{"id":623,"date":"2022-06-21T07:30:00","date_gmt":"2022-06-21T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=623"},"modified":"2022-06-12T18:15:39","modified_gmt":"2022-06-12T21:15:39","slug":"el-espiritu-santo-y-la-santidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/el-espiritu-santo-y-la-santidad\/","title":{"rendered":"El Esp\u00edritu Santo y la Santidad"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-17.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"282\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-17.jpg?resize=500%2C282&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-624\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-17.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-17.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Continuemos describiendo las operaciones del Esp\u00edritu Santo en el alma del hombre. Su fin es formar en nosotros a Jesucristo por medio de la imitaci\u00f3n de sus sentimientos y de sus actos. \u00bfQui\u00e9n conoce mejor que este divino Esp\u00edritu las disposiciones de Jes\u00fas, cuya humanidad sant\u00edsima produjo en las entra\u00f1as de Mar\u00eda, de Jes\u00fas, de quien se posesion\u00f3 y con quien habit\u00f3 plenamente, a quien asisti\u00f3 y dirigi\u00f3 en todo por medio de una gracia proporcionada a la dignidad de esta naturaleza humana unida personalmente a la divinidad? Su deseo es reproducir una copia fiel de \u00e9l, en cuanto que la debilidad y exig\u00fcidad de nuestra humilde personalidad, herida por el pecado original, se lo permitiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, de eso el Esp\u00edritu Santo obtiene en esta obra digna de Dios nobles y felices resultados. Le hemos visto disputando con el pecado y con Satan\u00e1s la herencia rescatada por el Hijo de Dios; consider\u00e9mosle trabajando con \u00e9xito en la \u201cconsumaci\u00f3n de los santos\u201d, seg\u00fan expresi\u00f3n del Ap\u00f3stol. Se posesiona de ellos en un estado de degradaci\u00f3n general, les aplica en seguida los medios ordinarios de santificaci\u00f3n; pero resuelto a hacerles alcanzar el l\u00edmite posible a sus fuerzas del bien y de la virtud, desarrolla su obra con ardor divino. La naturaleza est\u00e1 en su presencia: naturaleza ca\u00edda, infestada con el virus de la muerte; pero naturaleza que conserva todav\u00eda cierta semejanza con su Criador, del que conserva se\u00f1ales en su ruina. El Esp\u00edritu viene, pues, a destruir la naturaleza impura y enferma y al mismo tiempo a elevar, purificando, a la que el veneno no contamin\u00f3 mortalmente. Es necesario, en obra tan delicada y trabajosa, emplear hierro y fuego como h\u00e1bil m\u00e9dico, y \u00a1cosa admirable!, saca el socorro del enfermo mismo para aplicarle el remedio que s\u00f3lo puede curarle. As\u00ed como no salva al pecador sin \u00e9l, as\u00ed no santifica al santo sin ser ayudado con su cooperaci\u00f3n. Pero anima y sostiene su valor por medio de mil cuidados de su gracia y la naturaleza corrompida va insensiblemente perdiendo terreno en esta alma, lo que permanec\u00eda intacto va transform\u00e1ndose en Cristo y la gracia logra reinar en el hombre entero.