéndose en la cantidad normal, desenfreno en el comer y en el beber, procediendo de modo delicado y exagerado en la preparación y servicio de las comidas.
También peca de gula quien usa drogas.
Este vicio no es grave en sí mismo, pero se opone directamente a uno de los fundamentales principios de la vida cristiana: la mortificación.

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Las crisis de la fe: III. En el dogma y la moral católicos (I)

Posted by: Nycticorax

Card. Ratzinger 01 (01)

Ahora viene la tercera zona de la crisis, que está estrechamente ligada a la precedente. Quizá no es más que un aspecto de ella, pero tiene tal relevancia que merece un tratamiento autónomo. Se trata de la crisis de la fe en el dogma y en la ética de la Iglesia.

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Las crisis de la fe: II. En la Iglesia

Posted by: Nycticorax

San Pedro 05 (12)
La Barca de Pedro

II. Crisis de la fe en la Iglesia

Vendría luego la segunda crisis de la fe: en la Iglesia como misterio. Oigamos aquí también las palabras del cardenal Ratzinger:

“En muchos teólogos católicos se ha difundido una mentalidad que se diría cercana, mas aún que al modelo protestante clásico, al de ciertas sectas o “iglesias libres” norteamericanas. Es el concepto de una Iglesia como organización meramente humana, cuyos miembros serían libres para estructurarla y organizarla a su gusto, según las exigencias del momento.

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Humildad en las caídas (II)

Posted by: Laudem Gloriae

Santa Teresita 10 (25)


“La humildad no inquieta, ni desasosiega, ni alborota el alma, por grande que sea, sino viene con paz y regalo y sosiego… No alborota, ni aprieta el alma, antes la dilata y hace hábil para servir más a Dios. Estotra pena [que provoca la falsa humildad al considerar que merecería estar en el infierno] todo lo turba, todo lo alborota, toda el alma revuelve, es muy penosa. Creo pretende el demonio que pensemos tener humildad, y si pudiese, a vueltas, que desconfiásemos de Dios” (Santa Teresa de Jesús).

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Los siete vicios capitales y sus remedios. IV La envidia.

Posted by: Lotario de Segni

Jose vendido por sus hermanos 01 (01)
José vendido por sus hermanos

(IV) La envidia

La envidia nos contrista a causa del bien ajeno, como si nos hubiese sido arrebatado o representara una mengua para nosotros. Más que una debilidad es propiamente una bajeza. No debe confundirse con el deseo de poseer un bien que también otros poseen. Es un vicio propio de los temperamentos biliosos -el envidioso es consiguientemente exclusivista- y de los temperamentos linfáticos. De ahí que los niños, dotados ordinariamente de este temperamento, sean propicios a dicho vicio. En el melancólico la envidia es algo crónico; en las mujeres reviste todas las formas de los celos.

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La práctica de la humildad (V)

Posted by: Ioseph

Jesus 06 (06)

Si entre los que te rodean hay alguno que te parece despreciable, obrarás sabia y prudentemente si en vez de publicar y censurar sus defectos te fijas en las buenas cualidades naturales y sobrenaturales de que Dios le ha dotado, y que le hacen digno de respeto y honor. Al menos, ve siempre en él a una criatura de Dios, formada a su imagen y semejanza, rescatada con la sangre preciosa de Jesucristo, un cristiano marcado con la luz del rostro de Dios, un alma capaz de verle y poseerle por toda la eternidad, y quizá un predestinado por el consejo secreto de su adorable providencia. ¿Sabes tú, acaso, las gracias que el Señor ha derramado sobre él, o las que va a derramar? Pero sin entrar en más averiguaciones, quizá lo mejor sería rechazar inmediatamente todos esos pensamientos de desprecio como venenosas inspiraciones del tentador.

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La fuerza de Jesús

Posted by: Laudem Gloriae

Crucifixión 05 (17)

¡Oh Jesús, fortaleza divina! Me acerco a Ti, en busca de apoyo para mi debilidad y mi enfermedad.

Desde el primer domingo de Cuaresma la Iglesia nos presenta a Jesús luchando contra el demonio; en un principio era una actitud humilde de defensa frente a las tentaciones del maligno. Hoy, al contrario, es una posición de ataque, coronado por una estrepitosa victoria.

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Especial por la asunción del Papa

Posted by: Corim

Papa francisco 01 (03)

Oremus pro Pontifice nostro Francisco

El Santo Padre Francisco nació el 17 de diciembre de 1936 en Buenos Aires, quinto hijo del matrimonio conformado por Mario Bergoglio y Regina Sivori, ambos inmigrantes Italianos.
Realizó sus estudio secundarios en la ENET Nº 27 “Hipólito Irigoyen”. Al egresar de dicho Colegio, ingresó en el seminario de Villa Devoto iniciando sus estudios eclesiásticos. El 11 de marzo de 1958 ingresa en el noviciado de la compañía de Jesús, siendo ordenado sacerdote el 13 de diciembre de 1969.

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San José, Patrono y Protector de la Santa Iglesia

Posted by: Ioseph

San José 09 (39)

Las razones por las que el bienaventurado José debe ser considerado especial patrono de la Iglesia, y por las que a su vez, la Iglesia espera muchísimo de su tutela y patrocinio, nacen principalmente del hecho de que él es el esposo de María y padre putativo de Jesús. De estas fuentes ha manado su dignidad, su santidad, su gloria.

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Las crisis de la fe: I. En Dios

Posted by: Nycticorax

Dios Padre 01 (02)

Decía el entonces Cardenal Joseph Ratzinger que había cuatro crisis de la fe.

I. Crisis de la fe en Dios

He aquí, pues, según la diagnosis del Cardenal, que hay ante todo, y en el fondo de todo, una crisis de la fe en Dios, en la Primera Persona Trinitaria, en el Dios Padre Creador.
“Temiendo, naturalmente que sin razón, que el Padre pueda oscurecer al Hijo, cierta teología tiende hoy a resolverse en Cristología. La cual -entre otras cosas- subraya a menudo sobre todo la naturaleza humana de Jesús, oscureciendo o silenciando (o declarando de modo insuficiente) la naturaleza divina, que convive en la misma Persona. Es el retorno de la antigua herejía arriana. En una sociedad que, después de Freud, desconfía de todo padre y de todo paternalismo y que, con el feminismo extremo, quiere nada menos que rebautizar en femenino el nombre de Dios, se explica incluso esta crisis del Padre en cuanto Primera Persona de la Trinidad”.

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Consejos para la Santa Cuaresma

Posted by: Corim

Sagrado Corazón 05 (11)

Vamos a transcribir a continuación algunos consejos que Santa Margarita María de Alacoque dio a sus novicias siendo maestra de éstas. Dichos consejos pueden ser útiles también para nosotros. Los vamos a transcribir textualmente de la traducción del francés al español; cada uno lo puede adaptar a su vida personal.

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El puesto de honor

Posted by: Laudem Gloriae

Ultima Cena 02 (05)

¡Oh Jesús!, que dijiste: no he venido “a ser servido sino a servir” (Mt 20, 28). Enséñame a amar el último puesto.

Durante la última cena Jesús quiso dar a sus apóstoles otra lección de humildad: mientras ellos discutían “sobre quién de ellos debía ser tenido por mayor”, Él les dijo: “…el mayor entre vosotros será como el menor y el que mande como el que sirve”, porque “Yo estoy en medio de vosotros como quien sirve” (Lc 22, 24-27).

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La familia es cosa sagrada (II)

Posted by: Nycticorax

Sacramento del Matrimonio 01 (01)

“Es un dogma - nos dice León XIII - que el matrimonio de los católicos ha sido elevado a la dignidad de Sacramento por Nuestro Señor Jesucristo, y esta dignidad no puede, según la doctrina católica, ser considerada como una cualidad accidental añadida al contrato de matrimonio”.

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Aniversarios de Pío XII

Posted by: Lotario de Segni

Pío XII 05 (16)

El pasado día 2 se celebraron los 137 años del nacimiento y los 74 de la exaltación al Solio Pontificio del Papa Pío XII.

Eugenio Giuseppe Giovanni María Pacelli nació en Roma –hasta ahora es el último Papa romano– el 2 de marzo de 1876, siendo sus padres el abogado Filippo Pacelli y su madre Virginia Graziosi. Su abuelo fue Marcantonio Pacelli, quien fundara el periódico
L´osservatore romano.

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Los siete vicios capitales y sus remedios. III La lujuria

Posted by: Lotario de Segni

Sexto Mandamiento 01 (01)

(III) La lujuria

La lujuria consiste en el desordenado apetito de los placeres que el Creador reservó al deber de propagar la especie.
Puede presentarse en diversos grados y de distintas maneras: en el
pensamiento o en la imaginación, mediante complacencias pecaminosas; en el apetito, mediante deseos voluntariamente excitados o simplemente admitidos; en las acciones, mediante palabras u obras.

