Fragmento:
“La paciencia produce obra perfecta.”
— Cfr. Santiago 1, 4.
Reflexión:
La paciencia no solo soporta, sino que transforma. Dios la usa para purificar el corazón y hacerlo capaz de amar con mayor profundidad y constancia.
Descubre más desde ARCADEI
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.