El discípulo amado

Fragmento:

“Nosotros hemos conocido y creído en el amor que Dios nos tiene.”

— Cfr. 1 Juan 4, 16.

Reflexión:

San Juan nos enseña a vivir desde el amor recibido. Conocer el amor de Dios es dejarse transformar por Él. Creer en ese amor es vivir en confianza y entrega total.

El amor de Dios revelado

Fragmento:

“Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo unigénito.”

— Cfr. Juan 3, 16.

Reflexión:

El corazón de Dios se abre totalmente en la encarnación. Cristo viene porque el Padre nos ama sin medida. Recordar este amor renueva la fe y enciende la gratitud.

La fe sencilla

Fragmento:

“Señor, creo; ayuda mi incredulidad.”

— Marcos 9, 24.

Reflexión:

La fe no es ausencia de dudas, sino confianza humilde en medio de ellas. Reconocer nuestra fragilidad y pedir ayuda a Dios es ya un acto de fe sincera y agradable a Él.