La alegría cristiana

Fragmento:

“Servid al Señor con alegría.”

— Salmo 99, 2.

Reflexión:

La alegría cristiana nace de saberse amado por Dios. No depende de circunstancias externas, sino de la comunión con Él.

La alegría en la adversidad

Fragmento:

“En la tribulación, paciencia; en la oración, perseverancia.”

— Cfr. Romanos 12, 12.

Reflexión:

El cristiano no está exento de pruebas, pero tiene un tesoro que el mundo no conoce: la alegría sobrenatural que brota de la unión con Cristo. Las dificultades son ocasiones para crecer en paciencia, y la paciencia, unida a la oración, produce un gozo que ninguna adversidad puede apagar.