{"id":194,"date":"2022-02-05T07:30:00","date_gmt":"2022-02-05T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=194"},"modified":"2022-01-30T19:37:26","modified_gmt":"2022-01-30T22:37:26","slug":"santa-agueda-virgen-y-martir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/santa-agueda-virgen-y-martir\/","title":{"rendered":"Santa \u00c1gueda, Virgen y M\u00e1rtir"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\" id=\"publicado-por-servus-cordis-iesu\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Santa-Agueda-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"249\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Santa-Agueda-01.jpg?resize=249%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-195\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Santa-Agueda-01.jpg?w=249&amp;ssl=1 249w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/bl-Santa-Agueda-01.jpg?resize=149%2C300&amp;ssl=1 149w\" sizes=\"auto, (max-width: 249px) 100vw, 249px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La Santa Madre Iglesia propone hoy a nuestra veneraci\u00f3n a la virgen siciliana Santa \u00c1gueda. Las santas tristezas del ciclo lit\u00fargico en que nos hallamos no han de substraer nada a los homenajes que le son debidos. Cantando sus alabanzas, contemplaremos tambi\u00e9n sus ejemplos; y ella, desde el cielo, nos mirar\u00e1 sonriente y nos animar\u00e1 a proseguir por el camino \u00fanico que puede conducirnos a Aquel a quien ella sigui\u00f3 hasta el fin en este mundo y con el que ahora reina eternamente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1gueda naci\u00f3 en Catania o seg\u00fan piensan otros en Palermo. Sabemos por San Metodio de Constantinopla que era de familia cristiana y que para salvaguardar su virginidad tuvo que sufrir muchos ataques y a\u00fan el martirio. Sin embargo, hoy d\u00eda no poseemos ning\u00fan documento contempor\u00e1neo ni sobre su vida, ni sobre su martirio del que, incluso la fecha, nos es desconocida. Pronto se extendi\u00f3 su culto por causa de la eficacia milagrosa de su velo contra las erupciones del Etna y de all\u00ed se propag\u00f3 a toda la Iglesia. Su nombre fue incluido por San Gregorio Magno en el Canon de la Misa y en el siglo X se compuso un oficio propio en su honor.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>\u00a1Oh \u00c1gueda! \u00a1Qu\u00e9 bellos son tus laureles! \u00a1Mas qu\u00e9 largos y crueles fueron los combates en los cuales los obtuviste! T\u00fa has vencido; has salvado intacta la fe y tu virginidad; pero tu sangre ha enrojecido la arena y tus heridas dan testimonio a los ojos de los mismos \u00e1ngeles, de tu heroico valor en la guarda de fidelidad al Salvador. La Iglesia entera te saluda hoy \u00a1oh virgen m\u00e1rtir! Sabe ella que la dicha de que hoy gozas entre los bienaventurados no te hace indiferente para con sus necesidades y que t\u00fa no la olvidas. Eres nuestra hermana; s\u00e9 tambi\u00e9n nuestra madre. Mucho tiempo ha que, dejando las ligaduras de tu cuerpo mortal, despu\u00e9s de haberlo santificado con la pureza y el sufrimiento, volaste a la mansi\u00f3n de la eterna paz; pero \u00a1ay! la guerra entre el esp\u00edritu y la carne contin\u00faa aqu\u00ed abajo hasta hoy y continuar\u00e1 siempre. Asiste, pues, a tus hermanos; reanima en sus corazones la llama del fuego sagrado que el mundo y las pasiones tratan de extinguir. En estos d\u00edas, todo cristiano debe pensar en fortalecerse en las aguas salut\u00edferas de la compunci\u00f3n; aviva en todos el esp\u00edritu de temor de Dios, que vele sobre los desvar\u00edos de la naturaleza corrompida; el esp\u00edritu de penitencia que repare las culpas que por nuestra flaqueza hayamos cometido, y el amor que endulce el yugo, y asegure la perseverancia. Muchas veces, vuestro velo virginal, expuesto ante los torrentes de lava que descend\u00edan del Etna, los detuvo en su curso arrasador a la vista de un pueblo entero; op\u00f3n t\u00fa, en este tiempo, la poderosa influencia de tus inocentes oraciones a esta marea corruptora, que cunde ya sobre nosotros y amenaza rebajar nuestras costumbres al nivel de las del paganismo. El tiempo apremia, \u00a1oh \u00c1gueda! socorre a las naciones infectadas con el veneno de una literatura infame; aparta esta copa venenosa de los labios de aquellos que a\u00fan no la han gustado; arr\u00e1ncala de las manos de los que en ella han encontrado la muerte. Perd\u00f3nanos el bald\u00f3n de ver el triunfo del sensualismo, que se apresura a devorar el mundo y frustra los malignos designios que el infierno tiene concebidos sobre la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu La Santa Madre Iglesia propone hoy a nuestra veneraci\u00f3n a la virgen siciliana Santa \u00c1gueda. 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