{"id":183,"date":"2022-02-02T07:30:00","date_gmt":"2022-02-02T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=183"},"modified":"2022-01-20T13:09:01","modified_gmt":"2022-01-20T16:09:01","slug":"la-purificacion-de-la-santisima-virgen-maria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-purificacion-de-la-santisima-virgen-maria\/","title":{"rendered":"La Purificaci\u00f3n de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Misa-Tridentina-61.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"375\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Misa-Tridentina-61.jpg?resize=500%2C375&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-184\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Misa-Tridentina-61.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Misa-Tridentina-61.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Misa-Tridentina-61.jpg?resize=400%2C300&amp;ssl=1 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Los m\u00e1s antiguos Martirologios y Calendarios del Occidente se\u00f1alan esta fiesta con el t\u00edtulo que hoy tiene; lejos de oscurecerse la gloria del Hijo por los honores que la Iglesia concede a la Madre, m\u00e1s bien recibe un nuevo acrecentamiento, pues \u00c9l es el principio \u00fanico de todas las grandezas que veneramos en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Oh Emmanuel, recibe el tributo de nuestra adoraci\u00f3n y de nuestro agradecimiento, el d\u00eda de tu entrada en el Templo de tu Majestad, llevado en los brazos de Mar\u00eda, tu Madre. Si acudes al Templo, es con el fin de ofrecerte por nosotros; si te dignas pagar el precio del primog\u00e9nito, es como anticipo de nuestro rescate; si ofreces un sacrificio legal, es para abolir a continuaci\u00f3n los sacrificios imperfectos. Apareces hoy en la ciudad que va a ser un d\u00eda el final de tu carrera y el lugar de tu inmolaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>\u00a1Oh consuelo de Israel, a quien miran complacidos los \u00c1ngeles! hoy entras en el Templo, y los corazones que te esperaban se abren y dirigen hacia ti.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh, qui\u00e9n nos diera un poco del amor que sinti\u00f3 el anciano al tomarte en sus brazos, y apretarte contra su coraz\u00f3n! No deseaba m\u00e1s que verte, oh divino Ni\u00f1o, para morir feliz. Poco despu\u00e9s de haberte contemplado un momento, expiraba dulcemente. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1, pues, la dicha de poseerte eternamente, cuando unos instantes tan breves bastaron para compensar la espera de una larga vida?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Salvador de nuestras almas! si tan plenamente feliz se siente el anciano por haberte visto s\u00f3lo una vez \u00bfqu\u00e9 sentimientos deber\u00e1n ser los nuestros, despu\u00e9s de haber sido testigos de la consumaci\u00f3n de tu sacrificio?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCon qu\u00e9 te pagaremos, oh divino Ni\u00f1o? Desde esta primera ofrenda llevas ya contigo todo el caudal de amor que ha de consumar la segunda. \u00bfQu\u00e9 podremos hacer, sino ofrecernos ya a ti desde este d\u00eda y para siempre? Con mayor plenitud que te diste a Sime\u00f3n, te das a nosotros en tu Sacramento. \u00a1Lib\u00e9rtanos tambi\u00e9n a nosotros, oh Emmanuel! rompe nuestras cadenas; danos la Paz de que eres portador; inaugura para nosotros una nueva vida, como lo hiciste para el anciano. Durante esta cuarentena, y para imitar tus ejemplos y unirnos a ti, hemos tratado de crear en nosotros la humildad y la sencillez infantil que nos recomendaste; ay\u00fadanos ahora en el desarrollo de la vida espiritual, para que como t\u00fa, crezcamos en edad y en sabidur\u00eda, delante de Dios y de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Mar\u00eda la m\u00e1s pura de las V\u00edrgenes y la m\u00e1s dichosa de las madres! Hija de reyes \u00a1cu\u00e1n graciosos son tu pasos y bellos tus andares cuando subes las gradas del Templo, con tu preciosa carga! \u00a1Cu\u00e1n gozoso llevas tu maternal coraz\u00f3n, y cu\u00e1n humilde, cuando vas a ofrecer al Eterno a su Hijo que es tambi\u00e9n tuyo! Y \u00a1c\u00f3mo