{"id":216,"date":"2022-02-12T07:30:00","date_gmt":"2022-02-12T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=216"},"modified":"2022-02-08T20:12:03","modified_gmt":"2022-02-08T23:12:03","slug":"santa-bernardita-la-vidente-de-lourdes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/santa-bernardita-la-vidente-de-lourdes\/","title":{"rendered":"Santa Bernardita, la vidente de Lourdes"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\" id=\"publicado-por-servus-cordis-iesu\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Santa-Bernardita-03.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"341\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Santa-Bernardita-03.jpg?resize=341%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-217\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Santa-Bernardita-03.jpg?w=341&amp;ssl=1 341w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Santa-Bernardita-03.jpg?resize=205%2C300&amp;ssl=1 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 341px) 100vw, 341px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Queriendo ilustrar de manera maravillosa la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de P\u00edo IX, que la declaraba Inmaculada en su Concepci\u00f3n, se apareci\u00f3 en un siglo materialista infatuado por su ciencia, a la hija de unos sencillos molineros, pastorcita ignorante de la comarca de Bigorre, que no ten\u00eda m\u00e1s conocimientos cient\u00edficos que los rudimentos del catecismo, y le dijo: \u201cYo soy la Inmaculada Concepci\u00f3n\u201d. Desde el d\u00eda 2 de febrero al 16 de julio de 1858, Bernardita Soubirous, a los catorce a\u00f1os, tuvo la dicha de contemplar dieciocho veces la belleza incomparable de la Reina del cielo. Lo \u00fanico que Mar\u00eda le autoriz\u00f3 comunicarnos de sus \u00e9xtasis, oraciones y conversaciones, se reduce a estas dos palabras: \u00a1Oraci\u00f3n! \u00a1Penitencia!. El Se\u00f1or vino a la tierra no s\u00f3lo para multiplicar los milagros a su paso, sino para llamar a los hombres a la penitencia y rescatarles con su sangre. Y ahora nuestra Se\u00f1ora se aparece en Lourdes, no para hacer brotar bajo las manos de su confidente la fuente que curar\u00e1 a tantos enfermos, sino para hacer al mundo una llamada apremiante a la penitencia y a la oraci\u00f3n, y si pide que se la levante una capilla y que se venga all\u00ed en procesi\u00f3n, es para hacer bajar con abundancia sobre las almas los beneficios de la Redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, en el silencio del claustro, Bernardita continu\u00f3 proclamando su mensaje no tanto con sus palabras, como con su vida de oraci\u00f3n, de sacrificio y de amor tiern\u00edsimo para con Nuestra Se\u00f1ora. \u201cOh Jes\u00fas, oh Mar\u00eda -dec\u00eda- haced que todo mi consuelo en este mundo consista en amaros y sufrir por los pecadores. Que yo misma sea un crucifijo viviente, transformada en Jes\u00fas&#8230; Tengo que ser v\u00edctima\u2026 Llevar\u00e9 con valent\u00eda y generosidad la cruz oculta en mi oraci\u00f3n. Mi ocupaci\u00f3n es sufrir&#8230;\u201d. Humillaciones, incomprensiones, enfermedades fueron acogidas por ella como los medios m\u00e1s eficaces para obtener la conversi\u00f3n de los pecadores. Todas sus fervientes y continuas oraciones y las Ave Mar\u00edas incontables que rezaba, todas ped\u00edan el mismo favor: \u201cPuesto que no s\u00e9 nada -dec\u00eda humildemente- puedo, por lo menos, rezar el rosario y amar a Dios con todo mi coraz\u00f3n\u201d y adem\u00e1s: \u201c\u00a1Ha recomendado tanto la Sant\u00edsima Virgen rogar por los pecadores!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la \u00faltima Semana Santa que pas\u00f3 sobre la tierra, uni\u00f3 sus sufrimientos y su oraci\u00f3n a los del Salvador del mundo: \u201cJes\u00fas conc\u00e9deme, por favor el pan de la paciencia para soportar las penas que sufre mi coraz\u00f3n. \u00bfJes\u00fas, quieres crucificarme? \u00a1Fiat!