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Las virtudes no est\u00e1n ya insertas o d\u00e9bilmente desarrolladas en este cristiano; se las ve adquirir nuevo vigor de d\u00eda en d\u00eda. El Esp\u00edritu no consiente que una sola, quede rezagada; muestra constantemente a su disc\u00edpulo a Jes\u00fas, tipo ideal, que posee la virtud plena y perfecta. Algunas veces hace sentir al alma su impotencia para que \u00e9sta se humille; la deja expuesta a las repugnancias y a la tentaci\u00f3n; pero entonces es cuando la asiste con m\u00e1s esmero. Es necesario que luche, como es necesario que sufra; sin embargo de eso, el Esp\u00edritu la ama con ternura y tiene consideraci\u00f3n con sus fuerzas aun cuando la prueba. \u00a1Qu\u00e9 cosa tan magn\u00edfica ver que un ser limitado y ca\u00eddo reproduzca el sumo de la santidad! Con frecuencia desfallece el \u00e1nimo en tal obra y puede darse un traspi\u00e9; pero el pecado o la imperfecci\u00f3n no pueden resistir al amor que el Esp\u00edritu divino alimenta con particular cuidado en este coraz\u00f3n, que consumir\u00e1 pronto estas escorias y cuya llama no apag\u00e1ndose nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida humana desaparece; mas Cristo vive en este hombre nuevo como este hombre vive en Cristo. La oraci\u00f3n llega a ser su elemento, porque en ella siente el lazo que le estrecha con Jes\u00fas y que este lazo se estrecha cada vez m\u00e1s. El Esp\u00edritu muestra al alma nuevas sendas para que encuentre a su bien soberano en la oraci\u00f3n. Para ello, prepara los grados como en una escala que comienza en la tierra y cuya cima se oculta en lo alto de los cielos. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 contar los favores divinos hacia aquel que, habi\u00e9ndose librado de la estima y del amor de s\u00ed mismo no aspira a otra cosa, en la unidad y sencillez de su vida, que contemplar y gozar de Dios, que engolfarse en \u00e9l eternamente? Toda la Sant\u00edsima Trinidad toma parte en la obra del Esp\u00edritu Santo. El Padre deja sentir en esta alma los abrazos de su ternura paternal; el Hijo no puede contener el \u00edmpetu de su amor hacia ella, y el Esp\u00edritu Santo la inunda cada vez m\u00e1s de luces y consuelos.<\/p>\n\n\n\n<p>La corte celestial que contempla todo lo que se relaciona con el hombre, que exulta de alegr\u00eda por un solo pecador que hace penitencia ha visto este hermoso espect\u00e1culo, le sigue con indecible amor y alaba al Esp\u00edritu que sabe obrar tales prodigios en una naturaleza corruptible. Mar\u00eda, en su alegr\u00eda maternal, hace acto de presencia algunas veces en el nuevo hijo que la ha nacido; los \u00e1ngeles se muestran a las miradas de este hermano, digno ahora de su sociedad, y los santos que estuvieron sujetos al cuerpo, traban estrecha amistad con aquel a quien esperan que llegar\u00e1 dentro de poco a la mansi\u00f3n de la gloria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no perdamos de vista el punto culminante de esta vida maravillosa, m\u00e1s frecuente de lo que piensan los hombres mundanos y disipados. Aqu\u00ed aparece el valor de los m\u00e9ritos de Jes\u00fas y el amor hacia la criatura a la vez que la energ\u00eda divina del Esp\u00edritu Santo. Esta alma est\u00e1 llamada a las nupcias y estas nupcias no se reservar\u00e1n para la eternidad. En esta vida, bajo el horizonte estrecho del mundo pasajero deben realizarse. Jes\u00fas desea unirse a la Esposa que conquist\u00f3 con su sangre y su Esposa no es solamente su amada Iglesia, sino tambi\u00e9n esta alma que hace algunos a\u00f1os no exist\u00eda, esta alma que permanece oculta a los ojos de los hombres, pero cuya \u201chermosura codici\u00f3 \u00e9l\u201d. Es autor de esta belleza que, al mismo tiempo, es obra del Esp\u00edritu Santo; no reposar\u00e1 hasta que no se haya unido con ella. Entonces se realizar\u00e1 en un alma lo que hemos visto obrar en la misma Iglesia. El la prepara, la asienta en la unidad, la consolida en la verdad, consuma en la santidad; entonces el \u201cEsp\u00edritu y la Esposa dicen: Ven\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Continuemos describiendo las operaciones del Esp\u00edritu Santo en el alma del hombre. 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