{"id":362,"date":"2022-03-30T07:30:00","date_gmt":"2022-03-30T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=362"},"modified":"2022-03-17T20:15:33","modified_gmt":"2022-03-17T23:15:33","slug":"vida-religiosa-vida-evangelica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/vida-religiosa-vida-evangelica\/","title":{"rendered":"Vida Religiosa, Vida Evang\u00e9lica"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Hermanas-fsspx-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"422\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Hermanas-fsspx-01.jpg?resize=500%2C422&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-363\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Hermanas-fsspx-01.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Hermanas-fsspx-01.jpg?resize=300%2C253&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Hermanas-fsspx-01.jpg?resize=355%2C300&amp;ssl=1 355w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\"><em>\u201cLa disciplina claustral, si se cumple con exactitud, conduce a una gran perfecci\u00f3n, preserva de la condenaci\u00f3n eterna y otorga una corona muy alta en el reino celestial\u201d&nbsp;<\/em>(Tom\u00e1s de Kempis,&nbsp;<em>La disciplina claustral<\/em>)<\/p>\n\n\n\n<p>Abramos el Evangelio y veamos la vida de nuestro Se\u00f1or Jesucristo y de los primeros cristianos, que son el primer y m\u00e1s s\u00f3lido fundamento de la vida religiosa. Consideremos ante todo los personajes que llenan el Evangelio. San Jos\u00e9 y la Sant\u00edsima Virgen abren el camino haciendo el voto de virginidad antes de su matrimonio. San Juan Bautista se retira al desierto para prepararse prolongadamente a su predicaci\u00f3n en la soledad y en la penitencia. Los ap\u00f3stoles lo dejan todo: familia, situaci\u00f3n, proyectos de futuro, para seguir a Nuestro Se\u00f1or. Mas ellos no eran la \u00fanica excepci\u00f3n, pues toda una legi\u00f3n de santas mujeres,&nbsp;<em>\u201cque hab\u00edan venido de Galilea con Jes\u00fas\u201d<\/em>, iban siguiendo al Salvador, asiduas en servirle a \u00c9l y a sus disc\u00edpulos, y permaneciendo valerosas al pie de la cruz.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la ascensi\u00f3n, muchos de los que tuvieron el privilegio de tratar a Jes\u00fas, de o\u00edr su predicaci\u00f3n y de vivir con \u00c9l, sintieron la necesidad de dejarlo todo, cautivados por la bondad y por la divinidad del Salvador: no quer\u00edan vivir sino para pensar en El, y para hallarlo en la oraci\u00f3n y en el estudio. Empezaron, pues, a llevar una verdadera vida consagrada. Dios mismo vino a nosotros, nos abri\u00f3 los tesoros de su vida y de su luz, derram\u00f3 en nuestras almas la gracia y la esperanza sobrenatural, y quiere hacernos hijos y amigos suyos. \u00bfC\u00f3mo resistir a un tal llamamiento?<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, \u00bfd\u00f3nde encontrar a Jes\u00fas? Por supuesto, en su&nbsp;<strong><em>doctrina&nbsp;<\/em><\/strong>y en los&nbsp;<strong><em>sacramentos&nbsp;<\/em><\/strong>de su Iglesia; en la&nbsp;<strong><em>oraci\u00f3n,&nbsp;<\/em><\/strong>lit\u00fargica o privada; pero tambi\u00e9n en la&nbsp;<strong><em>vida concreta&nbsp;<\/em><\/strong>que llev\u00f3 en la tierra. As\u00ed, quienes recibieron la gracia de comprenderlo, sintieron el deseo de abrazar la vida evang\u00e9lica en toda su extensi\u00f3n, dej\u00e1ndolo todo para encontrar a Jes\u00fas:&nbsp;<em>\u201cEl reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, que cuando un hombre lo encuentra, lo esconde de nuevo, y en su alegr\u00eda va, vende todo cuanto tiene, y compra ese campo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, no es privilegio exclusivo de los religiosos encontrar a Jes\u00fas, rezarle, imitar su vida, vivir en su intimidad: es la ley y la dicha de toda vida cristiana. A todos nosotros dice Jes\u00fas:&nbsp;<em>\u201cSi alguno quiere venir en pos de m\u00ed, ren\u00fanciese a s\u00ed mismo, cargue con su cruz