{"id":82,"date":"2022-01-05T07:30:00","date_gmt":"2022-01-05T10:30:00","guid":{"rendered":"http:\/\/arcadei.org\/blog\/?p=82"},"modified":"2022-01-10T18:03:44","modified_gmt":"2022-01-10T21:03:44","slug":"san-telesforo-papa-y-martir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/san-telesforo-papa-y-martir\/","title":{"rendered":"San Tel\u00e9sforo, Papa y M\u00e1rtir"},"content":{"rendered":"<div style=\"margin-top: 0px; margin-bottom: 0px;\" class=\"sharethis-inline-share-buttons\" ><\/div>\n<h2 class=\"has-text-align-right wp-block-heading\">Publicado por: Servus Cordis Iesu<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www.arcadei.org\/slpw\/email\/_00%20Bloges\/2022\/01%20ENE\/bl-San%20Tel%C3%A9sforo%2001.jpg?w=584&#038;ssl=1\" alt=\"\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">Entre los soldados valerosos de Jesucristo, auxiliares de los ap\u00f3stoles en la promulgaci\u00f3n de la fe, se refieren aquellos esclarecidos varones solitarios, imitadores de los santos profetas El\u00edas y Eliseo, habitantes en el monte Carmelo, donde, en honor de la Sant\u00edsima Virgen, edificaron un oratorio para darle culto. Los cuales, bien entendidos del cumplimiento literal de los or\u00e1culos antiguos en la persona de Cristo, verdadero Mes\u00edas, prometido en la ley y en los profetas, predicaban su Evangelio entre los gentiles y jud\u00edos esparcidos por Palestina, Samar\u00eda y otras provincias. Uno de los profesores de este instituto fue San Tel\u00e9sforo, griego de naci\u00f3n, hombre de eminente santidad, de ingenio sobresaliente y de extraordinaria grandeza de esp\u00edritu, cuya fama no s\u00f3lo ilustr\u00f3 las vastas regiones del Oriente, sino que lleg\u00f3 \u00e1 Roma, donde, bien conocido su m\u00e9rito, despu\u00e9s de la muerte del papa Sixto I fue electo sumo pont\u00edfice en el d\u00eda 9 del mes de Abril del a\u00f1o 139, en tiempo del imperio de Antonino P\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>Ten\u00eda la Iglesia necesidad de un pastor magn\u00e1nimo, brioso y cient\u00edfico en aquel tiempo en que el furor de los gentiles la persegu\u00eda de muerte, y la perversidad de los herejes no perdonaba medio alguno para corromper el sagrado dep\u00f3sito de la fe y la santidad de las costumbres; y este auxilio logr\u00f3 en Tel\u00e9sforo, que, elevado a aquella primera c\u00e1tedra, se port\u00f3 como un verdadero sucesor del Pr\u00edncipe de los Ap\u00f3stoles, acreditando con su ejemplar vida el esp\u00edritu de su instituto, y con sus singulares virtudes y santidad el m\u00e9rito de sus predecesores. Bien persuadido de las obligaciones propias de un pastor universal de la Iglesia, procur\u00f3 desempe\u00f1arlas con la mayor vigilancia. No faltaron en su tiempo ocasiones para demostrarlo. Los disc\u00edpulos de Bas\u00edlides Antioqueno, hombre de ingenio agudo y perverso, socio de Saturnino y disc\u00edpulo de Menandro, penetraron hasta Roma con el fin de sembrar en ella el veneno de su imp\u00eda doctrina contra el Redentor del mundo. Cedr\u00f3n, otro heresiarca maligno, que por principio de su secta establec\u00eda dos dioses, uno bueno y otro malo, despreciaba el Antiguo Testamento y los Profetas y negaba que Jesucristo hubiese nacido de Santa Mar\u00eda Virgen, tenido verdadera carne, padecido y muerto en realidad; con los sofismas de que se val\u00eda, ten\u00eda enga\u00f1ados a no pocos hombres sencillos. Estos y otros monstruos del Infierno, que se reunieron en la capital del orbe cristiano, persegu\u00edan a la Iglesia con m\u00e1s da\u00f1o que los mismos gentiles; de forma que la pusieron en el extremo de peligrar, si el Se\u00f1or, que afianz\u00f3 con sus promesas su eterna estabilidad contra el poder del abismo, no hubiera providenciado a un pastor tan celoso, eficaz e invencible como Tel\u00e9sforo, que, oponi\u00e9ndose a semejantes fieras, no omiti\u00f3 medio alguno que pudiera contribuir a sepultar la perversidad de tan detestables doctrinas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ech\u00f3 Dios sus bendiciones sobre los celosos trabajos de este insigne Pont\u00edfice, por cuyos desvelos se vio libre el reba\u00f1o de Jesucristo de las enfermedades contagiosas de las herej\u00edas, con suceso tan feliz, que en su tiempo se vio en Roma, centro de la unidad y de la fe, florecer \u00e9sta, el fervor de los fieles y la santidad de sus costumbres.