{"id":291,"date":"2022-03-07T07:30:00","date_gmt":"2022-03-07T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=291"},"modified":"2022-02-25T20:06:10","modified_gmt":"2022-02-25T23:06:10","slug":"el-doctor-angelico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-doctor-angelico\/","title":{"rendered":"El Doctor Ang\u00e9lico"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-San-Pio-V-08.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"256\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-San-Pio-V-08.jpg?resize=256%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-292\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-San-Pio-V-08.jpg?w=256&amp;ssl=1 256w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/02\/bl-San-Pio-V-08.jpg?resize=154%2C300&amp;ssl=1 154w\" sizes=\"auto, (max-width: 256px) 100vw, 256px\" \/><\/a><figcaption><em>Santo Tom\u00e1s de Aquino, junto a los Dominicos san P\u00edo V, Papa y san Pedro de Verona, m\u00e1rtir<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Saludemos hoy a uno de los mayores int\u00e9rpretes de la verdad divina. La Iglesia le ha dado a luz muchos siglos despu\u00e9s del tiempo de los Ap\u00f3stoles, mucho despu\u00e9s que la voz de Ambrosio, de Agust\u00edn, de Jer\u00f3nimo, y Gregorio se hubiese esfumado en el tiempo; pero Santo Tom\u00e1s ha probado que el seno de la Madre com\u00fan es siempre fecundo y \u00e9sta, rebosando de gozo por haberlo dado a luz, le ha llamado el doctor Ang\u00e9lico. As\u00ed, pues, dirijamos nuestros ojos a los coros de los \u00e1ngeles, que es donde le debemos buscar, porque su noble y pura inteligencia le asocia a los querubines del cielo; as\u00ed como la ternura de Buenaventura, su \u00e9mulo y amigo, introduce al disc\u00edpulo de San Francisco en los coros de los Serafines.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-social-links aligncenter is-layout-flex wp-block-social-links-is-layout-flex\">\n\n\n\n\n\n<\/ul>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>La gloria de Tom\u00e1s de Aquino es gloria de toda la humanidad, por la mera raz\u00f3n de que es uno de sus m\u00e1s grandes genios; es gloria de la Iglesia, pues sus escritos han expuesto la doctrina con tal clarividencia y precisi\u00f3n nunca alcanzadas por doctor alguno; es en fin, gloria del mismo Cristo, que le felicit\u00f3 por haber explicado tan dignamente sus misterios. En estos d\u00edas que deben llevarnos a Dios, la mayor necesidad de nuestra alma es conocerle, as\u00ed como nuestra mayor desdicha fue no haberle conocido bastante. Pidamos a Santo Tom\u00e1s esta \u201cluz clara que convierte las almas, esa doctrina que proporciona la sabidur\u00eda a los mismos ni\u00f1os, que hace rebosar de alegr\u00eda los corazones e ilumina los ojos\u201d. As\u00ed podremos ver la vanidad de todo lo que no es Dios, la justicia de sus preceptos, la maldad de nuestros pecados, la bondad infinita que acoger\u00e1 nuestro arrepentimiento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gloria a ti lumbrera del mundo; t\u00fa has recibido los rayos del sol de justicia y los has esparcido por toda la tierra. Esos tus ojos l\u00edmpidos han contemplado la verdad y en ti se ha cumplido la palabra que dice:&nbsp;<em>Bienaventurados los puros de coraz\u00f3n, porque ellos ver\u00e1n a Dios<\/em>. Vencedor en la lucha contra la carne, ha sido digno de obtener las delicias del esp\u00edritu; y el Salvador, admirado por los encantos que encerraba tu alma angelical, ha tenido a gala escogerte para celebrar en la Iglesia el Sacramento de su amor; la ciencia no ha podido absorber en ti el manantial de tu humildad; para buscar la verdad usaste siempre, como arma segura, la oraci\u00f3n; y despu\u00e9s de tanto trabajo, la \u00fanica recompensa que anhelabas era poseer a Dios, a quien tanto amaba tu coraz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tu vida mortal fue interrumpida a medio camino, y as\u00ed, dejaste sin acabar tu mejor obra de doctrina; pero, no obstante eso, brillas todav\u00eda como nadie en la Iglesia de Dios. As\u00edstela en los combates contra el error. Ella se alegra de poder apoyarse en tus ense\u00f1anzas, pues est\u00e1 convencida de que nadie conoci\u00f3 los secretos de su Esposo tan \u00edntimamente como t\u00fa. Fortalece, ilumina la fe de los creyentes en estos tiempos en que&nbsp;<em>las verdades se hallan como obscurecidas entre los hijos de los hombres<\/em>. Confunde la audacia de esos esp\u00edritus vanos que creen saber algo, y que se aprovechan del embotamiento general de las inteligencias para usurpar, en la nulidad de su saber, el papel de doctores. Todo es tinieblas en derredor nuestro; en todas partes reina la confusi\u00f3n; haz que volvamos a esa tu doctrina que por su sencillez es la vida del esp\u00edritu y la alegr\u00eda del coraz\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Cuaresma debe ver a los hijos de la Iglesia disponerse a hacer las paces con el Se\u00f1or su Dios; haznos ver claramente esa soberana santidad ofendida por nuestros pecados; que comprendamos lo deplorable del estado de un alma que ha roto las relaciones con la justicia eterna. Horrorizados a la vista de las manchas que nos cubren, aspiraremos a purificar nuestros corazones en la sangre del Cordero inmaculado, y a reparar nuestras faltas con obras dignas de penitencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Saludemos hoy a uno de los mayores int\u00e9rpretes de la verdad divina. 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