{"id":423,"date":"2022-04-19T07:30:00","date_gmt":"2022-04-19T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=423"},"modified":"2022-03-31T19:40:46","modified_gmt":"2022-03-31T22:40:46","slug":"sobre-la-verdadera-unidad-religiosa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/sobre-la-verdadera-unidad-religiosa\/","title":{"rendered":"Sobre la verdadera unidad religiosa"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Sincretismo-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"281\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Sincretismo-01.jpg?resize=500%2C281&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-424\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Sincretismo-01.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/03\/bl-Sincretismo-01.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Convencidos de que son rar\u00edsimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no ser\u00e1 dif\u00edcil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religi\u00f3n, convengan fraternalmente en la profesi\u00f3n de algunas doctrinas que sean como fundamento com\u00fan de la vida espiritual. Con tal fin suelen estos mismos organizar congresos, reuniones y conferencias, con no escaso n\u00famero de oyentes, e invitar a discutir all\u00ed promiscuamente, a todos, a infieles de todo g\u00e9nero, a cristianos, y hasta a aquellos que apostataron miserablemente de Cristo o con obstinada pertinacia niegan la divinidad de su Persona o misi\u00f3n. Tales tentativas no pueden, de ninguna manera obtener la aprobaci\u00f3n de los cat\u00f3licos, puesto que est\u00e1n fundadas en la falsa opini\u00f3n de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables, pues, aunque de distinto modo, todas nos demuestran y significan igualmente el ing\u00e9nito y nativo sentimiento con que somos llevados hacia Dios y reconocemos obedientemente su imperio. Cuantos sustentan esta opini\u00f3n, no s\u00f3lo yerran y se enga\u00f1an, sino que tambi\u00e9n rechazan la verdadera religi\u00f3n, adulterando su concepto esencial, y poco a poco vienen a parar al naturalismo y ate\u00edsmo; de donde claramente se sigue que, cuantos se adhieren a tales opiniones y tentativas, se apartan totalmente de la religi\u00f3n revelada por Dios.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>En el n\u00famero de aquellos, aunque no sean muchos, figuran tambi\u00e9n los que conceden al Romano Pont\u00edfice cierto Primado de honor o alguna jurisdicci\u00f3n o potestad de la cual creen, sin embargo, que desciende no del derecho divino, sino de cierto consenso de los fieles. Otros en cambio a\u00fan avanzan al deseo que el mismo Pont\u00edfice presida sus asambleas, que pueden llamarse \u201cmulticolores\u201d. Claramente se ve que&nbsp;<strong>ni la Sede Apost\u00f3lica puede en manera alguna tener parte en dichos congresos, ni de ning\u00fan modo pueden los cat\u00f3licos favorecer ni cooperar a semejantes intentos; y si lo hiciesen, dar\u00edan autoridad a una falsa religi\u00f3n cristiana, totalmente ajena a la \u00fanica y verdadera Iglesia de Cristo<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY habremos Nos de sufrir -cosa que ser\u00eda por todo extremo injusta- que la verdad revelada por Dios se rindiese y entrase en transacciones? Porque de lo que ahora se trata es de defender la verdad revelada. Y si nuestro Redentor manifest\u00f3 expresamente que su Evangelio no s\u00f3lo era para los tiempos apost\u00f3licos, sino tambi\u00e9n para las edades futuras, \u00bfhabr\u00e1 podido hacerse tan obscura e incierta la doctrina de la Fe, que sea hoy conveniente tolerar en ella hasta las opiniones contrarias entre s\u00ed? Si esto fuese verdad, habr\u00eda que decir tambi\u00e9n que el Esp\u00edritu Santo infundido en los Ap\u00f3stoles, y la perpetua permanencia del mismo Esp\u00edritu en la Iglesia, y hasta la misma predicaci\u00f3n de Jesucristo, habr\u00eda perdido hace muchos siglos toda utilidad y eficacia; afirmaci\u00f3n que ser\u00eda ciertamente blasfema.