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Humildad en las caídas (I)

Posted by: Laudem Gloriae

San Pedro 04 (11)
San Pedro arrepentido

“Yo soy pobre y menesteroso, el Señor cuidará de mí… y me amparará a la sombra de sus alas” (Sal 39, 18; 56, 2)

Si al contemplar tu miseria no levantas tus ojos a Dios, Padre de las misericordias, fácilmente te sentirás oprimido y desanimado. Si te examinas atentamente verás que este desaliento procede siempre de dos causas, íntimamente unidas entre sí: la una consiste en que, habiendo contado con tus fuerzas, tu orgullo se ha sentido fuertemente herido y desilusionado ante el fracaso sufrido; la segunda, es que, habiendo hecho caso omiso de Dios, no has pensado en recurrir a Él, ni para pedirle el éxito en el bien, ni cuando has caído en el mal. En conclusión has obrado siempre solo: solo has buscado el triunfo, solo estabas cuando caíste, y solo cuando reflexionaste en tu caída.

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La práctica de la humildad (IV)

Posted by: Ioseph

Job 02 (03)
Job visitado por sus amigos

No te preocupes por aquellas cosas que no están a tu cuidado y de las que no tienes que rendir cuenta ni a Dios ni a los hombres; porque el ocuparse en ellas es signo de secreta soberbia y de vana presunción de sí mismo, alimenta y hace crecer la vanidad y es causa de mil preocupaciones, inquietudes y distracciones. Por el contrario, si atiendes sólo a ti mismo y a tu deber, hallarás un manantial de paz y de tranquilidad, según las palabras de la Imitación de Cristo: No te entrometas en lo que no te han encomendado; así podrá ser que pocas veces o muy de tarde en tarde te turbes.

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Los siete vicios capitales y sus remedios. II La avaricia.

Posted by: Lotario de Segni

El Becerro de oro 01 (01)

(II) La Avaricia

La avaricia es el desordenado apetito de los bienes de fortuna. Dios nos ha concedido estos bienes para nuestra vida corporal y para hacernos llevadera nuestra peregrinación sobre la tierra. No son malos en sí mismos, pero fácilmente resultan para nosotros un lazo peligroso.

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La familia es cosa sagrada (I)

Posted by: Nycticorax

Santa Gianna Beretta Molla 02 (03)
Santa Gianna Beretta Molla y su esposo

Puesto que es el propio crisol de la vida, que tiene su principio en el mismo Dios, no es de extrañar que la familia aparezca marcada con un signo, con una señal religiosa.
No hay ninguna unión desde los pueblos primitivos hasta nuestros días que no lleve esta señal, este signo.
Fustel de Coulanges no dejó de darse cuenta de esta verdad y de subrayarla debidamente.

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Las tentaciones

Posted by: Laudem Gloriae

Jesus 05 (05)

Jesús fue tentado porque quiso. Nosotros somos tentados sin quererlo, y hasta muchas veces contra nuestra voluntad. La tentación de Jesús fue puramente exterior, sin hallar ninguna resonancia en su interior. Nuestra naturaleza, por el contrario, herida por la triple concupiscencia de la carne, del orgullo y de la avaricia, no sólo puede ser fácilmente presa de los asaltos del demonio, sino que ella misma es fuente y origen de múltiples tentaciones. No podemos, pues, estar exentos de tentaciones, y nuestra virtud no consistirá en su ausencia, sino en saber superarlas. Nadie puede eludir esta lucha; antes bien, Dios ha querido que ella sea para nosotros la prenda de la vida eterna: “Bienaventurado el varón que soporta la tentación, porque, probado, recibirá la corona de la vida” (St 1,12).

Aprendamos de Jesús cómo debemos comportarnos durante la tentación. Es necesario, ante todo, tener una confianza ilimitada en Dios. Jesús no procuró remediar su hambre, ni quiso imponerse a los hombres por medio de un estrepitoso milagro, ni aceptó reinos o riquezas, porque, confiando plenamente en su Padre, había dejado totalmente en sus manos el cuidado de su vida, de su misión y de su gloria. Quien confía del todo en Dios y está cierto de su divina Providencia no se deja atraer fácilmente por las vanas lisonjas del demonio, del mundo y de la carne, porque sabe que sólo Dios puede darle las verdaderas riquezas y la verdadera felicidad.

Pero debemos cultivar también bajo este aspecto nuestra confianza en Dios. Cuando Dios permite una tentación, no consiente que seamos tentados por encima de nuestras fuerzas; al lado de cada prueba tiene siempre preparada una particular gracia actual suficiente para vencerla. Por eso no nos dejemos impresionar por la violencia de la lucha, antes bien miremos confiadamente a la gracia que el Señor nos ofrece y hagámosla nuestra con la oración humilde y confiada.

“Sí, Dios mío y Salvador mío, yo confío en ti. Especialmente en el momento de la lucha yo quiero refugiarme en ti con doblada confianza, porque ‘Tú eres mi refugio… Tú me librarás de la red del cazador, de la peste exterminadora. Me cubrirás con tus plumas, hallaré seguro refugio bajo tus alas, y tu fidelidad me será escudo y adarga. No tendré que temer los espantos nocturnos, ni las saetas que vuelan de día, ni la pestilencia que vaga en las tinieblas, ni la mortandad que devasta en pleno día. Tú eres, Señor, mi esperanza, y Tú, Altísimo, mi refugio. A tus ángeles has dado órdenes para que me guarden en todos mis caminos, y ellos me llevarán en sus manos para que no tropiecen mis pies en las piedras…’” (Sal 90, 2-12)

Fuente: Cf. P. Gabriel de S. M. Magdalena, o.c.d, Intimidad Divina

La gran batalla

Posted by: Laudem Gloriae

Jesus 04 (04)

¡Oh Jesús! Yo me retiro en espíritu contigo al desierto. Enséñame a luchar contra la triple concupiscencia de la carne, del orgullo, de la avaricia.

En este tiempo de Cuaresma la Iglesia nos invita a lanzarnos con ardor en la batalla decisiva contra el pecado, que debe abrirnos el camino para la resurrección pascual. El modelo de esta lucha es Jesús, que, aunque exento del incentivo de la concupiscencia, quiso someterse por nuestro bien a las tentaciones del demonio, para “compadecerse de nuestras flaquezas” (Hb. 4,15).

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Los siete vicios capitales y sus remedios. I La soberbia.

Posted by: Lotario de Segni

Adán y Eva 03 (03)

(I) La soberbia

La soberbia u orgullo es el desordenado amor de la propia excelencia. Según los casos se llamará ambición, vanagloria, amor propio, egoísmo, etc. La soberbia nos hace duros y crueles para con los inferiores; desprecia a los iguales; soporta a regañadientes a la autoridad, o la adula rastreramente.

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El discernimiento de los espíritus (III)

Por Un Monje Benedictino

San Antonio Abad 01 (01)
San Antonio Abad, maestro de la discreción de espíritus

Espíritu del mundo: cuando la Biblia habla del mundo como enemigo del alma, no se refiere a todas las creaturas del mundo en cuanto creadas por Dios porque, como tales, son buenas y bellas y un reflejo de la bondad de Dios y de su presencia, sino a todo lo de este mundo marcado por el pecado, en el modo de pensar y de vivir donde nunca está Dios, la fe, lo sobrenatural, la gracia, la Cruz, la renuncia, y menos la perspectiva de la vida eterna y la fe en que, después de muertos, según hayamos obrado iremos al cielo, al purgatorio o al infierno. Consiste en un mero naturalismo sin nada de sobrenatural.

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Quien no se haga como niño no entrará en el Reino de los Cielos

Posted by: Nycticorax

Jesus y los ninios 01 (01)

El niño se olvida, se ignora, se abandona, tal es la razón de su candor y de la ausencia de ese volverse sobre sí mismo. Considérense, en este sentido, las finas y juiciosas observaciones de San Francisco de Sales en su plática sobre la simplicidad:
“Un niño, mientras es pequeño, está reducido a una gran simplicidad que hace que no conozca otra cosa que su madre; en este amor, una sola pretensión, que es el seno de su madre; estando recostado sobre este seno bienamado, no quiere más.

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El anuncio de la Pasión

Posted by: Laudem Gloriae

Crucifixión 04 (12)

¡Oh Jesús! Dame luz para comprender el misterio del sufrimiento y su valor.

Ante la proximidad de la Cuaresma, tiempo penetrado totalmente por el recuerdo de los padecimientos de Jesús, el Evangelio del Domingo de Quinquagésima (Lc. 18,31-43), (según el calendario antiguo del rito romano), nos anuncia ya su Pasión.

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El discernimiento de los espíritus (II)

Por Un Monje Benedictino

San Bernardo de Claraval 02 (02)
Aparición de la Virgen a San Bernardo

San Bernardo, en un célebre sermón, y siguiendo toda una tradición precedente, distingue seis espíritus (1): el Espíritu de Dios; el espíritu angélico; el espíritu diabólico; el espíritu de la carne (2); el espíritu del mundo; y el espíritu humano. Más tarde, Santo Tomás especificará que son tres los espíritus malos que tientan al hombre: demonio, mundo y carne. Doctrina que asumirá más tarde el Catecismo de la Doctrina Cristiana nº 93 para afirmar que: Los enemigos del alma son tres: LA CARNE, EL DEMONIO Y EL MUNDO.

