{"id":480,"date":"2022-05-07T07:30:00","date_gmt":"2022-05-07T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=480"},"modified":"2022-05-02T19:57:55","modified_gmt":"2022-05-02T22:57:55","slug":"con-vigilante-prudencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/con-vigilante-prudencia\/","title":{"rendered":"Con vigilante prudencia"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Television-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Television-01.jpg?resize=500%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-481\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Television-01.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Television-01.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Television-01.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Con vigilante prudencia de Madre, la Iglesia ha tratado desde el principio de seguir los pasos y proteger a sus hijos en el maravilloso camino del progreso de las t\u00e9cnicas de difusi\u00f3n. Tal solicitud proviene directamente de la misi\u00f3n que le ha confiado el Divino Redentor, porque dichas t\u00e9cnicas -en la presente generaci\u00f3n- tienen un poderoso influjo sobre el modo de pensar y de obrar de los individuos y de la comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que ninguno podr\u00e1 maravillarse de que el celo por la salvaci\u00f3n de las almas conquistadas&nbsp;<em>\u201cno con el oro y la plata, que son perecederos&#8230; sino con la preciosa sangre de Cristo, cordero inmaculado\u201d<\/em>, haya movido en diversas ocasiones a la Suprema Autoridad Eclesi\u00e1stica a reclamar la atenci\u00f3n sobre la gravedad de los problemas que el cine, la radio y la televisi\u00f3n presentan a la conciencia cristiana. Sin embargo, por desgracia, debemos repetir con San Pablo:&nbsp;<em>\u201cNo todos obedecen al Evangelio\u201d<\/em>, porque tambi\u00e9n en este campo el Magisterio de la Iglesia ha encontrado a veces incomprensiones, y hasta ha sido violentamente combatido de parte de individuos, empujados por un desordenado apetito de lucro, o v\u00edctimas de ideas err\u00f3neas sobre la realidad de la naturaleza humana, sobre la libertad de expresi\u00f3n y sobre la concepci\u00f3n del arte.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>No s\u00f3lo grandes utilidades, mas desgraciadamente tambi\u00e9n tremendos peligros pueden nacer de los progresos t\u00e9cnicos que se han realizado y contin\u00faan realiz\u00e1ndose en los vital\u00edsimos sectores del cine, de la radio y de la televisi\u00f3n. Estos medios t\u00e9cnicos -que est\u00e1n, puede decirse, al alcance de cualquiera- ejercitan un extraordinario poder sobre el hombre, conduciendo as\u00ed al reino de la luz, de lo noble, de lo bello, como a los dominios de las tinieblas y de la depravaci\u00f3n, gracias a ultrapotentes y desenfrenados instintos, seg\u00fan que el espect\u00e1culo ponga en evidencia y estimule los elementos de uno o de otro campo.<\/p>\n\n\n\n<p>Si el desarrollo de los medios t\u00e9cnicos de difusi\u00f3n no se somete&nbsp;<em>\u201cal yugo suave\u201d&nbsp;<\/em>de la ley de Cristo, corre el peligro de ser causa de infinitos males, tanto m\u00e1s graves, cuanto que no se trata de someter las fuerzas materiales, sino tambi\u00e9n las espirituales, privando a los descubrimientos del hombre de las elevadas utilidades que ten\u00edan como fin providencial.<\/p>\n\n\n\n<p>Considerando la finalidad tan elevada y noble de los medios t\u00e9cnicos de difusi\u00f3n, Nos preguntamos frecuentemente: \u00bfc\u00f3mo es que tambi\u00e9n sirven para el mal?&nbsp;<em>\u201c\u00bfDe d\u00f3nde, pues, viene la ciza\u00f1a?\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciertamente el mal moral no puede provenir de Dios, perfecci\u00f3n absoluta, ni de las mismas t\u00e9cnicas que son dones suyos preciosos, sino solamente del abuso que de ellas hace el hombre, dotado de libertad, el cual perpetr\u00e1ndolo y difundi\u00e9ndolo a sabiendas, se pone de parte del pr\u00edncipe de las tinieblas y se hace enemigo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Los fieles, que conocen el inestimable don de la Redenci\u00f3n, deben desplegar todo esfuerzo para que la Iglesia pueda valerse de los inventos t\u00e9cnicos y usarlos para la santificaci\u00f3n de las almas.