<\/p>\n\n\n\n<p>Nadie, ciertamente, ignora que San Juan, el Ap\u00f3stol mismo de la caridad, el cual en su Evangelio parece descubrirnos los secretos del Coraz\u00f3n Sant\u00edsimo de Jes\u00fas, y que sol\u00eda inculcar continuamente a sus disc\u00edpulos el nuevo precepto \u201cAmaos los unos a los otros\u201d, prohibi\u00f3 absolutamente todo trato y comunicaci\u00f3n con aquellos que no profesasen, \u00edntegra y pura, la doctrina de Jesucristo:&nbsp;<em>\u201cSi alguno viene a vosotros y no trae esta doctrina, no le recib\u00e1is en casa, y ni siquiera le salud\u00e9is\u201d<\/em>. Siendo, pues, la fe \u00edntegra y sincera, como fundamento y ra\u00edz de la caridad, necesario es que los disc\u00edpulos de Cristo est\u00e9n unidos principalmente con el v\u00ednculo de la unidad de fe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 manera podr\u00edan formar una sola y misma asociaci\u00f3n de fieles los hombres que defienden doctrinas contrarias? Entre tan grande diversidad de opiniones, no sabemos c\u00f3mo se podr\u00e1 abrir camino para conseguir la unidad de la Iglesia, unidad que no puede nacer m\u00e1s que de un solo magisterio, de una sola ley de creer y de una sola fe de los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio, sabemos ciertamente que de esa diversidad de opiniones es f\u00e1cil el paso al menosprecio de toda religi\u00f3n o \u201cindiferentismo\u201d, o al llamado \u201cmodernismo\u201d, con el cual los que est\u00e1n desdichadamente inficionados, sostienen que la verdad dogm\u00e1tica no es absoluta sino relativa, o sea, proporcionada a las diversas necesidades de lugares y tiempos, y a las varias tendencias de los esp\u00edritus, no hall\u00e1ndose contenida en una revelaci\u00f3n inmutable, sino siendo de suyo acomodable a la vida de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Bien claro se muestra, pues, por qu\u00e9 esta Sede Apost\u00f3lica no ha permitido nunca a los suyos que asistan a los citados congresos de acat\u00f3licos; porque&nbsp;<strong>la uni\u00f3n de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno a los disidentes a la \u00fanica y verdadera Iglesia de Cristo, de la cual un d\u00eda desdichadamente se alejaron; a aquella \u00fanica y verdadera Iglesia que todos ciertamente conocen, y que por la voluntad de su Fundador debe permanecer siempre tal cual \u00c9l mismo la fund\u00f3 para la salvaci\u00f3n de todos<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Necedad es decir que el cuerpo m\u00edstico puede constar de miembros divididos y separados;&nbsp;<em>\u201cquien, pues, no est\u00e1 unido con \u00e9l no es miembro suyo, ni est\u00e1 unido con su cabeza, que es Cristo\u201d&nbsp;<\/em>(Ef 5, 30; 1, 22).<\/p>\n\n\n\n<p>Oigan c\u00f3mo clamaba en otro tiempo Lactancio: \u201cS\u00f3lo la Iglesia Cat\u00f3lica es la que conserva el culto verdadero. Ella es la fuente de la verdad, la morada de la Fe, el templo de Dios; quienquiera que en \u00e9l no entre o de \u00e9l salga, perdido ha la esperanza de vida y de salvaci\u00f3n. Menester es que nadie se enga\u00f1a a s\u00ed mismo con pertinaces discusiones. Lo que aqu\u00ed se ventila es la vida y la salvaci\u00f3n; a la cual si no se atiende con diligente cautela, se perder\u00e1 y se extinguir\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: S.S. P\u00edo XI,&nbsp;<em>Enc\u00edclica Mortalium Animos<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Convencidos de que son rar\u00edsimos los hombres privados de todo sentimiento religioso, parecen haber visto en ello esperanza de que no ser\u00e1 dif\u00edcil que los pueblos, aunque disientan unos de otros en materia de religi\u00f3n, &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/sobre-la-verdadera-unidad-religiosa\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[79,12,94,45,127,145,21,68,144,133,31,157],"class_list":["post-423","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-caridad","tag-celo-santo","tag-conversion","tag-discernimiento","tag-doctrina-catolica","tag-espiritu-santo","tag-fe","tag-formacion","tag-magisterio-de-la-iglesia-catolica","tag-ntro-senor-jesucristo","tag-salvacion-eterna","tag-verdad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-6P","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=423"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/423\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":425,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/423\/revisions\/425"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=423"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}