{"id":705,"date":"2022-07-17T07:30:00","date_gmt":"2022-07-17T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=705"},"modified":"2022-07-12T18:34:34","modified_gmt":"2022-07-12T21:34:34","slug":"domingo-vi-despues-de-pentecostes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-vi-despues-de-pentecostes\/","title":{"rendered":"Domingo VI despu\u00e9s de Pentecost\u00e9s"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/bl-Misa-Tridentina-A04.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"427\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/bl-Misa-Tridentina-A04.jpg?resize=500%2C427&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-706\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/bl-Misa-Tridentina-A04.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/bl-Misa-Tridentina-A04.jpg?resize=300%2C256&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/07\/bl-Misa-Tridentina-A04.jpg?resize=351%2C300&amp;ssl=1 351w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Oh Dios de las virtudes, de quien procede todo cuanto hay de mejor: infunde en nuestros pechos el amor de tu nombre, y aumenta en nosotros la religi\u00f3n; para que nutras lo que es bueno y, por medio de la piedad, custodies lo nutrido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lecci\u00f3n de la Ep\u00edstola del Ap. S. Pablo a los Romanos (VI, 3-11)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>Hermanos: Todos los que hemos sido bautizados en Jesucristo, lo hemos sido en su muerte. Porque en el bautismo hemos quedado sepultados con \u00c9l, muriendo al pecado: a fin de que as\u00ed como Cristo resucit\u00f3 de entre los muertos para gloria del Padre, as\u00ed tambi\u00e9n nosotros vivamos nueva vida. Porque si fu\u00e9remos injertados en \u00c9l, imitando su muerte, lo seremos tambi\u00e9n en su resurrecci\u00f3n. Sabiendo bien que nuestro viejo hombre ha sido crucificado juntamente con \u00c9l, para que sea destruido el cuerpo de pecado, y no sirvamos m\u00e1s al pecado. Y si estamos muertos con Cristo, creemos que viviremos tambi\u00e9n juntamente con Cristo; sabiendo que Cristo resucitado de entre los muertos ya no muere, la muerte ya no le dominar\u00e1. Porque habiendo muerto para el pecado, muri\u00f3 una sola vez: mas habiendo vuelto a la vida, vive para Dios. As\u00ed tambi\u00e9n vosotros, pensad que est\u00e1is realmente muertos al pecado, y vivos para Dios, en Jesucristo Se\u00f1or nuestro.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy se dirigen a los Romanos, las instrucciones inspiradas del gran Ap\u00f3stol. La Iglesia observar\u00e1, en la lectura de estas admirables Ep\u00edstolas, el mismo orden de su inscripci\u00f3n en el canon de las Escrituras: la Ep\u00edstola a los Romanos, las dos a los Corintios, las dirigidas a los G\u00e1latas, a los Efesios, Filipenses, Colosenses, pasar\u00e1n sucesivamente ante nuestra vista. \u00a1Sublime correspondencia, en: la que el alma de Pablo, entreg\u00e1ndose por completo, da a la vez el precepto y el ejemplo del amor! \u201cOs ruego -dice sin cesar- que se\u00e1is imitadores m\u00edos, como yo lo soy de Jesucristo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>La santidad, los padecimientos, y luego la gloria de Jes\u00fas, su vida prolongada en sus miembros tal es para San Pablo la vida cristiana; simple y sublime noci\u00f3n que resume, a su parecer, el comienzo, el progreso y la consumaci\u00f3n de la obra del Esp\u00edritu de amor en toda alma santificada. M\u00e1s adelante le veremos desarrollar ampliamente esta verdad pr\u00e1ctica, de la cual se contenta ahora con poner las bases en la Ep\u00edstola que hoy nos hace leer la Iglesia. \u00bfQu\u00e9 es el Bautismo, en efecto, ese primer paso en el camino que conduce al cielo, sino una incorporaci\u00f3n del ne\u00f3fito al Hombre-Dios, muerto una vez al pecado para vivir eternamente en Dios su Padre? La Iglesia no hace, hoy m\u00e1s que recordarnos ese gran principio de los comienzos de la vida cristiana y establecerle como punto de partida para las instrucciones que se han de seguir. Si el primer acto de la santificaci\u00f3n del fiel, sumergido con Jesucristo en su bautismo, tiene por objeto rehacerle completamente, crearle