{"id":561,"date":"2022-06-01T07:30:00","date_gmt":"2022-06-01T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=561"},"modified":"2022-05-24T19:36:43","modified_gmt":"2022-05-24T22:36:43","slug":"el-reinado-del-sagrado-corazon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-reinado-del-sagrado-corazon\/","title":{"rendered":"El Reinado del Sagrado Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Sagrado-Corazon-A68.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"357\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Sagrado-Corazon-A68.jpg?resize=357%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-562\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Sagrado-Corazon-A68.jpg?w=357&amp;ssl=1 357w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/bl-Sagrado-Corazon-A68.jpg?resize=214%2C300&amp;ssl=1 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 357px) 100vw, 357px\" \/><\/a><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La paz, por lo menos la del alma, compatible con las agitaciones del mundo exterior, nos invita Jesucristo a buscarla en la devoci\u00f3n a su Coraz\u00f3n. \u201cAprended de m\u00ed -dice \u00c9l-, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is reposo a vuestras almas\u201d. Ser de la escuela de Jes\u00fas, aprender de su coraz\u00f3n la dulzura y la humildad, divinos remedios para la violencia y el orgullo de donde proceden todas las culpas y todas las desventuras de los hombres, es el camino de la paz para los individuos y para las naciones mismas. Ser\u00e1 tambi\u00e9n para vosotros la fuente de la felicidad que dese\u00e1is, y que Nos auguramos a vuestro hogar dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p>En las revelaciones llenas de amor que han dado en los tiempos modernos tanto impulso a la gran devoci\u00f3n hacia el Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or prometi\u00f3 entre otras cosas que \u201cdondequiera que la imagen de este Coraz\u00f3n sea expuesta para ser singularmente honrada, atraer\u00e1 toda suerte de bendiciones\u201d. Confiados en la palabra divina, podr\u00e9is, pues, y querr\u00e9is ciertamente aseguraros los beneficios de tal promesa, conservando en vuestra casa la imagen del Sagrado Coraz\u00f3n con los honores que le son debidos.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Que la imagen de su Coraz\u00f3n \u201cque tanto ha amado a los hombres\u201d, sea expuesta y honrada en vuestra casa, como la del pariente m\u00e1s cercano y m\u00e1s amado, y que derrame los tesoros de sus bendiciones sobre vuestras personas, sobre vuestros hijos, sobre vuestras empresas. \u201cExpuesta y honrada\u201d: esto quiere decir que esta imagen no debe solamente velar sobre vuestro reposo en una habitaci\u00f3n privada, sino ser lealmente expuesta con honor: sobre la puerta de entrada o en el comedor, o en la sala de recibir o en otro lugar de paso frecuente. Porque Jes\u00fas dice en el santo Evangelio: \u201cA aquel que me confesare p\u00fablicamente delante de los hombres, tambi\u00e9n yo le confesar\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en los cielos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El Sagrado Coraz\u00f3n es debidamente honrado en una casa, cuando all\u00ed es reconocido, por todos y por cada uno, como Rey de amor; lo que se expresa diciendo que la familia le ha sido consagrada. Porque el don total de s\u00ed hecho a una Causa o a una persona Santa, se llama consagraci\u00f3n. Ahora bien, el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas se ha comprometido a colmar de gracias especiales a aquellos que de ese modo se entreguen a \u00c9l. \u201cNuestro Se\u00f1or me ha prometido -escrib\u00eda Santa Margarita Mar\u00eda Alacoque- que ninguno de cuantos se hayan consagrado a este coraz\u00f3n divino, perecer\u00e1 jam\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero quien se consagra debe cumplir las obligaciones que se derivan de un acto semejante. Cuando el Sagrado Coraz\u00f3n reina verdaderamente en una familia -y verdaderamente tiene derecho a reinar siempre- una atm\u00f3sfera de fe y de piedad suele envolver en aquella casa bendita a personas y a cosas. \u00a1Lejos, pues, de ella todo lo que entristecer\u00eda al Sagrado Coraz\u00f3n: placeres peligrosos, infidelidades, intemperancias, libros, revistas, figuras hostiles a la religi\u00f3n y a sus ense\u00f1anzas! \u00a1Lejos, en las relaciones sociales, aquellas condescendencias hoy demasiado comunes, que querr\u00edan conciliar la verdad con el error, la licencia con la moral, la injusticia ego\u00edsta y avara con la obligaci\u00f3n de la caridad cristiana! \u00a1Lejos ciertas maneras de caminar por un camino medio entre la virtud y el vicio, entre el cielo y el infierno! En la familia consagrada, padres e hijos se sienten bajo la mirada y en la familiaridad de Dios mismo; son por lo tanto d\u00f3ciles a sus mandamientos y a los preceptos de su Iglesia. Ante la imagen del Rey celestial que ha venido a ser su amigo terrestre y su hu\u00e9sped perenne, ellos afrontan sin temor, pero no sin m\u00e9rito, todas las fatigas que exigen sus deberes cotidianos, todos los sacrificios que imponen las dificultades extraordinarias, todas las pruebas que aportan las disposiciones de la providencia, todos los lutos y todas las tristezas que no s\u00f3lo la muerte, sino la vida misma, siembra inevitablemente como dolorosas espinas sobre los senderos de aqu\u00ed abajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: S.S. P\u00edo XII,&nbsp;<em>Discurso del 5 de junio de 1940<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu La paz, por lo menos la del alma, compatible con las agitaciones del mundo exterior, nos invita Jesucristo a buscarla en la devoci\u00f3n a su Coraz\u00f3n. \u201cAprended de m\u00ed -dice \u00c9l-, que soy manso y &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-reinado-del-sagrado-corazon\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[126,70,86,60,51,61,21,66,144,42,133,19,117,56,81,16,155,38],"class_list":["post-561","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-auxilios-divinos","tag-combate-espiritual","tag-confianza-en-dios","tag-devocion","tag-espiritualidad","tag-familia","tag-fe","tag-hogar","tag-magisterio-de-la-iglesia-catolica","tag-meditacion","tag-ntro-senor-jesucristo","tag-paz","tag-pecado","tag-piedad","tag-presencia-de-dios","tag-pruebas","tag-santo-evangelio","tag-virtudes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-93","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/561","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=561"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/561\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":563,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/561\/revisions\/563"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=561"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=561"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=561"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}