Fragmento:
“La esperanza no confunde, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones.”
— Cfr. Romanos 5, 5.
Reflexión:
La esperanza cristiana no es ilusión, sino certeza. Sostiene en la prueba, ilumina en la oscuridad y abre el corazón a la alegría de lo eterno.
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