{"id":617,"date":"2022-06-19T07:30:00","date_gmt":"2022-06-19T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=617"},"modified":"2022-06-11T19:51:39","modified_gmt":"2022-06-11T22:51:39","slug":"domingo-ii-despues-de-pentecostes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-ii-despues-de-pentecostes\/","title":{"rendered":"Domingo II despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-95.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"365\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-95.jpg?resize=365%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-618\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-95.jpg?w=365&amp;ssl=1 365w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-Misa-Tridentina-95.jpg?resize=219%2C300&amp;ssl=1 219w\" sizes=\"auto, (max-width: 365px) 100vw, 365px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Haz, Se\u00f1or, que tengamos a la vez el perpetuo temor y amor de tu nombre, porque nunca privas de tu gobierno a los que educas en la firmeza de tu dilecci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Del santo Evangelio seg\u00fan San Lucas (XIV, 16-24)<\/p>\n\n\n\n<p><em>En aquel tiempo dijo Jes\u00fas a los fariseos esta par\u00e1bola: Un hombre hizo una gran cena, y llam\u00f3 a muchos. Y, a la hora de la cena, envi\u00f3 a su siervo a decir a los invitados que vinieran, porque ya estaba preparado todo. Y comenzaron a excusarse todos a la vez. El primero le dijo: He comprado una granja, y necesito salir y verla: ru\u00e9gote me excuses. Y otro dijo: He comprado cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlas: ru\u00e9gote me excuses. Y otro dijo: He tomado esposa: y, por ello no puedo ir. Y, vuelto el siervo, anunci\u00f3 esto a su se\u00f1or. Entonces el padre de familias, airado, dijo a su siervo: Sal pronto por las plazas y barrios de la ciudad: e introduce aqu\u00ed a los pobres, y d\u00e9biles, y ciegos, y cojos. Y dijo el siervo: Se\u00f1or, se ha hecho como mandaste, y todav\u00eda hay sitio. Y dijo el se\u00f1or al siervo: Sal por los caminos y cercados: y fu\u00e9rzalos a entrar, para que se llene mi casa. Pues os digo que ninguno de aquellos hombres que fueron llamados, gustar\u00e1 mi cena.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando a\u00fan no se hab\u00eda establecido la fiesta del Corpus Christi, este evangelio estaba se\u00f1alado ya para este Domingo. El Esp\u00edritu divino que asiste a la Iglesia en la ordenaci\u00f3n de su Liturgia, preparaba de este modo anticipadamente el complemento de las ense\u00f1anzas de esta gran solemnidad. La par\u00e1bola que propone aqu\u00ed el Se\u00f1or, sentado a la mesa de un jefe de los fariseos, volver\u00e1 a repetirla en el templo, en los d\u00edas que precedieron a su Pasi\u00f3n y Muerte. Esta insistencia es significativa y nos revela suficientemente la importancia de la alegor\u00eda. \u00bfCu\u00e1l es, en efecto, este convite de numerosos invitados, este fest\u00edn de las bodas, sino aquel mismo de quien hizo los preparativos la Sabidur\u00eda eterna desde el principio del mundo? Nada falt\u00f3 a las magnificencias de estos divinos preparativos. Con todo eso, el pueblo amado, enriquecido con tantos beneficios, hizo muecas de desagrado al amor; por sus abandonos despectivos se propuso provocar la c\u00f3lera del Dios su Salvador.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Mas, a pesar de ello, la Sabidur\u00eda eterna ofrece todav\u00eda a los hijos ingratos de Abraham, Isaac y Jacob, en recuerdo de su padres, el primer lugar en el banquete; a las ovejas perdidas de la casa de Israel fue a las que fueron enviados primeramente los Ap\u00f3stoles. \u201c\u00a1Inefables miramientos! exclama San Juan Cris\u00f3stomo. Cristo llama a los jud\u00edos antes de la cruz; lo hace tambi\u00e9n despu\u00e9s de su inmolaci\u00f3n y contin\u00faa llam\u00e1ndolos. Cuando deb\u00eda, a nuestro juicio, aplastarlos con fuerte castigo, los invita a su alianza y los llena de honores. Mas los que asesinaron a sus profetas y Le mataron a \u00c9l mismo, solicitados por el Esposo y convidados a las bodas por su propia v\u00edctima, no hacen ning\u00fan caso y ponen como pretexto sus parejas de bueyes, sus mujeres o sus campos\u201d. Pronto estos pont\u00edfices, escribas y fariseos hip\u00f3critas perseguir\u00e1n y matar\u00e1n a los ap\u00f3stoles unos tras otros; y el servidor de la par\u00e1bola no llevar\u00e1 de Jerusal\u00e9n al banquete del Padre de familias m\u00e1s que los pobres, humildes y enfermos de las calles y plazas de la ciudad, en los que la ambici\u00f3n, la avaricia o los placeres no encontraron obst\u00e1culo al advenimiento del reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces se consumar\u00e1 la vocaci\u00f3n de los gentiles y el gran misterio de la sustituci\u00f3n del nuevo pueblo por el antiguo en la alianza divina. \u201cLas bodas de mi Hijo estaban preparadas, dir\u00e1 Dios Padre a sus servidores; pero los que estaban invitados, no han sido dignos. Id, pues, dejad la ciudad maldita que desconoci\u00f3 el tiempo de su visita; salid a las encrucijadas, recorred las calles, buscad en los campos de los gentiles y llamad a las bodas a todos los que encontr\u00e9is\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Gentiles, glorificad a Dios por su misericordia<\/em>. Invitados, sin m\u00e9ritos por vuestra parte, al fest\u00edn preparado para otros, temed incurrir en los reproches que los excluyeron de los favores prometidos a sus padres. Ciego y cojo llamado de la encrucijada, ven presto a la mesa sagrada. Piensa tambi\u00e9n, por el honor de Aquel que te llama, dejar los vestidos sucios del mendigo del camino. V\u00edstete con diligencia el vestido nupcial. Tu alma, en adelante, por el llamamiento a estas bodas sublimes, es reina: \u201cAd\u00f3rnala con p\u00farpura, dice San Juan Cris\u00f3stomo; p\u00f3nla la diadema y col\u00f3cala sobre un trono. \u00a1Piensa en las bodas que te esperan, en las bodas del Se\u00f1or! \u00bfDe qu\u00e9 tis\u00fa de oro y variedad de ornamentos no debe resplandecer al alma llamada al franquear el umbral de la sala del fest\u00edn y de esta c\u00e1mara nupcial?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Haz, Se\u00f1or, que tengamos a la vez el perpetuo temor y amor de tu nombre, porque nunca privas de tu gobierno a los que educas en la firmeza de tu dilecci\u00f3n.&nbsp; Del santo Evangelio seg\u00fan &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-ii-despues-de-pentecostes\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[1],"tags":[30,94,145,20,42,97,29,104,117,113,155,26],"class_list":["post-617","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-amor-a-dios","tag-conversion","tag-espiritu-santo","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-misericordia","tag-misterios-sagrados","tag-oracion","tag-pecado","tag-reino-de-dios","tag-santo-evangelio","tag-vida-de-cristo"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-9X","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=617"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/617\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":619,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/617\/revisions\/619"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}