Cristo, nuestra paz

Fragmento:

“Él es nuestra paz.”

— Cfr. Efesios 2, 14.

Reflexión:

La paz verdadera no nace de las circunstancias, sino de la presencia de Cristo en el alma. Quien se une a Él recibe serenidad en medio de toda tormenta. Jesús es la paz que el mundo no puede dar.

La prontitud de María

Fragmento:

“Hágase en mí según tu palabra.”

— Cfr. Lucas 1, 38.

Reflexión:

El “sí” de María es modelo de disponibilidad total. Su docilidad abre el camino a la salvación del mundo. Cuando imitamos su prontitud, Dios puede obrar maravillas en nuestra vida.