{"id":611,"date":"2022-06-17T07:30:00","date_gmt":"2022-06-17T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=611"},"modified":"2022-06-10T18:39:49","modified_gmt":"2022-06-10T21:39:49","slug":"el-santisimo-sacramento-en-el-centro-de-la-liturgia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-santisimo-sacramento-en-el-centro-de-la-liturgia\/","title":{"rendered":"El Sant\u00edsimo Sacramento en el centro de la Liturgia"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Ultima-Cena-14.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"316\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Ultima-Cena-14.jpg?resize=500%2C316&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-612\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Ultima-Cena-14.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Ultima-Cena-14.jpg?resize=300%2C190&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Ultima-Cena-14.jpg?resize=475%2C300&amp;ssl=1 475w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">La luz del Esp\u00edritu Santo, que vino a aumentar en la Iglesia la inteligencia siempre viviente del misterio de la augusta Trinidad, la lleva a contemplar en seguida esta otra maravilla que concentra ella misma todas las operaciones del Verbo encarnado, y nos conduce desde esta vida a la uni\u00f3n divina. El misterio de la Sagrada Eucarist\u00eda va a aparecer en todo su esplendor, y es importante disponer los ojos de nuestra alma para recibir saludablemente la irradiaci\u00f3n que nos aguarda. Lo mismo que no hemos estado nunca sin la noci\u00f3n del misterio de la Sant\u00edsima Trinidad, y que nuestros homenajes se dirigen siempre a ella; as\u00ed tambi\u00e9n la Sagrada Eucarist\u00eda no ha dejado de acompa\u00f1arnos en todo el curso de este a\u00f1o lit\u00fargico, ya como medio de rendir nuestros homenajes a la suprema Majestad, ya como alimento de la vida sobrenatural. Podemos decir que estos dos inefables misterios nos son conocidos y que los amamos; pero las gracias de Pentecost\u00e9s nos han abierto una nueva entrada en lo m\u00e1s \u00edntimo que tienen; y, si el primero nos pareci\u00f3 ayer rodeado de los rayos de una luz m\u00e1s viva, el segundo va a brillar para nosotros con un resplandor que los ojos de nuestra alma nunca hab\u00edan recibido.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo la Sant\u00edsima Trinidad, como hemos hecho ver, el objeto esencial de toda la religi\u00f3n, el centro a que vienen a parar todos nuestros homenajes, aun cuando parezca que no llevamos una intenci\u00f3n inmediata, se puede decir tambi\u00e9n que la Sagrada Eucarist\u00eda es el m\u00e1s precioso medio de dar a Dios el culto que le es debido, y por ella se une la tierra con el cielo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Todos los misterios que hemos celebrado hasta aqu\u00ed, estaban contenidos en el augusto Sacramento, que es el memorial y como el resumen de las maravillas que el Se\u00f1or hizo por nosotros. La realidad de la presencia de Cristo bajo las especies sacramentales, hizo que en la Hostia reconoci\u00e9semos en Navidad al Ni\u00f1o que nos naci\u00f3; en la Pasi\u00f3n, la v\u00edctima que nos rescat\u00f3; en Pascua, al vencedor de la muerte. No pod\u00edamos celebrar todos estos misterios sin apelar en nuestro socorro al inmortal Sacrificio, y no pod\u00eda ser ofrecido, sin renovarlos ni reproducirlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las fiestas mismas de la Sant\u00edsima Virgen y de los Santos nos manten\u00edan en la contemplaci\u00f3n del divino Sacramento. Mar\u00eda, a quien hemos honrado en sus solemnidades de la Inmaculada Concepci\u00f3n, de la Purificaci\u00f3n, de la Anunciaci\u00f3n, \u00bfno form\u00f3 con su propia sustancia este cuerpo y esta sangre que ofrecemos sobre el altar? La fuerza invencible de los Ap\u00f3stoles y de los M\u00e1rtires que hemos celebrado, \u00bfno la sacaron del alimento sagrado que da el ardor y la constancia? Los Confesores y las V\u00edrgenes, \u00bfno nos han parecido como la floraci\u00f3n del campo de la Iglesia que se cubre de espigas y de racimos de uva, gracias a la fecundidad que le da Aqu\u00e9l que es la a la vez el pan y la vid?<\/p>\n\n\n\n<p>Reuniendo todos nuestros medios para honrar a estos gloriosos habitantes de la corte celestial, hemos hecho uso de la salmodia, de los himnos, de los c\u00e1nticos, de las f\u00f3rmulas m\u00e1s solemnes y tiernas; pero como homenaje a su gloria, nada igualaba a la ofrenda del Sacrificio. All\u00ed, entr\u00e1bamos en comunicaci\u00f3n directa con ellos, seg\u00fan la en\u00e9rgica expresi\u00f3n de la Iglesia en el canon de la Misa&nbsp;<em>(communicantes)<\/em>. Adoran ellos eternamente a la Sant\u00edsima Trinidad por Jesucristo y en Jesucristo; por el Sacrificio nos un\u00edamos a ellos en el mismo centro, mezcl\u00e1bamos nuestros homenajes con los suyos, y para ellos resultaba un aumento de honra y de felicidad. La Sagrada Eucarist\u00eda, Sacrificio y Sacramento, siempre nos estaba presente; y, si en estos d\u00edas debemos recogernos para mejor comprender la grandeza y poder infinitos, si debemos esforzarnos por gozar con m\u00e1s plenitud la inefable suavidad, no es un descubrimiento que se nos muestra de s\u00fabito: se trata del elemento que el amor de Cristo nos dej\u00f3 preparado, y del cual usamos ya, para entrar en relaci\u00f3n directa con Dios y rendirle nuestros deberes m\u00e1s solemnes y a la vez m\u00e1s \u00edntimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu La luz del Esp\u00edritu Santo, que vino a aumentar en la Iglesia la inteligencia siempre viviente del misterio de la augusta Trinidad, la lleva a contemplar en seguida esta otra maravilla que concentra ella misma &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-santisimo-sacramento-en-el-centro-de-la-liturgia\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[80,51,137,20,42,29,81,156,73,53],"class_list":["post-611","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-adoracion","tag-espiritualidad","tag-iglesia-catolica","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-misterios-sagrados","tag-presencia-de-dios","tag-sagrada-eucaristia","tag-santisima-trinidad","tag-union-con-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-9R","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/611","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=611"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/611\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":613,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/611\/revisions\/613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=611"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=611"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=611"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}