{"id":156,"date":"2022-01-28T07:30:00","date_gmt":"2022-01-28T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=156"},"modified":"2022-01-17T12:51:33","modified_gmt":"2022-01-17T15:51:33","slug":"san-pedro-nolasco-confesor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/san-pedro-nolasco-confesor\/","title":{"rendered":"San Pedro Nolasco, Confesor"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.arcadei.org\/slpw\/email\/_00%20Bloges\/2022\/01%20ENE\/bl-San%20Pedro%20Nolasco%2001.jpg?w=584&#038;ssl=1\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">San Pedro Nolasco naci\u00f3 junto a Carcasona, Francia, y se distingui\u00f3 sobre todo por su caridad para con el pr\u00f3jimo. Huyendo de los herejes Albigenses lleg\u00f3 a Espa\u00f1a, y fue a orar ante Nuestra Se\u00f1ora de Monserrat; vendi\u00f3 sus bienes y con el dinero obtenido, libert\u00f3 a algunos cautivos. Apareci\u00f3sele la Sant\u00edsima Virgen, y le anim\u00f3 a que fundase una Orden para la redenci\u00f3n de cautivos, lo que llev\u00f3 a cabo de acuerdo con san Raimundo y el rey Jaime I de Arag\u00f3n. Muri\u00f3 el d\u00eda de Navidad del a\u00f1o 1256.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Natural de la provincia de Languedoc, en Francia, eligi\u00f3 Pedro a Espa\u00f1a por segunda patria, porque brindaba a su celo campo de abnegaci\u00f3n y sacrificio. Como el Mediador bajado del cielo, dedic\u00f3se al rescate de sus hermanos; renunci\u00f3 a su libertad para procurar la de ellos, qued\u00e1ndose a veces en rehenes bajo las cadenas de la esclavitud para poder devolverles a su patria. Su abnegaci\u00f3n fue fecunda; gracias a sus esfuerzos se estableci\u00f3 una nueva Orden religiosa en la Iglesia, compuesta enteramente de hombres generosos que durante seis siglos, s\u00f3lo rogaron, trabajaron y vivieron para procurar el beneficio de la libertad a innumerables cautivos, que mor\u00edan lentamente en las cadenas, con riesgo de sus almas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Bendita sea Mar\u00eda que suscit\u00f3 tales Redentores humanos! \u00a1Gloria a la Iglesia cat\u00f3lica que los produjo! Pero sobre todo gloria al Emmanuel, que al entrar en este mundo dijo: \u201cPadre, los holocaustos por los pecados de los hombres no te aplacaron; deja ya de castigarlos; heme aqu\u00ed. Me has dado un cuerpo; yo voy y me inmolo\u201d (Salmo XXXIX, 8). El sacrificio del divino Ni\u00f1o no pod\u00eda quedar est\u00e9ril. \u00c9l se dign\u00f3 considerarnos como hermanos, y ofrecerse en lugar nuestro; \u00bfhabr\u00e1 en lo sucesivo alg\u00fan coraz\u00f3n que pueda permanecer insensible a las desgracias y peligros de sus hermanos?<\/p>\n\n\n\n<p>El Emmanuel recompens\u00f3 a Pedro Nolasco, llam\u00e1ndole a s\u00ed, el mismo d\u00eda en que, doce siglos antes nac\u00eda \u00c9l en Bel\u00e9n. De las alegr\u00edas de la noche de Navidad fue este Redentor humano a unirse con su Redentor inmortal.<\/p>\n\n\n\n<p>En sus \u00faltimos instantes, los tr\u00e9mulos labios de Pedro murmuraban su postrer c\u00e1ntico en la tierra, y al llegar a las palabras:&nbsp;<em>El Se\u00f1or envi\u00f3 la Redenci\u00f3n a su pueblo<\/em>, sell\u00f3 con \u00e9l su alianza eterna, su alma bienaventurada vol\u00f3 libre al cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Viniste, oh Emmanuel, a traer fuego del cielo a la tierra, y s\u00f3lo deseas verla inflamada. Semejante deseo tuvo su realidad en el coraz\u00f3n de Pedro Nolasco y de sus hijos. De esa manera te dignas asociar a los hombres a tus designios misericordiosos de amor, y al restaurar la armon\u00eda entre Dios y nosotros, haces m\u00e1s estrechos los lazos primitivos que nos un\u00edan a nuestros hermanos. Es imposible que te amemos, oh divino Ni\u00f1o, sin amar tambi\u00e9n a todos los hombres; y si es verdad que te llegas a nosotros como v\u00edctima y rescate, tambi\u00e9n quieres que estemos dispuestos a sacrificarnos los unos por los otros.<\/p>\n\n\n\n<p>De este amor fuiste t\u00fa, oh Pedro, ap\u00f3stol y modelo; por eso quiso el Se\u00f1or honrarte llam\u00e1ndote a la corte de su Hijo, el d\u00eda del aniversario de su Nacimiento. Entonces se te revel\u00f3 en todo su esplendor el dulce misterio que tantas veces sostuvo tu valor y anim\u00f3 tus sacrificios; tus ojos no contemplan ya solamente al tierno Ni\u00f1o que sonr\u00ede en su cuna, sino que se quedan extra\u00f1ados ante los divinos fulgores del Rey vencedor, del hijo de Dios. Mar\u00eda no aparece ante tu vista pobre y humilde como ante nosotros, inclinada con reverencia ante el pesebre donde yace su amor; para ti brilla ya en su trono de Reina, y resplandece con destellos que s\u00f3lo ceden ante los de la majestad divina. Tu coraz\u00f3n no ha extra\u00f1ado esta gloria, porque estando en el cielo est\u00e1s en tu patria. El cielo es templo y palacio del amor, y el amor llenaba ya tu coraz\u00f3n desde aqu\u00ed abajo; era el m\u00f3vil de todas sus operaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Ruega para que conozcamos mejor ese amor verdadero de Dios y de los hombres que nos hace semejantes a Dios. Escrito est\u00e1 que&nbsp;<em>el que permanece en la caridad, permanece en Dios y Dios en \u00e9l&nbsp;<\/em>(I Jn IV, 16); haz, pues, que el misterio de caridad que celebramos nos transforme en Aquel que debe ser objeto de todas nuestras aspiraciones, en este tiempo de gracias y maravillas.<\/p>\n\n\n\n<p>Alc\u00e1nzanos a todos nosotros, esa santa libertad de hijos de Dios de que habla el Ap\u00f3stol, y que consiste en la obediencia a su ley. Si esa libertad llega a dominar en los corazones, har\u00e1 tambi\u00e9n libres a los cuerpos. En vano busca el hombre exterior la libertad, si el interior se halla esclavizado. Oh Redentor de tus hermanos, haz que dejen de atenazar a nuestras sociedades las cadenas del error y del pecado; de esa manera conseguir\u00e1s devolverles la verdadera libertad, causa y norma de todas las dem\u00e1s libertades.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu San Pedro Nolasco naci\u00f3 junto a Carcasona, Francia, y se distingui\u00f3 sobre todo por su caridad para con el pr\u00f3jimo. 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