
Fragmento:
“Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura.”
— Marcos 16, 15.
Reflexión:
La Iglesia vive para anunciar a Cristo. Cada bautizado es misionero, llamado a dar testimonio de la fe en su ambiente, con palabras y con obras.

Fragmento:
“Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura.”
— Marcos 16, 15.
Reflexión:
La Iglesia vive para anunciar a Cristo. Cada bautizado es misionero, llamado a dar testimonio de la fe en su ambiente, con palabras y con obras.



Fragmento:
“Cuando soy débil, entonces soy fuerte.”
— Cfr. 2 Corintios 12, 10.
Reflexión:
La verdadera fuerza no está en la autosuficiencia, sino en reconocer nuestra fragilidad y apoyarnos en Dios. Su gracia se manifiesta con más claridad en quienes confían humildemente en Él.



Fragmento:
“El que no toma su cruz y me sigue, no es digno de mí.”
— Mateo 10, 38.
Reflexión:
La cruz no es un obstáculo, sino el camino mismo del discípulo. Abrazarla con amor es aprender a amar como Cristo nos amó: con entrega generosa y sin reservas.



Fragmento:
“Muero porque no muero.”
— Santa Teresa de Jesús.
Reflexión:
El corazón enamorado de Dios desea la unión plena con Él. Este anhelo de eternidad nos impulsa a vivir en caridad ardiente aquí en la tierra, preparándonos para el encuentro definitivo en el cielo.