Fragmento:
“El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré?”
— Salmo 26 (27), 1.
Reflexión:
La confianza en Dios disipa el temor. Su luz guía nuestros pasos y su amor nos sostiene en la prueba. Con Él, ningún obstáculo puede apagar la esperanza.
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