La luz verdadera

Fragmento:

“La luz verdadera, que ilumina a todo hombre, venía a este mundo.”

— Juan 1, 9.

Reflexión:

Cristo es la luz que disipa toda oscuridad. Quien se deja iluminar por Él encuentra sentido, verdad y dirección. Sin esta luz, el hombre camina a tientas; con ella, avanza con seguridad.

El amor de Dios revelado

Fragmento:

“Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo unigénito.”

— Cfr. Juan 3, 16.

Reflexión:

El corazón de Dios se abre totalmente en la encarnación. Cristo viene porque el Padre nos ama sin medida. Recordar este amor renueva la fe y enciende la gratitud.