Fragmento:
“La misericordia de Dios es más grande que nuestra miseria.”
— San Juan María Vianney, Sermón sobre la confesión.
Reflexión:
No hay pecado que supere la misericordia divina. Dios espera siempre al pecador arrepentido y lo abraza como Padre. Su perdón limpia, reanima y devuelve la paz.
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