\u201d. Las campanas doblaron a gloria de Resurrecci\u00f3n&#8230;, y el mi\u00e9rcoles de Pascua, por la ma\u00f1ana, rezaba su \u00faltima oraci\u00f3n, con los labios sobre el crucifijo: \u201cDios m\u00edo, te amo con todo el coraz\u00f3n, con toda el alma, con todas las fuerzas&#8230;\u201d. Y unos momentos despu\u00e9s del \u00faltimo saludo a Mar\u00eda: \u201cSanta Mar\u00eda, Madre de Dios, ruega por m\u00ed, pobre pecadora\u201d. Y Santa Bernardita subi\u00f3 al cielo al acabar su Ave Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Bernardita, cuando te buscaban los visitantes, mientras viv\u00edas se les dec\u00eda: \u201cMirad, es la m\u00e1s peque\u00f1a\u201d. Y ahora ha llegado a ser muy grande y en ti se cumple de modo perfecto aquella palabra del Evangelio. \u201cEl que se humilla ser\u00e1 ensalzado\u201d. El Se\u00f1or ha hecho contigo lo que en otro tiempo hizo con la Virgen, que se te apareci\u00f3 en Lourdes, ha mirado con complacencia tu humildad y peque\u00f1ez y todas las generaciones te proclamar\u00e1n bienaventurada. Cuando tuviste el honor de ser canonizada, el 8 de diciembre de 1933, P\u00edo XI invit\u00f3 a todos los cristianos a seguir tus huellas sant\u00edsimas, imitar tu vida y tu humildad, tu fe y tu caridad ardiente. Haz que amemos como t\u00fa \u201ctodo lo peque\u00f1o\u201d y busquemos sin cesar el silencio y el olvido, la abnegaci\u00f3n y la obediencia que nos ganar\u00e1n las complacencias del Alt\u00edsimo. Respondiste con fidelidad a las inspiraciones del cielo; alc\u00e1nzanos con tus oraciones y tus m\u00e9ritos, que respondamos con generosidad a la gracia de Dios, que nos llama a un estado m\u00e1s perfecto, m\u00e1s santo. Si no nos es posible rivalizar contigo en la pureza de vida, intentaremos, al menos, tener un celo semejante para hacer penitencia, cada uno seg\u00fan su condici\u00f3n. Finalmente, haz que amemos a la Sant\u00edsima Virgen como la amaste t\u00fa. No s\u00f3lo nos alegramos cuando te honramos porque eres una gran santa, sino tambi\u00e9n porque tu tiempo es el tiempo de la Inmaculada. \u201cMir\u00e9 a la Sant\u00edsima Virgen todo lo que pude\u201d, dec\u00edas t\u00fa. Oh si pudi\u00e9semos contemplarla con toda nuestra atenci\u00f3n y con todo nuestro amor, como t\u00fa en Massabielle, y poco tiempo despu\u00e9s en su altar de Nevers. No pretendemos ser honrados con una aparici\u00f3n pero cuando leemos el Evangelio, cuando meditamos cada d\u00eda los misterios del Rosario, cuando guardamos nuestros corazones puros, tratamos con la Sant\u00edsima Virgen desde aqu\u00ed abajo y ansiamos ir a contemplar su belleza en el cielo. Como en Lourdes, Nuestra Se\u00f1ora est\u00e1 cerca de nosotros, \u201catrayente, sonriente, mir\u00e1ndonos como una madre mira a sus hijos\u201d. Ruega, oh Santa Bernardita, ruega para que no entristezcamos su mirada bondadosa. \u201cNos hace una se\u00f1al para que nos acerquemos&#8230;\u201d. Su gesto maternal nos atrae, pero, al\u00e1rganos la mano y ll\u00e9vanos t\u00fa misma a la Inmaculada.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Queriendo ilustrar de manera maravillosa la definici\u00f3n dogm\u00e1tica de P\u00edo IX, que la declaraba Inmaculada en su Concepci\u00f3n, se apareci\u00f3 en un siglo materialista infatuado por su ciencia, a la hija de unos sencillos molineros, &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/santa-bernardita-la-vidente-de-lourdes\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[99,98,28,118,43,21,89,11,29,104,121,120,16,3,36,105,53,38],"class_list":["post-216","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-abnegacion","tag-cielo","tag-contemplacion","tag-dogmas","tag-ejemplo","tag-fe","tag-fidelidad","tag-intercesion","tag-misterios-sagrados","tag-oracion","tag-paciencia","tag-penitencia","tag-pruebas","tag-santidad","tag-santos","tag-sma-virgen-maria","tag-union-con-dios","tag-virtudes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-3u","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/216","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=216"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/216\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":218,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/216\/revisions\/218"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}