y s\u00edgame\u201d<\/em>. La vida cristiana es una \u201c<strong>sequela Christi<\/strong>\u201d, un seguimiento de Cristo. Todos tienen que llevar su cruz y renunciarse en algo, y todos pueden vivir en su intimidad. Sin embargo, es perfectamente comprensible que haya quienes, por una gracia particular, aspiren a dejarlo todo para ocuparse \u00fanicamente de Nuestro Se\u00f1or. Lo que quer\u00edan los primeros disc\u00edpulos de Cristo cuando lo dejaban todo para seguir a su divino Maestro, era mantenerse lo m\u00e1s cerca posible de Jes\u00fas, para poderlo encontrar a lo largo del d\u00eda, permanecer en su estrecha intimidad, y pasar su vida junto a \u00c9l. La vida religiosa no es m\u00e1s que la prolongaci\u00f3n de la vida de la primitiva comunidad cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs de extra\u00f1ar que hubiera desde el comienzo gente que tomara a la letra la invitaci\u00f3n de Cristo:&nbsp;<em>\u201cS\u00edgueme\u201d<\/em>?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Una vida seg\u00fan las bienaventuranzas: eso es la vida evang\u00e9lica, ese es el ideal de la vida religiosa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres votos tienen su origen en la Sagrada Escritura. En el Evangelio, Nuestro Se\u00f1or invita al joven rico a seguirlo por el camino de la pobreza. Le dice:&nbsp;<em>\u201cSi quieres ser perfecto, anda, vende cuanto tienes, y dalo a los pobres, que as\u00ed tendr\u00e1s un tesoro en el cielo; y ven despu\u00e9s y s\u00edgueme\u201d&nbsp;<\/em>(Mc. 10, 17-22). En otra ocasi\u00f3n, propone a las almas generosas seguirlo por el camino de la obediencia:&nbsp;<em>\u201cSi alguno me ama, ni\u00e9guese a s\u00ed mismo, y cargue con su cruz y s\u00edgame\u201d&nbsp;<\/em>(Mt. 16, 24-28). Por \u00faltimo, en otra circunstancia, Nuestro Se\u00f1or habla de&nbsp;<em>\u201clos que se han hecho eunucos a s\u00ed mismos por amor del Reino de los Cielos\u201d<\/em>: alusi\u00f3n al voto de castidad perfecta (Mt. 19, 12). As\u00ed, la triple renuncia se fundamenta en los Evangelios. Pero ya en el Antiguo Testamento, un episodio era figura de esta invitaci\u00f3n de Dios a seguirlo en el sendero de los tres votos. Se trata del pasaje del G\u00e9nesis en el que Dios aparece a Abraham y le dice:&nbsp;<em>\u201cSal de tu tierra, y de tu parentela, y de la casa de tu padre&#8230;\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Cf. Hojitas de fe n\u00ba 131,&nbsp;<em>lareja.fsspx.org&nbsp;<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu \u201cLa disciplina claustral, si se cumple con exactitud, conduce a una gran perfecci\u00f3n, preserva de la condenaci\u00f3n eterna y otorga una corona muy alta en el reino celestial\u201d&nbsp;(Tom\u00e1s de Kempis,&nbsp;La disciplina claustral) Abramos el Evangelio &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/vida-religiosa-vida-evangelica\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[90,41,45,51,8,137,92,106,104,101,81,52,31,3,53,38,95],"class_list":["post-362","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-castidad","tag-deber-de-estado","tag-discernimiento","tag-espiritualidad","tag-gracia-de-dios","tag-iglesia-catolica","tag-imitacion-de-cristo","tag-ofrecimiento","tag-oracion","tag-perfeccion","tag-presencia-de-dios","tag-sagrada-escritura","tag-salvacion-eterna","tag-santidad","tag-union-con-dios","tag-virtudes","tag-vocacion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-5Q","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/362","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=362"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/362\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":364,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/362\/revisions\/364"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=362"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=362"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=362"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}