{"id":427,"date":"2022-04-20T07:30:00","date_gmt":"2022-04-20T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=427"},"modified":"2022-04-01T19:20:17","modified_gmt":"2022-04-01T22:20:17","slug":"de-la-dignidad-sacerdotal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/de-la-dignidad-sacerdotal\/","title":{"rendered":"De la dignidad Sacerdotal"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/bl-Misa-Tridentina-86.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"396\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/bl-Misa-Tridentina-86.jpg?resize=500%2C396&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-428\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/bl-Misa-Tridentina-86.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/bl-Misa-Tridentina-86.jpg?resize=300%2C238&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/bl-Misa-Tridentina-86.jpg?resize=379%2C300&amp;ssl=1 379w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Es, pues, la dignidad sacerdotal tan grande que San Ignacio M\u00e1rtir la llama&nbsp;<em>suma<\/em>; San Efr\u00e9n,&nbsp;<em>infinita<\/em>; Inocencio III dice que el sacerdote se ha de contar entre Dios y los hombres, pues que es menor que Dios, pero es mayor que los dem\u00e1s hombres. San Ambrosio no repara en afirmar que los sacerdotes son m\u00e1s que los reyes y emperadores, pues que los reyes y pr\u00edncipes deben bajar las cabezas a los sacerdotes y besar sus manos, creyendo que pueden ser muy favorecidos con sus oraciones. San Gelasio Papa, escribiendo al emperador Atanasio, le dice: \u201cDos suertes de personas tiene el gobierno de este mundo: los sacerdotes y los reyes; pero es m\u00e1s grave el peso que llevan los sacerdotes que los reyes, porque los sacerdotes han de dar cuenta de los reyes en el tribunal de Dios; los reyes s\u00f3lo tienen poder sobre lo temporal, los sacerdotes sobre lo eterno; aqu\u00e9llos tienen poder sobre los cuerpos, \u00e9stos sobre las almas; aqu\u00e9llos disponen sobre lo material, \u00e9stos sobre lo espiritual\u201d.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>El profeta Malaqu\u00edas al sacerdote le llama \u00e1ngel, diciendo: \u201cLos labios del sacerdote son dep\u00f3sito de la ciencia, y en su boca se buscar\u00e1 la ley, porque es \u00e1ngel del Se\u00f1or\u201d. El mismo Dios, por San Juan, a los sacerdotes los llama \u00e1ngeles; Jesucristo los llama amigos. Y, en efecto, quiere que se les tenga el respeto que a \u00e9l debe tenerse; por manera que dice: \u201cQuien a vosotros oye, a m\u00ed me oye; y quien a vosotros desprecia, a m\u00ed me desprecia; y quien me desprecia a m\u00ed, desprecia al que a m\u00ed me envi\u00f3\u201d. En el sacerdote se cumple de un modo muy particular aquello que dijo Dios antes de criar a Ad\u00e1n:&nbsp;<em>Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza<\/em>. En efecto, el sacerdote es un hombre que no s\u00f3lo es imagen de Dios porque tiene un alma espiritual, inmortal, trina en potencias y una en esencia, sino que adem\u00e1s es una semejanza muy especial de Dios, es un hombre divino, seg\u00fan San Dionisio Areopagita, que a la dignidad sacerdotal la llamaba dignidad divina. Y, a la verdad, las tres divinas personas dan al sacerdote los poderes y facultades, que son: facultad de&nbsp;<em>predicar,&nbsp;<\/em>de&nbsp;<em>consagrar&nbsp;<\/em>y de&nbsp;<em>perdonar&nbsp;<\/em>los pecados.<\/p>\n\n\n\n<p>El eterno Padre da al sacerdote la facultad de predicar la divina palabra; antes hab\u00eda hablado muchas veces y de muchas maneras por los profetas, despu\u00e9s nos habl\u00f3 por medio de Jesucristo, y Jes\u00fas, antes de volver al Padre, nos dijo que a \u00e9l se le hab\u00eda dado todo poder en el cielo y en la tierra, y que nos enviaba a nosotros los sacerdotes, como \u00e9l hab\u00eda sido enviado de su Padre; y as\u00ed dice:&nbsp;<em>Andad por todo el mundo, predicad el Evangelio a toda criatura<\/em>. El Hijo del eterno Padre nos da facultad para consagrar, diciendo:&nbsp;<em>Haced esto en memoria m\u00eda<\/em>. De aqu\u00ed es que San Bernardo a los sacerdotes les llama<em>padres de Cristo<\/em>, porque son la causa activa, dice San Ligorio,&nbsp;<em>de que la persona de Jesucristo realmente exista en la hostia consagrada; por manera que en alg\u00fan modo puede decirse que el sacerdote es criador de su Criador, pues que, diciendo las palabras de la consagraci\u00f3n, por decirlo as\u00ed, crea a Jes\u00fas