La pobreza que salva

Fragmento:

“Siendo rico, por vosotros se hizo pobre.”

— Cfr. 2 Corintios 8, 9.

Reflexión:

Cristo elige nacer pobre para elevarnos. Su pobreza es escuela de humildad, desprendimiento y libertad. Quien abraza la sencillez encuentra la alegría escondida del corazón de Jesús.

Dios viene a salvarnos

Fragmento:

“Y lo llamarán Emmanuel, que quiere decir Dios con nosotros.”

— Cfr. Mateo 1, 23.

Reflexión:

La Navidad es la certeza de que Dios no permanece lejos: se acerca, se hace uno de los nuestros, comparte nuestra vida. Su presencia transforma todo lo humano con la luz de lo divino.

La fortaleza del humilde

Fragmento:

“Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.”

— Cfr. 1 Pedro 5, 5.

Reflexión:

La humildad atrae la fuerza de Dios. Cuando dejamos de apoyarnos en nosotros mismos, la gracia actúa con libertad. El humilde vence porque Dios combate con él.