
Fragmento:
“Por vuestra paciencia salvaréis vuestras almas.”
— Lucas 21, 19.
Reflexión:
La paciencia es una victoria interior: nos preserva del desaliento, de la ira y de la impaciencia que roba la paz. El que espera en Dios nunca queda defraudado, porque Él obra en su tiempo y de la mejor manera.
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