La vigilancia del alma

Fragmento:

“Estad preparados, porque no sabéis ni el día ni la hora.”

— Mateo 25, 13.

Reflexión:

La vida cristiana es una espera vigilante. Quien vive en gracia está siempre listo para encontrarse con el Señor, y transforma cada día en ocasión de amor y fidelidad.


Descubre más desde ARCADEI

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.