{"id":614,"date":"2022-06-18T07:30:00","date_gmt":"2022-06-18T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=614"},"modified":"2022-06-10T18:41:16","modified_gmt":"2022-06-10T21:41:16","slug":"la-lira-del-espiritu-santo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-lira-del-espiritu-santo\/","title":{"rendered":"La Lira del Esp\u00edritu Santo"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Efren-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"383\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Efren-01.jpg?resize=383%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-615\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Efren-01.jpg?w=383&amp;ssl=1 383w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Efren-01.jpg?resize=230%2C300&amp;ssl=1 230w\" sizes=\"auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Benedicto XV le propone como modelo a los que tienen como misi\u00f3n el ense\u00f1ar las ciencias sagradas, para que, a ejemplo suyo, no desfiguren el sentido de las Sagradas Escrituras seg\u00fan el capricho de sus ideas personales, y que, en sus comentarios, no se aparten ni un solo \u00e1pice del sentido tradicional de la Iglesia \u201ccolumna y fundamento de la verdad\u201d, la \u00fanica int\u00e9rprete y guardiana de la Revelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Apoy\u00e1ndose de este modo en la Escritura y la Tradici\u00f3n, San Efr\u00e9n ense\u00f1\u00f3 una teolog\u00eda elevad\u00edsima y sumamente pura. Expuso con claridad la doctrina del pecado original, de la gracia, de las virtudes y de los vicios. Recuerda a menudo el dogma de la presencia de Dios y la cuenta que hemos de dar de todas nuestras acciones al sumo Juez. Entre los te\u00f3logos de su tiempo, nadie expuso con tanta precisi\u00f3n el misterio de la Iglesia, Esposa m\u00edstica de Cristo, Madre y maestra de los fieles. Comprendi\u00f3 de modo notable el papel de la Liturgia. Record\u00f3 tambi\u00e9n las prerrogativas y los deberes de la jerarqu\u00eda, la excelencia del sacerdocio.<\/p>\n\n\n\n<p>Compuso varias homil\u00edas en verso e himnos, que causan y causar\u00e1n siempre la admiraci\u00f3n de los que las estudian, por la belleza de su forma literaria, por la firmeza y la profundidad de sus ense\u00f1anzas, y por la claridad de la exposici\u00f3n doctrinal. Instruye por medio de la belleza, levanta los esp\u00edritus y mueve los corazones. Se le ha llamado la&nbsp;<em>Lira del Esp\u00edritu Santo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>A\u00f1ade Benedicto XV, \u201cnunca son\u00f3 mejor esta lira que cuando cantaba las glorias de Mar\u00eda, ya loando su virginidad y su divina maternidad, ya celebrando su misericordiosa protecci\u00f3n sobre los hombres\u201d. San Efr\u00e9n es uno de los primeros Padres de la Iglesia que desarroll\u00f3 los dogmas marianos. Se esforz\u00f3, sobre todo, en hacer resaltar dos de sus privilegios: su perpetua virginidad y su eminente santidad, que no duda en comparar a la del mismo Cristo. De este modo dej\u00f3 en la tradici\u00f3n primitiva un magn\u00edfico testimonio de la Inmaculada Concepci\u00f3n: \u201cT\u00fa, Se\u00f1or, escrib\u00eda, y tu Madre, sois los \u00fanicos completamente hermosos y puros en todo; porque en Ti, Se\u00f1or, no hay mancha, ni en tu Madre impureza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la considerable influencia de que gozaba, y que le hac\u00eda acreedor a los mayores honores, San Efr\u00e9n no quiso, por humildad, ordenarse de sacerdote. Muy a su pesar le sacaron de su ermita para obligarle a que recibiese al menos la orden del diaconado. Pero entonces se someti\u00f3 d\u00f3cilmente a las obligaciones de su nueva vocaci\u00f3n, \u201cmostr\u00e1ndose en todo \u00e9mulo perfect\u00edsimo de San Esteban: ense\u00f1ando a todos la Sagrada Escritura, predicando la divina palabra, instruyendo en los Salmos a las v\u00edrgenes sagradas, siendo siempre la providencia del pobre, y practicando primeramente \u00e9l con toda perfecci\u00f3n lo que ense\u00f1aba a los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De natural ardiente y fogoso consigui\u00f3, con la ayuda de Dios, dominarse completamente y llegar a hacerse suave y afable. Mostraba su dulzura a\u00fan con los herejes, aunque no por eso dejaba de declarar guerra implacable a sus doctrinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Su caridad se mostr\u00f3 palmariamente en las invasiones del imperio romano por los Persas. En N\u00edsibe, cuando se hallaba asediada y hambrienta, organiz\u00f3 colectas para los necesitados, sostuvo la moral de todos, de modo que se pudiera decir que la Providencia le puso a la cabeza de su patria chica.