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El discernimiento de los espíritus (I)

Por Un Monje Benedictino

San Ignacio de Loyola 01 (01)
San Ignacio de Loyola

En las lecturas de este domingo, Isaías, S. Pablo y S. Pedro escuchan la Voz de Dios, y a la vez otra voces contrarias a las demandas de la Voz divina. En la primer lectura (Is 6, 1-2a. 3-8), Isaías escucha la voz de su propia carne, que lo llena de terror cuando experimenta la majestad de Dios en los cielos: Yo dije: «¡Ay de mí, estoy perdido! Porque soy un hombre de labios impuros, y habito en medio de un pueblo de labios impuros. Pero, inmediatamente un serafín toma una brasa del altar, y con ella: Él le hizo tocar mi boca, y dijo: «Mira: esto ha tocado tus labios; tu culpa ha sido borrada y tu pecado ha sido expiado». Yo oí la voz del Señor que decía: «¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?» Yo respondí: «¡Aquí estoy: envíame!».

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La práctica de la humildad (III)

Posted by: Ioseph

San Bernardo de Claraval 01 (01)
San Bernardo de Claraval

“El que se convierte en maestro de sí mismo, se hace discípulo de un necio”
San Bernardo

Haz todas las cosas, por pequeñas que sean, con mucha atención y con el máximo esmero y diligencia; porque el hacer las cosas con ligereza y precipitación es señal de presunción; el verdadero humilde está siempre en guardia para no fallar aun en las cosas más insignificantes. Por la misma razón, practica siempre los ejercicios de piedad más corrientes y huye de las cosas extraordinarias que te sugiere tu naturaleza; porque así como el orgulloso quiere singularizarse siempre, así el humilde se complace en las cosas corrientes y ordinarias.

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La vida y el orden jurídico

Posted by: Nycticorax

Derecho a la vida 01 (01)

El avance del Estado sobre la intimidad de la familia se ha ido considerando casi un “derecho” de las actuales políticas democráticas convirtiéndolas así en totalitarias.
En efecto,
“cuando una mayoría parlamentaria o social decreta la legitimidad de la eliminación de la vida humana aún no nacida, inclusive con ciertas condiciones, ¿acaso no adopta una decisión “tiránica” respecto al ser humano mas débil e indefenso? La conciencia universal reacciona justamente ante los crímenes contra la humanidad, de los que el siglo pasado ha tenido tristes experiencias. ¿Acaso estos crímenes dejarían de serlo si, en vez de haber sido cometidos por tiranos sin escrúpulos, hubieran estado legitimados por el consenso popular?” (Evangelium Vitae, 70).

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La contracepción y el aborto, frutos de la misma planta

Posted by: Nycticorax

Niño por nacer 01 (01)

“La contracepción priva intencionalmente al acto conyugal de su apertura a la procreación y realiza de ese modo una disociación voluntaria de las finalidades del matrimonio” (S.S. Pablo VI, Humanae Vitae, 12).

El diafragma y los preservativos o dispositivos intrauterinos y las pastillas anticonceptivas que impiden la ovulación, rompen con el proceso natural que genera la vida. Quienes fomentan la ideología de “sexo sin amor” distinguen además el acto sexual como mera unión placentera material, del proceso total psicológico y antropológico que da vida a un nuevo ser humano.

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Los que "dejan hacer"

Posted by: Lotario de Segni

Santo Tomás Moro 01 (01)
Santo Tomás Moro, mártir del no “dejar hacer”

Hay entre los autores y cómplices del gran atentado de la Pasión y Muerte del Hijo de Dios, alguien a quien no se nombra en aquella dolorosa historia, y a quien no obstante, corresponde una parte principalísima en ella: los que dejaron hacer, los que con su cobarde silencio y criminal retraimiento, hicieron fuese posible toda aquella serie de espantosas iniquidades.

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El camino de la verdadera felicidad

Posted by: Laudem Gloriae

San Juan de la Cruz 04 (17)

Muéstrame, Señor, la senda estrecha que conduce a la verdadera vida y el camino que lleva a la unión contigo.

Si quieres entrar decididamente en el camino del desasimiento total –el único que termina con certeza en la unión con Dios– tienes que “poner el hacha a la raíz del árbol”, es decir, debes herir y cortar la raíz misma de tus afecciones, que no es más que una desordenada tendencia a gozar, esto es, a buscar tu satisfacción en ti mismo, en tu amor propio y en las demás criaturas.

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El divino Sembrador

Posted by: Laudem Gloriae

Divino Sembrador 01 (01)

El Evangelio de hoy (Lc. 8,4-5), domingo de sexagésima (según el calendario antiguo del rito romano), presenta cuatro categorías de personas que reciben de modo diverso la simiente de la divina palabra, y las compara: al camino pisoteado, al suelo pedregoso, a la tierra espinosa y, finalmente al buen terreno.

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La práctica de la humildad (II)

Posted by: Ioseph

David 01 (01)
David es maldecido por Simeí

Muestra siempre un gran respeto y reverencia a tus superiores, una gran estima y cortesía a tus iguales y una gran caridad a los inferiores; persuádete que el obrar de otra manera sólo puede ser efecto de un espíritu dominado por la soberbia.

Si te faltan los consuelos temporales y Dios te quita los espirituales, piensa que has tenido siempre más de los que merecías; conténtate con lo que el Señor te envía.

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Diversas formas de apostolado (II)

Posted by: Laudem Gloriae

Santa Teresita 09 (17)

El apostolado interior puede subsistir por sí solo, y hay de hecho formas de vida que legitiman la ausencia del apostolado exterior. Tal es el caso de la vida contemplativa pura que siempre floreció en la Iglesia y ha sido siempre por ella defendida maternalmente contra quienes la tachan de absentismo del campo de la activad.

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Don Bosco, Apostol de la juventud y del confesionario (I)

Posted by: Corim

San juan Bosco 01 (01)

Juan Bosco, quien iba a ser más tarde el famoso Don Bosco, nació en Castelnuovo, diócesis de Turín, el año 1815, y luego de gastar toda su vida en bien de las almas de los niños y jóvenes murió el 31 de enero de 1888.

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La obediencia según el Padre Castellani

Posted by: Lotario de Segni

Religiosos Don Guanella 01 (01)
Religiosos de Don Guanella

La definición de “obediencia” según Santo Tomás es “oblación razonable firmada por voto de sujetar la propia voluntad a otro por sujetarla a Dios y en orden a la perfección”.(1)
Esta definición contiene claramente los límites de la obediencia, porque no hay que creer, A.H., que la obediencia es ilimitada. La obediencia religiosa es ciega pero no es idiota. Es ciega y es iluminada a la vez, como la fe, que es su fuente y raíz. Sus dos límites son la recta razón y la Ley Moral.

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Explicación abreviada del Padrenuestro

Posted by: Ioseph

Santo Tomás de Aquino 03 (03)

Para explicarla brevemente, se debe saber que en la oración dominical se contienen todas las cosas que se han de desear y todas las cosas de las que hemos de huir.
Ahora bien, entre todas las cosas deseables, lo que más se desea es lo que más se ama, y esto es Dios, y por eso primeramente pides la gloria de Dios cuando dices:
“Santificado sea tu nombre”.

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La práctica de la humildad (I)

Posted by: Ioseph

Jesús 03 (03)
Jesús ante Herodes

No creas que vas a adquirir la humildad sin las prácticas que le son propias, como son los actos de mansedumbre, de paciencia, de obediencia, de mortificación, de menosprecio a ti mismo, de renuncia a tu propio juicio, a tus opiniones, de arrepentimiento de tus pecados, y de tantos otros; porque éstas son las armas que destruirán en ti mismo el reino del amor propio, ese terreno abominable donde germinan todos los vicios y donde se alinean y crecen a placer tu orgullo y presunción.

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La Iglesia no es tolerante en doctrina

Posted by: Nycticorax

San Pedro 03 (10)

La Iglesia es intolerante en materia de doctrina, y debe serlo, porque la verdad es una, o no es verdad; la verdad no puede admitir transacción con el error, como no puede admitirse la luz con las tinieblas.
Pero si la Iglesia es intolerante con el error y el vicio, está llena de indulgencia para con las personas.

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Servir a Cristo Rey

Posted by: Ioseph

CristoRey 03 (02)

Que Jesucristo sea nuestro Rey y nosotros sus vasallos, no necesita de prueba. Lo confesamos por la fe y estamos prontos a confirmarlo con nuestra sangre. Él mismo lo declaró aun desde su nacimiento, diciendo: Yo he sido establecido por Él rey sobre Sión (Sal. 2, 6), y al punto hizo que lo publicasen los Magos, cuando preguntaron ¿dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Y así como nació con el título de rey en la frente, así murió con el nombre de rey en la cruz: Jesús Nazareno rey de los judíos, que son, en sentido espiritual, los fieles verdaderos, como explica San Agustín. Somos, pues, sus súbditos, como nacidos en su reino, poseídos de su dominio, redimidos con su sangre, libertados por él de la esclavitud del demonio y destinados a reinar con él mismo eternamente en el cielo.

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Las obras de misericordia corporales (II)

Posted by: Nycticorax

Obras de Misericordia 01 (01)

En la entrega anterior hablamos de las primeras cuatro obras de misericordia (“dar de comer al hambriento”, “dar de beber al sediento”, “dar posada al peregrino” y “vestir al desnudo”) que las agrupamos en una más general. Nos debemos ocupar de las que restan:

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Diversas formas de apostolado

Posted by: Laudem Gloriae

Cartujo 01 (01)

¡Oh Jesús! Enséñame a orar, a sufrir y a trabajar contigo por la salvación de las almas.

