{"id":601,"date":"2022-06-14T07:30:00","date_gmt":"2022-06-14T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=601"},"modified":"2022-06-06T18:42:41","modified_gmt":"2022-06-06T21:42:41","slug":"el-espiritu-santo-en-maria-santisima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-espiritu-santo-en-maria-santisima\/","title":{"rendered":"El Esp\u00edritu Santo en Mar\u00eda Sant\u00edsima"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Virgen-Maria-A02.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"417\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Virgen-Maria-A02.jpg?resize=417%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-602\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Virgen-Maria-A02.jpg?w=417&amp;ssl=1 417w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Virgen-Maria-A02.jpg?resize=250%2C300&amp;ssl=1 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 417px) 100vw, 417px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Adornada por el Esp\u00edritu Santo, despu\u00e9s de la humanidad de nuestro Redentor, de todos los dones que pod\u00edan acercarla, cuanto era posible a una criatura, a la naturaleza divina a la que la Encarnaci\u00f3n la hab\u00eda unido, el alma, la persona toda de Mar\u00eda fue favorecida en el orden de la gracia m\u00e1s que todas las creaturas juntas. No pod\u00eda ser de otro modo, y se concebir\u00e1 por poco que se pretenda sondear por medio del pensamiento el abismo de grandezas y de santidad que representa la Madre de Dios. Mar\u00eda forma ella sola un mundo aparte en el orden de la gracia. Hubo un tiempo en que ella sola fue la Iglesia de Jes\u00fas. Primeramente fue enviado el Esp\u00edritu para ella sola, y la llen\u00f3 de gracia en el mismo instante de su inmaculada concepci\u00f3n. Esta gracia se desarroll\u00f3 en ella por la acci\u00f3n continua del Esp\u00edritu hasta hacerla digna, en cuanto era posible, a una criatura, de concebir y dar a luz al mismo Hijo de Dios que se hizo tambi\u00e9n suyo. Hemos visto al Esp\u00edritu Santo enriquecerla con nuevos dones, prepararla para una nueva misi\u00f3n; al ver tantas maravillas, nuestro coraz\u00f3n no puede contener el ardor de su admiraci\u00f3n ni el de su reconocimiento hacia el Par\u00e1clito que se dign\u00f3 portarse con tanta magnificencia con la Madre de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Pero tampoco podemos menos de celebrar, con verdadero entusiasmo, la fidelidad absoluta de la amada del Esp\u00edritu a todas las gracias que derram\u00f3 sobre ella. Ni una sola se ha perdido, ni una sola ha sido devuelta sin producir su obra, como sucede algunas veces en las almas m\u00e1s santas. Desde un principio fue \u201ccomo la aurora naciente\u201d y el astro de su santidad no ces\u00f3 de elevarse hacia un mediod\u00eda, que en ella no tendr\u00eda ocaso. A\u00fan no hab\u00eda venido el arc\u00e1ngel a anunciarla que concebir\u00eda al Hijo del Alt\u00edsimo, y, como nos ense\u00f1an los Santos Padres, hab\u00eda ya concebido en su alma al Verbo eterno. \u00c9l la pose\u00eda como su Esposa antes de haberla llamado a ser su Madre. Si pudo Jes\u00fas decir, hablando de un alma que hab\u00eda tenido necesidad de la regeneraci\u00f3n: \u201cquien me buscare me encontrar\u00e1 en el coraz\u00f3n de Gertrudis\u201d, \u00a1cu\u00e1l ser\u00eda la identificaci\u00f3n de los sentimientos de Mar\u00eda con los del Hijo de Dios y qu\u00e9 estrecha su uni\u00f3n con \u00c9l! Crueles pruebas la aguardaban en este mundo, pero fue m\u00e1s fuerte que la tribulaci\u00f3n, y cuando lleg\u00f3 el momento en que deb\u00eda sacrificarse en un mismo holocausto con su Hijo, se encontr\u00f3 dispuesta. Despu\u00e9s de la Ascensi\u00f3n de Jes\u00fas, el Consolador descendi\u00f3 sobre ella; descubri\u00f3 a sus ojos una nueva senda; para recorrerla era necesario que Mar\u00eda aceptase