{"id":756,"date":"2022-08-02T07:30:00","date_gmt":"2022-08-02T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=756"},"modified":"2022-08-01T18:37:46","modified_gmt":"2022-08-01T21:37:46","slug":"la-evolucion-segun-la-doctrina-catolica-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-evolucion-segun-la-doctrina-catolica-ii\/","title":{"rendered":"La evoluci\u00f3n seg\u00fan la doctrina cat\u00f3lica (II)"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/bl-Evolucion-01.jpg?ssl=1\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"500\" height=\"286\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/bl-Evolucion-01.jpg?resize=500%2C286&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-757\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/bl-Evolucion-01.jpg?w=500&amp;ssl=1 500w, https:\/\/i0.wp.com\/arcadei.org\/blog\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/bl-Evolucion-01.jpg?resize=300%2C172&amp;ssl=1 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><strong>2\u00ba<\/strong>&nbsp;<strong>El parecer un\u00e1nime de los Santos Padres&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">El parecer de los Santos Padres y de los te\u00f3logos es un\u00e1nime en explicar la formaci\u00f3n del cuerpo de Ad\u00e1n a partir del limo de la tierra, si se except\u00faa por su alegorismo a Or\u00edgenes, Cayetano y algunos pocos m\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia, por su parte, ha explicado siempre literalmente a los fieles la creaci\u00f3n del hombre a partir del barro de la tierra, y el de la mujer a partir del hombre. En muestra de ello, b\u00e1stenos reproducir c\u00f3mo ense\u00f1a el Catecismo mayor de San P\u00edo X la creaci\u00f3n de nuestros primeros padres:&nbsp;<em>\u201cDios cre\u00f3 al hombre a su imagen y semejanza y lo hizo as\u00ed:&nbsp;<strong>form\u00f3 el cuerpo de tierra<\/strong>, luego sopl\u00f3 en su rostro, infundi\u00e9ndole un alma inmortal. Dios impuso al primer hombre el nombre de&nbsp;<strong>Ad\u00e1n<\/strong>, que significa&nbsp;<strong>formado de tierra<\/strong>, y lo coloc\u00f3 en un lugar lleno de delicias, llamado el&nbsp;<strong>Para\u00edso terrenal<\/strong>. Mas Ad\u00e1n estaba solo. Queriendo, pues, Dios asociarle una compa\u00f1era y consorte, le infundi\u00f3 un profundo sue\u00f1o y, mientras dorm\u00eda, le quit\u00f3 una costilla de la cual form\u00f3 a la mujer que present\u00f3 a Ad\u00e1n. Este la recibi\u00f3 con agrado y la llam\u00f3 Eva, que quiere decir vida, porque hab\u00eda de ser madre de todos los vivientes\u201d<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3\u00ba La analog\u00eda de la fe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1\u00e1dase, finalmente, que la hip\u00f3tesis de la evoluci\u00f3n es frontalmente contraria a varios dogmas de nuestra fe, si se los considera en su coherencia y armon\u00eda interna. As\u00ed, la doctrina cat\u00f3lica siempre ha afirmado, como dogma de fe, que&nbsp;<strong><em>Dios estableci\u00f3 al primer hombre en un estado de justicia original<\/em><\/strong>; ahora bien, dicho estado consta de elementos que no ser\u00edan explicables seg\u00fan la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n tal como hoy se la sostiene, y que dif\u00edcilmente encajar\u00edan incluso en una versi\u00f3n cat\u00f3lica de la misma.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p><em>La versi\u00f3n evolucionista pura afirma en l\u00edneas generales que el hombre evolucion\u00f3 paulatinamente de estados inferiores a estados superiores, hasta pasar de primate a hombre. El primer hombre habr\u00eda sido apenas algo m\u00e1s que un mono, por lo que ser\u00eda absurdo suponer que estaba en estado de gracia, inhabitado por la Trinidad, sin concupiscencia, iluminado especialmente en su inteligencia, sin estar sujeto ni a la enfermedad ni a la muerte. Tampoco ser\u00eda evolutivo suponer en \u00e9l un pasaje de lo superior a lo inferior, es decir, la ca\u00edda que habr\u00eda significado para el g\u00e9nero humano la p\u00e9rdida de esos dones \u201cpreternaturales\u201d. En cuanto a la religi\u00f3n, habr\u00eda pasado de la admiraci\u00f3n de los misterios de la naturaleza a la adoraci\u00f3n de los animales (totemismo), luego a la de los demonios (pandemonismo), para terminar en la de seres ya endiosados (polite\u00edsmo), y culminando en el monote\u00edsmo, ya muy posterior (tiempos postmosaicos). Resumiendo, la perfecci\u00f3n