El «Año Litúrgico» de Dom Guéranger

Publicado por: Servus Cordis Iesu

Fotografía de la colección que perteneció a la familia de Santa Teresita de Lisieux en Les Buissonets

Del Prólogo de la edición española:

Para penetrar en toda la sustancia y para poder alcanzar todo el significado que encierran tanto los textos como los ritos litúrgicos, es menester prepararse antes estudiándolos más a fondo con la asidua lectura de un libro adecuado.

Ahora bien: el libro clásico en esta materia es, sin género de duda, El Año Litúrgico que hace años compuso el Abad benedictino de Solesmes Dom Próspero Guéranger, y que hoy ofrecemos a los católicos de lengua española.

El Año Litúrgico, a diferencia de otros trabajos simplemente eruditos y de mera cultura, es una exposición doctrinal y piadosa del culto católico y de sus ritos sagrados, escrita con sumo entusiasmo y con entrañable amor a Dios, a Jesucristo, a su Iglesia y a sus Santos. El Año Litúrgico es el mejor comentario de la Misa y del Oficio divino por su solidez y piedad, por la abundancia de ideas, por la claridad de la exposición, por el fervor y la unción de sus páginas. El valor doctrinal de sus páginas es inmenso. Todos los misterios y Fiestas litúrgicas se exponen conforme a las enseñanzas de los Santos Padres y de la Teología, y con frecuencia los textos litúrgicos vienen a ser la ilustración de la exposición dogmática del Misterio. De esta manera este libro encierra una suma de enseñanzas que poco a poco van penetrando en el alma el lector en los diversos tiempos y festividades litúrgicas y la van despegando y libertando de todo naturalismo y laicismo individual e independiente, hasta dejarla empapada de una doctrina y piedad netamente católicas que operan en ella el saludable sentire cum Ecclesia.

El Año Litúrgico de Dom Guéranger es y será por excelencia el manual imprescindible y como la Biblia y Suma de la piedad litúrgica, y nunca será excesivamente recomendado. Muchas son las almas a quienes su lectura ya ha santificado, y entre otras plácenos recordar a Santa Teresita del Niño Jesús.

Del Tomo V, para la Memoria del 3 de octubre Santa Teresa del Niño Jesús, virgen:

Teresa y el Año Litúrgico

“¿Qué podría decir de las veladas de invierno en los Buissonnets? Terminada la partida de damas, María o paulina leían el Año Litúrgico… Mientras tanto, me colocaba yo en las rodillas de papá y, acabada la lectura, cantaba él con su bonita voz cantares melodiosos como para adormecerme…” Apenas han pasado cincuenta y cinco años de la subida al cielo de la amable Santa y ya tiene ella su puesto en el mismo Año Litúrgico, cuya lectura escuchaba con tanta fruición. Y ¿no se podría pensar sin temeridad que fue el Año Litúrgico el que la hizo comprender el sentido profundo de las fiestas “de ella tan amadas”, que fue este libro el que la hizo conocer “a los bienaventurados moradores de la ciudad celestial, a los cuales pedía su duplicado amor para amar a Dios”, el que la enseñó a amar a la Iglesia, en cuyo seno “ella sería el amor” y, por fin, el que la infundió la “confianza atrevida de llegar a ser una gran Santa”.

Misión de Teresa

Todos los días, en efecto, en el Calendario Litúrgico, los Santos nos traen su testimonio; y todos los días por ellos nos hace Dios oír su voz proponiéndonos el ejemplo de su vida y recordándonos cuál fue su misión. Teresa recogió ese testimonio, escuchó esa voz y ahora, cuando todo el mundo la conoce, nos da el ejemplo de su vida para enseñarnos a nosotros a ser también Santos.