Cuando se habla de apostolado, se piensa casi exclusivamente en la actividad externa; ciertamente es esta necesaria, pero no es la única forma de apostolado. Hay que tener siempre presente que Jesús nos ha salvado no sólo con la actividad desarrollada en los tres últimos años de su vida, dedicados a la evangelización de las turbas y a la formación del primer núcleo de la Iglesia, sino también con la oración, con el sufrimiento y, en una palabra, con toda su vida.

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Las obras de misericordia corporales (I)

Posted by: Nycticorax

Madre Teresa de Calcuta 02 (03)

Las obras de misericordia corporales se llaman así porque atañen al bienestar físico y temporal del prójimo. Al espigarlas de las Sagradas Escrituras, aparecen siete:
1) Dar de comer al hambriento
2) Dar de beber al sediento
3) Dar posada al peregrino
4) Vestir al desnudo
5) Redimir (o visitar) al cautivo (preso)
6) Visitar y cuidar a los enfermos
7) Enterrar a los muertos

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Sacrificio y fidelidad

Posted by: Lotario de Segni

Mujer de Lot 01 (01)

Dios debiera exigir al pecador la ofrenda total de su existencia, puesto que se ha hecho indigno de vivir. Sin embargo sólo nos impone el “continuo sacrificio de los sentidos, ley de muerte exigida a todos los fieles y aceptada al bautizarnos”. Es un verdadero martirio de la fe que nos convierte en testigos del Salvador. Por ella confesamos continuamente las promesas ofrecidas y sacrificamos nuestras pasiones.

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Humilde estima de sí mismo

Posted by: Ioseph

Fariseo y Publicano 02 (02)

Abre los ojos de tu alma, y considera que no tienes nada tuyo de que gloriarte. Tuyo sólo tienes el pecado, la debilidad y la miseria; y, en cuanto a los dones de naturaleza y de gracia que hay en ti, solamente a Dios, de quien los has recibido como principio de tu ser, pertenece la gloria.

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Santos y guerreros

Posted by: Lotario de Segni

Cruzado Penitente 01 (01)
Cruzado Penitente

Las mejores causas y los más ricos arsenales no sabrían por sí mismos forzar la victoria. El valor de los combatientes ha sido y será siempre el elemento importante del éxito.

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El Bautismo de Jesús

Posted by: Laudem Gloriae

Bautismo de Jesús 02 (02)

Hoy celebramos la Fiesta del Bautismo de Jesús, una de las tres Epifanías, es decir, manifestaciones del Señor. Las otras dos son la adoración de los Magos y las bodas de Caná.
Con esta Fiesta se concluye el
Tiempo de Navidad. A partir de mañana comienza el Tiempo ordinario o Tiempo durante el año, en el que la Iglesia nos pone a consideración la Vida Pública de Jesús y sus enseñanzas, y tiene el deseo y la firme esperanza de que nos aprovechemos de ellas para llegar al cielo. El color de los ornamentos durante este tiempo es el verde (excepto en las solemnidades, fiestas y memorias de los santos).

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Cristo nos abre las puertas del Paraíso

Posted by: Laudem Gloriae

Bautismo de Jesús 01 (01)

Cristo es hoy iluminado, dejemos que esta luz divina nos penetre también a nosotros; Cristo es bautizado, bajemos con él al agua, para luego subir también con él.
Juan está bautizando, y Jesús acude a él; posiblemente para santificar al mismo que lo bautiza; con toda seguridad para sepultar en el agua a todo el viejo Adán; antes de nosotros y por nosotros, el que era espíritu y carne santifica el Jordán, para así iniciarnos por el Espíritu y el agua en los sagrados misterios.

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Los paganos adoran a Dios ¿Y nosotros? (II)

Por Un Monje Benedictino

Adoración de los Magos 03 (05)

Hoy en día, en Occidente tenemos una cultura y sociedad que no está humildemente de rodillas ante Cristo, sino de pie de modo altivo y soberbio, con la cabeza bien alta. No tenemos tiempo para arrodillarnos durante el día para orar, y tenemos tiempo para pasar horas navegando en Internet, para hablar por teléfono, para hacer deporte o dedicarnos a nuestro hobby. No tenemos tiempo para arrodillarnos ante el Salvador, y sí tenemos tiempo para nuestras mascotas.

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Las obras de misericordia espirituales (II)

Posted by: Nycticorax

Catástrofe 01 (01)
Consuelo después de un tornado

Como dijimos en la publicación anterior, las obras de misericordia espirituales son siete tradicionalmente:
1) Enseñar al que no sabe
2) Dar buen consejo al que lo necesita
3) Corregir al que yerra
4) Perdonar las injurias
5) Consolar al triste
6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo
7) Rogar a Dios por los vivos y los muertos.

(Continuación)

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Los paganos adoran a Dios ¿Y nosotros? (I)

Por Un Monje Benedictino

Adoración de los Magos 02 (04)
Adoración de los Magos

En la festividad de la Epifanía la Iglesia alaba al Señor porque, al revelar al Salvador a los tres magos paganos, manifestó que la salvación se dirige a todos los pueblos, y lo expresa así en la liturgia: iluminaste a todos los pueblos revelándoles el misterio de nuestra salvación en Cristo (Prefacio).

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La alegría en Cristo

Posted by: Ioseph

Navidad 01 (13)

En la noche de Navidad, la gloria del Señor envolvió en sus fulgores a unos pastores de Belén que pernoctaban al raso. Un ángel del Señor se presentó ante ellos y les dijo: “Os traigo una buena nueva que será de grande alegría para todo el pueblo: Que os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mesías, el Señor”.

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Los Magos de Oriente

Posted by: Lotario de Segni

Adoración de los Magos 01 (02)

El Evangelio califica a los adoradores de Jesús de “magos”, palabra que sabe a primera vista a encantamiento y hechicería, a artes esotéricas y ocultas, a brujería y sortilegio.

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Palpar el amor de Dios contemplando a Jesús Niño

Posted by: Laudem Gloriae

Pesebre 04 (13)

“¡Dios es amor!” Es inmenso el tesoro que encierran estas palabras, tesoro que Dios descubre y revela al alma que sabe concentrarse totalmente en la contemplación del Verbo Encarnado.

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Mansedumbre y humildad

Posted by: Ioseph

Sagrado Corazón 04 (10)

No contradigas nunca a nadie en la conversación cuando se trate de cosas dudosas, que pueden tomarse por el sí o por el no (en un sentido o en otro). En las discusiones no te acalores, y si tu opinión la estiman falsa o menos buena, cede modestamente y permanece en un humilde silencio.

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Las obras de misericordia espirituales (I)

Posted by: Nycticorax

San Juan Bosco 03 (30)

Las obras de misericordia espirituales son siete tradicionalmente:
1) Enseñar al que no sabe;
2) Dar buen consejo al que lo necesita;
3) Corregir al que yerra;
4) Perdonar las injurias;
5) Consolar al triste;
6) Sufrir con paciencia los defectos del prójimo, y
7) Rogar a Dios por los vivos y los muertos.

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Estar preparados para el fin del mundo

Posted by: Nycticorax

Juicio Final 02 (02)

Durante siglos, el capítulo XX del Apocalipsis de San Juan (Libro de la Revelación para los protestantes) ha sido para los estudiosos de la Biblia una fuente de fascinante material sobre el fin del mundo.

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Santa María Madre de Dios

Posted by: Corim

Santa María Madre de Dios 01 (01)

Hoy comenzamos a recorrer este año nuevo 2013, y en este primer día del año la Iglesia celebra con gran solemnidad a la Santísima Virgen en su título más hermoso: Madre de Dios, que es la prerrogativa por excelencia de la Virgen, ya que todas las virtudes y gracias que Ella posee, son a raíz de que es Madre del Hijo de Dios: la segunda Persona de la Santísima Trinidad que en María toma también carne humana, haciéndose hombre a la vez que Dios.

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Reflexiones de fin de año

Posted by: Laudem Gloriae

Reloj de arena 01 (01)

Ya llegaste al fin de este año; ¿será acaso también el fin de tus infidelidades y de tus ingratitudes? ¿Cómo has vivido? ¿Puedes decir que hayas dado un día de este año enteramente a Dios? Pues sabe que todo lo que no hayas hecho por Dios es totalmente perdido.

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Tres pensamientos para el fin de año

Posted by: Lotario de Segni

San José 08 (37)
Muerte de San José

Cada vez que el calendario nos recuerda que se acerca el fin de un año civil, no pueden menos de preocupar al hombre pensador, y más todavía al fiel cristiano, estos tres graves pensamientos:
1)
El tiempo pasa.- El presente año ha pasado como un soplo, y con él pasarán todos los que nos restan vivir, sean pocos, sean muchos; sean felices, sean desgraciados.

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¡La cara por Dios!

Posted by: Lotario de Segni

Jesús 02 (02)

¡Cuántos y cuántas hallareis!, aun acá entre nosotros, los católicos puramente tales (que de los otros no hablo), cuántos y cuántas, digo, hallareis que os lo dan todo con la mayor espontaneidad y largueza.

