{"id":56,"date":"2021-12-31T07:30:00","date_gmt":"2021-12-31T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=56"},"modified":"2022-01-10T17:59:40","modified_gmt":"2022-01-10T20:59:40","slug":"san-silvestre-papa-y-confesor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/san-silvestre-papa-y-confesor\/","title":{"rendered":"San Silvestre, Papa y Confesor"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.arcadei.org\/slpw\/email\/_00%20Bloges\/2021\/12%20DIC\/bl-San%20Silvestre%20Papa%2001.jpg?w=584&#038;ssl=1\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Era, pues justo que la Iglesia, reuniendo en esta triunfante Octava todas las glorias del cielo y de la tierra inscribiese estos d\u00edas en el ciclo, el nombre de un santo Confesor que les representase a todos. Este Confesor es Silvestre, Esposo de la Santa Iglesia romana, y por ella de la Iglesia universal, un Pont\u00edfice de largo y pac\u00edfico reinado, unos 22 a\u00f1os, un siervo de Cristo, adornado de todas las virtudes y venido al mundo al d\u00eda siguiente de aquellos furiosos combates que hab\u00edan durado tres siglos, en los cuales triunfaron, por el martirio, miles de cristianos, bajo la direcci\u00f3n de numerosos Papas M\u00e1rtires, predecesores de Silvestre.<\/p>\n\n\n\n<p>Silvestre es tambi\u00e9n nuncio de la Paz que Cristo vino a traer al mundo, y que los \u00c1ngeles cantaron en Bel\u00e9n. Es el amigo de Constantino, confirma el Concilio de Nicea que conden\u00f3 la herej\u00eda arriana, organiza la disciplina eclesi\u00e1stica para la era de la paz. Sus predecesores representaron a Cristo paciente: \u00e9l representa a Cristo triunfante. Viene a completar, en esta Octava, el car\u00e1cter de Dios Ni\u00f1o que viene en la humildad de los pa\u00f1ales, expuesto a la persecuci\u00f3n de Herodes, y a pesar de todo es el&nbsp;<em>Pr\u00edncipe de la Paz, y Padre del siglo futuro&nbsp;<\/em>(Is. IX, 6).<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Pont\u00edfice supremo de la Iglesia de Jesucristo, fuiste elegido entre todos tus hermanos para embellecer con tus gloriosos m\u00e9ritos la santa Octava del Nacimiento del Emmanuel. Representas en ella dignamente al coro inmenso de Confesores, por haber llevado el tim\u00f3n de la Iglesia con tanta energ\u00eda y fidelidad, despu\u00e9s de la tempestad. Adorna tu frente la corona pontifical, y el esplendor del cielo se refleja en esas piedras preciosas de que est\u00e1 sembrada. En tus manos est\u00e1n las llaves del Reino de los cielos, para abrir e introducir en \u00e9l a los restos de la gentilidad que recibe la fe de Cristo; y lo cierras a los arrianos, en ese sagrado Concilio de Nicea, que presides por medio de tus legados, y al que autorizas con tu confirmaci\u00f3n apost\u00f3lica. En seguida se desencadenar\u00e1n contra la Iglesia furiosas tempestades; las olas de la herej\u00eda combatir\u00e1n la barquilla de Pedro; T\u00fa estar\u00e1s ya en el seno de Dios; pero velar\u00e1s con Pedro, por la pureza de la fe; y, gracias a tus oraciones, la Iglesia romana ser\u00e1 el puerto en que Atanasio hallar\u00e1 por fin algunas horas de paz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Vicario de Cristo, honrado con tan maravillosos dones, acu\u00e9rdate de este pueblo cristiano que es el tuyo! En estos d\u00edas, te suplica le inicies en el divino misterio de Cristo Ni\u00f1o. En el sublime s\u00edmbolo de Nicea, y que t\u00fa confirmaste y promulgaste para toda la Iglesia, nos ense\u00f1as a reconocer al&nbsp;<em>Dios de Dios, Luz de la Luz, engendrado, no hecho, consubstancial al Padre&nbsp;<\/em>y Nos invitas a venir a adorar a este Ni\u00f1o, por&nbsp;<em>quien han sido hechas todas las cosas<\/em>. \u00a1Oh Confesor de Cristo! d\u00edgnate presentarnos a \u00c9l, como lo han hecho los M\u00e1rtires que te han precedido. Supl\u00edcale que bendiga nuestros deseos de virtud y que nos conserve en su amor, que nos conceda el