{"id":557,"date":"2022-05-31T07:30:00","date_gmt":"2022-05-31T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=557"},"modified":"2022-05-23T19:40:35","modified_gmt":"2022-05-23T22:40:35","slug":"fiesta-de-la-santisima-virgen-maria-reina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/fiesta-de-la-santisima-virgen-maria-reina\/","title":{"rendered":"Fiesta de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda Reina"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Maria-Reina-26.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"396\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Maria-Reina-26.jpg?resize=396%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-558\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Maria-Reina-26.jpg?w=396&amp;ssl=1 396w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Maria-Reina-26.jpg?resize=238%2C300&amp;ssl=1 238w\" sizes=\"auto, (max-width: 396px) 100vw, 396px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Cuando el Papa P\u00edo XII, al concluir el a\u00f1o mariano 1954, institu\u00eda la fiesta de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda Reina, no pensaba proponer al pueblo cristiano la creencia de una nueva verdad, ni siquiera en justificar por una raz\u00f3n o un t\u00edtulo m\u00e1s nuestra piedad para con la Madre de Dios y de los hombres: \u201cNuestro designio, dice, en su discurso del 1 de noviembre, sirve m\u00e1s para hacer resaltar a los ojos del mundo una verdad, susceptible de procurar remedio a sus males, librarle de sus angustias y encauzarle por el camino de la salvaci\u00f3n que busca con ansiedad&#8230; Reina, m\u00e1s que ninguna otra, por la elevaci\u00f3n de su alma y por la excelencia de los dones divinos, Mar\u00eda no cesa de prodigar todos los tesoros de su amor y de sus tiernas atenciones a la pobre humanidad. Lejos de fundamentarse sobre las exigencias de sus derechos y sobre los caprichos de una altiva dominaci\u00f3n, el reinado de Mar\u00eda s\u00f3lo conoce una aspiraci\u00f3n: el pleno don de s\u00ed misma en la m\u00e1s elevada y total generosidad&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Ce\u00f1ida de diadema de gloria, la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda reina tambi\u00e9n en todo el mundo con coraz\u00f3n maternal. Desde tiempo inmemorial el pueblo fiel, proclam\u00f3 que la Madre \u201cdel Rey de reyes y Se\u00f1or de se\u00f1ores\u201d posee una excelencia especial, habiendo recibido gracias y privilegios \u00fanicos. Los antiguos escritores eclesi\u00e1sticos se complac\u00edan en llamarla, como Isabel, \u201cMadre de mi se\u00f1or\u201d y consecuentemente soberana, dominadora, Reina del g\u00e9nero humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Bas\u00e1ndose en numerosos testimonios que datan de los primeros tiempos del cristianismo, los te\u00f3logos de la Iglesia han elaborado la doctrina en virtud de la cual llaman a la Sant\u00edsima Virgen Reina de todas las criaturas, Reina del mundo y Soberana del universo.<\/p>\n\n\n\n<p>La liturgia, que es como el fiel espejo de la doctrina transmitida por los Doctores y que profesa el pueblo cristiano, ha cantado siempre, tanto en Oriente como en Occidente, las alabanzas de la Reina de los cielos. El mismo arte, bas\u00e1ndose en el pensamiento de la Iglesia e inspir\u00e1ndose en \u00e9l, ha interpretado admirablemente, desde el concilio de \u00c9feso, 431, la piedad aut\u00e9ntica y espont\u00e1nea de los cristianos, representando a Mar\u00eda con los atributos de Reina o Emperatriz, adornada con insignias reales, ce\u00f1ida de la diadema que coloca en su frente el divino Redentor, rodeada de una cohorte de \u00e1ngeles y de santos que proclaman su dignidad y su gloria de soberana.<\/p>\n\n\n\n<p>El Arc\u00e1ngel Gabriel fue el primer heraldo de la dignidad real de Mar\u00eda; \u201cLo que nacer\u00e1 de ti, le dice, ser\u00e1 llamado hijo del Alt\u00edsimo; el Se\u00f1or le dar\u00e1 el trono de David su padre y reinar\u00e1 eternamente y su reino no tendr\u00e1 fin\u201d. L\u00f3gicamente se sigue que ella misma es reina, puesto que da la vida a un hijo que desde el instante de su concepci\u00f3n era, aun como hombre, Rey y Se\u00f1or de todas las cosas por raz\u00f3n de la uni\u00f3n hipost\u00e1tica de su naturaleza humana con el Verbo. El argumento principal en el que se funda la dignidad real de Mar\u00eda, es sin duda su Maternidad divina. Y San