<\/p>\n\n\n\n<p>No se puede aceptar la teor\u00eda de los que sostienen la llamada \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d no en el noble sentido, sino como libertad para difundir sin ning\u00fan control todo lo que a uno se le antoje, aunque sea inmoral y peligroso para la fe y las buenas costumbres.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia, que protege y apoya la evoluci\u00f3n de todos los verdaderos valores espirituales -as\u00ed las ciencias como las artes la han tenido siempre como Patrona y Madre- no puede permitir que se atente contra los valores que ordenan al hombre respecto de Dios, su \u00faltimo fin. Por consiguiente, ninguno debe admirarse de que tambi\u00e9n en esta materia ella tome una actitud de vigilancia, conforme a la recomendaci\u00f3n del Ap\u00f3stol:&nbsp;<em>\u201cExaminadlo todo, pero no guard\u00e9is sino lo que es bueno; absteneos de toda apariencia de mal\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed que se ha de condenar a cuantos piensan y afirman que una determinada forma de difusi\u00f3n puede ser usada, avalorada y exaltada, aunque falte gravemente al orden moral con tal de que tenga renombre art\u00edstico y t\u00e9cnico. Es verdad que a las artes para ser tales no se les exige una expl\u00edcita misi\u00f3n \u00e9tica o religiosa. Pero si el lenguaje art\u00edstico se adaptase, con sus palabras y cadencias, a esp\u00edritus falsos, vac\u00edos y turbios, es decir, no conformes al designio del Creador; si, antes que elevar la mente y el coraz\u00f3n hacia nobles sentimientos, excitase las pasiones m\u00e1s bajas; hallar\u00eda con frecuencia resonancia y acogimiento, aun s\u00f3lo en virtud de la novedad, que no es siempre un valor, y de la parte exigua de realidad que contiene todo lenguaje. Sin embargo, un arte tal se degradar\u00eda a s\u00ed mismo, haciendo traici\u00f3n a su aspecto primordial y esencial, ni seria universal y perenne, como el humano esp\u00edritu, a quien se dirige.<\/p>\n\n\n\n<p>El cine, la radio y la televisi\u00f3n deben servir a la verdad y al bien.<\/p>\n\n\n\n<p>En particular quisi\u00e9ramos esperar que las t\u00e9cnicas de difusi\u00f3n, ya en manos del Estado, ya confiadas a las iniciativas privadas, no se hagan reos de una ense\u00f1anza sin Dios. Por desgracia sabemos que en ciertas naciones, dominadas por el comunismo ateo, los medios audiovisuales son usados hasta en las escuelas para propaganda contra la religi\u00f3n. Esta forma de opresi\u00f3n de las conciencias juveniles, privada de la verdad divina, liberadora de los esp\u00edritus, es uno de los aspectos m\u00e1s innobles de la persecuci\u00f3n religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que el espect\u00e1culo pueda cumplir su funci\u00f3n, es necesario un esfuerzo educativo que prepare al espectador a comprender el lenguaje propio de cada una de estas t\u00e9cnicas, y a formarse una conciencia recta que permita juzgar con madurez los varios elementos ofrecidos por la pantalla y por el altavoz, para que no tenga que sufrir pasivamente su influjo, como sucede con frecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: S.S. P\u00edo XII,&nbsp;<em>Enc\u00edclica Miranda Prorsus<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Con vigilante prudencia de Madre, la Iglesia ha tratado desde el principio de seguir los pasos y proteger a sus hijos en el maravilloso camino del progreso de las t\u00e9cnicas de difusi\u00f3n. Tal solicitud proviene &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/con-vigilante-prudencia\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[12,70,116,41,45,68,141,144,75,142],"class_list":["post-480","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-celo-santo","tag-combate-espiritual","tag-conciencia","tag-deber-de-estado","tag-discernimiento","tag-formacion","tag-laicos","tag-magisterio-de-la-iglesia-catolica","tag-moral","tag-sociedad"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-7K","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=480"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":482,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/480\/revisions\/482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=480"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=480"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=480"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}