de nuevo en este Hombre-Dios, injertar su nueva vida sobre la vida misma de Jes\u00fas para producir en ella sus frutos, no nos admiraremos de que el Ap\u00f3stol no trace al cristiano otro procedimiento de contemplaci\u00f3n, otra regla de conducta que el estudio y la imitaci\u00f3n del Salvador. La perfecci\u00f3n del hombre y su recompensa est\u00e1n s\u00f3lo en \u00c9l:&nbsp;<em>as\u00ed pues, seg\u00fan el conocimiento que hab\u00e9is recibido de \u00e9l, caminad en&nbsp;<\/em>\u00c9<em>l, porque todos los que hab\u00e9is sido bautizados en Cristo, est\u00e1is revestidos de Cristo<\/em>. El Doctor de las naciones lo declara: no conoce, ni podr\u00eda predicar otra cosa. En su escuela, apropi\u00e1ndonos los sentimientos que ten\u00eda Jesucristo llegaremos a ser otros Cristos, o mejor, un solo Cristo con el Hombre-Dios, por la uni\u00f3n de los pensamientos y la conformidad de las virtudes, bajo el impulso del mismo Esp\u00edritu Santificador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Continuaci\u00f3n del santo Evangelio seg\u00fan S. Marcos (VIII, 1-9)<\/p>\n\n\n\n<p><em>En aquel tiempo, como hubiera con Jes\u00fas una gran muchedumbre, y no tuvieran qu\u00e9 comer, convocando a los disc\u00edpulos, les dijo: Tengo compasi\u00f3n de la multitud: porque he aqu\u00ed que ya me han seguido tres d\u00edas, y no tienen qu\u00e9 comer: y, si los despido en ayunas para sus casas, desfallecer\u00e1n en el camino: porque algunos de ellos han venido de lejos. Y respondi\u00e9ronle sus disc\u00edpulos: \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 saciarlos de pan aqu\u00ed, en la soledad? Y les pregunt\u00f3: \u00bfCu\u00e1ntos panes ten\u00e9is? Ellos dijeron: Siete. Y mand\u00f3 a la multitud que se sentara sobre la tierra. Y, tomando los siete panes, dando gracias, los parti\u00f3, y se los dio a sus disc\u00edpulos, para que los sirvieran. Y los sirvieron a la multitud. Y ten\u00edan tambi\u00e9n unos pocos pececillos: y tambi\u00e9n los bendijo, y los mand\u00f3 servir. Y comieron, y se saciaron, y recogieron de los fragmentos que sobraron, siete cestos. Y eran, los que hab\u00edan comido, casi cuatro mil: y los despidi\u00f3<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl Se\u00f1or nos llama, dec\u00eda el pueblo antiguo al salir de Egipto tras de Mois\u00e9s; iremos a tres jornadas de camino al desierto para sacrificar all\u00ed al Se\u00f1or, nuestro Dios\u201d. Los disc\u00edpulos de Jesucristo, en nuestro Evangelio, le han seguido igualmente al desierto; despu\u00e9s de tres d\u00edas han sido alimentados con un pan milagroso que presagiaba la v\u00edctima del gran Sacrificio figurado por el de Israel. Pronto el presagio y la figura van a ceder lugar, sobre el altar que est\u00e1 ante nosotros, a la m\u00e1s sublime de las realidades. Abandonemos la tierra de servidumbre en que nos retienen nuestros vicios; todos los d\u00edas nos llama misericordiosamente el Se\u00f1or; pongamos para siempre nuestras almas lejos de las frivolidades mundanas, en el retiro de un recogimiento profundo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Dom Prospero Gu\u00e9ranger,&nbsp;<em>El A\u00f1o Lit\u00fargico<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Oh Dios de las virtudes, de quien procede todo cuanto hay de mejor: infunde en nuestros pechos el amor de tu nombre, y aumenta en nosotros la religi\u00f3n; para que nutras lo que es bueno &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/domingo-vi-despues-de-pentecostes\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[74,92,20,42,97,29,104,52,3,155,53,109],"class_list":["post-705","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-bautismo","tag-imitacion-de-cristo","tag-liturgia","tag-meditacion","tag-misericordia","tag-misterios-sagrados","tag-oracion","tag-sagrada-escritura","tag-santidad","tag-santo-evangelio","tag-union-con-dios","tag-vida-interior"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-bn","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=705"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":707,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/705\/revisions\/707"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}