{"id":605,"date":"2022-06-15T07:30:00","date_gmt":"2022-06-15T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=605"},"modified":"2022-06-09T19:18:42","modified_gmt":"2022-06-09T22:18:42","slug":"almas-santas-en-torno-al-corpus-christi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/almas-santas-en-torno-al-corpus-christi\/","title":{"rendered":"Almas santas en torno al Corpus Christi"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santa-Juliana-de-Cornillon-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"376\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santa-Juliana-de-Cornillon-01.jpg?resize=500%2C376&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-606\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santa-Juliana-de-Cornillon-01.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santa-Juliana-de-Cornillon-01.jpg?resize=300%2C226&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santa-Juliana-de-Cornillon-01.jpg?resize=399%2C300&amp;ssl=1 399w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><figcaption><em>Santas Juliana de Cornillon y Eva de San Mart\u00edn de Lieja\u00a0<\/em><\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Al tiempo mismo en que el brazo victorioso del h\u00e9roe cristiano, Sim\u00f3n de Monforte, el palad\u00edn de la fe, abat\u00eda a la herej\u00eda, Dios preparaba a su Hijo, indignamente ultrajado por los sectarios en el Sacramento de su amor, un triunfo m\u00e1s pac\u00edfico y una reparaci\u00f3n m\u00e1s completa. En 1208, una humilde religiosa hospitalaria, Juliana de Mont-Cornillon, cerca de Lieja, tuvo una visi\u00f3n misteriosa en que se le apareci\u00f3 la luna llena, faltando en su disco un trozo. Despu\u00e9s de dos a\u00f1os le fue revelado que la luna representaba la Iglesia de su tiempo, y que el pedazo que faltaba, indicaba la ausencia de una solemnidad en el Ciclo lit\u00fargico. Dios quer\u00eda dar a entender que una fiesta nueva deb\u00eda celebrarse cada a\u00f1o para honrar solemne y distintamente la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda; porque la memoria hist\u00f3rica de la&nbsp;<em>Cena del Se\u00f1or&nbsp;<\/em>en el Jueves Santo, no respond\u00eda a las necesidades nuevas de los pueblos inquietados por la herej\u00eda; y no bastaba tampoco a la Iglesia, ocupada por otra parte entonces por las importantes funciones de ese d\u00eda, y absorbida pronto por las tristezas del Viernes Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo que Juliana recib\u00eda esta comunicaci\u00f3n, la fue mandado poner manos a la obra y hacer conocer al mundo la divina voluntad. Veinte a\u00f1os pasaron antes de que la humilde y t\u00edmida virgen se lanzase a tomar sobre s\u00ed tal iniciativa. Se abri\u00f3 por fin a un can\u00f3nigo de San Mart\u00edn de Lieja, llamado Juan de Lausanna, a quien estimaba singularmente por su gran santidad, y le pidi\u00f3 tratase del objeto de su misi\u00f3n con los doctores. Todos acordaron reconocer que no s\u00f3lo nada se opon\u00eda al establecimiento de la fiesta proyectada, sino que resultar\u00eda, por el contrario, un aumento de la gloria divina y un gran bien de las almas. Animada por esta decisi\u00f3n, la Bienaventurada hizo componer y aprobar para la futura fiesta un oficio propio, que comenzaba por estas palabras:&nbsp;<em>Animarum cibus<\/em>, del que quedan todav\u00eda algunos fragmentos,<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>La Iglesia de Lieja, a quien la Iglesia universal deb\u00eda ya la fiesta de la Sant\u00edsima Trinidad, estaba predestinada al nuevo honor de dar origen a la fiesta del Sant\u00edsimo Sacramento. En 1246, despu\u00e9s de tanto tiempo y de obst\u00e1culos innumerables, Roberto de Tor\u00f3te, obispo de Lieja, estableci\u00f3 por decreto sinodal que, cada a\u00f1o, el Jueves despu\u00e9s de la Trinidad, todas las iglesias de su di\u00f3cesis deber\u00edan observar en lo sucesivo, con abstenci\u00f3n de obras serviles y ayuno preparatorio, una fiesta solemne en honor del inefable Sacramento del Cuerpo del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>La fiesta del Sant\u00edsimo Sacramento fue, pues, celebrada por primera vez en esta insigne iglesia, en 1247. El sucesor de Roberto, Enrique de Gueldre, guerrero y gran se\u00f1or, tuvo ocupaciones muy distintas que su predecesor. Hugo de Saint-Cher, cardenal de Santa Sabina, legado en Alemania, habiendo acudido a Lieja para poner remedio a los des\u00f3rdenes que se produc\u00edan en el nuevo gobierno, oy\u00f3 hablar del decreto de Roberto y de la nueva solemnidad. Siendo prior en otro tiempo y