triunfo sobre el mundo y sobre nuestras pasiones, y que nos guarde esa corona de justicia, a la que nos atrevemos a aspirar como premio de nuestra fe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Pont\u00edfice de la Paz!, desde la tranquila morada donde descansas, mira a la Iglesia de Dios, agitada por las m\u00e1s espantosas tormentas, y pide a Jes\u00fas, el Pr\u00edncipe de la Paz, que ponga fin a tan crueles revueltas. Dirige tus miradas hacia esa Roma que amas y que guarda con tanto cari\u00f1o tu recuerdo; ampara y dirige a su Pont\u00edfice. Haz que triunfe de la astucia de los pol\u00edticos, de la violencia de los tiranos, de las emboscadas de los herejes, de la perfidia de los cism\u00e1ticos, de la indiferencia de los mundanos, de la flojedad de los cristianos. Haz que sea honrada, amada y obedecida; que resuciten las grandezas del sacerdocio; que el poder espiritual se emancipe; que la fortaleza y la caridad se den la mano y que, por fin, comience el reino de Dios sobre la tierra para que no haya m\u00e1s que un solo reba\u00f1o y un solo Pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>Vela, oh Silvestre, por el sagrado tesoro de la fe que t\u00fa guardaste con tanta integridad; triunfe su luz de todos esos falsos y atrevidos sistemas que surgen por doquier como fantas\u00edas de la soberbia humana. Som\u00e9tase toda inteligencia creada al yugo de los misterios, sin los cuales la humana sabidur\u00eda no es m\u00e1s que tinieblas; reine, por fin, Jes\u00fas, Hijo de Dios e Hijo de Mar\u00eda, reine por medio de su Iglesia en los esp\u00edritus y en los corazones.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, amarra, oh vencedor de Satan\u00e1s, al Drag\u00f3n infernal en la prisi\u00f3n donde lo tienes encerrado; abate su orgullo y haz que fracasen sus intentos; vigila para que no seduzca a m\u00e1s pueblos, sino que todos los hijos de la Iglesia, seg\u00fan frase de San Pedro, tu predecesor, se le opongan con la energ\u00eda de su fe (I S. Pedro, V, 9).<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy termina el a\u00f1o civil. A media noche comienza en este mundo un nuevo a\u00f1o; el pasado desaparece sin remedio en el abismo de la eternidad. Nuestra vida da un paso m\u00e1s, y el fin de todas las cosas se nos aproxima (I Pedro, IV, 7). La Liturgia, que da comienzo al a\u00f1o eclesi\u00e1stico con el domingo primero de Adviento, no ha creado en la Iglesia romana oraciones especiales para celebrar esta renovaci\u00f3n del a\u00f1o, el d\u00eda primero de enero; mas su esp\u00edritu, de acuerdo siempre con todas las situaciones del hombre y de la sociedad, nos advierte que no dejemos pasar este solemne momento, sin ofrecer a Dios el tributo de nuestro agradecimiento por los beneficios recibidos durante el a\u00f1o pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Pr\u00f3spero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Era, pues justo que la Iglesia, reuniendo en esta triunfante Octava todas las glorias del cielo y de la tierra inscribiese estos d\u00edas en el ciclo, el nombre de un santo Confesor que les representase &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/san-silvestre-papa-y-confesor\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[21,22,5,11,20,19,14],"class_list":["post-56","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-fe","tag-historia-de-la-iglesia","tag-iglesia","tag-intercesion","tag-liturgia","tag-paz","tag-vidas-de-santos"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-U","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=56"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":121,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/56\/revisions\/121"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=56"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=56"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=56"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}