Fragmento:
“El que es fiel en lo poco, también es fiel en lo mucho.”
— Cfr. Lucas 16, 10.
Reflexión:
La santidad se construye en lo ordinario. Dios no pide hazañas extraordinarias, sino fidelidad en las pequeñas cosas de cada día. Allí se purifica el amor y se fortalece la virtud.