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Y el Verbo se hizo Carne...

Posted by: Ioseph

Virgen con el Niño 02 (03)

¿Qué consecuencias prácticas se siguen, para nosotros, de la consideración del misterio de la Encarnación del Hijo de Dios? Santo Tomás de Aquino enumera cinco:

En primer lugar,
se confirma nuestra fe. En efecto, si alguien dijera algunas cosas de una tierra remota a la que no hubiese ido, no se le creería igual que si allí hubiese estado.

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Las armas de la Caridad

Posted by: Ioseph

San Esteban 02 (02) - Martirio

Ayer celebrábamos el nacimiento temporal de nuestro Rey eterno; hoy celebramos el martirio triunfal de su soldado.
Ayer nuestro Rey, con la vestidura de gala de nuestra carne, salió del palacio del seno virginal y se dignó visitar el mundo; hoy su soldado, abandonando la tienda de su cuerpo, ha entrado triunfante en el cielo.

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¡Reconoce, oh cristiano, tu dignidad!

Posted by: Laudem Gloriae

Pesebre 03 (12)

“Nuestro Salvador, amadísimos hermanos, ha nacido hoy; alegrémonos. No puede haber, en efecto, lugar para la tristeza, cuando nace aquella vida que viene a destruir el temor de la muerte y a darnos la esperanza de una eternidad dichosa.

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Un niño se nos ha dado

Posted by: Ioseph

Pesebre 02 (10)

Dios, nuestro Salvador, hizo aparecer su misericordia y su amor por los hombres. Demos gracias a Dios, pues por él abunda nuestro consuelo en esta nuestra peregrinación, en este nuestro destierro, en esta vida tan llena aún de miserias.

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El Zar y el halcón torpe

Posted by: Lotario de Segni

Halcón 01 (01)

Un día el Zar de Rusia se fue de cacería con su halcón. Después de haber cortado mucha maleza, le entró sed, y llevando sobre su brazo a su halcón predilecto, se alejó, a caballo, en busca de una fuente.

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¿Interrupción del embarazo o aborto?

Posted by: Nycticorax

Bebé 02 (03)

El aborto, que se pretende aceptar como simple disposición a romper el proceso de “una cosa” que no se considera una vida humana, no hace en realidad sino encubrir un homicidio.

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Quién es el hombre (II)

Posted by: Ioseph

Adán y Eva 02 (02)

Hemos esbozado, aunque muy resumidamente, seis concepciones erradas acerca del hombre. La primera (materialismo) dice: incluso en su núcleo, el hombre no es más que materia; la segunda (idealismo): es una manifestación del espíritu absoluto; la tercera (sociologismo): el hombre es sólo un momento en la totalidad social; la cuarta(individualismo): solamente es hombre en cuanto como personalidad se apoya sobre sí mismo; la quinta (determinismo): el hombre se mueve por completo en la necesidad de las leyes universales; y, finalmente, la sexta (existencialismo): el hombre es completamente libre y señor de sí mismo.

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Preparad un corazón digno del Verbo de Dios

Posted by: Laudem Gloriae

Pesebre 01 (04)

Me arrodillo a los pies de Jesús, mi Salvador, pidiéndole que Él mismo prepare mi corazón a su inminente venida.
“Reunid a todas las gentes; anunciad a los pueblos y decidles: he aquí que viene Dios, nuestro Salvador” (Breviario Romano). El mensaje se hace cada vez más apremiante: dentro de breves días se manifestará al mundo el Verbo de Dios hecho carne. Es necesario, pues, urgir los preparativos, disponer un corazón digno de Él.

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Juan era la voz, Cristo la Palabra

Posted by: Ioseph

San Juan Bautista 01 (01)

Juan era la voz; pero el Señor era la Palabra que existía ya al comienzo de las cosas. Juan era una voz pasajera, Cristo la Palabra eterna desde el principio.
Suprime la palabra, y ¿qué es la voz? Donde falta la idea no hay más que un sonido. La voz sin la palabra entra en el oído, pero no llega al corazón.

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El gran mal de la ambición

Posted by: Lotario de Segni

Padre Leonardo Castellani 01 (01)

El apetito de mandar en el capaz de mandar es natural e inevitable. “Quien desea obispar no desea cosa mala”, dijo San Pablo, a condición de que no lo desee porque sí; ni tampoco por mal medio, atropellando por lo más sacro para alcanzarlo.

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Quién es el hombre (I)

Posted by: Ioseph

Silueta hombre con paisaje

Para abordar de forma inmediata toda la gravedad de la cuestión acerca de ¿quién es el hombre?, examinaremos algunas imágenes características que del hombre ha acuñado la Edad Moderna.

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Hacer con esmero las acciones ordinarias

Posted by: Nycticorax

Sagrada Familia 03 (11)

Muchas almas piadosas, en determinados días como en ciertas novenas, se ejercitan en diversos actos de piedad muy dignos de alabanza.

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Ya que el tiempo era llegado...

Posted by: Laudem Gloriae

San Juan de la Cruz 03 (13b)

Mañana celebramos la memoria del gran místico y doctor de la Iglesia San Juan de la Cruz. Meditemos en esta bellísima poesía suya. Es parte del Romance sobre el evangelio “In principio erat Verbum” acerca de la Santísima Trinidad.

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La familia. Los hijos. La procreación responsable

Posted by: Nycticorax

Carlos I de Austria 10 en el exilio en Suiza 1920

La familia comienza con la unión de dos personas, una de sexo masculino y otra de sexo femenino, de cuyo vínculo conyugal se sigue el común perfeccionamiento y la procreación. Es la base de la vida social y el seno donde nacen y se educan las personas, porque la vida sexual como la fuente natural de la vida humana se da en el matrimonio.

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Cualidades de la oración del Padrenuestro

Posted by: Ioseph

Jesus - predicando 01 (03)

Entre todas las oraciones, la oración dominical es manifiestamente la principal.
En efecto, posee las cinco cualidades que se requieren en la oración. La cual debe ser
confiada, recta, ordenada, devota y humilde.

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Leyes del verdadero amor

Posted by: Lotario de Segni

Sagrado Corazón 03 (02b)

Cuando el amor ejecuta obras de su obligación, si flaquea, si descansa, si desmaya, no es amor.
Cuando el amor está orando, en amorosa atención, si se cansa, si se entibia, si se inquieta, no es amor.

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Los caminos que conducen al conocimiento de Dios

Posted by: Ioseph

Paisaje 01 (02)

Quisiera aludir a algunos caminos que se derivan tanto de la reflexión natural como de la fuerza misma de la fe. Los resumiría muy sintéticamente en tres palabras: el mundo, el hombre, la fe.

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La Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María

Posted by: Laudem Gloriae

Inmaculada Concepción 05 (08)

Hoy es el día de la fiesta solemnísima de la Inmaculada Concepción de María. Este dogma nos enseña que, por singular privilegio de Dios, fue Ella eximida del pecado original y de las concupiscencias que trae consigo el pecado. Pío IX lo definió como dogma de fe en 1854, declarando que “María, por un privilegio único, fue preservada de la mancha original desde el primer instante de su concepción”.

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Medios para llegar a una grande perfección

Posted by: Lotario de Segni

Águila 01 (01)

Medios para llegar a una grande perfección:

1. En la conducta, uniformidad, rectitud, modestia, prudencia, dulzura y firmeza.
2. En las
conversaciones, alegría sin disipación, discreción en las palabras, olvido de sí mismo, sinceridad.

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Dios ha mirado la humillación de su Esclava

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen con el Niño 01 (01)

En el comienzo del adviento y preparándonos a la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María Santísima, meditemos sobre su profunda humildad, en la que Dios ha puesto su mirada para hacerla Madre de su Divino Hijo (Cfr. Lc. 1,48).

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La Santísima Virgen en el tiempo previo a la Natividad II

Posted by: Laudem Gloriae

Santísima Virgen María 01 (02)

Mientras María adora en silencio el misterio que se ha realizado en ella, no descuida los humildes deberes de la vida; su vivir con Dios que vive en ella no la abstrae de la realidad de la existencia cotidiana.

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La Santísima Virgen en el tiempo previo a la Natividad I

Posted by: Laudem Gloriae

Anunciación 02 (06)

«¡Oh Llave de David, que abres la puerta del Reino eterno, ven y saca de la cárcel al prisionero que yace en las tinieblas!» (Leccionario).

Aunque la vida de María Santísima estuvo siempre recogida y concentrada en Dios, hubo de estarlo ciertamente de una manera especialísima durante aquel período en que, por la virtud del Espíritu Santo, tuvo en sus entrañas al Verbo divino encarnado.

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Cuántas almas se pierden por vuestra desidia

Posted by: Laudem Gloriae

San Francisco Javier 01 (03)

El día 3 de diciembre es la memoria de San Francisco Javier, presbítero. Es, junto con Santa Teresa del Niño Jesús, patrono de las misiones.

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Principales deberes de los padres hacia sus hijos

Posted by: Nycticorax

San Juan Bosco 02 (28)

¿Cuáles son los principales deberes de los padres hacia sus hijos?
En primer lugar, claro está, los cuidados materiales: alimento, vestido, cobijo y atención médica si se necesitara. Luego, el deber de educarlos para hacer de ellos buenos ciudadanos: útiles, suficientes económicamente, bien educados y patriotas inteligentes.

