La verdadera libertad

Fragmento:

“Donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad.”

— Cfr. 2 Corintios 3, 17.

Reflexión:

La libertad no consiste en hacer lo que queremos, sino en poder elegir el bien. El Espíritu Santo nos libera de la esclavitud del pecado y nos guía hacia la plenitud de la vida en Cristo.

Desprendimiento

Fragmento:

«El alma demasiado apegada a los bienes de este mundo no puede elevarse a los bienes celestiales.»

— San Alfonso María de Ligorio, Práctica del amor a Jesucristo.

Reflexión:

El corazón dividido no puede ser completamente de Dios. El desapego no es desprecio de las cosas, sino su uso ordenado y subordinado a lo eterno. Aprender a vivir con libertad interior frente a los bienes materiales nos prepara para vivir con plenitud la vida del espíritu, donde Dios es el único bien necesario.