{"id":648,"date":"2022-06-29T07:30:00","date_gmt":"2022-06-29T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=648"},"modified":"2022-06-22T19:40:19","modified_gmt":"2022-06-22T22:40:19","slug":"santos-apostoles-pedro-y-pablo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/santos-apostoles-pedro-y-pablo\/","title":{"rendered":"Santos Ap\u00f3stoles Pedro y Pablo"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-y-San-Pablo-03.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"342\" height=\"500\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-y-San-Pablo-03.jpg?resize=342%2C500&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-649\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-y-San-Pablo-03.jpg?w=342&amp;ssl=1 342w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/06\/bl-San-Pedro-y-San-Pablo-03.jpg?resize=205%2C300&amp;ssl=1 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 342px) 100vw, 342px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Pedro, simple hijo de Ad\u00e1n, y, con todo eso, verdadero Sumo Pont\u00edfice, avanza llevando el mundo: su sacrificio va a completar el de Jesucristo, que le invisti\u00f3 con su grandeza; la Iglesia, inseparable de su Cabeza visible, le reviste tambi\u00e9n con su gloria. Por la virtud de esta nueva cruz que se levanta, Roma se hace hoy la ciudad santa. Mientras Si\u00f3n queda maldita por haber crucificado un d\u00eda a su Salvador, Roma podr\u00e1 rechazar al Hombre-Dios, derramar su sangre en sus m\u00e1rtires: ning\u00fan crimen de Roma prevalecer\u00e1 sobre el gran hecho que ahora se realiza; la cruz de Pedro le ha traspasado todos los derechos de la de Jes\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo tal la significaci\u00f3n de este d\u00eda, no es de maravillar que el Se\u00f1or la haya querido aumentar a\u00fan m\u00e1s, a\u00f1adiendo el martirio del Ap\u00f3stol Pablo al sacrificio de Sim\u00f3n Pedro. Pablo, m\u00e1s que nadie, hab\u00eda prometido con sus predicaciones&nbsp;<em>la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo<\/em>; si hoy la Iglesia ha llegado a este completo desenvolvimiento que la permite ofrecerse en su Cabeza como hostia de suav\u00edsimo olor, \u00bfqui\u00e9n mejor que \u00e9l merec\u00eda completar la oblaci\u00f3n? Habiendo llegado la edad perfecta de la Esposa, ha acabado tambi\u00e9n su obra. Inseparable de Pedro en los trabajos por la fe y el amor, le acompa\u00f1a del mismo modo en la muerte; los dos dejan a la tierra alegrarse en las bodas divinas selladas con su sangre, y suben juntos a la mansi\u00f3n eterna, donde se completa la uni\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>\u00a1Oh Pedro, saludamos el glorioso sepulcro donde descansas! A nosotros, hijos de este Occidente, que quisiste elegir, a nosotros toca, antes que a todos, celebrar con amor y fe las glorias de este d\u00eda. Sobre ti debemos edificar; porque queremos ser los habitantes de la ciudad santa. Seguiremos el consejo del Se\u00f1or edificando sobre roca nuestras construcciones terrenas, para que resistan a la tempestad y puedan ser mansi\u00f3n eterna. \u00a1Cu\u00e1n grande es para contigo, que te dignas sostenernos as\u00ed, nuestro agradecimiento, sobre todo en este siglo insensato, que, pretendiendo construir de nuevo el edificio social, ha querido edificarlo sobre la arena inconsistente de las opiniones humanas, y no ha hecho sino multiplicar las miserias y las ruinas! \u00bfAcaso no es la piedra angular la que han desechado los arquitectos modernos? \u00bfY no se revela su virtud en que, al desecharla, chocan contra ella y se estrellan?<\/p>\n\n\n\n<p>Ya que la eterna Sabidur\u00eda, oh Pedro, edifica su casa sobre ti, \u00bfen qu\u00e9 otra parte podremos hallarla? De Jes\u00fas, subido a los cielos, es de quien tienes palabras de vida eterna. En ti se contin\u00faa el misterio de Dios hecho hombre y que vive entre nosotros. Nuestra religi\u00f3n, nuestro amor al Emmanuel, son incompletos si no llegan hasta ti. Si el Se\u00f1or dijo: \u201cNadie va al Padre, sino por M\u00ed\u201d, sabemos que nadie llega al Se\u00f1or, sino por ti. \u00bfC\u00f3mo los derechos del Hijo de Dios, Pastor y Obispo de nuestras almas pueden padecer menoscabo en estos homenajes de la tierra agradecida? No podemos celebrar tus grandezas, sin que al momento, dirigiendo nuestros pensamientos a Aquel de quien t\u00fa eres como el signo sensible, como un augusto sacramento, t\u00fa no nos digas, as\u00ed como a nuestros padres, por la inscripci\u00f3n de tu antigua estatua:&nbsp;<em>Contemplad al Dios Verbo, piedra divinamente tallada en oro, sobre la cual estando asentado, no soy conmovido<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Oh Pablo, se consum\u00f3 tu obra; habi\u00e9ndolo dado todo, te diste por a\u00f1adidura a ti mismo. La espada, al cortar tu cabeza, completa, como lo predijiste, el triunfo de Cristo. \u00a1Gloria a ti, oh Ap\u00f3stol, ahora y siempre! La eternidad no podr\u00e1 extinguir en nosotros, las naciones, los sentimientos de gratitud. Acaba tu obra en cada uno de nosotros por estos siglos sin fin; no permitas que por deserci\u00f3n de ninguno de los que el Se\u00f1or llam\u00f3 para completar su cuerpo m\u00edstico, la Iglesia se vea privada de uno solo de los acrecentamientos que pod\u00eda esperar. Sost\u00e9n el \u00e1nimo de todos aquellos predicadores de la palabra divina, que, con la pluma o con un t\u00edtulo cualquiera, contin\u00faan tu obra de luz. Danos ap\u00f3stoles valientes, que arrojen sin tregua de nuestra tierra las tinieblas. Prometiste permanecer con nosotros, velar siempre por el progreso de la fe en nuestras almas: haz germinar en ellas las pur\u00edsimas delicias de la uni\u00f3n divina. Cumple tu promesa. Al ir a Jes\u00fas, no retires tu palabra empe\u00f1ada de aquellos que, como nosotros, no te conocieron en esta tierra. Porque a ellos en una de tus Ep\u00edstolas inmortales les prometiste \u201cconsolar sus corazones, uni\u00e9ndolos con el amor, infundiendo en ellos con su plenitud y sus riquezas inmensas el conocimiento del misterio de Dios-Padre y de Jesucristo, en el que se hallan escondidos todos los tesoros de la sabidur\u00eda y de la ciencia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Pedro, simple hijo de Ad\u00e1n, y, con todo eso, verdadero Sumo Pont\u00edfice, avanza llevando el mundo: su sacrificio va a completar el de Jesucristo, que le invisti\u00f3 con su grandeza; la Iglesia, inseparable de su &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/santos-apostoles-pedro-y-pablo\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[39,12,21,137,92,11,20,9,42,15,3,36,53],"class_list":["post-648","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-apostolado","tag-celo-santo","tag-fe","tag-iglesia-catolica","tag-imitacion-de-cristo","tag-intercesion","tag-liturgia","tag-martirio","tag-meditacion","tag-persecucion","tag-santidad","tag-santos","tag-union-con-dios"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-as","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=648"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":650,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/648\/revisions\/650"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=648"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=648"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=648"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}