sacramentado, d\u00e1ndole el ser sacramental y lo produce como v\u00edctima para ofrecerle al eterno Padre<\/em>. Por esto dice San Agust\u00edn:&nbsp;<em>Si es l\u00edcito decirlo, quien me cre\u00f3 a m\u00ed, me dio el poder de crearle a \u00c9l, y quien me cre\u00f3 a m\u00ed sin m\u00ed, se cre\u00f3 a s\u00ed mismo por medio de m\u00ed<\/em>. Y as\u00ed como Jes\u00fas obedec\u00eda a Mar\u00eda Sant\u00edsima y a San Jos\u00e9,&nbsp;<em>y les estaba sujeto<\/em>, as\u00ed est\u00e1 sujeto y obedece a los sacerdotes; por manera que, si le quieren exponer a la p\u00fablica veneraci\u00f3n, no contradice; si le quieren encerrar en el tabern\u00e1culo, lo aprueba; que le den en comuni\u00f3n a los fieles, que le lleven por plazas, calles y aldeas, siempre obedece. El Esp\u00edritu Santo da a los sacerdotes el poder de absolver los pecados y de hacer el oficio que hace el mismo Esp\u00edritu Santo, que es justificar a las almas, y por esto est\u00e1 en ellos, y por ellos obra y para esto se les dio. Muy oportunamente dec\u00eda San Pablo:&nbsp;<em>Nosotros somos coadjutores de Dios&nbsp;<\/em>y legados de Cristo<em>.&nbsp;<\/em>Esta facultad de perdonar los pecados es tan grande que es mayor que el poder de curar enfermedades y de resucitar muertos y hacer toda especie de milagros; es m\u00e1s que el poder de criar el universo, como asegura San Agust\u00edn:&nbsp;<em>Es mayor la obra de justificaci\u00f3n de un pecador que la creaci\u00f3n del cielo y de la tierra<\/em>. Y el ang\u00e9lico doctor Santo Tom\u00e1s dice:&nbsp;<em>La justificaci\u00f3n del imp\u00edo es la mayor obra de Dios<\/em>. Es tan grande la dignidad sacerdotal que supera a la ang\u00e9lica, dice el citado Santo Tom\u00e1s. S\u00ed, los \u00e1ngeles la veneran, dice San Gregorio Nacianceno; y lo que m\u00e1s asombra es lo que dicen Inocencio III, San Bernardino y otros santos, y es que la dignidad sacerdotal, en alguna manera, pasa m\u00e1s all\u00e1 del poder que Dios dio a Mar\u00eda Sant\u00edsima, pues que Mar\u00eda Sant\u00edsima una sola vez concibi\u00f3 y dio a luz al Hijo de Dios, y el sacerdote, en alg\u00fan modo, tantas cuantas veces celebra la santa misa; a Mar\u00eda Sant\u00edsima Dios no le dio facultad de perdonar pecados, y al sacerdote s\u00ed:&nbsp;<em>Aun cuando la Sant\u00edsima Virgen haya sido elevada sobre los ap\u00f3stoles, con todo, no a ella, confi\u00f3 el Se\u00f1or las llaves del reino de los cielos&nbsp;<\/em>(Inocencio III). Y a\u00f1ade:&nbsp;<em>Los sacerdotes, por raz\u00f3n de su dignidad, son llamados \u201cdioses\u201d<\/em>. Y San Clemente dice que el sacerdote,&nbsp;<em>despu\u00e9s de Dios, es el Dios de la tierra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la dignidad y grandeza del sacerdocio debe ser la perfecci\u00f3n y santidad del que la ha de recibir y conservar con honor.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: San Antonio Mar\u00eda Claret,&nbsp;<em>Escritos espirituales<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Es, pues, la dignidad sacerdotal tan grande que San Ignacio M\u00e1rtir la llama&nbsp;suma; San Efr\u00e9n,&nbsp;infinita; Inocencio III dice que el sacerdote se ha de contar entre Dios y los hombres, pues que es menor que &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/de-la-dignidad-sacerdotal\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[41,110,145,51,21,8,92,11,42,29,133,115,101,56,81,122,71,52,55,3,36,105,53,95],"class_list":["post-427","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-deber-de-estado","tag-don-de-dios","tag-espiritu-santo","tag-espiritualidad","tag-fe","tag-gracia-de-dios","tag-imitacion-de-cristo","tag-intercesion","tag-meditacion","tag-misterios-sagrados","tag-ntro-senor-jesucristo","tag-perdon","tag-perfeccion","tag-piedad","tag-presencia-de-dios","tag-sacerdocio","tag-sacramentos","tag-sagrada-escritura","tag-santa-misa","tag-santidad","tag-santos","tag-sma-virgen-maria","tag-union-con-dios","tag-vocacion"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-6T","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=427"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":429,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/427\/revisions\/429"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=427"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=427"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=427"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}