{"id":225,"date":"2022-02-15T07:30:00","date_gmt":"2022-02-15T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=225"},"modified":"2022-02-11T20:13:04","modified_gmt":"2022-02-11T23:13:04","slug":"la-vocacion-sacerdotal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-vocacion-sacerdotal\/","title":{"rendered":"La vocaci\u00f3n Sacerdotal"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\" id=\"publicado-por-servus-cordis-iesu\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-64.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"333\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-64.jpg?resize=333%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-226\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-64.jpg?w=333&amp;ssl=1 333w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-64.jpg?resize=200%2C300&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 333px) 100vw, 333px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La vocaci\u00f3n sacerdotal puede definirse como \u201cel acto por el cual Dios llama a aquellos que ha elegido desde toda la eternidad, para recibir el sacramento del Orden sagrado, es decir, para abnegarse e inmolarse por la salvaci\u00f3n de las almas\u201d. Estos elegidos los saca Dios de todas partes, de todas las condiciones y clases sociales; esto es, de entre los ricos y de entre los pobres, de entre los letrados y de entre los ignorantes, de entre los inocentes y santos y de entre los pecadores&#8230;&nbsp;<em>\u201cConsiderad, hermanos, qui\u00e9nes hab\u00e9is sido llamados. Que no hay entre vosotros muchos sabios seg\u00fan la carne, no muchos poderosos, no muchos nobles; antes lo necio del mundo se escogi\u00f3 Dios, para confundir a los sabios&#8230;\u201d&nbsp;<\/em>(1 Cor 1, 26).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Las \u00fanicas condiciones que se les exigen son las que reclama la Iglesia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba Quererlo por un motivo recto. Esto es, no se debe aspirar al sacerdocio por razones interesadas, por lucro personal o familiar, por conseguir una mejor posici\u00f3n social; sino que hay que apuntar a \u00e9l por un motivo sobrenatural, inspirado por la gracia. Ense\u00f1a el Catecismo de Trento:&nbsp;<em>\u201cA nadie se ha de imponer temerariamente la carga de funciones tan elevadas. Nadie se arrogue esta dignidad si no es llamado por Dios (Heb. 5, 4), esto es, si no ha sido llamado por los ministros leg\u00edtimos de la Iglesia; no habiendo nada m\u00e1s pernicioso para la Iglesia que los temerarios que se atreven a apropiarse por s\u00ed mismos este ministerio. Por eso, s\u00f3lo entran por la puerta de la Iglesia a estas elevadas funciones quienes abrazan este g\u00e9nero de vida proponi\u00e9ndose servir la honra de Dios. Pero entran a este ministerio por otra parte, como ladrones, no siendo llamados por la Iglesia, quienes se proponen un fin indigno, como su comodidad e inter\u00e9s, o el deseo de honores y la ambici\u00f3n de riquezas o de beneficios. Esos tales, que se apacientan a s\u00ed mismos y no a sus reba\u00f1os (Ez. 34, 2 y 8), son llamados mercenarios por nuestro Se\u00f1or (Jn. 10 12), y no sacar\u00e1n del Sacerdocio sino lo que sac\u00f3 Judas de su dignidad en el Apostolado, a saber, la eterna condenaci\u00f3n\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>2\u00ba Tener las debidas aptitudes. De orden moral: gozar de buena reputaci\u00f3n, esto es, tener buenas costumbres. De orden intelectual: tener la capacidad suficiente para llevar adelante los estudios eclesi\u00e1sticos.&nbsp;<em>\u201cEn cuanto a los que son aptos para recibir este Sacramento &#8211;<\/em>sigue diciendo el Catecismo de Trento<em>-, hay que elegirlos con especial\u00edsimo cuidado, pues este sacramento no se ordena s\u00f3lo a la santificaci\u00f3n personal de quien lo recibe, como los otros seis, sino al servicio de la Iglesia y a la santificaci\u00f3n de todos. Y as\u00ed, se requiere en el Ordenando: Santidad de vida y de costumbres, por estar obligado a dar a los dem\u00e1s ejemplo brillante de virtud y de inocencia. Ciencia necesaria; pues el sacerdote ha de poseer el conocimiento que es necesario para el uso y administraci\u00f3n de los sacramentos, que es uno de sus cargos, y para llevar al pueblo a la salvaci\u00f3n eterna, que es el segundo de sus cargos, instruy\u00e9ndolo en las cosas necesarias para salvarse, como son los misterios de la fe cristiana y los preceptos de la Ley de Dios, excit\u00e1ndolo a obras de virtud y de devoci\u00f3n, y apart\u00e1ndolo de los vicios\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De donde se deduce que, por una parte, no se requiere para la vocaci\u00f3n sacerdotal ning\u00fan atractivo sensible, ning\u00fan suspiro interior, ninguna inspiraci\u00f3n o sensaci\u00f3n interior&#8230; Basta quererlo sinceramente:&nbsp;<em>\u201cSi quieres ser perfecto&nbsp;<\/em>&#8211; dijo Nuestro Se\u00f1or al joven rico-,&nbsp;<em>ven y s\u00edgueme\u201d<\/em>. Mas, por otra parte, querer una cosa tan loca a los ojos del mundo es un efecto espectacular y cierto de la gracia de Dios; y esta gracia de Dios, que \u201crealiza en nosotros el querer y el obrar\u201d, es la gracia de la vocaci\u00f3n. \u00bfQuieres servir a Dios en el don total?&#8230; Entonces, tienes la vocaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Seminario Internacional Nuestra Se\u00f1ora Corredentora,&nbsp;<em>Hojitas de Fe n\u00ba 36<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu La vocaci\u00f3n sacerdotal puede definirse como \u201cel acto por el cual Dios llama a aquellos que ha elegido desde toda la eternidad, para recibir el sacramento del Orden sagrado, es decir, para abnegarse e inmolarse &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-vocacion-sacerdotal\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[99,39,123,45,8,57,122,71,3,95,64],"class_list":["post-225","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-abnegacion","tag-apostolado","tag-catecismo","tag-discernimiento","tag-gracia-de-dios","tag-magisterio-de-la-iglesia","tag-sacerdocio","tag-sacramentos","tag-santidad","tag-vocacion","tag-voluntad-de-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-3D","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/225","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=225"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/225\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":227,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/225\/revisions\/227"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=225"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=225"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=225"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}