<\/p>\n\n\n\n<p>Bendecimos a Dios, que exalta a los humildes, por haberte coronado, bienaventurado Efr\u00e9n, con pur\u00edsima gloria, y por haberte propuesto a nuestro siglo como doctor de la sabidur\u00eda divina y modelo de las m\u00e1s excelsas virtudes. Con San Juan Cris\u00f3stomo te decimos: \u201cDespertador de almas dormidas, consuelo de afligidos, maestro, gu\u00eda y apoyo de la juventud, Espejo de monjes, modelo de penitentes, martillo y dardo terrible para los herejes, tesoro de virtudes, templo y morada del Esp\u00edritu Santo\u201d, ruega por nosotros. Danos ese gusto de la verdad, esa diligencia en escuchar de boca de los Santos el pensamiento de Dios, que te hizo acudir a San Basilio, or\u00e1culo de la Iglesia, para que, como t\u00fa, \u201cbebamos de la copa de la doctrina\u201d. \u00bfNo eres t\u00fa, seg\u00fan el testimonio de San Gregorio de Nisa, \u201cla vi\u00f1a del Se\u00f1or, cargada, como de dulces racimos, de frutos de doctrina, que constituyen las delicias de los hijos de la Iglesia y los sacian con el amor de Dios? \u00bfNo eres t\u00fa el Bueno y sabio ec\u00f3nomo de la gracia, que distribuye a sus compa\u00f1eros, seg\u00fan sus necesidades, la ense\u00f1anza de la virtud, y que administra perfectamente la casa de su se\u00f1or?\u201d. Ojal\u00e1 no olvidemos estas \u00faltimas palabras de tu testamento, en el cual nos amonestabas \u201cque permaneci\u00e9semos firmes en la fe, que nos guard\u00e1semos de los que obran la iniquidad, de los mercaderes de vanas palabras y de los seductores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, haciendo nuestras las palabras que t\u00fa mismo dirigiste a San Basilio poco antes de la muerte, te decimos tambi\u00e9n nosotros: \u201cEns\u00e9\u00f1anos por qu\u00e9 obras buenas podemos granjearnos la bondad del Se\u00f1or; c\u00f3mo debemos evitar los asaltos del pecado; c\u00f3mo cerrar las puertas a las pasiones; c\u00f3mo adquirir la virtud apost\u00f3lica; c\u00f3mo doblegar al Juez insobornable. A ti, Padre santo, te toca iluminarnos, tener cuidado de nosotros, dirigirnos por el recto camino, ablandar nuestro coraz\u00f3n de piedra. T\u00fa tienes que curar nuestra alma enferma, y llevarla hasta el fin sobre las olas de la vida y del descanso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Benedicto XV le propone como modelo a los que tienen como misi\u00f3n el ense\u00f1ar las ciencias sagradas, para que, a ejemplo suyo, no desfiguren el sentido de las Sagradas Escrituras seg\u00fan el capricho de sus &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-lira-del-espiritu-santo\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[39,79,12,127,43,51,21,87,137,11,117,25,52,36,105,119,53,38],"class_list":["post-614","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-apostolado","tag-caridad","tag-celo-santo","tag-doctrina-catolica","tag-ejemplo","tag-espiritualidad","tag-fe","tag-humildad","tag-iglesia-catolica","tag-intercesion","tag-pecado","tag-prerrogativas-marianas","tag-sagrada-escritura","tag-santos","tag-sma-virgen-maria","tag-tradicion","tag-union-con-dios","tag-virtudes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-9U","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/614","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=614"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/614\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":616,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/614\/revisions\/616"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=614"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=614"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=614"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}