Fragmento:
“La gloria de los santos es fruto de la gracia, pero también de su cooperación fiel con ella.”
— San León Magno, Sermón 2 sobre Todos los Santos.
Reflexión:
Los santos no nacieron perfectos; respondieron con amor a la gracia que Dios les ofrecía. Cada acto de fidelidad, cada sacrificio silencioso, fue formando en ellos la imagen de Cristo. También nosotros estamos llamados a esa cooperación diaria que, con la ayuda de la gracia, nos conduce a la santidad.
Descubre más desde ARCADEI
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.