Juan Damasceno escrib\u00eda: \u201cEs verdaderamente soberana de toda la creaci\u00f3n desde el momento en que llega a ser Madre del Creador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue adem\u00e1s Mar\u00eda destinada por Dios a desempe\u00f1ar en la obra de nuestra salvaci\u00f3n, un oficio eminente, ya que deb\u00eda ir asociada a su divino Hijo, principio de nuestra salvaci\u00f3n, como Eva estuvo asociada a Ad\u00e1n, principio de nuestra muerte; y as\u00ed como Cristo, nuevo Ad\u00e1n, es nuestro Rey, no solamente porque es Hijo de Dios, sino tambi\u00e9n por derecho de conquista pues es nuestro Redentor, del mismo modo se puede afirmar, con cierta analog\u00eda, que la Virgen Sant\u00edsima es Reina, no s\u00f3lo porque es Madre de Dios, sino tambi\u00e9n porque, como nueva Eva, fue asociada al nuevo Ad\u00e1n en la obra de nuestra redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin duda en el reino mesi\u00e1nico, solo Cristo es rey en el sentido pleno de la palabra, pero, la dignidad de rey no disminuye en nada por tener a su lado una verdadera reina. Esta presencia, por el contrario, realza el esplendor de su soberan\u00eda, la hace m\u00e1s amable, la enriquece con una \u00edntima confidente, la hace su representante m\u00e1s calificada para las causas m\u00e1s solemnes. As\u00ed Mar\u00eda ser\u00e1 Reina perfecta junto a Cristo, no para mandar en su lugar ni para darle consejo, sino para ejercer sobre su Coraz\u00f3n, en favor de todos sus s\u00fabditos, sobre todo de los m\u00e1s necesitados, la influencia decisiva de una oraci\u00f3n eficaz. A esta Reina confiar\u00e1 Cristo la ejecuci\u00f3n de sus larguezas; en este reino todo don gracioso es causa mayor, que el Rey hace siempre de la manera m\u00e1s amable y delicada: he aqu\u00ed la raz\u00f3n por qu\u00e9 no lo realiza sino por Mar\u00eda. Trat\u00e1ndose del negocio de nuestra salvaci\u00f3n, dice P\u00edo IX, se preocupa con coraz\u00f3n maternal de todo el g\u00e9nero humano, habiendo sido proclamada por el Se\u00f1or reina del cielo y de la tierra&#8230; obtiene audiencia por el poder de sus s\u00faplicas maternales, consigue todo lo que pide, y jam\u00e1s recibe una negativa.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa P\u00edo XII daba fin a su Enc\u00edclica \u201cAd coeli Reginam\u201d: \u201cConvencido de las grandes ventajas que se seguir\u00e1n para la Iglesia, si esta verdad, s\u00f3lidamente demostrada, brilla con mayor evidencia a los ojos de todos&#8230;, por nuestra autoridad Apost\u00f3lica decretamos e instituimos la fiesta de Mar\u00eda Reina, que ser\u00e1 celebrada cada a\u00f1o el 31 de mayo. Ordenamos asimismo que este d\u00eda se renueve la consagraci\u00f3n del g\u00e9nero humano al Coraz\u00f3n Inmaculado de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda. En ella, efectivamente, descansa una viva esperanza de ver levantarse una era de dicha, en la que resplandecer\u00e1n las paz cristiana y el triunfo de la verdad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Cuando el Papa P\u00edo XII, al concluir el a\u00f1o mariano 1954, institu\u00eda la fiesta de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda Reina, no pensaba proponer al pueblo cristiano la creencia de una nueva verdad, ni siquiera en &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/fiesta-de-la-santisima-virgen-maria-reina\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[27,158,127,51,11,20,42,19,56,25,113,52,31,105],"class_list":["post-557","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-corredencion","tag-cristo-rey","tag-doctrina-catolica","tag-espiritualidad","tag-intercesion","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-paz","tag-piedad","tag-prerrogativas-marianas","tag-reino-de-dios","tag-sagrada-escritura","tag-salvacion-eterna","tag-sma-virgen-maria"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-8Z","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/557","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=557"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/557\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":559,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/557\/revisions\/559"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=557"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=557"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=557"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}