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Dignidad de la persona humana

Posted by: Nycticorax

Creación de Adán 01 (01)

DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA
Desde un punto de vista acorde con el orden de la naturaleza, la vida humana tiene su específica identidad: el hombre es un ser materio-espiritual.

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San Andrés, y el Amor a la Cruz

Posted by: Corim

San Andrés 01 (01)

Hoy 30 de noviembre, la Iglesia celebra la fiesta de este santo Apóstol.
Los santos Evangelios nos lo muestran, junto con San Juan Evangelista, como los primeros que reconocen al Mesías, al oír la voz del Precursor que identificaba a Jesús como el Cordero de Dios; ellos lo siguieron para que les muestre dónde vivía, y nos dicen las Escrituras que Jesús los invitó a ir a ver su morada, y se quedaron con Él todo el día.

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Las Misas del Padre Walter Ciszek

Posted by: Ioseph

Ciszek, P. Walter 01 (01)

El padre Ciszek, norteamericano, fue de misionero voluntario a Rusia durante la segunda guerra mundial, pero lo tomaron prisionero y pasó cinco años preso en la famosa cárcel Lubianka de Moscú, y otros diez en campos de trabajos forzados en Siberia, trabajando en las minas de carbón en medio de un frío extremo en invierno y con un hambre terrible.

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Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa (I)

Posted by: Corim

Santa Catalina Labouré 01 (01)

Hoy 28 de noviembre, la Iglesia celebra la memoria de Santa Catalina Labouré, quien fue la confidente de las revelaciones de la Santísima Virgen bajo el titulo de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, cuya festividad celebramos el día de ayer.

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Devoción a las almas del Purgatorio

Posted by: Lotario de Segni

Purgatorio 02 (03)

La devoción para con las Benditas Ánimas, que consiste en encomendarlas a Dios para que las alivie en las grandes penas que padecen y las llame cuanto antes a su Gloria, es muy agradable a Dios y muy provechosa para nosotros.

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Heme aquí para hacer, ¡oh Dios!, tu voluntad

Posted by: Laudem Gloriae

Visitación de la Virgen 01 (01)

«Heme aquí que vengo... para hacer, ¡Oh Dios!, tu voluntad» (Hb. 10, 7).
Los antiguos sacrificios no fueron suficientes para expiar los pecados de los hombres ni para dar a Dios un culto digno de Él. Entonces el Hijo se ofrece: toma el cuerpo que el Padre le ha preparado, nace y vive en ese cuerpo a través del tiempo como víctima ofrecida en un sacrificio ininterrumpido que se consumará en la cruz.

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Lo razonable de la fe en Dios

Posted by: Ioseph

Santo Tomás de Aquino 02 (12)

Hoy, en esta catequesis, quisiera detenerme sobre lo razonable de la fe en Dios. La tradición católica ha rechazado desde el principio el denominado fideísmo, que es la voluntad de creer en contra de la razón. Credo quia absurdum (creo porque es absurdo) no es la fórmula que interpreta la fe católica.

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Art. IIº Creo en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor (III)

Posted by: Nycticorax

Pantocrator 04 (13)
Art. IIº: Creo en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor (III)

De la Encarnación del Hijo de Dios derívanse tres consecuencias:
1- La naturaleza humana en Jesucristo es adorable, porque es la humanidad del Hijo de Dios.

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Santa Cecilia, patrona de la música

Posted by: Laudem Gloriae

Santa Cecilia 01 (01)

Santa Cecilia es una de las vírgenes mártires más celebradas; su nombre figura en el canon de la Misa. Fue martirizada en tiempos de Alejandro Severo hacia el 230. En 1599, se abrió su sepulcro y se halló el cuerpo de la santa que se conservaba intacto, como si acabara de expirar.

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La Presentación de la Santísima Virgen en el Templo

Posted by: Lotario de Segni

Presentación de la Virgen 01 (01)

El objeto de esta fiesta no figura en la Sagrada Escritura, sino en los apócrifos, sobre todo en el llamado protoevangelio de Santiago.

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La sencillez

Posted by: Laudem Gloriae

San José 07 (16)
San José se levantó y, de inmediato, hizo lo que el Señor le ordenaba

La sencillez es una virtud muy afín a la sinceridad. Excluye toda suerte de doblez y complicación derivada del egoísmo, del amor propio o del apego a sí mismo y a las criaturas y, por tanto, impulsa al alma en una sola dirección, Dios: vivir para Él, para agradarle, para darle gloria.

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Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo

Posted by: Lotario de Segni

Dedicación Basílica de San Pedro y San Pablo 01 (01)

Entre los lugares honrados por los primeros cristianos, aquellos en que reposaban los cuerpos de los mártires eran los distinguidos, y los fieles los visitaban con frecuencia.

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Art. IIº Creo en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor (II)

Posted by: Nycticorax

CristoRey 02 (05)
Art. IIº: Creo en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor (II)

El Hijo de Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios. Él nada ha perdido de su divinidad encarnándose, como un rey no perdería nada de su realeza vistiéndose de harapos para ir a socorrer con más facilidad a los pobres. Es, pues, verdaderamente Dios como el Padre y el Espíritu Santo.

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Santos mártires Rioplatenses

Posted by: Laudem Gloriae

Mártires rioplatenses 01 (01)

Los "Mártires del Paraguay" o "Rioplatenses" evangelizaron en tierras de las Misiones guaraníticas, repartidas hoy entre Paraguay, Argentina y Brasil. Roque González de la Santa Cruz nació en Asunción (Paraguay) el año 1576. Entró en la Compañía de Jesús, ya sacerdote, en 1609 y, durante casi 20 años, trabajó incansablemente en civilizar a los salvajes de aquellas regiones, en reunirlos en Reducciones y en instruirlos en la fe y vida cristiana.

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Art. IIº Creo en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor (I)

Posted by: Nycticorax

Anunciación 01 (02)
Art. IIº: Creo en Jesucristo, su Único Hijo, Nuestro Señor (I)

¿Quién será ese Redentor prometido a Adán? Será Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre por nuestro amor.
Jesús quiere decir Salvador, porque el Hijo de Dios vino para salvarnos y rescatarnos.

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El poder de la Santa Cruz

Posted by: Lotario de Segni

Exaltación de la Cruz 01 (02)

El poder de la santa Cruz contra Satanás y sus legiones es tal, que la podemos considerar un escudo invencible que nos hace invulnerables a sus flechas.

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San Martín de Tours

Posted by: Laudem Gloriae

San Martín de Tours 01 (01)

Martín conoció con mucha antelación su muerte y anunció a sus hermanos la proximidad de la disolución de su cuerpo. Entretanto, por una determinada circunstancia, tuvo que visitar la diócesis de Candes.

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La hora de la acción

Posted by: Ioseph

Pío XII 04 (15)

El Papa Pío XII, constantemente, aprovechando todas las ocasiones, ha procurado excitar en la conciencia católica la voluntad, el gusto, el sentido de la acción; el deber y el ideal de la acción.

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Cuan grande amor nos profesa nuestra Santísima Madre

Posted by: Laudem Gloriae

Inmac Cor 01 (05)

“De que María es Madre nuestra, podemos deducir el gran amor que nos tiene. El amor de una Madre hacia sus hijos es algo totalmente necesario, natural.

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He hallado mi cielo en la tierra

Posted by: Laudem Gloriae

Beata Isabel de la Trinidad 01 (01)

Hoy conmemoramos a la Beata Isabel de la Trinidad, Carmelita descalza. Falleció el 9 de noviembre de 1906 en el Carmelo de Dijon (Francia) para irse –como dijo ella– “a la luz, a la vida, al amor”. Adoradora auténtica en espíritu y verdad, llevó una vida humilde, acrisolada por intensos sufrimientos físicos y morales, en alabanza de gloria de la Trinidad, huésped del alma, hallando en este misterio el cielo en la tierra y teniendo clara conciencia de que él constituía su carisma y su misión en la Iglesia.

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Creo en Dios Padre Todopoderoso (III)

Posted by: Nycticorax

Adán y Eva 01 (01) - Dore - expulsion del paraiso
Iº Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra
(Continuamos desarrollando el primer artículo)


3º) Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra (continuación)
:
(…)
Pero Adán no perdió para él solo la gracia y la felicidad; las perdió para todos sus descendientes. Adán, cabeza física y moral de la humanidad, tenía por misión transmitir a sus descendientes, junto con la vida natural, la sobrenatural, como un bien de familia cuya administración le estaba encomendada.

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Creo en Dios Padre Todopoderoso (II)

Posted by: Nycticorax

Creación de Adán 01 (01)
Iº Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra
(Continuamos desarrollando el primer artículo)


3º) Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra
:
Creación del hombre: el hombre es una criatura racional compuesta de cuerpo y alma. Dios le creó con el mismo destino que los Ángeles: conocer, amar y servir a Dios para merecer la felicidad del cielo.