<\/p>\n\n\n\n<p>No satisfecho su celo con tan penosa fatiga, deseoso de dilatar el Reino de Jesucristo, envi\u00f3 muchos operarios apost\u00f3licos por diferentes partes del mundo a que predicasen el Santo Evangelio, y con la luz de su celestial doctrina iluminasen a los miserables infieles sumergidos en las tinieblas de la idolatr\u00eda. Aun en tiempos tan turbulentos como fueron los de su pontificado, encontr\u00f3 lugar su solicitud para publicar decretos util\u00edsimos sobre disciplina eclesi\u00e1stica. Fueron memorables, entre ellos, la disposici\u00f3n de que los obispos y sacerdotes de Dios no fuesen acusados falsamente por algunos seculares ni manchados con cualquiera clase de calumnias; que no se juzgase al pr\u00f3jimo con temeridad, especificando la clase de acusadores que deb\u00edan admitirse en los juicios, y mostrando con muchos testimonios de la Santa Escritura la malicia de los que fuesen tales contra los siervos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Dispuso que en la noche de la Natividad de nuestro Salvador se celebrasen tres Misas: una a la media noche, en que naci\u00f3 Jesucristo; otra al romper la aurora, cuando fue adorado por los pastores, y otra en la hora de tercia, en se\u00f1al de la luz que brill\u00f3 sobre nosotros por el nacimiento del Mes\u00edas; con la prevenci\u00f3n de que en estas y otras Misas solemnes se rezase o cantase el himno&nbsp;<em>Gloria in excelsis Deo<\/em>, y que, en el Santo Sacrificio, se dijese el Evangelio antes del Canon.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de once a\u00f1os, nueve meses y tres d\u00edas en el gobierno de la Iglesia como pastor celos\u00edsimo, termin\u00f3 su carrera con la gloria del martirio en tiempo del emperador Antonino P\u00edo, el d\u00eda 5 de Enero del a\u00f1o 150, en el que hace menci\u00f3n de este insigne pont\u00edfice el Martirologio Romano, cuyo celo, santidad y sabidur\u00eda elogian San Ireneo, Tertuliano, Epifanio y San Agust\u00edn, entre otros muchos escritores antiguos. Su cuerpo fue sepultado en el Vaticano, inmediato al de San Pedro.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: P. Jean Croisset,&nbsp;<em>El a\u00f1o cristiano<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Publicado por: Servus Cordis Iesu Entre los soldados valerosos de Jesucristo, auxiliares de los ap\u00f3stoles en la promulgaci\u00f3n de la fe, se refieren aquellos esclarecidos varones solitarios, imitadores de los santos profetas El\u00edas y Eliseo, habitantes en el monte Carmelo, &hellip; <a href=\"https:\/\/arcadei.org\/blog\/san-telesforo-papa-y-martir\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[1],"tags":[39,12,41,47,21,34,22,5,9,48,15,3,36,14,37,38],"class_list":["post-82","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria","tag-apostolado","tag-celo-santo","tag-deber-de-estado","tag-evangelizacion","tag-fe","tag-heroismo","tag-historia-de-la-iglesia","tag-iglesia","tag-martirio","tag-papas-santos","tag-persecucion","tag-santidad","tag-santos","tag-vidas-de-santos","tag-vidas-ejemplares","tag-virtudes"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_likes_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/pg77Cv-1k","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":126,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82\/revisions\/126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/arcadei.org\/blog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}