{"id":240,"date":"2022-02-20T07:30:00","date_gmt":"2022-02-20T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=240"},"modified":"2022-02-13T18:36:06","modified_gmt":"2022-02-13T21:36:06","slug":"domingo-de-sexagesima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-de-sexagesima\/","title":{"rendered":"Domingo de Sexag\u00e9sima"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\" id=\"publicado-por-servus-cordis-iesu\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-66.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-66.jpg?resize=500%2C281&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-241\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-66.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-Misa-Tridentina-66.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La Iglesia en la Semana de la Septuag\u00e9sima toma por asunto de los oficios la historia de la creaci\u00f3n y de la ca\u00edda del primer hombre, y en la de la Sexag\u00e9sima ha elegido en la Escritura la historia de la reparaci\u00f3n del g\u00e9nero humano despu\u00e9s del diluvio. La primera contiene la historia del G\u00e9nesis desde Ad\u00e1n hasta No\u00e9, y esta desde No\u00e9 hasta Abrah\u00e1n comprende la segunda edad del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La Ep\u00edstola de la misa no es otra cosa que la historia o descripci\u00f3n que el mismo san Pablo hace a los corintios de sus trabajos evang\u00e9licos, de sus sufrimientos, de su arrebatamiento al tercer cielo, de sus tentaciones, y de todo lo que ha cre\u00eddo que conven\u00eda decir de s\u00ed para oponerlo a la vanidad de los falsos ap\u00f3stoles, que no omit\u00edan nada para hacerse valer y para desacreditar a san Pablo entre los corintios. (P. Jean Croisset,&nbsp;<em>El a\u00f1o cristiano<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>El Evangelio es de san Lucas, y contiene la par\u00e1bola del sembrador, de cuya semilla se malograron las tres partes, y la cuarta se logr\u00f3 y dio tal fruto, que recuper\u00f3 en ella lo perdido.<\/p>\n\n\n\n<p>1\u00ba Considera que, como dicen san Cris\u00f3stomo y Beda, el sembrador de quien se habla aqu\u00ed es el Hijo de Dios, que baj\u00f3 del cielo a la tierra, a sembrarla y enriquecerla con sus dones. Mira a la tierra seca, \u00e1rida y sin fruto, y al Hijo de Dios que la trueca en para\u00edso con la semilla de la divina palabra, y agrad\u00e9cele porque se ha dignado de hacer al mundo esta merced, y p\u00eddele que no se olvide de ti, ni deje seco y sin fruto tu coraz\u00f3n, sino que le riegue con el agua de su gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>2\u00ba Considera lo que dice el Salvador, que la palabra de Dios es semilla, no solo por el fruto que da a las almas, sino porque la semilla se siembra en oto\u00f1o y da fruto en el verano: no te congojes si no sintieres luego el fruto de la palabra de Dios, mas gu\u00e1rdala y abr\u00edgala en tu coraz\u00f3n, que a su tiempo te dar\u00e1 cuando Dios fuere servido; ni desesperes tampoco de tus pr\u00f3jimos, si no los vieres tan aprovechados con los sermones como debieran; mas espera con paciencia en la bondad del Se\u00f1or, y ru\u00e9gale que env\u00ede sobre todos el riego de su divina gracia.<\/p>\n\n\n\n<p>3\u00ba Considera lo que dice Cristo, que la palabra de Dios es semilla propia suya, porque como dice san Gregorio, ahora se siembre por manos de los profetas, ahora por manos de los ap\u00f3stoles o predicadores, confesores o superiores, siempre es suya, y se ha de o\u00edr y recibir como si saliera de su boca, en que aprender\u00e1s la estima que debes tener de la palabra de Dios y de los que la predican, y c\u00f3mo la debes o\u00edr y obedecer. Considera con qu\u00e9 atenci\u00f3n y respeto oyeras a Cristo, y c\u00f3mo le obedecieras en cuanto te mandara, y piensa que de la misma manera debes o\u00edr a los predicadores y padres espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p>4\u00ba Pondera lo que advierte el sagrado Evangelista: conviene a saber, que predicando este serm\u00f3n Cristo clamaba con vivo sentimiento, porque de cuatro partes de la semilla se malograban tres, y sola una daba fruto. Entra dentro de ti mismo, y mira cu\u00e1ntas partes se han perdido de la semilla que Dios ha sembrado en tu alma ya de sermones, ya de inspiraciones, ya de buenos consejos, ya de ejemplos santos de tus pr\u00f3jimos, y hallar\u00e1s que de cien partes apenas se ha logrado una. \u00bfPues qu\u00e9 sentimiento ser\u00e1 el del Se\u00f1or viendo en ti perdida tan grande parte de la semilla de su palabra? Mira qu\u00e9 cuenta dar\u00e1s a Dios de estas perlas preciosas, con que otros han granjeado en poco tiempo grandes colmos de merecimientos, y t\u00fa en tantos a\u00f1os te hallas m\u00e1s pobre que al principio. Clama al Se\u00f1or, y p\u00eddele que te perdone, y que pues \u00c9l da la semilla, el logro y el fruto, que tenga piedad de ti, y te d\u00e9 su santo Esp\u00edritu para lograr su divina palabra, obrando con ella sin que se pierda en ti el fruto que su Divina Majestad desea. (P. Alonso de Andrade,&nbsp;<em>Meditaciones diarias de los misterios de nuestra fe<\/em>)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu La Iglesia en la Semana de la Septuag\u00e9sima toma por asunto de los oficios la historia de la creaci\u00f3n y de la ca\u00edda del primer hombre, y en la de la Sexag\u00e9sima ha elegido en &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-de-sexagesima\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[110,65,8,125,5,20,42,102,121,52,36,109,38],"class_list":["post-240","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-don-de-dios","tag-evangelio","tag-gracia-de-dios","tag-gratitud","tag-iglesia","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-n-s-jesucristo","tag-paciencia","tag-sagrada-escritura","tag-santos","tag-vida-interior","tag-virtudes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-3S","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=240"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":242,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/240\/revisions\/242"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=240"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=240"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=240"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}