{"id":474,"date":"2022-05-05T07:30:00","date_gmt":"2022-05-05T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=474"},"modified":"2022-05-01T19:06:27","modified_gmt":"2022-05-01T22:06:27","slug":"san-pio-v-ejemplo-insigne","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/san-pio-v-ejemplo-insigne\/","title":{"rendered":"San P\u00edo V, ejemplo insigne"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-San-Pio-V-09.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"328\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-San-Pio-V-09.jpg?resize=328%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-475\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-San-Pio-V-09.jpg?w=328&amp;ssl=1 328w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-San-Pio-V-09.jpg?resize=197%2C300&amp;ssl=1 197w\" sizes=\"auto, (max-width: 328px) 100vw, 328px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">P\u00edo dec\u00eda que los pont\u00edfices deb\u00edan edificar la republica tanto con piedras, cuanto con virtudes. Hab\u00eda certeramente entendido que para regir a los hombres con paz y autoridad nada hay m\u00e1s valido que el ser amado de ellos y nada m\u00e1s impropio que el ser temido; asimismo que nada es m\u00e1s apto para acercar los hombres a Dios que el buscar su salvaci\u00f3n. Por todo esto quiso dar comienzo a su ministerio de Pont\u00edfice con una gran caridad hacia los pobres y con una gran liberalidad y clemencia con todos. Dec\u00eda que es tarea fundamental del Romano Pont\u00edfice la de esforzarse con empe\u00f1o en que se conservara la integridad del culto divino, la disciplina eclesi\u00e1stica y la moralidad de los ciudadanos. Por ello dedic\u00f3 cuidado especial\u00edsimo en devolver, donde hubiera venido a menos, el esplendor primitivo del culto y tambi\u00e9n procur\u00f3 restablecer a todos los niveles la verdadera piedad en la vida y costumbres.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Advirtiendo con acierto que nada hay m\u00e1s aborrecible para Dios y m\u00e1s pernicioso para el g\u00e9nero humano que la herej\u00eda, se dedic\u00f3 con esfuerzo a erradicar del mundo entero este mal contagioso. En orden a ello, ya primero durante toda su vida anterior y m\u00e1s tarde durante su pontificado con m\u00e1s eficacia, pensaba que no deb\u00eda escatimar esfuerzos o dedicaci\u00f3n para procurarlo, sin dejar nada por hacer para conseguirlo. Para ello us\u00f3 de consejos llenos de prudencia, de exhortaciones llenas de piedad, de advertencias llenas de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00edo merece destacarse con egregia alabanza por su piedad para con Dios. Sus intenciones estaban de tal modo orientadas a Dios que siempre antepuso su honor y su gloria a todo lo dem\u00e1s. No tuvo otro deseo que actuar conforme a la divina voluntad. Rememoraba con piedad y casi continuamente los acerb\u00edsimos dolores que Cristo sufri\u00f3 por nosotros y para este fin tenia habitualmente delante de si la imagen de Cristo clavado en la cruz.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero a\u00fan m\u00e1s, siempre conserv\u00f3 esta continuidad de oraci\u00f3n incluso dentro de los asuntos m\u00e1s urgentes que pudieran tenerle ocupado, sin que por ella omitiera nada de lo que correspond\u00eda a su cargo. Pensaba, efectivamente, que era funci\u00f3n principal del Pont\u00edfice interceder ante el Se\u00f1or en favor de las necesidades y por los pecados del pueblo y que para ello era preciso vivir en familiaridad con Dios y serle grato, pues ante Dios hab\u00eda sido constituido como intercesor. De hecho volv\u00eda de cuando en cuando a unirse en coloquio con Dios, dejando moment\u00e1neamente los asuntos en que se ocupaba, para aprender del mismo Dios en su interior lo que despu\u00e9s deb\u00eda ense\u00f1ar al pueblo. As\u00ed, arrebatado en su interior en la contemplaci\u00f3n de Dios, pod\u00eda luego soportar el peso de buscar la salvaci\u00f3n de los hombres. Y para que Dios tuviera compasi\u00f3n de los hombres, aumentaba sus penitencias cuando m\u00e1s graves eran las necesidades de la Iglesia o las calamidades p\u00fablicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Era en tal modo devoto de la sant\u00edsima Virgen Madre de Dios que, aun siendo Pont\u00edfice y estando ocupado con tantos asuntos, no pas\u00f3 ning\u00fan d\u00eda sin la recitaci\u00f3n del santo rosario. Y no parece hecho que no sea debido a designio divino el que despu\u00e9s de su muerte los restos de este gran Pont\u00edfice y su mausoleo fueran colocados en Roma y no en otro lugar del orbe y precisamente en la bas\u00edlica de Santa Mar\u00eda la Mayor. As\u00ed brilla desde este lugar por el ejemplo de sus virtudes de Pont\u00edfice y es un modelo de virtud para las generaciones venideras. Habiendo sido en toda su vida un extraordinario devoto de la Sant\u00edsima Virgen, Madre de Dios, ahora despu\u00e9s de su muerte no reposa en otro lugar, sino en su magn\u00edfico santuario.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de su vida es \u00fatil no solo para un determinado grupo de personas, sino que se adapta perfectamente a todo g\u00e9nero de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfProfesa, acaso, alguien la vida religiosa? Ah\u00ed tienes en \u00e9l un maravilloso ejemplo de obediencia, castidad y pobreza y, lo que es m\u00e1s de admirar, un ejemplo insigne de humildad y pobreza cristianas vividas precisamente en la suprema potestad de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEst\u00e1 alguien dedicado a asuntos temporales, dentro o fuera de casa, en asuntos p\u00fablicos o privados? Tampoco para \u00e9ste faltan aqu\u00ed consignas llenas de prudencia y de piedad con las que podr\u00e1 moderar con total sabidur\u00eda su propia salvaci\u00f3n y la de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAlguien se dedica a estudios militares o encuentra especial agrado en hacer o leer cosas sobre el arte de la guerra? Este tambi\u00e9n encontrar\u00e1 normas muy saludables y hallara lecturas agradables en relatos de batallas, no fr\u00edvolas o profanas, sino de guerras importantes y altamente religiosas y tambi\u00e9n aqu\u00ed encontrar\u00e1 rese\u00f1adas las victorias m\u00e1s c\u00e9lebres entre todas las habidas sobre los enemigos del nombre cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, finalmente, pero de importancia fundamental: aqu\u00ed tienen los pont\u00edfices y obispos ejemplo para ordenar y fomentar todos los asuntos eclesi\u00e1sticos para estimularse cada vez m\u00e1s en el fomento del culto de la verdadera religi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:&nbsp;<em>De la vida del bienaventurado P\u00edo, Papa Quinto, de Juan Antonio Gabutio<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu P\u00edo dec\u00eda que los pont\u00edfices deb\u00edan edificar la republica tanto con piedras, cuanto con virtudes. 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