del hombre no se encuentra en sus comienzos, sino que la alcanzar\u00e1 un d\u00eda como culminaci\u00f3n de todo un proceso evolutivo; en t\u00e9rminos \u201ccristianos\u201d se lo podr\u00eda identificar con el Cristo c\u00f3smico de Teilhard de Chardin, esto es, con lo que \u00e9l mismo llamaba Punto Omega de la Evoluci\u00f3n: un d\u00eda, por fin, el hombre llegar\u00e1 a ser perfecto e inmortal, consciente de su propia divinidad. La Iglesia Cat\u00f3lica, por su parte, afirma todo lo contrario: que el hombre fue constituido desde el comienzo en un estado de perfecci\u00f3n natural y sobrenatural: ten\u00eda la gracia santificante, la inmortalidad, la impasibilidad, la integridad y el dominio sobre toda la creaci\u00f3n inferior; y luego, por su pecado, decay\u00f3 de esa perfecci\u00f3n primitiva y qued\u00f3 reducido a un estado inferior. El conocimiento perfecto que ten\u00eda de Dios se fue degenerando, y de monote\u00edsmo deriv\u00f3 en polite\u00edsmo, y luego en demonismo y fetichismo. Todos los males que lo afligen hoy en d\u00eda no los tuvo en un principio: ni enfermedades, ni muerte, ni dolor, ni pena en el trabajo; no necesitaba de medicamentos, ni de vestido, ni de casa, pues la naturaleza no le era adversa<\/em>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n.<\/strong>&nbsp;Como se ve, la oposici\u00f3n entre la doctrina evolucionista y la doctrina cat\u00f3lica no puede ser m\u00e1s flagrante, y su conciliaci\u00f3n es una obra de prestidigitador, que presenta muchas limitaciones, incongruencias y reparos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><em>1\u00ba Una versi\u00f3n evolucionista verdaderamente \u201ccat\u00f3lica\u201d no s\u00f3lo tendr\u00eda que&nbsp;<strong>reducir la evoluci\u00f3n al pobre Ad\u00e1n<\/strong>&nbsp;(ya que Eva no pudo evolucionar, ni tampoco pudieron hacerlo los dem\u00e1s hombres, hijos de ambos), sino que adem\u00e1s deber\u00eda&nbsp;<strong>hacerla encajar con una justicia original&nbsp;<\/strong>que al menos comportase la gracia santificante y la inmortalidad, ambas definidas como dogmas de fe. 2\u00ba Para lo primero tendr\u00eda que&nbsp;<strong>aceptar una intervenci\u00f3n directa de Dios<\/strong>, que transformase al primate en hombre (ya que el hombre no es s\u00f3lo un mono con alma humana, sino un ser espec\u00edficamente distinto, incluso corporalmente), y produjese luego a partir de su carne el cuerpo de Eva. Para lo segundo tendr\u00eda que&nbsp;<strong>aceptar una nueva intervenci\u00f3n divina<\/strong>, que le confiriese la gracia y juntamente con ella la inmortalidad. 3\u00ba En todo caso, y a fin de cuentas,&nbsp;<strong>todo acabar\u00eda explic\u00e1ndose por la intervenci\u00f3n directa de Dios, y no por la evoluci\u00f3n<\/strong>, ya que ni el alma es una forma desarrollada de la materia, ni la mujer una forma desarrollada del hombre, ni la gracia una forma evolucionada de la naturaleza.&nbsp;<strong>La evoluci\u00f3n \u201ccat\u00f3lica\u201d es, en realidad, una respuesta que no responde a nada<\/strong><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Seminario Internacional Nuestra Se\u00f1ora Corredentora,&nbsp;<em>Hojitas de Fe n\u00b0 102<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu 2\u00ba&nbsp;El parecer un\u00e1nime de los Santos Padres&nbsp; El parecer de los Santos Padres y de los te\u00f3logos es un\u00e1nime en explicar la formaci\u00f3n del cuerpo de Ad\u00e1n a partir del limo de la tierra, si &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/la-evolucion-segun-la-doctrina-catolica-ii\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[163,160,164,127,21,68,57],"class_list":["post-756","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-catecismo-mayor","tag-ciencia","tag-descernimiento","tag-doctrina-catolica","tag-fe","tag-formacion","tag-magisterio-de-la-iglesia"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-cc","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/756","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=756"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/756\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":758,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/756\/revisions\/758"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=756"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=756"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=756"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}