{"id":608,"date":"2022-06-16T07:30:00","date_gmt":"2022-06-16T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=608"},"modified":"2022-06-09T19:19:57","modified_gmt":"2022-06-09T22:19:57","slug":"fiesta-del-corpus-christi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/fiesta-del-corpus-christi\/","title":{"rendered":"Fiesta del Corpus Christi"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santisimo-Sacramento-14.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"420\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santisimo-Sacramento-14.jpg?resize=420%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-609\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santisimo-Sacramento-14.jpg?w=420&amp;ssl=1 420w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Santisimo-Sacramento-14.jpg?resize=252%2C300&amp;ssl=1 252w\" sizes=\"auto, (max-width: 420px) 100vw, 420px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Oh Dios, que bajo este admirable Sacramento, nos dejaste el recuerdo de tu pasi\u00f3n: suplic\u00e1moste hagas que veneremos de tal modo los sagrados Misterios de tu Cuerpo y Sangre, que sintamos siempre en nosotros el fruto de tu redenci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Del santo Evangelio seg\u00fan San Juan (VI, 56-59)<\/p>\n\n\n\n<p><em>En aquel tiempo dijo Jes\u00fas a las turbas de los jud\u00edos: Mi carne es verdaderamente comida, y mi sangre es verdaderamente bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, permanece en m\u00ed, y yo en \u00e9l. Como me envi\u00f3 el Padre viviente, y yo vivo por el Padre: as\u00ed, el que me coma a m\u00ed, tambi\u00e9n vivir\u00e1 por m\u00ed. Este es el pan que descendi\u00f3 del cielo. No ser\u00e1 como con vuestros padres, que comieron el man\u00e1 y murieron. El que coma este pan, vivir\u00e1 eternamente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>El disc\u00edpulo amado no pod\u00eda pasar en silencio el misterio del amor. Sin embargo de eso, cuando escribi\u00f3 su Evangelio, la instituci\u00f3n de este sacramento estaba suficientemente relatada por los tres Evangelistas que le hab\u00edan precedido, y por el Ap\u00f3stol de los gentiles. Sin repetir esta historia divina, completa su relato con el de la solemne promesa que hizo el Se\u00f1or, un a\u00f1o antes de la Cena, a orillas del lago de Tiber\u00edades.<\/p>\n\n\n\n<p>A las numerosas muchedumbres que atrae en pos de S\u00ed por el reciente milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes y peces, Jes\u00fas se presenta como el verdadero Pan de vida venido del cielo y que preserva de la muerte, a la indiferencia del man\u00e1 que dio Mois\u00e9s a sus padres. La vida es el primero de los bienes, as\u00ed como la muerte es el \u00faltimo de los males. La vida reside en Dios como en su origen; solo \u00c9l puede comunicarla a quien quiere, y devolverla a quien la perdi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>El Verbo de Dios vino a los hombres para que tuvieran la vida y la tuvieran abundantemente. Y, como lo propio del alimento es aumentar, sostener la vida, \u00c9l se hizo alimento, alimento vivo y vivificador descendido de los cielos. La carne del Verbo, participando ella misma de la vida eterna que toma directamente del seno del Padre, comunica esta vida a quien la come. Lo que es corruptible por su naturaleza, dice San Cirilo de Alejandr\u00eda, no puede ser vivificado de otro modo que por la uni\u00f3n corporal al cuerpo del que es vida por naturaleza; ahora bien, del mismo modo que dos trozos de cera fundidos juntos por el fuego no son m\u00e1s que uno solo, as\u00ed hace de nosotros y de Cristo la participaci\u00f3n de su Cuerpo y de su Sangre preciosos. Esta vida, pues, que reside en la carne del Verbo, hecha nuestra en nosotros mismos, no ser\u00e1 ya vencida por la muerte como tampoco lo ser\u00e1 en \u00c9l; sacudir\u00e1 el d\u00eda se\u00f1alado las ligaduras del antiguo enemigo y triunfar\u00e1 de la corrupci\u00f3n en nuestros cuerpos inmortales.