{"id":374,"date":"2022-04-03T07:30:00","date_gmt":"2022-04-03T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=374"},"modified":"2022-03-19T19:58:55","modified_gmt":"2022-03-19T22:58:55","slug":"domingo-de-pasion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-de-pasion\/","title":{"rendered":"Domingo de Pasi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-77.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"333\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-77.jpg?resize=333%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-375\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-77.jpg?w=333&amp;ssl=1 333w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-77.jpg?resize=200%2C300&amp;ssl=1 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 333px) 100vw, 333px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Despu\u00e9s de haber propuesto a la meditaci\u00f3n de los fieles durante las cuatro primeras semanas de Cuaresma, el ayuno de Jes\u00fas en la monta\u00f1a, ahora la Iglesia consagra a la consideraci\u00f3n de los dolores del Redentor las dos semanas que nos separan a\u00fan de la fiesta de Pascua. No quiere que sus hijos se presenten en el d\u00eda de la Inmolaci\u00f3n del divino Cordero sin haber preparado sus almas con la meditaci\u00f3n en los dolores que \u00c9l sufri\u00f3 en nuestro lugar. La Iglesia manifiesta sus dolorosos presentimientos, cubriendo la imagen del divino Crucificado. La Cruz misma ha dejado de ser visible a las miradas de los fieles; est\u00e1 tapada por un velo, las im\u00e1genes de los santos no est\u00e1n visibles; para hacer comprender a todos los fieles, que, sin penitencia, no pueden llegar a la visi\u00f3n de Dios. El cielo de la Iglesia se pone cada vez m\u00e1s sombr\u00edo; los tonos severos de los que se hab\u00eda revestido en el curso de las cuatro semanas que acaban de pasar, ya no son suficientes para demostrar su duelo. Prepar\u00e9monos, pues, a estas fuertes impresiones desconocidas con harta frecuencia por la piedad superficial de nuestros tiempos.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Continuaci\u00f3n del santo Evangelio Seg\u00fan S. Juan&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>En aquel tiempo, dec\u00eda Jes\u00fas a las turbas de los jud\u00edos: \u00bfQui\u00e9n de vosotros me arg\u00fcir\u00e1 de pecado? Si os digo la verdad, \u00bfpor qu\u00e9 no me cre\u00e9is? El que es de Dios, oye las palabras de Dios. Pero vosotros no las o\u00eds, porque no sois de Dios. Respondieron entonces los jud\u00edos, y dij\u00e9ronle: \u00bfNo decimos con raz\u00f3n que eres un samaritano, y que tienes el demonio? Respondi\u00f3 Jes\u00fas: Yo no tengo el demonio, sino que glorifico a mi Padre, y vosotros le deshonr\u00e1is. Pero yo no busco mi gloria: hay quien la busque, y la juzgue. En verdad, en verdad os digo: Si alguien observare mis palabras, no morir\u00e1 eternamente. Dij\u00e9ronle entonces los jud\u00edos: Ahora conocemos que tienes el demonio. Abraham muri\u00f3, y tambi\u00e9n los Profetas: y t\u00fa dices: Si alguien observare mis palabras, no morir\u00e1 eternamente. \u00bfAcaso eres t\u00fa mayor que nuestro padre Abraham, que muri\u00f3? Y los profetas tambi\u00e9n murieron. \u00bfPor qui\u00e9n te tienes a ti mismo? Respondi\u00f3 Jes\u00fas: Si yo me glorifico a m\u00ed mismo, mi gloria no es nada: es mi Padre quien me glorifica, el que vosotros llam\u00e1is Dios vuestro, y no le hab\u00e9is conocido: pero yo le he conocido: y, si dijera que no le he conocido, ser\u00eda semejante a vosotros, mentiroso. Pero yo le conozco, y observo sus palabras. Abraham, vuestro Padre, anhel\u00f3 ver mi d\u00eda: vi\u00f3lo, y se alegr\u00f3. Dij\u00e9ronle entonces los jud\u00edos: \u00bfAun no tienes cincuenta a\u00f1os, y viste a Abraham? D\u00edjoles Jes\u00fas: En verdad, en verdad os digo: Antes de que Abraham existiera, ya exist\u00eda yo. Tomaron entonces piedras, para lanzarlas contra \u00c9l: pero Jes\u00fas se escondi\u00f3, y sali\u00f3 del templo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El furor de los jud\u00edos ha llegado al colmo, y Jes\u00fas se ve obligado a