te alegras, a la vista de esas madres israelitas que llevan tambi\u00e9n ante el Se\u00f1or a sus hijos, pensando que esa nueva generaci\u00f3n ha de ver con sus ojos al Salvador que t\u00fa llevas! \u00a1Qu\u00e9 bendici\u00f3n para aquellos reci\u00e9n nacidos el poder ser ofrecidos al mismo tiempo que Jes\u00fas! \u00a1Qu\u00e9 felicidad la de esas madres, al ser purificadas en tu santa compa\u00f1\u00eda! Y si se estremece el Templo al ver entrar en su recinto al Dios a cuya honra est\u00e1 edificado, su gozo no es menor al sentir dentro de sus muros a la m\u00e1s perfecta de las criaturas, a la \u00fanica hija de Eva que no conoci\u00f3 el pecado, a la Virgen fecunda, a la Madre de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, mientras guardas fielmente, oh Mar\u00eda, los secretos del Eterno, confundida entre la multitud de hijas de Jud\u00e1, se dirige hacia ti el santo anciano, y tu coraz\u00f3n se da cuenta de que el Esp\u00edritu Santo se lo ha revelado todo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Con cu\u00e1nta emoci\u00f3n depositas un momento entre sus brazos al Dios que sostiene a la naturaleza entera, y que se digna ser el consuelo de Israel! \u00a1Con qu\u00e9 bondad acoges a la piadosa Ana! Las palabras de los dos ancianos que ensalzan la fidelidad del Se\u00f1or a sus promesas, la grandeza del que ha nacido de ti, la Luz que va a difundir este Sol divino sobre todas las naciones, hacen que tu coraz\u00f3n se estremezca. La dicha de o\u00edr glorificar al Dios, a quien tu llamas Hijo, porque lo es realmente, te emociona de gozo y agradecimiento; pero \u00bfy las palabras, oh Mar\u00eda, que pronunci\u00f3 el anciano al devolverte a tu Hijo? \u00a1Qu\u00e9 s\u00fabito y terrible fr\u00edo viene a helar repentinamente tu coraz\u00f3n! El filo de la espada lo ha atravesado de parte a parte. Ya no podr\u00e1s contemplar sino a trav\u00e9s de las l\u00e1grimas, a ese Hijo que ahora miras con tan dulce alegr\u00eda. Porque ser\u00e1 objeto de contradicci\u00f3n, y las heridas que \u00c9l reciba traspasar\u00e1n tu alma. Oh Mar\u00eda, un d\u00eda cesar\u00e1 de correr la sangre de las v\u00edctimas, que ahora inunda al Templo; pero, ser\u00e1 al ser reemplazada por la sangre de ese Ni\u00f1o que tienes entre tus brazos. Pecadores somos \u00a1oh Madre antes tan feliz, y ahora tan angustiada! Nuestros pecados son los que as\u00ed han mudado tu alegr\u00eda en tristeza. Perd\u00f3nanos \u00a1oh Madre! permite que te acompa\u00f1emos mientras bajas las gradas del Templo. Estamos ciertos de que no nos maldices; sabemos que nos amas, porque tu Hijo tambi\u00e9n nos ama. \u00c1manos, pues, siempre, oh Mar\u00eda, intercede por nosotros junto al Emmanuel. Haz que conservemos los frutos de esta sagrada cuarentena. Haz que no abandonemos nunca al Ni\u00f1o que ser\u00e1 pronto un hombre; que seamos d\u00f3ciles a la voz de este Doctor de nuestras almas, adheridos como verdaderos disc\u00edpulos a este amante Maestro, fieles como t\u00fa en seguirle por todas partes, hasta el pie de esa cruz que ya ves en lontananza.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Los m\u00e1s antiguos Martirologios y Calendarios del Occidente se\u00f1alan esta fiesta con el t\u00edtulo que hoy tiene; lejos de oscurecerse la gloria del Hijo por los honores que la Iglesia concede a la Madre, m\u00e1s &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-purificacion-de-la-santisima-virgen-maria\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[80,28,27,59,11,20,42,29,106,19,81,105,53],"class_list":["post-183","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-adoracion","tag-contemplacion","tag-corredencion","tag-gloria-de-dios","tag-intercesion","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-misterios-sagrados","tag-ofrecimiento","tag-paz","tag-presencia-de-dios","tag-sma-virgen-maria","tag-union-con-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-2X","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=183"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":185,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183\/revisions\/185"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}