<\/p>\n\n\n\n<p>Era, pues, necesario que no s\u00f3lo el alma fuese renovada por el contacto con el Verbo, sino que este mismo cuerpo terrestre y vil, participase en su medida de la virtud vivificadora del Esp\u00edritu, seg\u00fan la expresi\u00f3n del Se\u00f1or. Los que han bebido veneno por asechanzas de sus enemigos, dice admirablemente San Gregorio de Nisa, extinguen en ellos el virus por un remedio opuesto; mas como sucede con el brebaje mortal, es necesario que la bebida saludable sea introducida hasta sus entra\u00f1as, a fin de que extienda por todo el organismo su virtud curativa. Los que hemos gustado del fruto delet\u00e9reo, tenemos necesidad de un remedio saludable que nuevamente re\u00fana y armonice los elementos disgregados y confundidos de nuestra naturaleza, y penetrando lo interior de nuestra sustancia, neutralice y haga salir el veneno por una fuerza contraria. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 ese contraveneno? Ning\u00fan otro que este Cuerpo que se mostr\u00f3 m\u00e1s poderoso que la muerte y asent\u00f3 para nosotros el principio de la vida. As\u00ed como un poco de levadura, dice el Ap\u00f3stol, asimila toda masa, as\u00ed este Cuerpo, entrando en el nuestro, le transforma en el suyo. Mas nadie puede penetrar as\u00ed en nuestra sustancia corporal, sino mediante la comida y bebida; y por este modo, conforme a su naturaleza, llega a nuestro cuerpo la virtud vivificadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros cat\u00f3licos, fieles adoradores del Sant\u00edsimo Sacramento, con qu\u00e9 alegr\u00eda, exclama el elocuente Padre F\u00e1ber, debemos contemplar esta resplandeciente e inmensa nube de gloria que la Iglesia hace hoy subir hacia Dios. \u00a1S\u00ed, se dir\u00eda que el mundo est\u00e1 a\u00fan en su estado de fervor e inocencia, primitivas! Mirad estas gloriosas procesiones. En esta aglomeraci\u00f3n de pueblos, el color del rostro y la diversidad de lenguas no son sino nuevas pruebas de la unidad de esta fe que todos se regocijan de profesar por la voz del magn\u00edfico ritual Romano. \u00a1En cu\u00e1ntos altares de distinta arquitectura, adornados con las flores m\u00e1s suaves y resplandecientes, en medio de nubes de incienso, al son de cantos sagrados y en presencia de una multitud prosternada y recogida, el Sant\u00edsimo Sacramento es elevado sucesivamente para recibir las adoraciones de los fieles, y descendido para bendecirlos! \u00a1Cu\u00e1ntos actos inefables de fe y de amor, de triunfo y reparaci\u00f3n, cada una de estas cosas nos representan! Los jardines se despojan de las bellas flores, que manos piadosas arrojan al paso de Dios, oculto en el Sant\u00edsimo Sacramento. Es tal el gozo universal, de suerte que la Iglesia militante entera salta de un gozo y de una emoci\u00f3n semejante al oleaje del mar agitado. Es una embriaguez semejante a la que transporta al alma a su entrada en el cielo; o bien se dir\u00eda que la tierra se convierte en cielo, como podr\u00eda suceder por efecto de la alegr\u00eda de que la inunda el Sant\u00edsimo Sacramento.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Oh Dios, que bajo este admirable Sacramento, nos dejaste el recuerdo de tu pasi\u00f3n: suplic\u00e1moste hagas que veneremos de tal modo los sagrados Misterios de tu Cuerpo y Sangre, que sintamos siempre en nosotros el &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/fiesta-del-corpus-christi\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[80,51,21,59,137,20,42,104,56,135,71,156,31,155,53,109],"class_list":["post-608","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-adoracion","tag-espiritualidad","tag-fe","tag-gloria-de-dios","tag-iglesia-catolica","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-oracion","tag-piedad","tag-reparacion","tag-sacramentos","tag-sagrada-eucaristia","tag-salvacion-eterna","tag-santo-evangelio","tag-union-con-dios","tag-vida-interior"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-9O","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=608"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":610,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/608\/revisions\/610"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=608"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=608"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=608"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}