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Muramos con Cristo y viviremos con Él

Posted by: Ioseph

Muerte del alma fiel 01 (01)
Envío extraordinario por el día
de Todos los Difuntos

Vemos que la muerte es una ganancia y la vida un sufrimiento. Por esto dice san Pablo: “Para mí la vida es Cristo, y la muerte una ganancia”. Cristo, a través de la muerte corporal, se nos convierte en espíritu de vida.

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Creo en Dios Padre Todopoderoso (I)

Posted by: Nycticorax

Angel de la Guarda 01 (01)

Iº Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra
(Continuamos desarrollando el primer artículo)

3º) Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra:
Todas las obras que Dios hace fuera de Él son la obra de la Trinidad entera. Sin embargo, la Sagrada Escritura atribuye al Padre la Creación, al Hijo la Redención, al Espíritu Santo la Santificación.

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Doce armas contra las tentaciones (III)

Posted by: Lotario de Segni

Tentaciones en el desierto 01 (01)

Nueve. No las tome (a las tentaciones) por castigos sino por gracias: porque con ellas Nuestro Señor nos obliga a pedirle socorro, a hacer penitencia y a recordar que vivimos entre enemigos. El Señor fue tentado, los santos lo fueron también y a los justos les fueron enviadas por el amor que Dios les tuvo; como dijo el arcángel Rafael a Tobías: “porque eras agradable a Dios, fue necesario que te probase la tentación”.

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Doce armas contra las tentaciones (II)

Posted by: Lotario de Segni

Juicio Final 01 (01)

Quinta. La memoria de nuestras postrimerías: esta es arma muy poderosa contra los deleites sucios de la carne, contra la gloria mentirosa del mundo y contra la sed insaciable de riquezas.

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El cristiano en el mundo

Posted by: Ioseph

San Isidro Labrador 01 (01)

“El fin propio e inmediato de la educación cristiana es cooperar con la gracia divina a formar al verdadero y perfecto cristiano: es decir, al mismo Cristo en los regenerados con el Bautismo (...).

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Creo en Dios Padre

Posted by: Nycticorax

Santísima Trinidad 01 (01)

Iº Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra

(Continuamos desarrollando el primer artículo)

1º) Creo en Dios Padre: no hay más que un solo Dios, pero este Dios subsiste en tres personas realmente distintas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

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Doce armas contra las tentaciones (I)

Posted by: Lotario de Segni

Pecado Original 01

Primera. Estar cierto que ha de tener tentaciones: porque no se descuide, sino que en tiempo de paz se prevenga, no le tome desapercibido el enemigo, que es todo lo que él desea: descuidarlos como si siempre hubiesen de gozar de paz.

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Creo en Dios

Posted by: Nycticorax

Cielo 03 (01)

La Doctrina Cristiana es la que Jesucristo reveló a los Apóstoles y que nos enseña por medio de la Iglesia Católica.
Esa doctrina comprende: 1º, las
verdades que hay que creer; 2º, los deberes que hay que practicar; 3º, los medios que hay que adoptar para conseguir la salvación eterna.

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El amor de Dios ha de extenderse al prójimo II

Posted by: Ioseph

San Felipe Neri 01 (01)

Un joven israelita, hijo de un banquero de Viena, tuvo ocasión, un día, de vengarse del mayor enemigo de su familia; en el momento preciso en que iba a realizar su venganza, se acordó de estas palabras del Evangelio que algunas veces leía: "Perdónanos nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido.”

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Educación cristiana en tiempos difíciles

Posted by: Ioseph

Sagrada Familia 02 (04)

Ciertamente la Iglesia y la sociedad civil tienen su respectiva autoridad, por lo cual, en el arreglo de sus asuntos propios, ninguna obedece a la otra; se entiende dentro de los límites señalados por la naturaleza propia de cada una. De lo cual no se sigue de manera alguna que deban estar desunidas, y mucho menos en lucha.

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El Santo Rosario, terror y espanto del infierno

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen del Rosario 05 (08)

Mientras Santo Domingo predicaba cerca de Carcasona, le presentaron un albigense poseído del demonio. El Santo lo exorcizó en presencia de una gran muchedumbre. Se cree que estaban presentes más de doce mil personas.

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Beato Carlos de Austria

Posted by: Juan Sobiesky

CARLOS DE AUSTRIA (1887-1922)
Carlos I de Austria

Biografía

Carlos de Austria nació el 17 de agosto de 1887 en el Castillo de Persenbeug, en la región del Austria Inferior. Sus padres eran el archiduque Otto y la Princesa María Josefina de Sajonia, hija del último rey de Sajonia. El emperador Francisco José I era el tío abuelo de Carlos.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Noveno

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria y la Emperatriz Zita

Día Noveno
Rezar la Oración para todos los días.
Bendita Virgen María
El día de su muerte el Beato le preguntó a su esposa qué día era ese. “El día de la Madre de Dios”, le respondió la Emperatriz. “Entonces es sábado” confirmó él complacido. Después de su muerte, el cuerpo del Emperador fue colocado en la iglesia mariana Nossa Senhora do Monte en Madeira, donde descansa todavía.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Octavo

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 12

Día Octavo

Rezar la Oración para todos los días.
Fiel cumplimiento de la Voluntad de Dios
El Emperador Carlos buscaba la Voluntad de Dios en todo lo que hacía. Para él este era el principio más importante de su vida y de todas sus acciones. Testigos también destacan su amor a la castidad y su absoluto rechazo a que se use lenguaje indecente en su presencia.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Séptimo

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 11 coronación en Hungría

Día Séptimo
Rezar la Oración para todos los días.
El Soberano
Testigos alaban el profundo sentido del deber del Beato Carlos. Él creía que la obligación de ser Emperador le había sido dada como una responsabilidad sagrada y se sentía como el padre de su pueblo. En una conversación con el Conde Polzer-Hoditz el 28 de abril de 1917, el Emperador dijo: “Se concluye, sin embargo, que simplemente hay que ayudar lo más que uno pueda.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Sexto

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 10 en el exilio en Suiza 1920
El Emperador Carlos con su familia en el exilio en Suiza, 1920

Día Sexto

Rezar la Oración para todos los días.
Padre devoto
Una de las penurias más grandes para el Emperador Carlos fue la separación de sus hijos ya que él y la Emperatriz Zita fueron enviados en exilio a Madeira. Los niños permanecieron en Suiza hasta que la Emperatriz Zita, con muchas restricciones, pudo viajar y llevarlos con ellos a Madeira.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Quinto

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 06 Familia exilio
Su familia hacia el exilio

Día Quinto
Rezar la Oración para todos los días.
“Ama a tu enemigo”
El Emperador practicó heroicamente el mandamiento “ama a tu enemigo”.
A través de su vida practicó continuamente y de modo ejemplar el perdón a los demás. El Emperador Carlos sufrió terriblemente por mentiras, difamaciones y muchas adversidades a lo largo de su vida.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Cuarto

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 07 recién fallecido

Día Cuarto
Rezar la Oración para todos los días.
Compartió la Pasión de Cristo. Grandeza en el sufrimiento.
Aunque el Emperador Carlos fue forzado al exilio y tuvo que mudarse con su familia a una villa húmeda en la cima de una montaña cerca de Funchal, él siempre mantuvo una actitud positiva y el temperamento alegre. Él solía decirle a los que preguntaban: “Estamos inmerecidamente bien.”

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Tercero

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 09 en el exilio en Suiza
En el exilio en Suiza

Día Tercero
Rezar la Oración para todos los días.
Una vida de sacrificio
“No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.”
En el momento en que el Emperador fue exiliado a la isla de Madeira su vida ya consistía en hacer sacrificios por los demás.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Segundo

Posted by: Juan Sobiesky

Carlos I de Austria 08

Día Segundo
Rezar la Oración para todos los días.
Un Emperador devoto del Sagrado Corazón de Jesús
“Jesús, manso y humilde de corazón, haz nuestros corazones semejantes al Vuestro.”
El 2 de octubre de 1918, el Beato Emperador Carlos se consagró y consagró a su familia al Sagrado Corazón de Jesús.

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Novena al Beato Carlos de Austria: Día Primero

Posted by: Juan Sobiesky

Novena al
Beato Emperador
Carlos de Austria

Carlos I de Austria 01

Pidiendo su Intercesión
y Canonización

Oración por la Canonización
del Beato Emperador Carlos de Austria


(Para ser rezada al comienzo de cada día de la Novena)


Padre Celestial, a través del Beato Emperador Carlos le has dado a Tu Iglesia y al pueblo de Dios un ejemplo de cómo podemos llevar una vida espiritual exigente de manera convincente y valiente.

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El amor de Dios ha de extenderse al prójimo I

Posted by: Ioseph

Santa Isabel de Hungría 01 (01)

“Yo os he puesto al lado de vuestro prójimo para permitiros hacer por él lo que no podéis hacer por Mí: amarlo con desinterés sin esperar de él ningún reconocimiento. Yo considero entonces como hecho a Mí mismo lo que hacéis por el prójimo” (Ntro. Señor a Santa Catalina).

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No se turbe vuestro corazón

Posted by: Lotario de Segni

El buen Pastor 03 (03)

Quietud en el fondo del espíritu. Todo es accidental, todo pasa. Sosiego inalterable.
Los acontecimientos quedan tumbados sobre nuevos acontecimientos, y se van almacenando sobre la historia de cada corazón sin que de ellos quede más que su parte de amor o dolor.

