La victoria de los santos

Fragmento:

“Estos son los que han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero.”

— Cfr. Apocalipsis 7, 14.

Reflexión:

La santidad no es privilegio de unos pocos, sino llamada universal. Los santos alcanzaron la victoria permaneciendo fieles a Cristo hasta el fin. Siguiendo sus huellas, también nosotros estamos llamados a la gloria eterna.

La vigilancia del alma

Fragmento:

“Estad preparados, porque no sabéis ni el día ni la hora.”

— Mateo 25, 13.

Reflexión:

La vida cristiana es una espera vigilante. Quien vive en gracia está siempre listo para encontrarse con el Señor, y transforma cada día en ocasión de amor y fidelidad.

La esperanza que no defrauda

Fragmento:

“La esperanza no confunde, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones.”

— Cfr. Romanos 5, 5.

Reflexión:

La esperanza cristiana no es ilusión, sino certeza. Sostiene en la prueba, ilumina en la oscuridad y abre el corazón a la alegría de lo eterno.