{"id":595,"date":"2022-06-12T07:30:00","date_gmt":"2022-06-12T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=595"},"modified":"2022-06-01T19:22:17","modified_gmt":"2022-06-01T22:22:17","slug":"fiesta-de-la-santisima-trinidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/fiesta-de-la-santisima-trinidad\/","title":{"rendered":"Fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-94.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"198\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-94.jpg?resize=500%2C198&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-596\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-94.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-94.jpg?resize=300%2C119&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Omnipotente y sempiterno Dios, que diste a tus siervos la gracia de conocer, en la confesi\u00f3n de la verdadera fe, la gloria de la eterna Trinidad, y de adorar la Unidad en la potencia de tu Majestad: suplic\u00e1moste hagas que con la firmeza de la misma fe, seamos protegidos siempre contra toda adversidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lecci\u00f3n de la Ep\u00edstola del Ap\u00f3stol San Pablo a los Romanos (XI, 33-36)<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Oh profundidad de las riquezas de la sabidur\u00eda y de la ciencia de Dios: cu\u00e1n incomprensibles son sus juicios, y cu\u00e1n impenetrables sus caminos! Porque, \u00bfqui\u00e9n ha conocido el secreto de Dios? o \u00bfqui\u00e9n ha sido su consejero? o \u00bfqui\u00e9n le dio primero a \u00c9l para que se le retribuya? Porque de \u00c9l, y por \u00c9l y en \u00c9l existe todo: a \u00c9l la gloria por los siglos. Am\u00e9n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>No podemos detener nuestra mente en los decretos divinos sin experimentar una especie de v\u00e9rtigo. Lo eterno e infinito deslumbran nuestra d\u00e9bil raz\u00f3n y esta raz\u00f3n al mismo tiempo los reconoce y los confiesa. Ahora bien, si los designios de Dios sobre las criaturas exceden nuestros alcances, \u00bfc\u00f3mo la naturaleza \u00edntima del soberano ser nos ser\u00e1 conocida? Sin embargo de eso, distinguimos y glorificamos en esta esencia increada al Padre, al Hijo y al Esp\u00edritu Santo; porque el Padre se ha revelado a s\u00ed mismo envi\u00e1ndonos a su Hijo, objeto de sus eternas complacencias; porque el Hijo nos ha manifestado su personalidad tomando nuestra carne, que el Padre y el Esp\u00edritu Santo no tomaron con \u00c9l; porque el Esp\u00edritu Santo, enviado por el Padre y el Hijo, ha venido a cumplir en nosotros la misi\u00f3n que recibi\u00f3 de ellos. Nuestros ojos escudri\u00f1an estas profundidades sagradas, y nuestro coraz\u00f3n se enternece pensando que, si conocemos a Dios, por sus beneficios es como form\u00f3 en nosotros la noci\u00f3n de lo que es. Guardemos con amor esta fe, y esperemos con confianza el momento en que cesar\u00e1 para dar lugar a la visi\u00f3n eterna de lo que en este mundo cre\u00edmos.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Continuaci\u00f3n del Santo Evangelio seg\u00fan San Mateo (XXVIII, 18-20)<\/p>\n\n\n\n<p><em>En aquel tiempo dijo Jes\u00fas a sus disc\u00edpulos: Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, ense\u00f1ad a todas las gentes, bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Esp\u00edritu Santo: ense\u00f1\u00e1ndolas a observar todo cuanto os he mandado. Y he aqu\u00ed que yo estoy con vosotros hasta la consumaci\u00f3n del mundo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El misterio de la Sant\u00edsima Trinidad, manifestado por la misi\u00f3n del Hijo de Dios a este mundo y por la promesa del advenimiento pr\u00f3ximo del Esp\u00edritu Santo, se intima a los hombres por estas solemnes palabras que Jes\u00fas pronunci\u00f3 antes de subir al cielo. Dijo: \u201cEl que creyere y se bautizare, ser\u00e1 salvo\u201d, pero a\u00f1ade que el bautismo ser\u00e1 administrado en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Es preciso que en adelante el hombre confiese no s\u00f3lo la unidad de Dios, abjurando el polite\u00edsmo, sino que adore a la Trinidad de personas en la unidad de la esencia. El gran secreto del cielo es una verdad divulgada ahora por toda la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero si confesamos humildemente a Dios conocido tal cual es en s\u00ed, debemos tambi\u00e9n rendir homenaje con eterno reconocimiento a la gloriosa Trinidad. No s\u00f3lo se dign\u00f3 imprimir sus rasgos divinos en nuestra alma, haci\u00e9ndola a su semejanza; sino que, en el orden sobrenatural, se apoder\u00f3 de nuestro ser y lo elev\u00f3 a una grandeza inconmensurable: El Padre nos adopt\u00f3 en su Hijo encarnado; el Verbo ilumina nuestra inteligencia con su luz; el Esp\u00edritu Santo nos escogi\u00f3 para morada suya: es lo que indica la forma del bautismo. Por estas palabras pronunciadas sobre nosotros con la infusi\u00f3n del agua, toda la Trinidad tom\u00f3 posesi\u00f3n de su creatura. Recordamos esta maravilla cada vez que invocamos a las tres divinas personas al hacer sobre nosotros la se\u00f1al de la cruz. Cuando nuestros despojos mortales sean llevados a la casa de Dios para recibir all\u00ed las \u00faltimas bendiciones y el adi\u00f3s de la Iglesia de la tierra, el sacerdote pedir\u00e1 al Se\u00f1or que no entre en juicio con su siervo; y para atraer sobre este cristiano, entrado ya en su eternidad, las miradas de la misericordia divina, recordar\u00e1 al supremo Juez que este miembro de la raza humana \u201cestuvo marcado durante su vida con el sello de la Sant\u00edsima Trinidad\u201d. Veneremos en nosotros esta augusta imagen; que ser\u00e1 eterna. La misma reprobaci\u00f3n no la borrar\u00e1. Sea ella nuestra esperanza, nuestro mejor t\u00edtulo, y vivamos para gloria del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Omnipotente y sempiterno Dios, que diste a tus siervos la gracia de conocer, en la confesi\u00f3n de la verdadera fe, la gloria de la eterna Trinidad, y de adorar la Unidad en la potencia de &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/fiesta-de-la-santisima-trinidad\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[80,74,134,21,59,20,42,97,29,81,52,73,155,109],"class_list":["post-595","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-adoracion","tag-bautismo","tag-esperanza","tag-fe","tag-gloria-de-dios","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-misericordia","tag-misterios-sagrados","tag-presencia-de-dios","tag-sagrada-escritura","tag-santisima-trinidad","tag-santo-evangelio","tag-vida-interior"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-9B","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/595","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=595"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/595\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":597,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/595\/revisions\/597"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=595"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=595"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=595"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}