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Nuestra Señora del Rosario II

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen del Rosario 04 (07)

El segundo fruto que debemos sacar del rezo cotidiano del Rosario es la inteligencia de los misterios de Cristo; por medio de María y con María, que nos abre su puerta, el Rosario nos ayuda a penetrar las inefables grandezas de la Encarnación, de la Pasión y de la gloria de Jesús. ¿Quién mejor que la Virgen ha comprendido y vivido estos misterios? ¿Quién mejor que la Virgen puede comunicarnos su inteligencia?

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Nuestra Señora del Rosario I

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen del Rosario 03 (04)

¡Tu bendito Rosario, oh Virgen Santa, sea para mí arma defensiva y escuela de virtud!

La fiesta de ayer, 7 de Octubre, es una manifestación de reconocimiento por las grandes victorias alcanzadas por el pueblo cristiano en virtud del Rosario de María; y, al propio tiempo, es el testimonio más hermoso y autorizado del valor de esta plegaria.

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La confesión íntegra, medio de liberación III

Posted by: Ioseph

Negaciones de Pedro 01

Confianza en la misericordia divina
Y aquí vuelve la consideración de la confianza, que debe acompañar el rechazo del pecado, la humilde acusación del mismo y la firme voluntad de no volver a pecar. Confianza es ejercicio, posible y debido, de la esperanza sobrenatural, por la que esperamos de la Bondad divina, por sus promesas y por los méritos de Jesucristo Salvador, la vida eterna y las gracias necesarias para conseguirla.

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La Sagrada Escritura y la corrección de los hijos

Posted by: Ioseph

Educar 01 (01)

En la sociedad actual, aun entre matrimonios cristianos, está muy en boga la idea de que los padres no deben nunca castigar a sus hijos. Ciertamente la comprensión, la paciencia, la suavidad son elementos muy importantes y que deben ser cultivados por los padres para “no exasperar a los hijos”, como enseña el Apóstol San Pablo.

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La confesión íntegra, medio de liberación II

Posted by: Ioseph

Confesionario 01 (01)

Doctrina de la Iglesia
La confesión, además, debe ser íntegra, en el sentido de que debe enunciar «omnia peccata mortalia» –“todos los pecados mortales”–, como afirma expresamente el concilio de Trento, que explica esta necesidad no como una simple prescripción disciplinar de la Iglesia, sino como exigencia de derecho divino, porque en la misma institución del sacramento así lo estableció el Señor:

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San Francisco de Asís

Posted by: Nycticorax

San Francisco de Asís 06 (42)

San Francisco de Asís renunció a su patrimonio y puso en práctica de modo perfecto el consejo del Evangelio: “No llevéis oro, ni plata, ni dinero alguno en vuestros bolsillos; ni alforja para el viaje, ni más de una túnica, ni un calzado, ni cayado” (Mt 10, 9-10).

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La confesión íntegra, medio de liberación I

Posted by: Ioseph

Fariseo y Publicano 01 (01)
El Fariseo y el Publicano

Un medio de santificación
En el sacramento de la penitencia, sacramento de la confesión y de la reconciliación, se renueva como historia personal de toda alma el pasaje evangélico del publicano, que salió del templo justificado: «En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: “¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!”. Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado» (Lc 18, 13-14).

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Un gran ejemplo para nuestro tiempo

Posted by: Lotario de Segni

San Esteban 01 (01) - Martirio

El mayor mérito que le atribuye la tradición cristiana a San Esteban es el de haber contribuido a la conversión de Saulo, o sea de San Pablo. En otra parte de su discurso, Fulgencio de Ruspe dice: “sostenido por la fuerza de la caridad, venció a Saulo… y mereció tener como compañero en el cielo a aquel que fue su perseguidor en la tierra”.

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Beato Miguel Agustín Pro

Posted by: Nycticorax

Beato Padre Miguel Pro 01 (01)
Fusilamiento

Miguel Agustín Pro nació el 13 de enero de 1891 en Guadalupe (estado de Zacatecas), México, en el seno de una familia cristiana de doce hijos, seis varones y seis mujeres. Dos hermanas suyas fueron monjas y dos hermanos sacerdotes. Miguel, de carácter jovial pero decidido, meditó largamente su vocación y sólo a los veinte años decidió ser jesuita. Soplaban ya vientos de persecución y su elección no auguraba una vida fácil.

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S.S. Benedicto XVI a los novios III

Posted by: Ioseph

Bodas de Caná 01 (01)

Última parte del discurso que el Santo Padre Benedicto XVI dirigió a los novios en Ancona.

“Deseo volver de nuevo sobre un punto esencial: la experiencia del amor tiene en su interior la tensión hacia Dios. El verdadero amor promete el infinito. Haced, por lo tanto, de este tiempo vuestro de preparación al matrimonio un itinerario de fe: redescubrid para vuestra vida de pareja la centralidad de Jesucristo y de caminar en la Iglesia.

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María Santísima nos dio a luz al pie de la Cruz

Posted by: Laudem Gloriae

Virgen de los Dolores 05 (17)

“Los devotos de María no la llaman en vano con el nombre de Madre. Y no se cansan de invocarla con este dulce nombre. Ella es Madre nuestra, Madre espiritual, Madre de nuestra alma y de nuestra salvación.
Cuando el pecado quitó a nuestra alma la gracia de Dios, le quitó también la vida espiritual. Pero vino Jesucristo. Y movido por su gran misericordia murió en la cruz por nuestra salvación y nos devolvió la vida espiritual.

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Canta y camina

Posted by: Ioseph

San Agustín 01 (09)
San Agustín

Cantemos aquí el Aleluya, aun en medio de nuestras dificultades, para que podamos luego cantarlo allá, estando ya seguros.
¿Por qué las dificultades actuales? ¿Vamos a negarlas, cuando el mismo texto sagrado nos dice:
El hombre está en la tierra cumpliendo un servicio? ¿Vamos a negarlas, cuando leemos también: Velad y orad, para no caer en la tentación?

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La tibieza, peligro silencioso

Posted by: Lotario de Segni

Agonís en el Huerto 04 (11)

Mediocridad y tibieza son conceptos y realidades separables, aunque estén contiguos y coincidan en algunos aspectos. Yo supongo que el mediocre se encuentra fuera de ese estado peligroso que en el Apocalipsis es descrito con colores tan impresionantes: “mas por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, estoy para vomitarte de mi boca” (Ap. 3, 16). Como el manjar que causa náuseas e incita al vómito, así es para el Señor el cristiano que se ha dejado caer en la tibieza.

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Es menester una confianza absoluta en Él

Posted by: Laudem Gloriae

El Buen Pastor 02 (10)

Carta de San Francisco de Sales a la Señora de Veyssilieu, del 18 de enero de 1619:

“Creo, queridísima hija, que vuestro corazón tendrá tal seguridad en el invariable afecto que os profeso, que en adelante no será capaz de seguir dudándolo: lo que Dios hace, bien está. Si he tardado en escribiros atribuidlo a este trajín insoportable, en medio del cual hay que hacer más cosas de las que uno quisiera, dejando de hacer otras que uno está deseando.

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El Culto a María Santísima III

Posted by: Ioseph

Virgen de la Medalla Milagrosa 01 (01)

Más pasajes de la Escritura que sustentan el punto de vista católico:

Juan 19,26-27
- “Jesús, al ver a su madre y junto a ella al discípulo a quien tanto amaba, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre».”
Comentario: Este discípulo nos representa a todos los cristianos (y es que todos somos amados por Cristo); al darnos a María como nuestra Madre espiritual, Jesús indica Su deseo de que también nosotros la honremos.

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El Culto a María Santísima II

Posted by: Ioseph

Virgen 01 (11)

Pasajes de la Escritura que sustentan el punto de vista católico:

Génesis 3,15 -
“Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya: ella aplastará tu cabeza, pero tú sólo herirás su talón.”
Comentario: La serpiente, que simboliza a Satanás, tentó a Eva y a su marido Adán para que desobedecieran a Dios, introduciendo así el pecado y la muerte en el mundo.

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El culto a María Santísima I

Posted by: Ioseph

Maria Reina 01 (01)

Virtualmente, todos los cristianos estarían de acuerdo en que la Iglesia Católica es única en cuanto al grado de honor que confiere a María, la Madre de Dios (sólo la Iglesia Ortodoxa le concede un estatus de similar importancia).

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La verdadera amistad, don precioso

Posted by: Lotario de Segni

Última Cena 01

"Mucho cavilaron los viejos sabios de antaño, para averiguar cual era la causa por la que alguien ama a alguien como amigo.
Algunos pensaron que la amistad surge en la simpatía de almas que se sienten semejantes; otros dijeron que el hombre tiene  por amigo a aquel que sabe distinto y complementario a sí, en armónica trabazón de diferencias.

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Liturgia y piedad

Posted by: Lotario de Segni

Custodia Adoración 01 (01)

216. Para alejar más fácilmente de la Iglesia los errores y exageraciones de la verdad de que antes hablamos, y para que con normas más seguras puedan los fieles practicar con abundantes frutos el apostolado litúrgico, juzgamos conveniente, venerables hermanos, añadir algo para deducir consecuencias prácticas de la doctrina expuesta.

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