huir ante ellos. Pronto le matar\u00e1n; mas \u00a1qu\u00e9 diferente es su suerte de la suya! Por obediencia a los decretos de su Padre celestial, por amor a los hombres, se entregar\u00e1 en sus manos, y le dar\u00e1n muerte, pero saldr\u00e1 victorioso del sepulcro; subir\u00e1 a los cielos, e ir\u00e1 a sentarse a la diestra de su Padre. Ellos, por el contrario, despu\u00e9s de saciar su furor dormir\u00e1n sin remordimientos hasta el terrible despertar que les est\u00e1 preparado. Se palpa que la reprobaci\u00f3n de estos hombres ser\u00e1 eterna. Ved con qu\u00e9 severidad les habla el Salvador: \u201cVosotros no escuch\u00e1is la palabra de Dios porque no sois de Dios\u201d. No obstante esto hubo un tiempo en que fueron de Dios: porque el Se\u00f1or da a todos su gracia; pero ellos han hecho est\u00e9ril esta gracia; se agitan en las tinieblas y ya no ver\u00e1n la luz que han rechazado. \u201cDec\u00eds que Dios es vuestro Padre; pero no le conoc\u00e9is\u201d. A fuerza de desconocer al Mes\u00edas, la Sinagoga ha llegado a no conocer tambi\u00e9n al mismo Dios \u00fanico y soberano, cuyo culto la enorgullece; en efecto, si conociese al Padre, no rechazar\u00eda al Hijo. Mois\u00e9s, los Salmos, los Profetas, son para ella letra muerta, y estos libros divinos pasar\u00e1n muy pronto entre las manos de los pueblos, que sabr\u00e1n leerlos y comprenderlos. \u201cSi yo dijere que no le conozco, ser\u00eda mentiroso como vosotros\u201d. Por la dureza del lenguaje de Jes\u00fas se adivina ya la c\u00f3lera del juez que bajar\u00e1 el \u00faltimo d\u00eda para estrellar contra la tierra la cabeza de los pecadores. \u201cJerusal\u00e9n no conoci\u00f3 el tiempo de su visita; el Hijo de Dios sali\u00f3 a su encuentro y tiene ella la desverg\u00fcenza de decirle que est\u00e1 pose\u00eddo del demonio\u201d. Echa en cara al Hijo de Dios al Verbo eterno, que prueba su origen por los prodigios m\u00e1s evidentes, que Abrah\u00e1n y los Profetas son mayores que \u00c9l. \u00a1Extra\u00f1a ceguera que procede del orgullo y de la dureza de coraz\u00f3n! La Pascua est\u00e1 pr\u00f3xima; estos hombres comer\u00e1n religiosamente el cordero simb\u00f3lico; saben que este cordero es una figura que debe realizarse. El cordero verdadero ser\u00e1 inmolado por sus manos sacr\u00edlegas y no lo reconocer\u00e1n. La sangre derramada por ellos no les salvar\u00e1. Su desgracia&nbsp;<strong>nos lleva a pensar en tantos pecadores endurecidos para los cuales la Pascua de este a\u00f1o ser\u00e1 tan est\u00e9ril de conversi\u00f3n como los a\u00f1os precedentes; redoblemos nuestras oraciones&nbsp;<\/strong>por ellos, y pidamos que la sangre divina que pisan con los pies no clame contra ellos delante del trono del Padre celestial.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Despu\u00e9s de haber propuesto a la meditaci\u00f3n de los fieles durante las cuatro primeras semanas de Cuaresma, el ayuno de Jes\u00fas en la monta\u00f1a, ahora la Iglesia consagra a la consideraci\u00f3n de los dolores del &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-de-pasion\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[136,137,138,20,42,29,132,117,120,56,52,53,26,64],"class_list":["post-374","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-cuaresma","tag-iglesia-catolica","tag-justicia-divina","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-misterios-sagrados","tag-pasion-de-ntro-senor-jesucristo","tag-pecado","tag-penitencia","tag-piedad","tag-sagrada-escritura","tag-union-con-dios","tag-vida-de-cristo","tag-voluntad-de-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-62","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/374","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=374"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/374\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":376,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/374\/revisions\/376"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=374"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=374"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=374"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}