{"id":393,"date":"2022-04-09T07:30:00","date_gmt":"2022-04-09T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=393"},"modified":"2022-03-25T19:03:53","modified_gmt":"2022-03-25T22:03:53","slug":"los-mismos-efectos-que-los-del-sacrificio-de-la-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/los-mismos-efectos-que-los-del-sacrificio-de-la-cruz\/","title":{"rendered":"Los mismos efectos que los del Sacrificio de la Cruz"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-79.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"385\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-79.jpg?resize=500%2C385&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-394\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-79.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-79.jpg?resize=300%2C231&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Misa-Tridentina-79.jpg?resize=390%2C300&amp;ssl=1 390w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Con ocasi\u00f3n del sacrificio eucar\u00edstico, la Iglesia misma cuidadosamente nos hace esta advertencia solemne; estamos en presencia de un \u201cmisterio de fe\u201d:&nbsp;<em>\u201cmysterium fidei\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La inmolaci\u00f3n de Cristo en el Calvario fue la expiaci\u00f3n reparadora de todos los pecados del mundo, la fuente meritoria de todas las gracias de salvaci\u00f3n y de nuestra felicidad eterna, el sacrificio de adoraci\u00f3n, de acci\u00f3n de gracias y de ruego que procura a Dios una gloria infinita, y el supremo acto de nuestra redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Con su muerte en la cruz pas\u00f3 ya para Cristo la hora del m\u00e9rito y de la expiaci\u00f3n;&nbsp;<strong>mas contin\u00faa en el sacrificio eucar\u00edstico para aplicarnos los m\u00e9ritos y las satisfacciones de su sacrificio redentor<\/strong>. Prosigue en \u00e9l, tambi\u00e9n, de una manera siempre actual, la obra de glorificaci\u00f3n de su Padre por una vida de adoraci\u00f3n, de alabanza y de ruego, que constituye la esencia misma de la religi\u00f3n cristiana. Lo que corresponde a la Iglesia es unirse a la alabanza perpetua que, desde el alma de Cristo, sube sin cesar hacia Dios Trinidad. En el momento del santo sacrificio de la Misa, la Iglesia -identificada con el alma del Cristo del G\u00f3lgota- contempla lo que ve\u00eda Jes\u00fas mismo desde lo alto de su cruz. Ella exp\u00eda, adora, agradece y ruega a Dios, fija su mirada, como la de su Maestro, en los horizontes universales del mundo de la redenci\u00f3n en perspectivas sin fin.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Los textos lit\u00fargicos mu\u00e9stranse, sobre este punto, extraordinariamente vigorosos:&nbsp;<strong>el cristiano, que asiste a Misa, se sabe en vinculaci\u00f3n viva con la Iglesia entera del cielo y de la tierra, en comuni\u00f3n \u00edntima con todo el cuerpo m\u00edstico de Cristo<\/strong>. Suplica a Dios \u201cpor todos los fieles de la cristiandad\u201d.&nbsp;<em>\u201cSuscipe Sancte Pater&#8230;\u201d \u201cRecibid, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, esta Hostia inmaculada, que yo, indigno siervo vuestro, Os ofrezco a Vos Dios m\u00edo, vivo y verdadero, por mis innumerables pecados, ofensas y negligencias, por todos los circunstantes, por todos los cristianos vivos y difuntos; para que a m\u00ed y a ellos sea provechosa para la salvaci\u00f3n en la vida eterna\u201d&nbsp;<\/em>(Desafortunadamente, esta oraci\u00f3n tan profunda y rica en contenido teol\u00f3gico fue totalmente suprimida en la nueva misa de Pablo VI). Y en esta visi\u00f3n gigantesca, que comprende todos los lugares y todos los tiempos, intercede \u201cpor su propia salvaci\u00f3n y la del mundo entero\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de la consagraci\u00f3n, cuando Cristo est\u00e1 ya sobre el altar, el fiel vuelve otra vez a rogar por la paz y unidad de la Iglesia. Ruega ser librado de \u201ctodos los males pasados, presentes y futuros\u201d. No olvida otra fracci\u00f3n importante de la Iglesia: la de los fieles que sufren en el purgatorio. En fin, su mirada se eleva hacia la iglesia triunfante, ya en los esplendores de la gloria y alabando sin velos la grandeza infinita de su Dios. La mirada del cristiano que asiste a Misa no encuentra, por fin, su reposo sino en esa sublime doxolog\u00eda que da t\u00e9rmino al Canon y que, con la Iglesia, murmura en voz baja, en presencia de Cristo inmolado en el altar.&nbsp;<em>\u201cPor \u00c9l, con \u00c9l y en \u00c9l, sea dada toda gloria a Dios Trinidad\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9dase maravillado ante el cuadro grandioso en el cual se desenvuelve el misterio de la Misa: el mundo entero h\u00e1llase mezclado en este misterio que perpet\u00faa entre nosotros verdaderamente \u201ctoda la obra de la redenci\u00f3n\u201d y toda la historia de nuestra salvaci\u00f3n.&nbsp;<strong>En el momento de la Misa, todo debe verse grande y quien se acerque al altar debe hacerlo con un alma verdaderamente cat\u00f3lica tan vasta como el mundo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de celebrar este misterio, que lo va a identificar con todos los sentimientos del alma de Cristo, la Iglesia invita al sacerdote a que se recoja para pedir a Dios lo haga digno de ofrecer con sus fr\u00e1giles manos este sacrificio \u201cpara alabanza y gloria de toda la Trinidad\u201d y de la Iglesia entera y para su bien personal, mas tambi\u00e9n \u201cen honor de toda la Iglesia triunfante, para utilidad de la Iglesia militante y descanso eterno de la Iglesia purgante\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>La Misa, es realmente la Cruz, con su valor infinito de glorificaci\u00f3n para Dios y de redenci\u00f3n para el mundo<\/em><\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Marie Michel Philipon,&nbsp;<em>Los Sacramentos en la Vida Cristiana<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Con ocasi\u00f3n del sacrificio eucar\u00edstico, la Iglesia misma cuidadosamente nos hace esta advertencia solemne; estamos en presencia de un \u201cmisterio de fe\u201d:&nbsp;\u201cmysterium fidei\u201d.&nbsp; La inmolaci\u00f3n de Cristo en el Calvario fue la expiaci\u00f3n reparadora de &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/los-mismos-efectos-que-los-del-sacrificio-de-la-cruz\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[127,110,51,21,59,8,137,20,29,132,117,91,71,156,31,55,73,53],"class_list":["post-393","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-doctrina-catolica","tag-don-de-dios","tag-espiritualidad","tag-fe","tag-gloria-de-dios","tag-gracia-de-dios","tag-iglesia-catolica","tag-liturgia","tag-misterios-sagrados","tag-pasion-de-ntro-senor-jesucristo","tag-pecado","tag-redencion","tag-sacramentos","tag-sagrada-eucaristia","tag-salvacion-eterna","tag-santa-misa","tag-santisima-trinidad","tag-union-con-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-6l","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=393"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":395,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/393\/revisions\/395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=393"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=393"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=393"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}