el largo destierro lejos de la patria donde reinaba ya su Hijo; no dud\u00f3, se mostr\u00f3 siempre la esclava del Se\u00f1or, y no dese\u00f3 otra cosa que cumplir en todo su voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p>El triunfo, pues, del Esp\u00edritu Santo en Mar\u00eda fue completo; por magn\u00edficos que hayan sido sus adelantos, siempre ha respondido a ellos. El t\u00edtulo sublime de Madre de Dios a que fue destinada exig\u00edan para ella gracias incomparables: las recibi\u00f3 y las hizo fructificar. En la obra de la \u201cconsumaci\u00f3n de los santos y para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo\u201d el Esp\u00edritu divino prepar\u00f3 para Mar\u00eda, en premio de su fidelidad, y a causa de su dignidad incomparable, el lugar que la conven\u00eda. Sabemos que su Hijo es la cabeza del cuerpo de innumerables elegidos, que se agrupan armoniosamente en torno suyo. En este grupo de predestinados, nuestra augusta reina, seg\u00fan la Teolog\u00eda Mariana, representa el cuello que est\u00e1 \u00edntimamente unida a la cabeza y por el que la cabeza comunica al resto del cuerpo el movimiento y la vida. No es ella el principal agente, pero por ella influye ese agente en cada uno de los miembros. Su uni\u00f3n, como es natural, es inmediata a la cabeza, pues ninguna creatura m\u00e1s que ella ha tenido ni tendr\u00e1 m\u00e1s \u00edntima relaci\u00f3n con el Verbo Encarnado; pero todas las gracias y favores que descienden sobre nosotros, todo lo que nos vivifica e ilumina, procede de su Hijo mediante ella.<\/p>\n\n\n\n<p>De aqu\u00ed proviene la acci\u00f3n general de Mar\u00eda en la Iglesia y su acci\u00f3n particular en cada fiel. Ella nos une a todos a su Hijo, el cual nos une a la divinidad. El Padre nos envi\u00f3 a su Hijo, \u00e9ste escogi\u00f3 Madre entre nosotros y el Esp\u00edritu Santo, haciendo fecunda la virginidad de esta Madre, consum\u00f3 la reuni\u00f3n del hombre y de todas las creaturas con Dios. Esta reuni\u00f3n es el fin que Dios se propuso al crear los seres, y ahora que el Hijo ha sido glorificado y ha descendido el Esp\u00edritu, conocemos el pensamiento divino. M\u00e1s favorecidos que las generaciones anteriores al d\u00eda de Pentecost\u00e9s, poseemos, no en promesa, sino en realidad, un Hermano que est\u00e1 coronado con la diadema de la divinidad, un Consolador que permanece con nosotros hasta la consumaci\u00f3n de los siglos para alumbrar el camino y mantenernos en \u00e9l, una Madre, intercesora omnipotente, una Iglesia, tambi\u00e9n madre, por la que participamos de todos estos bienes.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Adornada por el Esp\u00edritu Santo, despu\u00e9s de la humanidad de nuestro Redentor, de todos los dones que pod\u00edan acercarla, cuanto era posible a una criatura, a la naturaleza divina a la que la Encarnaci\u00f3n la &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-espiritu-santo-en-maria-santisima\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[27,145,51,89,8,137,11,42,133,101,25,16,3,105,53,64],"class_list":["post-601","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-corredencion","tag-espiritu-santo","tag-espiritualidad","tag-fidelidad","tag-gracia-de-dios","tag-iglesia-catolica","tag-intercesion","tag-meditacion","tag-ntro-senor-jesucristo","tag-perfeccion","tag-prerrogativas-marianas","tag-pruebas","tag-santidad","tag-sma-virgen-maria","tag-union-con-dios","tag-voluntad-de-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-9H","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/601","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=601"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/601\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":603,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/601\/revisions\/603"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}