{"id":420,"date":"2022-04-18T07:30:00","date_gmt":"2022-04-18T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=420"},"modified":"2022-03-31T19:39:25","modified_gmt":"2022-03-31T22:39:25","slug":"cristo-resucitado-ante-su-madre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/cristo-resucitado-ante-su-madre\/","title":{"rendered":"Cristo Resucitado ante su Madre"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Noli-me-tangere-03.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"344\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Noli-me-tangere-03.jpg?resize=344%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-421\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Noli-me-tangere-03.jpg?w=344&amp;ssl=1 344w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Noli-me-tangere-03.jpg?resize=206%2C300&amp;ssl=1 206w\" sizes=\"auto, (max-width: 344px) 100vw, 344px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Jes\u00fas resucitado, cuya gloria a\u00fan no ha contemplado ninguna criatura mortal, ha franqueado el espacio y en un instante se ha reunido con su Sant\u00edsima Madre. Es el Hijo de Dios, es el vencedor de la muerte; pero es tambi\u00e9n el hijo de Mar\u00eda. Mar\u00eda estuvo junto a \u00c9l hasta que expir\u00f3; ella uni\u00f3 el sacrificio de su coraz\u00f3n de madre al que ofrec\u00eda \u00c9l mismo sobre la cruz; es justo, pues, que las primeras alegr\u00edas de la Resurrecci\u00f3n sean para ella. El santo Evangelio no refiere la aparici\u00f3n del Salvador a su Madre, mientras que se extiende sobre todas las dem\u00e1s: la raz\u00f3n es obvia. Las otras apariciones ten\u00edan como fin promulgar el hecho de la Resurrecci\u00f3n; \u00e9sta la exig\u00eda el coraz\u00f3n de un hijo, y de un hijo como Jes\u00fas. La naturaleza y la gracia reclamaban esta entrevista primera, cuyo conmovedor misterio hace las delicias de las almas cristianas. No era necesario se consignase en los libros sagrados; la tradici\u00f3n de los Padres, comenzando por San Ambrosio bastaba para trasmit\u00edrnosla, dado caso que nuestros corazones no la hubieren presentido; y cuando nos preguntamos, por qu\u00e9 el Salvador, que deb\u00eda salir del sepulcro el domingo, quiso hacerla en las primeras horas de este d\u00eda, aun antes de que el sol hubiese iluminado al universo, asentimos f\u00e1cilmente a la opini\u00f3n de los autores que han atribuido esta prisa del Hijo de Dios, a la inquietud que experimentaba su coraz\u00f3n por poner t\u00e9rmino a la dolorosa espera de la m\u00e1s tierna y m\u00e1s afligida de las madres.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 lengua humana osar\u00e1 traducir las expansiones del Hijo y de la Madre, en esta hora tan deseada? Los ojos de Mar\u00eda, yertos por el llanto y el insomnio, se abren de pronto a la suave y dulce luz que le anuncia la llegada de su querido Hijo; la voz de Jes\u00fas que resuena en sus o\u00eddos, no ya con el acento doloroso que en d\u00edas pasados descend\u00eda de la cruz y traspasaba como una espada su coraz\u00f3n maternal, sino jovial y amorosa, propia de un hijo que viene a contar sus triunfos a aquella que le dio a luz; el aspecto de aquel cuerpo que ella recibi\u00f3 en sus brazos, hac\u00eda tres d\u00edas, ensangrentado e inanimado, ahora es f\u00falgido y plet\u00f3rico de vida, radiante con los reflejos de la divinidad, a que estaba unido; las ternezas de un tal hijo, sus palabras cari\u00f1osas, sus abrazos, que son los de un Dios; para evocar la sublimidad de esta escena, no conocemos m\u00e1s que la frase de Ruperto, que nos pinta la efusi\u00f3n gozosa que llen\u00f3 entonces el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, como un torrente de dicha que la embriagaba y la quitaba el sentimiento de los dolores tan punzantes que hab\u00eda sufrido.<\/p>\n\n\n\n<p>Mas este torrente de delicias, que el Hijo de Dios hab\u00eda preparado a su Madre, no fue tan s\u00fabito. Nuestro Se\u00f1or mismo quiso describir esta escena en una revelaci\u00f3n que hizo a Santa Teresa. Se dign\u00f3 confiarla, que la postraci\u00f3n de su divina Madre era tan profunda, que no habr\u00eda tardado en sucumbir a tal martirio; y que, cuando se apareci\u00f3 a ella en el instante en que acababa de salir del sepulcro, necesit\u00f3 cierto tiempo para volver en s\u00ed, antes de encontrarse en estado de poder gustar aquella alegr\u00eda; y el Se\u00f1or a\u00f1ade que permaneci\u00f3 mucho tiempo a su lado, ya que esta presencia prolongada le era necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros, cristianos, que amamos a nuestra Madre, que la vimos sacrificar a su propio Hijo por nosotros en el Calvario, participemos con afecto filial de la felicidad con que Jes\u00fas se dign\u00f3 colmarla en este instante, y aprendamos tambi\u00e9n a compadecer los dolores de su coraz\u00f3n maternal. Es la primera manifestaci\u00f3n de Jes\u00fas crucificado: recompensa de la fe que vel\u00f3 siempre en el coraz\u00f3n de Mar\u00eda, aun durante el l\u00f3brego eclipse que se prolong\u00f3 durante tres d\u00edas. Pero es tiempo que Cristo se muestre a otros, y que la gloria de su resurrecci\u00f3n comience a brillar sobre el mundo. Primero se hizo visible a aquella que entre todas las criaturas, era la m\u00e1s querida y la \u00fanica digna de tal honor; ahora en su bondad, va a recompensar con su visita llena de consuelos, a las almas abnegadas que han permanecido fieles a su amor, en un duelo quiz\u00e1s demasiado humano, impulsadas por un reconocimiento que ni la muerte ni la tumba pudieron enervar.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Jes\u00fas resucitado, cuya gloria a\u00fan no ha contemplado ninguna criatura mortal, ha franqueado el espacio y en un instante se ha reunido con su Sant\u00edsima Madre. 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