Meditando en el Vía Crucis (XIV)


Decimocuarta estación: La sepultura de Jesús

Los fieles discípulos, José de Arimatea y Nicodemo, depositan el cuerpo de Jesús en el sepulcro y le dirigen la última despedida. Los representantes de la ley sellan la losa. Los enemigos lanzan un alarido de triunfo: ¡todo se acabó! Hasta en los corazones de los fieles el dolor es más grande que la esperanza. Sólo María espera con ansia la llegada de la mañana de Pascua.

Amado Salvador, quisiste morir para darnos la vida, ser sepultado para que participásemos de tu resurrección. Qué triste es, sin embargo que hoy día, después de dos mil años de tu muerte, haya todavía tantos hombres que te ignoran, a pesar de haber muerto por todos. Concede a los pobres paganos que viven en las sombras de la infidelidad, la buena nueva de la Cruz.

También te dirigimos una súplica por nuestros queridos difuntos, haz, por el amor de tu Corazón, que de los dolores del Purgatorio pasen a la Patria eterna. Concédenos también que descansemos un día bajo la sombra de tu Cruz. Sea nuestro sepulcro la puerta por la cual entremos a la ciudad dichosa que ha preparado tu Corazón a los que te aman. Amén.

Fuente: Devocionario del Sagrado Corazón de Jesús

Mostrar más publicaciones ...

Suscríbase al Blog de ARCADEI

 ......
Stacks Image 25