{"id":306,"date":"2022-03-12T07:30:00","date_gmt":"2022-03-12T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=306"},"modified":"2022-03-01T20:22:23","modified_gmt":"2022-03-01T23:22:23","slug":"magnos-doctores-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/magnos-doctores-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"Magnos Doctores de la Iglesia"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-San-Gregorio-I-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"251\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-San-Gregorio-I-01.jpg?resize=500%2C251&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-307\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-San-Gregorio-I-01.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-San-Gregorio-I-01.jpg?resize=300%2C151&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><figcaption><em>Los Santos Papas Gregorio I y Le\u00f3n I<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">San Gregorio, Padre del pueblo cristiano, vicario tanto de la caridad como de la autoridad de Cristo, Pastor vigilante, el pueblo cristiano a quien con tanta fidelidad has amado y servido se dirige a ti con toda confianza. Ya que nunca has olvidado a tu querida grey escucha hoy su oraci\u00f3n. Protege y dirige al Sumo Pont\u00edfice que hace las veces de Pedro y las tuyas; dale luces en sus consejos y fortifica su voluntad. Bendice a toda la jerarqu\u00eda que te debe tan buenos preceptos y tan admirables ejemplos. Ay\u00fadales para que mantengan inviolable el dep\u00f3sito de la fe; ay\u00fadales en sus esfuerzos por restablecer la disciplina eclesi\u00e1stica, sin la que todo es desorden y trastorno. Dios te escogi\u00f3 para ordenar el culto, la sagrada liturgia, en el pueblo cristiano; intercede para que de nuevo se vuelva a esta manera de oraci\u00f3n que se ha olvidado casi por completo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Viste el comienzo del cisma que desgarr\u00f3 el oriente de la comunidad cat\u00f3lica. Poco despu\u00e9s, por desgracia, Bizancio consum\u00f3 la ruptura; como castigo de su crimen qued\u00f3 reducida a la esclavitud y todav\u00eda esta infiel Jerusal\u00e9n no ha reconocido la causa de sus desventuras. Pont\u00edfice santo, te suplicamos que ya que la justicia tuvo su cumplimiento, la misericordia tambi\u00e9n tenga el suyo; formen el \u00fanico aprisco las ovejas que el cisma alej\u00f3 de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Ruega tambi\u00e9n por toda la grey de los fieles que se entrega a las obras de penitencia en estos d\u00edas de Cuaresma; alcanza para ella la compunci\u00f3n de coraz\u00f3n, el amor a la oraci\u00f3n y el sentido de los misterios divinos. A\u00fan leemos las homil\u00edas que t\u00fa predicaste al pueblo romano en este tiempo de Cuaresma; la justicia y la misericordia de Dios permanecen inmutables; haz que nuestros corazones se conmuevan con el temor y se consuelen por medio de la esperanza. Y puesto que la aspereza de las leyes eclesi\u00e1sticas que prescriben el ayuno y la abstinencia nos espantan con frecuencia, danos \u00e1nimos y reaviva en nuestros corazones el esp\u00edritu de sacrificio; que tu intercesi\u00f3n ante Dios nos alcance la gracia de ser verdaderos penitentes as\u00ed como nos ilustran tus ejemplos y nos sirven de gu\u00eda tus ense\u00f1anzas; para que oigamos de nuevo, con la alegr\u00eda de una conciencia limpia, el&nbsp;<em>Alleluia&nbsp;<\/em>que nos ense\u00f1aste a cantar en la tierra y que esperamos repetir contigo en la eternidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Gloria a ti, Cristo, Le\u00f3n de la tribu de Jud\u00e1, que suscitaste en tu Iglesia un Le\u00f3n para defenderla en los d\u00edas que la fe corr\u00eda riesgo inminente de perderse. Encargaste a Pedro confirmar en ella a sus hermanos; y nosotros hemos visto a san Le\u00f3n, en quien viv\u00eda Pedro, cumplir este oficio con autoridad soberana. Hemos o\u00eddo resonar la voz del Concilio que, acatando la doctrina de Le\u00f3n, proclamaba el beneficio se\u00f1alado que has conferido en estos d\u00edas a tu reba\u00f1o, cuando encargabas a Pedro apacentar tanto las ovejas como los corderos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Le\u00f3n! Has representado con dignidad a Pedro en su c\u00e1tedra. Tu palabra apost\u00f3lica no ces\u00f3 de esparcirse desde ella, siempre verdadera, siempre elocuente y majestuosa. La Iglesia de tu tiempo te honr\u00f3 como maestro de la doctrina, y la Iglesia de siglos posteriores te reconocer\u00e1 como uno de los m\u00e1s sabios doctores que han ense\u00f1ado la palabra divina. Desde lo alto del cielo, donde ahora resides, derrama sobre nosotros la inteligencia del misterio que tuviste la misi\u00f3n de ense\u00f1ar. A los fulgores de tu pluma inspirada, este misterio se esclarece, se revela su armon\u00eda; y la fe se goza al percibir tan claramente el objeto al que se adhiere. Fortifica en nosotros esta fe. Tambi\u00e9n en nuestros tiempos se niega la Encarnaci\u00f3n del Verbo; vindica su gloria, env\u00edanos nuevos doctores.<\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa triunfaste de la barbarie, noble Pont\u00edfice. Atila depuso ante ti las armas. En nuestra \u00e9poca han resucitado nuevos b\u00e1rbaros, los b\u00e1rbaros civilizados que proclaman como ideal de las sociedades aquella que no es cristiana, aquella que, en sus leyes e instituciones, no confiesa a Cristo, Rey de los hombres, a quien fue dado todo poder en el cielo y en la tierra. \u00a1Soc\u00f3rrenos!; pues el mal ha llegado al colmo. Muchos, seducidos, se han pasado a la apostas\u00eda sin pensarlo. Alc\u00e1nzanos que no se extinga por completo en nosotros la luz, que se acabe el esc\u00e1ndalo. Atila era pagano; los modernos utopistas son cristianos, o al menos muchos de ellos quisieran serlo; api\u00e1date de ellos, y no permitas que sean por m\u00e1s tiempo victimas de sus ilusiones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Le\u00f3n!, bendice y sost\u00e9n a tu sucesor en la c\u00e1tedra de Pedro y s\u00e9 en estos d\u00edas el sost\u00e9n de Roma, cuyos santos y eternos destinos celebraste con tanta elocuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Servus Cordis Iesu San Gregorio, Padre del pueblo cristiano, vicario tanto de la caridad como de la autoridad de Cristo, Pastor vigilante, el pueblo cristiano a quien con tanta fidelidad has amado y servido se dirige a ti con toda &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/magnos-doctores-de-la-iglesia\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[79,12,136,41,127,43,51,21,137,92,11,20,104,3,36,38],"class_list":["post-306","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-caridad","tag-celo-santo","tag-cuaresma","tag-deber-de-estado","tag-doctrina-catolica","tag-ejemplo","tag-espiritualidad","tag-fe","tag-iglesia-catolica","tag-imitacion-de-cristo","tag-intercesion","tag-liturgia","tag-oracion","tag-santidad","tag-santos","tag-virtudes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-4W","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=306"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":308,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/306\/revisions\/308"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}