provincial de los frailes Predicadores, fue uno de los que, consultados por Juan de Lausanna, hab\u00edan alabado el proyecto. Consider\u00f3 honroso para s\u00ed celebrar la fiesta y cantar la Misa con gran pompa. Adem\u00e1s, por ordenanza con fecha del 29 de diciembre de 1253, dirigida a los Arzobispos, Obispos, Abades y fieles del territorio de su legaci\u00f3n, confirm\u00f3 el decreto del obispo de Lieja, y lo extendi\u00f3 a todas las tierras de su jurisdicci\u00f3n, concediendo indulgencia de cien d\u00edas a todos los que, contritos y confesados, visitasen piadosamente las iglesias en que se hac\u00eda el oficio de la fiesta, el mismo d\u00eda, o la Octava. El a\u00f1o siguiente, el cardenal de San Jorge del Velo de Oro, que le sucedi\u00f3 en su legaci\u00f3n, confirm\u00f3 y renov\u00f3 las ordenanzas del cardenal de Santa Sabina. Pero estos decretos reiterados no pudieron triunfar de la frialdad general; y tales fueron las maniobras del enemigo, que se sent\u00eda herido hasta lo m\u00e1s hondo, que despu\u00e9s de la salida de los legados, se vio a eclesi\u00e1sticos de gran renombre y constituidos en dignidad oponer a las ordenanzas sus decisiones particulares. Cuando muri\u00f3 la Bienaventurada Juliana, en 1258, la iglesia de San Mart\u00edn fue la \u00fanica en celebrar la fiesta, ella que hab\u00eda tenido la misi\u00f3n de establecerla en el mundo entero. Pero dejaba, para continuar su obra, una piadosa reclusa, por nombre Eva, que fue la confidente de sus pensamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El 29 de agosto de 1261, Santiago Pantale\u00f3n sub\u00eda al trono pontificio con el nombre de Urbano IV. Hab\u00eda conocido a la Bienaventurada Juliana cuando era Arcediano de Lieja, y hab\u00eda aprobado sus planes. Eva crey\u00f3 ver en esta exaltaci\u00f3n una se\u00f1al de la Providencia. A instancias de la reclusa, Enrique de Gueldre, escribi\u00f3 al nuevo Papa para felicitarle y pedirle confirmase con su aprobaci\u00f3n suprema la fiesta instituida por Roberto de Tor\u00f3te. Al mismo tiempo, diversos prodigios, y especialmente el del corporal de Bolsena, ensangrentado por una hostia milagrosa casi a los ojos de la corte pontificia, que resid\u00eda entonces en Orvieto, vinieron como a urgir a Urbano de parte del cielo y a afianzar el buen celo que antes hab\u00eda manifestado por la honra del Sant\u00edsimo Sacramento. Santo Tom\u00e1s de Aquino fue encargado de componer seg\u00fan el rito romano el Oficio que deb\u00eda reemplazar en la Iglesia al de la Bienaventurada Juliana, adaptado por ella al rito de la antigua liturgia francesa. La bula&nbsp;<em>Transiturus&nbsp;<\/em>dio en seguida a conocer al mundo las intenciones del Pont\u00edfice: Urbano IV, recordando las revelaciones de que hab\u00eda tenido conocimiento en otro tiempo, establec\u00eda en la Iglesia Universal, para la confusi\u00f3n de la herej\u00eda y la exaltaci\u00f3n de la fe ortodoxa, una solemnidad especial en honor del augusto memorial dejado por Cristo a su Iglesia. El d\u00eda se\u00f1alado para esta fiesta era la&nbsp;<em>Feria quinta o Jueves despu\u00e9s de la Octava de Pentecost\u00e9s<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Al tiempo mismo en que el brazo victorioso del h\u00e9roe cristiano, Sim\u00f3n de Monforte, el palad\u00edn de la fe, abat\u00eda a la herej\u00eda, Dios preparaba a su Hijo, indignamente ultrajado por los sectarios en el &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/almas-santas-en-torno-al-corpus-christi\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[12,86,51,21,59,22,20,152,29,133,56,114,135,156,3,36,64],"class_list":["post-605","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-celo-santo","tag-confianza-en-dios","tag-espiritualidad","tag-fe","tag-gloria-de-dios","tag-historia-de-la-iglesia","tag-liturgia","tag-milagros","tag-misterios-sagrados","tag-ntro-senor-jesucristo","tag-piedad","tag-providencia","tag-reparacion","tag-sagrada-eucaristia","tag-santidad","tag-santos","tag-voluntad-de-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-9L","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/605","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=605"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/605\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":607,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/605\/revisions\/607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=605"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=605"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=605"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}